El último engaño de pangea

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Summary

Está historia esta hecha para los que amen la fantasía, la magia y sobretodo el misterio 🤞🏻

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Bajo la luz de la luna

Lugar: Bosque fronterizo entre las Montañas del Sur y la región central humana.

Hora: Noche de luna llena.

Protagonistas: Liora y Eron, 10 guerreros desconocidos, Aram, Tabitha y Aurora

La luna tiñe el bosque con una luz plateada fantasmal y el crujir de ramas no se detiene: cada pisada, cada jadeo, cada gota de sangre que cae sobre las hojas, todo resuena como un tambor de guerra...

Una figura femenina ensangrentada pero firme avanza cargando en sus hombros el cuerpo inconsciente de su amigo. Sus pasos son torpes, su respiración agitada, pero no se detiene.

Liora (pensando)....

"Aguanta un poco más... Sólo un poco más. Tengo que encontrar un lugar donde dejarte antes de que nos alcancen"

Detrás de ella los cazadores se acercan, Diez sombras veloces con uniformes oscuros. Arcos curvados, espadas brillantes, guerreros élite. Pero ellos no eran de otro pais ellos eran del propio reino....

-¿Por qué los están persiguiendo?-

La respuesta está escondida entre aquellos que consideraban camaradas...

Finalmente la joven llega a la entrada de una cueva camuflada entre raíces de árboles antiguos, con ternura baja a su compañero, lo acomoda sobre un lecho improvisado de hojas y deja su espada a un lado.

Liora:

-Lo siento... Esta parte la tengo que hacer sola.

Se gira hacia la entrada. Sabe que están rodeados... Uno a uno los diez guerreros emergen desde la oscuridad mientras la rodean como lobos hambrientos, ninguno habla sólo la tensión se escucha cortante como cuchillas.

Liora se yergue, su ojo izquierdo está cubierto por sangre seca, el brazo contrario herido por una daga, pero sin mostrar debilidad en su mirada.Liora (grita de forma imponente):

-Si quieren llegar a él... tendrán que matarme primero, los guerreros no responden, solo se lanzan en oleadas midiendo sus movimientos, buscan desgastarla y jugar con el tiempo pensando desgastarla.

Pero no sabían con quién se enfrentaban...

Un prodigio del combate táctico, una estratega nata, el soporte invisible de su equipo.

Liora cubre su ojo dañado con un encantamiento básico, canalizando magia por su brazo herido para mantener la movilidad, cada paso está calculado, cada golpe una respuesta directa al estilo de pelea de sus enemigos.

Aun así los ataques comienzan a acumularse, flechas desde lo alto, cortes desde los costados, su cuerpo flaquea un poco.

Liora (jadeando):

-Si la vista me falla... usaré los oídos y si eso falla... el olfato...

-(En un momento su postura cambia)-

Como una bestia salvaje salta entre los árboles, esquiva flechas a ciegas y se lanza sobre los arqueros, dos cuerpos caen rápido, preciso y letal, los demás guerreros retroceden instintivamente después de eso.

Guerrero (pensando):

"¿Qué... qué es esta presión? ¿Cómo puede pelear con todas esas heridas que tiene?"

Liora se detiene de golpe y empieza a rugir intentando imponer miedo en aquellos que la rodean, los ocho guerreros restantes se reorganizan en silencio después de eso, al parecer ahora son ellos los que temen por su vida... Los golpes no cesan vienen de todos lados, pero ella ya no calcula, ya no piensa, instinto en su estado puro.

Todo esto deriva en Liora entrando en un estado llamado conciencia animal o modo berserker. El modo berserker no es magia, no es técnica, es voluntad pura empujando un cuerpo roto más allá del límite.

-(Todas las razas pueden hacerlo y cada raza lo a nombrado de forma diferente pero solo suele activarse en momentos donde el usuario siente emociones fuertes que derivan en una asombrosa demostración de poder)-

Los últimos guerreros caen uno tras otro, algunos con la garganta desgarrada, otros con sus armas rotas incrustadas en sus propios cuerpos, solo quedando una última figura, una mujer atravesada con una daga en el pecho mientras que la oscuridad no deja ver con claridad.

