Capítulo 1
Invierno de xxxx, Inglaterra, Mansión Phanton.
-¿Pero por qué te enojas?, Solo salude a un compañero.- Dijo Sebastian con la cabeza hacia abajo, mirada triste y con un tono de voz medio bajo.
--¡Claro, saludar dices!, Entonces no había necesidad de darle un beso.- Respondió Ciel enojado.
-¡Ahh! (Suspiro) ademas ¡Fue un beso en la mejilla Ciel! No hice nada malo, solo fue un simple saludo de compañeros de trabajo.
--¡Si, el señor nunca hace nada malo!- Con tono enojado - ¿¡Y qué es eso de Ciel!? Tu nunca me llamas así. - Pregunto con tono disgustante y preocupado.
-¡Solo te llame por tu nombre! (Dirigió su mano hacia la cara, seguido de un gesto de negación).
En ese momento, Ciel dio media vuelta, mordiendo su una del del dedo pulgar, murmurando -Tendrá a otra persona... Ya no soy suficiente para él... Tendré que encerrarlo solo para mi... - En ese momento Ciel empezó a dejar salir sus feromonas, por lo tanto, Sebastian al darse cuenta de esto, camina directo a él con una expresión preocupante le pregunta:
-¿¡Cariño, que sucede!?... ¿Amor? - Le pregunto mientras lo abrazaba por la espalda.
--¡SUÉLTAME! - Grito, mientras seguía expulsando cada vez más feromonas.
Al no poder soportar tanta feromonas, Sebastian comenzó a hiperventilarse hasta el punto de desplomarse; Al darse cuenta Ciel, paro sus feromonas, se agacho para ayudar a Sebastian que estaba entrando en un shock por las feromonas; el rostro de Ciel reflejaba miedo con preocupación ante la situación...
<< Unas horas después del shock que recibio Sebastian >>
Sebastian despertando en la cama, volteo a su derecha y observo a Ciel sentado en una silla cómoda durmiendo; Se levanta para cargar a Ciel y pasarlo a la cama, en el momento que el termino de cobijarlo tocaron a la puerta, era Mey-Rin.
-¿Diga? - Pregunto Sebastian.
"Vengo a dejar el té de las 7" - Respondió Mey con un tono dulce.
-Ahorita no, gracias. - Respondió Sebastian mientras salia de la habitación.
Ambos se retiraron de la habitación, dirigiéndose a la cocina, una vez llegando a la cocina Sebastian hablo dando una orden.
-Necesito que hagan las galletas favoritas de Ciel.
"'¡Entendido!"' - Respondió Finnian feliz.
-Bien. - Dijo Sebastian dejando la cocina.
En lo que Sebastian llegaba a la habitación en donde se encontraba Ciel; Finnian le pregunta a Mey:
"'¿Se pelearon?"'
"No preguntes lo obvio Finnian".
"'¿Por qué crees que se haya sido esta vez?"'
"¡Finnian! No sé y no nos incumbe" - Se lo dijo mientras lo miraba fijamente a los ojos.
"'¡Mey!"' - Grito Finnian con intriga.
"Suficiente, mejor terminemos las galletas, de lo contrario Sebastian se enojara con nosotros".
Finnian hizo una cara de miedo al imaginarse a Sebastian enojado. Ellos continuaron con las galletas.
Sebastian llegando a la habitación, abre la puerta y mira a Ciel quien se iba despertando, sus miradas chocaron y en ese momento Sebastian se arrodillo delante de la cama.
-Perdón. - Lo dijo con una expresión triste y con un tono de voz bajo.
--¡Vamos levántate del piso, debe estar frió! - Respondió Ciel con tono preocupante y una expresión nerviosa. - Mejor sube a la cama.
Sebastian se levanto y se dirigió a acostarse a lado de Ciel; Ciel lo abraza y le dice:
--Tu no tienes que pedir perdón, sino soy yo quien te debe una disculpa.- Con lagrimas en los ojos.
-Cariño, ¿Qué fue lo que pensaste para que me digas esto? - Le pregunto con tono triste mientras se aferraba a él.
