Chapter 1
Capítulo 1 — El principio de todo
Dejar aquel lugar no fue fácil. Ahí habíamos crecido entre risas, costumbres y amistades que se sentían como parte de la familia. Pero llegó el momento de empacar, de empezar otra etapa. Mi hermana, mis tíos y yo comenzamos la mudanza entre cajas, recuerdos y abrazos que sabían a despedida.
También dejamos atrás a mi mamá… y eso dolió más de lo que imaginaba. Sentía que una parte de mí se quedaba allá, en aquel espacio que había sido mi refugio.
El nuevo vecindario era distinto. Todo parecía más silencioso, más ajeno. La casa, aunque era nueva para nosotros, me resultaba vacía. No me gustaba. Tenía esa sensación de “esto no es mío”, y durante los primeros días me costaba adaptarme. Me sentía triste, desanimada, como si la alegría se hubiese quedado empacada en una de esas cajas.
Pero la vida, cuando menos lo esperas, te pone frente a algo —o alguien— que cambia el rumbo.
Una tarde, mientras estaba asomada a la ventana, lo vi por primera vez. Salía de la casa de al lado, con ese aire tranquilo de quien no tiene idea del efecto que causa. Lo miré, y él también me miró. Fue una mirada rápida, pero intensa, como si el tiempo se detuviera solo un segundo.
No hablamos. No sonreímos. Pero esa conexión silenciosa bastó para que algo dentro de mí despertara. Desde ese instante supe que esa mudanza —la misma que tanto había odiado— tenía un propósito.
Porque a veces, lo que empieza como un cambio que no quieres… termina siendo el comienzo de todo.