Sin Miedo a Kuma
#Vampiros
-Maldita sea, realmente eres un vampiro. ¡Uno pálido, con piel fría y colmillos! ¡Y mi alma gemela! Porqué definitivamente me fui a dormir anoche y no tenía está marca en la muñeca. Y solo te he visto a ti desde que desperté, y tampoco puede haber dudas, ya que mi linea es verde y la otra dorada definitivamente es por tu cabello rubio, no conozco muchos rubios. Y ahora vamos en el bosque camino a Dios sabe dónde a qué me hagas Dios sabe que. Talves vas a tomar toda mi sangre y esconder mi cadáver, aunque nunca has hecho eso con las otras personas que atacaste. Pero eso no cambia que eres un mounstro que...
-¡¡No soy un mounstro!!
Katsuki había aguantado el murmullo de su alma gemela porque podía entender el desconcierto. Lo que no aguantaría sería ser llamado de esa manera.
Tratando de controlar su ira y posiblemente fracasando, encaro a su alma gemela, la cual, aún sostenía firmemente por la muñeca. Justo donde estaba su preciosa marca de alma gemela.
-Yo no soy un mounstro. Los wendigos lo son. Los hombres lobos lo son. Las brujas lo son. Incluso algunos humanos lo son. Yo no daño ni torturó ni asesino. Solo trato de sobrevivir.
El rubio podía oler el miedo del otro, aunque su cara mostrará más curiosidad. Él también moría de curiosidad por su alma gemela, pero el deseo de que dejara de temerle era prioritario.
Izuku, por su parte, aunque si estaba cagadisimo de miedo, también se emociono con la mención de otros seres.
-¿De verdad existen todas esas criaturas? -Los ojos verdes del humano brillaban de emoción al preguntar.
Si existen, se contesto a si mismo Katsuki. Y son muy peligrosas y estarán muy lejos de su pareja. Que eso debería de ser lo importante.
-¡Eso no es importante! ¡Lo importante es esto! -Reclamo levantando sus muñecas, con las líneas verdes y doradas bailando en sus muñecas.
-Necesito morderte para vincularte a mi. Y no, no te transformare con esto, solo unire nuestras vidas. Así vivirás tanto como yo. Y me gustaría hacerlo en mi cabaña, si no te molesta.
Y dicho eso, siguio su camino, jalando al humano que al menos olía menos a miedo con cada paso que daban. Eso le dió esperanzas.
#MounstroDelPantano
¡Al fin lo habían capturado! Después de días interminables de dormir en la profundidad del bosque, cerca de cada cuerpo de agua que encontraban, de horas de aguantar a los idiotas que se pegaron a él cuando dijo que iría a la caza del mounstro del pantano.
Y ahora tenían a este ser atrapado en la red, retorciéndose como un pez fuera del agua, aunque muy callado.
Estaba cubierto de suciedad y restos de plantas, aunque dejaba ver una figura humanoide.
Katsuki fue el primero en acercarse. Con cada paso la criatura dejaba de moverse hasta quedarse quieta cuando Katsuki estuvo lo suficientemente cerca para poder ver los más impresionantes ojos verdes que jamás había visto.
Ojos humanos.
Y que rápidamente se estaban llenando de lágrimas.
En dos parpadeos, estaba soltando fuertes sollozos. Un lloro humano.
-¿Pero que carajos?
Resulta que después de tirarle una enorme cantidad de agua, era solo un chico de su misma edad. El idiota se había perdido y había acabado en el pantano.
Al final, el viaje había sido en vano. Una total mierda.
Lo que no sabían era que 'Izuku' estaba en la parte trasera del auto muerto de nervios, controlando su respiración y aguantando su concentración.
No podía dejar salir su pelaje verde frente a los humanos que lo capturaron. El engaño fue lo único que salvó su vida.
#Robots-IA
-
Sistemas listos Kacchan, podemos proceder cuando gustes.
Eijiro no pudo evitar el estremecimiento que le recorrió todo el cuerpo al escuchar la voz. Era tan idéntica a la voz de su primo que causaba miedo en su corazón.
Aunque no era lo único que causaba miedo.
El pelirrojo tenía una vista perfecta de la cara de ilusión de su mejor amigo, quien estaba inclinado sobre ese cuerpo artificial, en el cual había trabajado durante 3 años y medio. Justo después de la muerte del verdadero Izuku.