Se escucha un murmuró...

(Una victoria... algo fugaz)

La última guerrera cae a sus pies y se revela a la protagonista con una espada en el abdomen, tambaleándose se apoya contra una piedra, su cuerpo ya no responde, ella sabe que es el final... Se arrastra de regreso a la cueva.

El silencio en la cueva es profundo, ella apenas logra llegar al lado de su compañero inconsciente, sus manos tiemblan, la sangre gotea, se deja caer junto a él.

Liora (pensando mientras pierde la conciencia)

"Al menos... esta vez... sí pude salvar a alguien..."

Una lágrima le recorre el rostro mientras en sus últimos pensamientos ve a su hermano al cual no pudo salvar años atrás, pero ahora la historia fue distinta.

Liora sonríe por última vez...

El humo aún se alza de los árboles calcinados, solo el crujido de las brasas es lo único que rompe el silencio que había en el bosque.

Eron (despierta):

Tosiendo, sus costillas fracturadas le impiden moverse con normalidad, el cuerpo le arde, el mira sus manos y nota que están manchadas de sangre seca. A su lado el cuerpo de ella Inmóvil, Protegiéndolo hasta el final....

Eron (con voz apenas audible):

-No... no, por favor.

(Se arrastra hasta ella, la mueve con suavidad, ella no responde).

-...te dije que no hicieras tonterías, te dije que seria yo el que te iba a protejer, no tu a mi...

(Golpea el suelo, su magia comienza a desbordar sin control, no es ira, es una tristeza tan profunda que puedes verla en su mirada).

La abraza por minutos, incluso horas.

Mientras amanece con un clima nublado, la lluvia comienza a caer con lentitud, el cava con sus propias manos, no hay herramientas, no hay magia, no hay ayuda, solo sus uñas sangrantes y el lodo.

Con una cara que refleja el vacío que dejó en su corazón termina de dejar el cuerpo cerca de esa cueva donde el mismo fue puesto para estar a salvo, dejando un pequeño altar dentro con la espada de aquella amiga que lo protegió con su propia vida, incluso dejando un pequeño collar que tenía puesto que era muy importante para él y después de eso decide regresar a su hogar...

Sus pasos eran muy lentos pero despues de un tiempo a los lejos se alcanzaba a mirar ese lugar al cual todas sus compañeras consideraban su segunda casa, el aire parecía más denso que antes, cada árbol, cada roca, cada sombra parecía saber lo que había perdido.

Sus dedos aún conservaban manchas secas de sangre al igual que su ropa, solo portando el arma de su amiga y un collar el cual parecía envuelto con suma delicadeza...

Al llegar ve al lider de su grupo en la puerta pero algo parecía raro en el rostro del líder, su expresión daba la sensación de que ya sabia lo que había pasado, después de unos instantes y sin darle mucha importancia por el cansancio que tenía se va directo a su habitación. No encendió luces, solo se tumbó sobre la cama y dejó que el techo lo mirara...

Después de eso los días no eran días, eran ciclos, Repeticiones exactas con un mismo propósito: volverse más fuerte. La base estaba en silencio constante, solo se escuchaban los golpes secos, el choque del acero y los ecos de la respiración contenida. No había risas, no había bromas, no había más juegos.

El chico ya no era el mismo.

El líder (Aram) lo aceptó sin hacer preguntas, sin ofrecer consuelo, solo lo entreno, como si supiera que eso era lo único que podía hacer por él ahora.

Los entrenamientos fueron más intensos, más meticulosos en el aspecto técnico.

Solo se escuchaba al líder gritar: Más firme, otra vez, golpea con más fuerza como si intentaras matarme!!

Mientras que Eron solo obedecía...

Ya no era el prodigio confiado y bromista que solía entretener a sus amigas durante las prácticas.

Ahora cada movimiento era pulido, ahora claramente se ve que sus ataques van dirijidos hacia los puntos vitales. Durante las madrugadas a veces se quedaba solo en el patio de entrenamiento repitiendo los mismos movimientos cientos de veces, con la luna como única testigo.

Eron entrenaba hasta que sus brazos flaqueaban a el solo lo empujaba el recuerdo..