Algo indeciso, Ciel le cuenta lo que en su momento murmuro mientras cerraba los ojos, terminando de contarle se miraron a los ojos; Sebastian con una sonrisa burlona le dice a Ciel:
-¡Cariño, eso es imposible tu eres lo único que más aprecio en esta vida!- Mientras lo dice empieza a abrazarlo fuertemente.
Mas avergonzado Ciel corresponde el abrazo.
-¡Cierto, ahorita vengo! - Dijo Sebastian recordando las galletas.
--¡¿A dónde vas?! ¿Qué se te olvido? - Pregunto Ciel.
-¡Las galletas! - Grito.
--¿Cúales gallet...
Antes que pudiera terminar de preguntar Ciel, Sebastian había abandonado la habitación. Llegando a la cocina, escucha a Finnian preguntándole a Mey que ya le dijera el porque se habían peleado; Cuando Mey le iba acontar lo que escucho vio a Sebastian retrancado de la pared atrás de Finnian a lo que solo le dijo:
"Finnian, ya te dije que no sé" - Pasando saliva - "Mejor ve a dejar las galletas".
Sin más Finnian solo tomo la bandeja de las galletas, dando vuelta para dirigirse a la habitación vio a Sebastian, dejando salir un pequeño grito.
"' ¡Ahh!"' - Tomando el aliento - "'Ya las iba a dejar, Sebastian"'.
-Ah si, bueno ya estoy aquí Finnian. - Le respondió con un tono serio mostrando una sonrisa. - Sube el té Mey.
"Entendido". -Tomando la bandeja del té.
Camino a la habitación, antes de terminar las escaleras Sebastian le pregunta a Mey:
-¿Por qué Finnian estaba tan insistente en saber lo que paso esta tarde?- la mirada que expresaba al hacer la pregunta era de curiosidad.
"¡Ahh!" - Suspiro y con una mira de nervios le respondió- "Él quería saber si era por lo de la vez pasada"
-¿Sobre la ayuda que le dí a ese omega? - Frunció el ceño
"Exactamente"- Cerro los ojos, sonrió sin mostrar los dientes y asintió con la cabeza. - Pero por lo qué se ve, esta vez fue diferente ¿No?
-Así es Mey, esta pequeña discusión fue por saludar aun compañero del trabajo que es beta. -Lo dijo mientras agachaba la cabeza.
"Perdone lo que voy a decir pero... Últimamente a estado raro el joven amo". - Lo dijo susurrando.
-¿A qué te refieres Mey? - Su tono de voz fue con duda mientras que su mirada era pensativa.
"Bueno, es que estos meses eh notado que le molestan varios aromas, la comida la pide sin sabor, y toma siestas más largas que lo normal, debería convencer al joven amo que vaya al doctor"- Dijo con algo de miedo en su voz y su mirada no se despegaba del suelo.
-Esta raro, a mi no me a comentado nada en absoluto, siempre que le pregunto me responde lo mismo, que esta bien, que no me preocupe demás.- Su voz se notaba más nerviosa - Bueno dejemos esta platica para luego, que no se entere Ciel.
"Entendido Sebastian"- Con firmeza respondió Mey.
Cuando llegaron a la habitación, Ciel ya portaba su pijama de seda color azul marino, mientras observaba el cielo estrellado. Sebastian solo le dijo Mey en voz baja que dejara la charola en la mesa y se retirara dándole las gracias de igual manera, ella solo dijo en voz normal:
"Paso a retirame joven amo, Sebastian"- Mientras cerraba la puerta de la habitación.
En cuanto ellos se quedaron solos, Ciel voltea a ver a Sebastian sin decir ni una sola palabra, solo agacho la cabeza y dejo salir una pequeña risa al darse cuenta que en su platica que quedo incompleta se refería a sus galletas favoritas.
--¿Y yo pensando que las habías comprado?- Dijo Ciel sonriendo.
-No, le pedí a los chicos que la hicieran cuando estabas durmiendo. - Le respondió la sonrisa.
--Bueno, al menos tenemos algo delicioso para cenar juntos ¿O no?
-Tu lo has dicho cariño- Prosigue a darle un beso en la frente.
--¿El té es de jazmín?-Pregunto Ciel- Huele muy bien.