-Oye, hermano, realmente necesito preguntarte si estás...
-¡Claro que estoy seguro! -Los ojos rojos de Katsuki dejaron un segundo de admirar al cuerpo sintético de Izuku para lanzarle una mirada decidida a su mejor amigo antes de regresar a contar las pecas que tanto amaba. -Ni tu ni nadie más sabe cuan grande es nuestro amor. Izuku dejo todo listo y preparado para que yo siguiera justo donde él lo dejo y así, seguiríamos juntos por el resto de mi... De nuestras vidas.
Eijiro casi quiso cerrar los ojos y no ser testigo de nada de esto, de esta mounstruosidad a la vida. Pero había jurado a Izuku que cuidaría a Katsuki después de que muriera.
Así que ahí estaba, aguantando las náuseas y presenciando como Katsuki bajaba todas y cada una de esa palancas que conectaban a cables incrustados en el 'Cuerpo' de Izuku.
¿Realmente Izuku había consentido todo esto o solo era una tapadera para aliviar el dolor del amor de su vida?
Pero Eijiro jamás tendría una respuesta a eso, porque cuando vio los párpados abrirse, dando paso a las mismas esmeraldas que tenía Izuku, estás enfocaron al rubio con lo que parecía el mismo amor que vio mil veces en los ojos de Izuku, dirigió a su esposo, Katsuki.
-Gracias Kacchan.
Y para lo que Katsuki era el regreso de su amado esposo, que aunque había tenido toda su memoria en una computadora, al fin podría volver a verlo, tocarlo y besarlo como lo estaba haciendo en estos momentos, para Eijiro era solamente la consolidación de la demencia de Katsuki.
#UnaNochedeEspectros
-Kacchan, por favor...
-¡No! ¡Tu escúchame a mi! Ellos me abandonaron, decidieron que ya no valía nada, ni siquiera como hijo. Me dejaron solo como castigo retorcido. No puedo estar... Yo estoy... -Habia lágrimas saliendo de los preciosos ojos rubí. Lágrimas que decían que sabía la verdad, que la había sabido durante años.
Izuku odiaba esta parte de su trabajo. Su Quirk era una bendición hasta que veía como las almas se quebraban bajo el peso de la realización de la muerte.
Y aunque realmente disfrutó estás últimas semanas con Katsuki fingiendo ser una persona viva sin Quirk, el amor que había nacido le impedía seguirle mintiendo.
Casi como si pensaran igual, ambos llevaron sus miradas a los papeles sobre la mesa, con la foto de Katsuki Bakugou como ganador del festival deportivo de su primer y único año en la UA.
"Todo el mundo lamenta el fallecimiento de Bakugo Katsuki, la estrella en crecimiento de la UA."
Izuku solo podía ver cómo el rubio al fin se rompia, aceptando la verdad.
Se fue a la sala, dándole privacidad al fantasma. Quería tanto acercarse y abrazarlo, contener su dolor entre sus brazos, pero había llegado a conocer al rubio lo suficiente como saber que no sería para nada bienvenido el gesto.
-Tu Quirk... -El peliverde se volteo sobresaltado, pensando que el rubio necesitaba más tiempo. Sin embargo, estaba en la puerta, aún con lágrimas en las mejias pero los ojos claros y despejados. -Por eso es que tú...
-Si Kacchan, mi Quirk me permite ver, escuchar y tocar a los fantasmas. -Casi le dió risa el estremecimiento del rubio ante la palabra 'fantasma'. Casi. -Por eso es que he podido vivir con tigo, abrazarte, follarte y... Amarte.
Y ahí estaba. Izuku de 21 años admitiendo su amor a un fantasma que si no hubiera muerto, tendría su misma edad. A veces la vida se rie de las ironías más grandes.
-Tambien me ayuda a guiarlos al más allá, sea lo que sea eso. Puedo llamar a tus padres si quieres hablar con ellos para despedirte, es algo muy común y se cómo manejarlo. O puedo llamar a algún amigo si eras más unido a alguien así que a tus padres. O a cualquier persona con quien necesi...
-¿Y si no me quiero ir?
El susurro ronco que salió de Katsuki detuvo el murmullo de Izuku como si hubiera gritado. Esa era una buena pregunta, ya que todas las almas con quién había trabajado habían querido seguir, diciendo que nada más las ataba a este mundo.