El rostro de su amiga, su sonrisa al pelear, su cuerpo inmóvil, la lápida improvisada que había cavado con sus propias manos justo al pie de un árbol en el claro más silencioso del bosque...

El enterró su cuerpo que había sido envuelto con cuidado marcando la tumba con una piedra plana donde talló su nombre con la punta de su espada, en su momento no dijo nada, no lloró, solo prometió en silencio que nunca volvería a perder a nadie más por su debilidad.

Y esa promesa se convirtió en cada golpe, en cada bloqueo, en cada mirada vacía que lanzaba al techo de su habitación antes de dormir. El líder solo lo observaba desde lejos sin interferir pero en sus ojos persistía esa tristeza, como si supiera que ese tipo de entrenamiento es solo uno que puedes hacer si estás dispuesto a perder la vida en el proceso. Así el prodigio dejó de ser un talento despreocupado y comenzó a convertirse en un verdadero guerrero.

Después de un tiempo las protagonistas amigas de Liora regresan, la noticia no se dio al instante por petición de Eron, las tres chicas llegaron una a una a la base, cada una había regresado de su lugar de origen, el viaje había sido largo para ellas pero al entrar no vieron a nadie, la última vez que se vieron el grupo estaba completo sus corazones no anticipaban ninguna ausencia...

A la entrada Miran al líder solo

-¿Dónde están los otros dos? -preguntó aurora mirando a su alrededor. Antes de que el líder respondiera una figura apareció por el pasillo interior.

-Hola -dijo, con voz grave y tranquila.

Las tres se giraron de inmediato.

Era Eron... pero no parecía el mismo, su expresión ya no era juguetona ni despreocupada, su postura era recta, sus ojos más oscuros, más viejos. Como si hubiese vivido años en unas semanas...

-¿Quién... eres tú? -susurró Tabitha, frunciendo el ceño.

Él no respondió de inmediato. Dio dos pasos hacia ellas.

-Soy yo -dijo, con tono firme-. Soy Eron.

La incredulidad duró unos segundos hasta que lo reconocieron, su rostro era el mismo pero la energía era otra, tenía un aura que jamás habían visto antes. El mismo fue quien pidió mantenerse en silencio hasta que pudiera entender por completo lo ocurrido, su cambio de apariencia es evidente, ya no es el mismo chico alegre que todos conocían, viste con ropas más prácticas, lleva el cabello atado y su expresión es seria, pero no por arrogancia sino por madurez forzada, sin dramatismo, sin aviso previo.

las lleva a un lugar apartado y les dice que les mostrará todo, extiende la mano y comienza a conjurar una magia que ninguna de ellas había visto antes.

No era magia elemental, ni magia de símbolos, ni fantasía, era una mezcla de emociones contenidas proyectadas como si el recuerdo mismo fuera parte de su maná. La escena se muestra como un eco ilusorio, mostrando la cueva, los cuerpos, la batalla, el momento en que ella cae... y el altar.

Ellas no pueden contener las lágrimas, pero tampoco tienen tiempo para descansar, apenas terminan de ver la verdad Aram rompe la tensión y les da la orden de salir a una misión, les dice que sería lo mejor para que se distraigan un poco...

El objetivo: encontrar y capturar a un desertor peligroso.

Lo que parecía una coincidencia se vuelve una pesadilla, el desertor pertenece a la misma clase de caballeros élite que atacaron a Liora, una orden especial que se supone servía al reino y que ahora parece tener motivos ocultos.

Después de eso se encaminan hacia su objetivo sin embargo el viaje fue muy silencioso nadie parecía querer tener la iniciativa para romper el hielo, pero al llegar el grupo empieza a notar que algo no está bien. El terreno es hostil, las trampas están demasiado bien colocadas y el enemigo parece conocerlas demasiado bien.

Cuando finalmente se encuentran cara a cara con el guerrero no les da tiempo para pensar.

La batalla comienza...

Una a una las compañeras intentan atacarlo con magia de control, ilusiones, velocidad, sincronización... Nada parece suficiente, el caballero no solo es fuerte, es preciso, frío y táctico, incluso sin hablar se mueve con una claridad que desarma cualquier intento de ataque.

