El Gigoló Y La Viuda by Angie Pichardo at Inkitt
Customize readability
Aa

El gigoló y la viuda

All Rights Reserved ©

Summary

Katerina es una viuda de treinta años que lleva una vida recatada y solitaria, con un comportamiento aceptable dentro de su círculo social. Giovanni es un joven de veinticinco años, que viene de una ciudad podrida donde los poderosos explotan a los más vulnerables. Está solo y desamparado, tratando de salir del fango y de la explotación sexual. Un sueño y una herencia serán sus motivos para unir sus vidas; mas los sentimientos, la pasión y el sexo podrían cambiar el curso de su plan. Un exprostituto a quien no le importa el qué dirán; una viuda que debe mantener las apariencias. ¿Qué pasará cuando un trato matrimonial se convierta en una trampa pasional?

Status
Ongoing
Chapters
33
Rating
n/a
Age Rating
18+
This is a sample

Prólogo

Katerina lleva una vida tranquila y reservada, marcada por la viudez y las miradas escrutadoras de una ciudad arcaica donde todos hablan de todos. Jamás imagina que, al ayudar a un joven tirado en la calle, está abriendo las puertas no solo a un desconocido… sino a la tentación.

Aquella mañana, un ruido en la cocina la pone en alerta. Armándose de valor y de un bate de hierro, camina por el pasillo con las manos temblorosas.

—¿Qué piensas hacer con ese bate? —la sorprende una voz grave.

Gira la cabeza y lo ve. Un hombre joven, completamente desnudo, la observa con descaro. El bate se le resbala de las manos.

—¡¿Por qué estás desnudo en mi casa?! —grita, tapándose los ojos.

—Tú me desnudaste, ¿acaso lo olvidaste?

Su mente se nubla. Retazos de la noche anterior se mezclan como piezas de un rompecabezas. ¿Lo soñó… o no?

Él sonríe con una confianza que la desarma. Cuando ella intenta retroceder, termina tropezando, y el desconocido la atrapa entre sus brazos con facilidad. Su cercanía la hace temblar.

—Buenos días, salvadora. Preparé café y tostadas —dice él, con un aroma a café escapando de sus labios.

Katerina lo mira atónita. Tiene un rostro angelical, pero aquella sonrisa traviesa es puro demonio.

—Eres real entonces, pero ¿cómo? —susurra perdida en un trance extraño del cual necesita despertar, pero que, por alguna razón, se siente bien estar así.

«Esto debe ser obra del mismísimo Satanás, no puede ser otra cosa», piensa mientras observa la hermosa sonrisa que se ha dibujado en el rostro del joven, que al parecer hace lo mismo que ella: la observa con curiosidad y otra expresión rara y malvada que ella no logra identificar.

—No entendí lo que dijiste, pero lo tomaré como los “buenos días” que no me has dado. Preparé café y tostadas. Iba a hacer panqueques, pero no tienes. ¿Cómo te gusta que te lo hagan?

—¿Ah? ¿Que me hagan qué? —inquiere confundida.

Él agranda los ojos al notar que ella no entendió su doble sentido. Por alguna razón, esa inocencia le provoca interés y unas ganas enormes de corromper a esa mujer que se ve que no ha vivido mucho.

—¿Cuántos años tienes que vives aquí sola? —pregunta sin dejar de mirarla maravillado. Ella es tan diferente a las mujeres que está acostumbrado a tratar, que le provoca una curiosidad inmensa y ganas de saber todo acerca de ese extraño y casto ser.

—Tengo treinta años. Los cumplí hace unas semanas. Me imagino que tú aún no los cumples.

—¿Tienes cuánto? ¿Me estás jodiendo? ¡Si pareces menor que yo! —Él empieza a reír.

—No parezco menor que tú, a leguas se te ve lo bebé.

—Es que luces tan inocente que creí que eras una de esas chicas virginales que nunca han visto una verga en su vida. Pero eres toda una mujer.

—¿Por qué tienes que hablar así?

—¿Hablar cómo?

—De esa forma tan indecente.

—¿Quién eres? ¿La policía del lenguaje?

—Olvídalo —resopla molesta—. Por cierto, no me has dicho tu edad.