-Oye, realmente no se que habrá al otro lado, pero se que debes seguir el camino de...
-No quiero seguir. Quiero quedarme con tigo. Si... Me aceptas, claro está.
Está vez, Izuku no pudo reprimir la risa que broto de sus labios. Una risa que liberaba la tensión e incertidumbre que había manejado los últimos días antes de dar la noticia.
Antes de que Katsuki se ofendiera por no entender su alegría, Izuku lo alcanzó en dos grandes pasos y lo besó. Más bien estrelló sus bocas, pero estaba tan feliz de tener este Quirk que le había permitido conocer a esta maravillosa persona, aunque ya no estuviera vivo.
Después se preocuparían de como llevar una relación con uno muerto y el otro vivo. Por ahora, solo sabían que sus manos se estaban desprendiendo de las ropas del otro y sus pies guiandolos al sofá de la sala, dónde Izuku se olvidaría que Katsuki estaba muerto, gracias al calor del interior del cuerpo de su sexy y enojado rubio.
#Nictofobia
Katsuki ya no era ese niño pequeño, indefenso e ignorante de 4 años.
Ahora a los 16, había perfeccionado su Quirk y era perfectamente capaz de defenderse de... Eso.
Así que después de Eijiro, el último de sus amigos anunciará que iría a la tienda a dormir, tomo una bocanada de aire para calmarse y preparar su antorcha.
Jamás había hablado a nadie fuera de su familia de la sensación de ser observado. Sin embargo, mientras caminaba por el sendero que se sabía de memoria por las largas horas de exploración diurnas, se prometió que esa noche terminaría con la maldición Bakugo y se liberaría de eso.
El angel caído lo había llamado su madre, una manera muy bonita y suave para decirle sobre la criatura que vivía en las sombras asechando a su familia. Y aunque jamás se lo confesó a su madre, lo asechaba exclusivamente solo a él desde que a los 4 años intento enfrentarlo y termino llorando con los pantalones mojados en su propia cama.
Cuando llegó a lo profundo del bosque, casi podía sentir físicamente como la mirada clavada en su espalda se movía a su alrededor, en las sombras que proyectaba la antorcha, para quedar frente suyo.
Tomando coraje, apagó la antorcha y se quedó completamente a oscuras, sin luz de luna ni de estrellas. Ideal para que la criatura saliera.
Y no fue nada lenta, al segundo siguiente, Katsuki sintió una mano tocando su mejía. Era tal cual la recordaba de hace tantos años.
Pero ya no era un niño, y sin miedo, tomo con fuerza la muñeca de la cosa y la apartó de su lado. Levanto su otra mano listo para disparar a quemaropa cuando...
-Eres más hermoso de cerca.
Esa voz. La había escuchado felicitarlo cuando obtuvo su Quirk, lo consoló cuando se fracturó el brazo, le advirtió sobre el villano de lodo. Katsuki conocía esa voz como la suya propia, pero nunca supo de donde venía.
Era de la criatura que siempre lo había seguido. Se hubiera reído de la obvia casualidad si no estuviera consumiendolo el enojo.
-¡¿Porque persigues tan macabramente a toda mi familia si has podido hablar todo este tiempo?! -Comenzo a sacudir el brazo que tenía aprisionado, asumiendo que eso era. -¡¿Quien o que mierdas eres y porque no nos dejas en paz?! ¡¿Que mierdas quieres con migo? ¿Acaso eres...?
Unos labios finos lo callaron de inmediato. Seguido de manos sujetando sus hombros. El cerebro del rubio tardo unos segundos en entender que estaba pasando y cuando al fin lo alcanzó la realidad, la criatura se estaba separando, con su brazo liberado a causa del shock.
-Tu madre no miente cuando me llama angel caído. -El aliento de la criatura le abanicaba la cara al rubio, mostrando su cercanía. -Soy el Arcangel Izuku, y fui castigado por Padre porque quería más a los humanos que a él. Me encerró en el plano humano, en las sombras, lejos de las fascinantes criaturas a las que amo.
Los ojos de Katsuki se habían comenzado a acostumbrar un poco a la oscuridad que lo rodeaba, lo suficiente para detallar una silueta humana, más pequeña que si mismo, definitivamente masculina y lo que parecían ser unos rizos rebeldes.