Y entonces Eron aparece, aquel que solía bromear en medio de la batalla, que solía caer y levantarse riendo, ahora entra en silencio, su mirada no tiene rabia ni miedo, tiene determinación.

Avanza con calma y el caballero se detiene, como si sintiera algo extraño, el choque entre ambos es instantáneo, no hay vacilación, golpes limpios, precisos, un estilo que ninguna de ellas había visto en él. Dominio de su centro de gravedad, control del ritmo, lectura de movimientos, cada paso que da es con propósito y con un golpe final Eron derrota al caballero.

De forma aplastante, el enemigo cae, inconsciente. Y Eron sin mirarlo simplemente da media vuelta...

-Lo hice... -susurra-. Pero no lo hice bien.

-¡Estuviste increíble! -le gritan, intentando animarlo-. ¡Ganaste!

Pero Eron solo las observa un segundo y responde con una voz tan calmada que duele:

-Soy patético, todo este tiempo entrenando y tuve que usar toda mi fuerza contra uno solo de estos caballeros. Liora peleó contra diez estando herida y sola, aun así ella ganó...

El silencio se vuelve absoluto.

No hay palabras para responder a eso.

Al final de día como si de una derrota se tratara el equipo regresa a la base, caminando sin decir una sola palabra el silencio creaba un ambiente muy tenso que solo es interrumpido cuando una de ellas decide hablar, solo para preguntarle a Eron como se sentía.

El solo responde que está bien. Al llegar a la base todos entran pero se detienen para abrazar a Eron y decirle que no tiene que fingir que está bien, que se dieron cuenta que una pierna de el está herida y batalla para caminar.

Entre todas deciden cocinarle algo rico, justamente la comida favorita de Lyora para recordar como ella siempre estuvo para los demás y pensando que ella no mostró su verdadero poder, talvez solo para que las demás no se sintieran mal, recordando todas esas veces en las que de forma discreta ella las ayudaba a todas con sus debilidades o carencias, contando como les enseñó a cocinar, a controlar el flujo de la magia, como ayudaba en las prácticas de combate para recalcar los errores de las demás, siendo ese soporte que todos coincidieron que la hacía ver cómo una madre para todos.

Aun que después de eso el ambiente cambia, el líder entra en la cocina y todos se hacen la misma pregunta.

Por qué no hizo nada?

Dónde el siendo muy astuto intuye lo que quieren...

Aram

-esta bien, les diré que está pasando-

El empieza diciendo que un antiguo dios está detrás de esto y está intentando corromper todos los reinos desde lo más profundo.

Con una mirada de ingenuidad deciden interrogarlo preguntándose que tenían que ver en todo eso, haciéndoles una revelación

es el hijo de el dios falso....

Todos al mismo tiempo preguntando que dios es ese, contándoles la breve historia de como inicio la humanidad y todas las razas.

Siendo estás mismas provenientes de un tipo que se hacía llamar el verdadero dios, aquel que creo a las razas no lo hizo por razones altruistas, el hizo todo eso para alimentarse de sus propios seguidores - creaciónes, ya que el era el último de su especie que prácticamente se había extinguido en el ocaso oscuro del continente prohibido.

Lo que nadie más sabía es que ese dios falso a pesar de que todo lo hizo con malas intenciones el creo un escudo alrededor de ese mini continente dando oportunidad de que la vida se desarrollara.

Comentando que al menos algo bueno salió de eso, continuando con que el fue la primera creación de ese dios y diciendo que no solo fue el primero en ser creado también el primero que se dió cuenta de la verdad.

Todo paso durante una de las fiestas que daba ese dios todos los dias...

El tuvo una extraña visión en dónde todo parecía estar más oscuro y no tan brillante como solía ser siempre. Una pequeña duda se filtro en su corazón preguntándose que le había provocado esa fea alucinación, pensando que era la comida que estaba descompuesta y creyendo que era normal decide ir a acostarse, pero sin haber comido nada en todo el día...

No duró mucho para que se levantará por un mal olor, abriendo los ojos y viendo un lugar diferente al que estaba acostumbrado se pregunta si se había perdido.