Prólogo ❄️
Hay inviernos que no traen nieve… pero aun así logran congelarlo todo por dentro.
Jeon Jungkook dejó de celebrar la Navidad cuando tenía dieciséis años. Dejó de colgar luces, de mirar por la ventana, de escribir listas de deseos. Cada diciembre es solo un mes más que soportar.
El invierno le quitó lo más importante, su familia, su risa, su motivo para seguir soñando.
Vive en automático. Trabaja, duerme, sobrevive. Las luces navideñas le duelen como puñales, y el sonido de los villancicos le retuerce el estómago. No hay magia para alguien como él.
Pero entonces… aparece Taehyung.
De alguna forma, ese extraño con bufandas ridículas y ojos brillantes logra colarse entre sus grietas. No le teme a su silencio, ni a su frialdad, ni a sus cicatrices. Está decidido a enseñarle que incluso el invierno más largo puede tener su primavera.
Y por primera vez en años, Jungkook descubre que el invierno no es tan gris… cuando los ojos y la sonrisa de Taehyung parecen llenarlo todo de luz, como si prometieran una primavera escondida bajo la nieve.