Lentamente, Katsuki subía su mano para imitar el primer movimiento de la... De Izuku. Tocó lo que se sentía como piel humana, una perfecta mejia humana. Si no fuera por la maldita sensación de ser observado toda su vida, por la voz que recordaba en retazos de su vida y el miedo que le lleno a los 4 años, podría jurar que Izuku era solo otro humano más.
-¿Entonces, que rayos fue eso de tocarme el pene a los 4 años?
Izuku movió su cabeza, en un gesto de incómodidad universal, para los humanos. Fue desconcertante.
-Simple curiosidad, veo borroso a la luz del día y eras el primer humano que quedaba en oscuridad total desde hace décadas. Quería saber todo de ti. No quería hacerte llorar.
Izuku hablaba de una manera directa y rápida, casi sin pensar. Katsuki podía estar inclinado a creerle.
-Pero ahora, en la oscuridad, puedo verte claramente. Y eres el humano más perfecto que he visto en todos estos siglos.
Ninguno dijo nada más, al menos no con palabras. Lentamente, ambos usaron sus manos para explorar el cuerpo del otro, en la total oscuridad.
Y Katsuki, por primera vez en 12 años, no tuvo miedo de estar rodeado de absoluta oscuridad.
#Libre #Veslors
Izumi llevaba horas encerrada en su habitación, a veces soltando lágrimas, a veces soltando gritos de furia y otras solo quedando en completo silencio mientras era atormentada por su destino.
Mañana se casaría a la fuerza con Todoroki Shoto, y no con su amado Veslors.
Le dolía el corazón el recordar los ojos rojos del líder de la agrupación Veslor que llegaba con los paquetes de suministros para su pequeña estación.
Había sido una bendición cuando la raza de extraterrestres Veslors habian hecho un tratado de comercio con los humanos y así, estaciones humanas en varios planetas habían tenido abasto de alimentos mas seguido y de mejor calidad.
Izumi trataba de guardar en su memoria las pocas veces que vio a los Veslors cuando acompañaba a su padre al puerto por dicho abastecimiento. Todos los Veslors eran muy amables y agradables, pero su líder, Katsuki, era más taciturno. Y aún así, ella se enamoro cuál adolecente por una celebridad. Que estúpida.
Estaba a punto de volver a llorar cuando escucho la puerta de su habitación ser abierta. Alguien no había entendido la indirecta de querer soledad.
-Hija, se que estás molesta pero, ¿puedo hablar con tigo?
Con desgana, rodo en su cama para estar cara a cara con su padre. Hoy era día de abastecimiento pero no lo había acompañado porque no iba a soportar ver Katsuki sabiendo su destino.
-¿Si papá?
Toshinori era un hombre muy mayor, con toda una vida dedicada al mantenimiento de la estación donde vivian. Pero las nuevas leyes e injusticias lo habían arrinconado a deber muchos favores. Y el que más le dolía era el haber prometido a su hija con el hijo menor del gobernador de la estación a cambio de saldar una enorme deuda que tenían.
Sin embargo, esos agradables muchachos, los Veslors, le habían dado un rayo de esperanza ese día.
-No soy ciego cariño, y he visto como miras a los Veslors. ¿Algunos de esos muchachos te a llamado la atención? -A Toshinori le dió risa el inmediato cambio en el rostro de su hija, sobre todo el sonrojo tan furioso que casi ocultaba sus pecas.
-Buebo papá, de llamarme la atención pues llaman la atención, midiendo poco más de dos metros y rasgos toscos aunque muy parecidos a los humanos. También se destacan por sus orejas puntiagudas que se ven a kilómetros de distancia. Y sus ojos tienen pupilas iguales que a nuestros gatos, es más, he escuchado que pueden transformarse en algo parecido a las panteras, pero es más un cruce entre una pantera y un humano. No muchos viven para contar como es su transformación ya que la usan como forma de batalla y así es como son tan letales contra quienes consideran sus enemigos. Espero nunca nos vean así, ya que aquí somos una estación muy pacífica y amena y ellos aman la paz sobre...
-Izumi.
La chica cerró la boca de inmediato, odiando su costumbre de murmurar ante sus nervios.
-Puedes ser sincera. ¿Te gusta alguno de esos muchachos?
Izumi respiro hondo. Ya no perdía nada admitirlo en voz alta. Y quizás hablarlo con su padre ayudaría con el dolor.