—Puta madre, es cierto. Tengo veinticinco malditos años, pero al parecer poseo más mundo que tú, muñequita de porcelana. No me digas que eres de esas mujeres solteronas que se creen tan santas y perfectas, que se les van los años vistiendo santos, mas después andan desesperadas por una buena verga que les rompa la cueva.

—¡Ah! ¡Vete de mi casa, indecente! —Ella le golpea el pecho con los puños, pero sus golpes son como caricias para él y su reacción es estallar en carcajadas.

—Eres tan tierna que me dan ganas de comerte. A ti no te cobraría nada.

—¿Ah? ¿De qué hablas? —pregunta con cara de asco.

—Nada que una muñequita casta como tú entendería. ¿Por qué no desayunamos? Tengo tanta hambre que ya me antojé de comerte a ti. —Se lame los labios y la mira como si ella fuese un delicioso manjar.

—Deja de bromear así, indecente.

—¿Por qué? No me digas que te pongo caliente.

—¿Podrías bajarme, por favor? —pide ella, tratando de no perder la compostura.

—Bien... —Él la devuelve al piso. Ella se cruza de brazos y evita a toda costa mirar la palpitante erección que le está apuntando, entonces agranda los ojos y lo encara con indignación.

—¡Tuviste una erección conmigo encima!

—Te dije que me dieron ganas de comerte. Siéntete privilegiada, eran muchos los trucos que tenía que utilizar para lograr excitarme con ciertas damas. Fíjate, contigo sucedió de manera natural y espontánea.

—¿De qué estás hablando? ¿Por qué no te vas a poner ropa?

—No tengo.

Katerina lo mira de mala gana y se da la vuelta, entonces se dirige a la habitación que perteneció a ella y a su difunto esposo, con la esperanza de encontrar alguna vestimenta allí. Minutos después, ella regresa a la cocina, pero no lo encuentra. Se dirige a la sala, mas este no está ahí tampoco.

Suspira de alivio al creer que ese loco se marchó y sirve del café que él preparó y que huele tan bien. Se sienta frente a la ventana y todo el contenido de su boca le cae encima, al ella escupirlo debido a la impresión.

Todo por culpa de la imagen más atrevida, peligrosa y sensual que haya visto en su vida: en su patio, un chico de cabellera rubia y rizada, ojos verdes y cuerpo atlético se echa agua con una manguera en todo el cuerpo desnudo, con una lentitud y picardía que pareciera sacado de una fantasía erótica.

Subscribe to Angie Pichardo to continue reading.

Subscribe to one of the following tier(s) to read this story
Historias en proceso de romance
Historias en proceso de romance$1 / month

Aquí siempre habrá contenido nuevo. Tras terminar una de las historias de este nivel, pasarían al nivel Diamante/completas después de dos semanas de ser completadas.

Let Angie Pichardo know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Die Wölfe von Welby

maryketteler: Ich bin von diesem Roman sehr angetan. Es handelt sich um eine wunderschöne Geschichte, die durch ein tolles Happy End abgeschlossen wird.

Read Now
Bear Roberts

C.: This is not the run of the mill story. Great attention to detail and wonderful weaving of words. A complete and total story, young adult and adult interests. Well done Sophia 👏 thank you!

Read Now
 Mehrfach zurückgewiesene Gefährtin

ceawlin_57bwwa: Für alle die auf Herz Schmerz Geschichten stehen. Gebrochene Frau trifft Alpha der nur das Beste will, aber keine Ahnung hat wie man mit Jemand verletztem umgehen soll.

Read Now
Off limits to fate, My Alpha, my sin

Susan Morris: I liked the flow of the story.

Read Now
Alpha’s Claim

Duckieusaf: Great read

Read Now
Les fondations du Désir - Tome 1

Anne-Marie Janelle: J’aime bien l’intrigue. Un roman passionné et partageant les valeurs familiales.

Read Now
Mystic Wolf

Jessica: Tbh I wasn't expecting much from this app but God damn this book was excellent. The character build up was slow at times but really on point because of it. The actions of the characters made sense and added depth to them instead of just feeling like the plot needed to be moved forward. I also never ...

Read Now
The Alpha's Exiled Mate

Sandra Hosler: I like the character development. Aria, Declan, and Celeste are all solid characters. I’m curious what twist the author is about to make with the introduction of this new character, who recognizes Aria.

Read Now
Silver's Second Chance

Shriya: It's such a touching story. Loved every bit. No extra drama. Beautiful characters and story.

Read Now