-Me parece que si, esta vez no lo confirme, perdón. - Mientras lo dice se inclina para estar a la altura de Ciel y le da un beso en los labios.
Mientras se acomodan para cenar, Sebastian no sabe como sacar el tema que le había comentado Mey; Él perdido en sus pensamientos, Ciel toma una galleta y se la da en la boca a Sebastian; Mientras mastica la galleta Ciel le dice que el día de ayer fue al medico y que le dio ciertas especificaciones dado que no solo era el, dando a entender que ahora iban a ser tres, pero Sebastian estaba tan metido en sus pensamientos que no escucho ni una palabra que decía Ciel, a lo cual se levanto de la mesa y fue directo al buro que esta a lado de la cama para sacar del cajón una prueba de embarazo, la tomo y volvió a su lugar en la mesa, tomo la cara de Sebastian, en ese instante el reacciono y miro a Ciel sonriendo le y tomando su mano para posteriormente besarla. Se levanto de la silla Ciel y camino hacia Sebastian, sin apartarle la mirada se sentó en sus piernas y de nuevo le toco la cara con delicadeza, se dieron un beso; para romper ese silencio Ciel hablo.
--Te estaba contando algo, pero parece que no me escuchaste. -- Dijo Ciel haciendo un puchero.
-Perdón cariño, no era mi intención ignorarte pero tengo una duda sobre ti. - Respondió mientras se acurrucaba en sus brazos.
--¿Sobre mi? - Volteando a ver su cara -Bueno no importa, no me enojare, pero primero yo te cuento lo que no me escuchaste ¿Si? -Haciendo una expresión adorable.
-Bien, tu ganas, ¿Qué es lo que me estabas contando? - Sonriendo.
Ciel le extiende la prueba de embarazo frente a sus ojos
--¡Tachan! ¿¡Qué opinas!? - Pregunto Ciel todo entusiasmado.
Sebastian se quedo paralizado por un momento y sus lagrimas comenzaron a salir.
-¿Es verdad?¿No estas jugando conmigo?
--Porque te mentiría con esto, ademas no solo yo lo hice ¿O si? - Respondió Ciel con una sonrisa mientras que con ambas manos tocaba la cara de sebastian.
-¿Pero cuándo fue? Últimamente no nos hemos acostado - Dudando lo dijo.
--Cierto, pero no te dije cuanto llevo de embarazo.- Burlándose - Si no me equivoco fue cuando me llego el ciclo de calor, ya veo que mi alpha si es capaz de todo- Soltó una risa mientras que con el dedo indice le tocaba el cachete.
Sebastian no podía contener las lagrimas de la emoción de saber que ahora iban a ser una familia de tres,(claro que en ese momento no incluyeron a los chicos), le hacia mucha ilusión como a Ciel poder criar a un bebé.
--¡Ya no llores!, ahora tengo que lidiar con un bebé grande.- Empezó a reír.
-¡No te burles! Me esforzare más por ti y por el o ella. -Abrazo a Ciel con una inmensa alegría.
--Bien bien, no me burlare, pero para ya de llorar. -Respondió Ciel - Mejor ya ve a bañarte para que nos podamos acostar a dormir.
-De acuerdo, pero entonces ¿tienes como tres meses? - Pregunto Sebastian sonándose la nariz.
--Ya voy para cuatro - Respondió feliz con una sonrisa - Anda ve a bañarte, para que me digas que me digas lo que tenias que decir. - empujándolo para sacarlo de la habitación y con tono de orden.
-No,ya nada. - le da un beso en la frente y se dirige al baño.
Ciel se quedo perplejo, sin saber porque había dicho una cosa y después ya no dice nada. Para Ciel se le hizo extraño, comenzó a acomodar la cama en lo que Sebastian salia de la bañarse; En sus pensamiento, Ciel llego a varias conclusiones, de que: <<él ya había visto de reojo la prueba de embarazo, pero lo analizo y no pudo a ver sido así porque sus lagrimas eran reales; A lo mejor me siguió hasta el hospital, no lo creo me hubiera dado cuenta por sus feromonas cuando esta él...>> Dejo de pensar en eso y es pero a que él le dijera para evitar otro mal entendido y volver a discutir... Escucho cuando salio de bañarse y abrió la puerta...