-Si papá, me gusta uno de ellos. Katsuki, el líder de la agrupación para ser más específica. Y aunque los demás son los que siempre hablan y bromean, Katsuki fue quien me ayudó una vez que estaba a punto de caerme por el peso de las cajas. Es un hombre de muy pocas palabras, pero me di cuenta que es de acciones más sinceras. -Izumi vio los ojos cansados de su padre. -La verdad, esperaba algún día reunir el valor de hablar con él y pedirle una cita. Pero ahora se muy bien que nunca podré hacerlo.
La risa atronadora de Toshinori asustó casi de muerte a Izumi. Ella pensaba que su padre se la tomaba más en serio.
-Mi niña querida, me has demostrado que dos corazones que se quieren, siempre terminan juntos.
Toshinori se levantó de la cama donde había tomado asiento y le entendió una mano a su hija.
-Tenemos un invitado en casa pero necesitaba confirmar que sería bienvenido. ¿Puedes seguirme por favor?
********
-Oye hermano, ya cálmate, ya viene tu hembra. -Le susurro Eijiro a Katsuki, aunque este seguía moviendo inquieto el pie.
Y es que tenía un cúmulo de sentimientos dentro. La ira de saber que otro macho quería quedarse con su hembra a tal punto de amenazar al padre de esta era un fuego que estaba luchando por consumirlo. Pero el escuchar a Izumi como hablaba de él, confirmando lo que sus instintos ya le decían, le llenaba de felicidad en igual medida.
Un jadeo ahogado le hizo levantar la mirada y pararse en el mismo segundo. Su pequeña humana caminaba de la mano de su padre, aún con los ojos rojos e hinchados por el llanto pero llenos de sorpresa.
Toshinori camino hasta quedar frente a Katsuki y ofreció la mano de su hija. Katsuki inmediatamente tomo la pequeña mano entre las suyas.
-Si voy a entregar a Izumi a un hombre, me alegra mucho que sea al hombre que ella realmente quiere.
Los ojos de Izumi viajaban de su padre a Katsuki y de vuelta, con duda en su mirada.
-He hecho un nuevo trato con tu padre. -Comenzo a explicar el Veslor a su futura compañera, con el corazón llenándose más y más de felicidad. -Voy a pagar la deuda de dinero de tu padre a todas las personas, incluyendo al gobernador de este lugar. A cambio, pedía una oportunidad de cortarte.
-Pero tu padre queria saber si tú amabas a este amargado. -Interrimpio Eijiro.
-Y dijo que si tu correspondias, ya no te casarías con el macho humano. -Continuo Hanta.
-Y la única condición que puso fue que vinieras de visita cada vez que venimos a dejar alimento. -Termino de explicar Denki.
Izumi no le había quitado la mirada ni él había dejado de verla, esperando transmitirle tranquilidad y sinceridad.
-¿Eso significa que solo me quieres como moneda de cambió? -La voz de Izumi deja ver su duda en la situación. También los hombros tensos. Ella era tan facil de leer para él.
-Te quiero como una compañera, si tú me aceptas como tú comp... -En segundos, estaba siendo rodeado por los delicados brazos de la humana.
-¡Si! Si quiero.
*******
Eijiro y Denki estaban tratando de estar ocupados en la cabina principal, pero cada cierto tiempo se volteaban a ver y soltaban risas.
-¿Y a ustedes que les sucede? -Cuestiono Hanta entrando a la cabina después de asegurarse de tener todo el historial médico de los humanos en su ala médica.
-Solo estamos pensando en todas las maneras en que ahora podemos burlarnos de Katsuki. -Dijo Eijiro.
-Ahora que se va a ablandar con su humana cerca de él, dejara de ser señor gruñón. -Secundo Denki.
-Al menos él tiene una compañera, no como ustedes que aún están solos. -Dictamino Hanta, consiguiendo efectivamente que las sonrisas de los otros desaparecieran.
-Espero encontrar una para mi pronto. -Fue el susurro de Denki, dando por terminada la charla.
*******
Aunque Izumi nunca había sido besada, podía entender porque los Veslors decían 'Enredo de lenguas'. La manera en como Katsuki movía su lengua dentro de su boca era como estar bailando un baile donde el dictaba la fuerza y la intensidad. Le arrebataba el aliento.
-Izumi, necesito hablar con tigo. Sobre como nos enlazamos los Veslors. -Exalo Katsuki al separarse de ella.
-¿Te refieres a que tienes que terminar dentro de mí en tu forma de batalla?
El shock golpeó duro a Katsuki, no porque la información fuera tan exacta. Si no que le asombro que Izumi ya tuviera ese conocimiento.
-¿Cómo es que tú...?
-¿Se eso? Digamos que Abby Thomas es muy comunicativa con las humanas que tenemos un interés particular y muy fuerte sobre un macho Veslors. Después de hacerme jurar que nunca compartiría nada de esa información, me contó todo lo que ella vivió con su propia pareja Veslors. -Solto Izumi de golpe. Casi comenzando a murmurar.
-¿No te molesta eso? Algunas humanas han querido esperar para... -Comenzo Katsuki pero fue interrumpido por un beso de su humana.
-Por favor, he querido que me reclames desde la primera vez que cruzamos miradas.
Las ropas fueron quitadas con rapidez e Izumi fue depositada en la cama tan delicadamente como una figura de cristal, para que Katsuki pudiera apreciar cada centímetro de su piel cremosa llena de pecas.
Se subió a la cama, sobre ella, dejando navegar a sus manos y boca por los valles de curvas.
Al mismo tiempo, Izumi disfrutaba de que sus manos acariciaran la piel de Katsuki, que tenía una fina capa de vello rubio, dándole la impresión de que estaba tocando el más fino de los terciopelos.
Katsuki sabía cómo poner aceitada a una hembra humana, aunque no recordaba como se decía. Así que después de besar cada peca que encontró desde su boca hasta sus muslos, se concentro en el pequeño manojo de nervios entre sus labios vaginales.
Eso le arrancó un hermoso gemido a Izumi, seguido de muchos más conforme Katsuki aumentaba la velocidad de las lamidas. La peliverde no tardó mucho en alcanzar su orgasmo, sintiéndose tan sensible a la lengua del rubio.
Katsuki bebió el orgasmo de su compañera, dejando salir el ronroneo de satisfacción ante ese hecho.
-Date la vuelta Izumi, ya.
No necesito repetirse, la chica ya estaba buscando almohadas para poner debajo de su vientre y así, dejar alzado su trasero mientras ella se acomodaba boca abajo. El Veslor lamento por un segundo no tener un banco de cría adecuado para ella, pero es que tampoco se despertó ese día con la idea de que tendría una compañera.
Y ahí estaba ella, relajada y lista para tomarlo, dispuesta a unirse a él. Sintió como su vara supuraba más aceite, casi doliendo por ella.
Así que uso eso a su favor, acomodándose encima de ella, froto su vara sobre su raja, buscando mojarla aún más.
-Te he querido desde la primera vez que me sonreiste. -Susurro Katsuki sobre el oído de ella. -Cada vez que te veía, me unia más a ti en mente y corazón. Eres la única para mí y yo soy el único para ti por el resto de nuestras vidas. Te amo Izumi.
Izumi soltó un par de lágrimas, no porque le estuviera lastimando mientras entraba en ella suavemente, si no porque eso había sonado como votos de matrimonio y era todo con lo que siempre soño.
Se quedó quieta mientras el terminaba de entrar y de tocar fondo, pero sus gemidos eran exigentes y muy pronto, tuvo a su compañero embistiendola cada vez más rápido.
Tenía ambas manos de Katsuki a los lados de su cabeza y su boca rugía su placer en su oído, dejándola saber lo bien que él se sentía dentro de ella. Tampoco tenía quejas, a pesar de ser su primera vez.
Los rizos de placer crecian rápido en su vientre pero mantuvo los ojos abiertos y fijos en la mano de Katsuki esperando...
Y ahí estaba, en un par de parpadeos, la mano humana había sido reemplazada por una pata con garras afiladas, sin rastros del vello rubio de terciopelo.
Saber que él estaba a punto de correrse y por eso había cambiado fue lo que ella necesito para terminar por segunda vez en la noche, dejando salir un grito de placer que fue opacado por el rugido soltado sobre ella.
Cuando volvió a abrir los ojos después de su orgasmo, estaba rodeada de nuevo por brazos humanos con terciopelo rubio.
-Ahora nos pertenecemos. -Le susurro amorosamente Katsuki al oído.
Izumi no podía estar más feliz por ese hecho. Excepto tal vez, por la certeza de que también estaba embarazada.