Eres mio《CharlieBabe》

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Summary

Esto tratará sobre la mención que le hizo Babe a Charlie en el ONE SHOT de Lujuria....Babe y Charlie habían ido al bar con los demás chicos, en eso Babe había bebido bastante, que no era del todo consciente a su alrededor..Especialmente ante los ojos de los demás que miraban con deseo su cuerpo... Información: Por si quieren leer el ONE SHOT Lujuria, lo pueden encontrar en Wattpad...Ya en mi muro les escribí mi usuario...Este ONE SHOT lo había subido hace tiempo en Wattpad, pero lo eliminaron..Es por eso que decidí escribirlo otra vez y publicarlo aquí....

Genre
Romance
Author
Vanesa
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

ONE SHOT

Narra Babe

Estaba sentado encima de la mesa y tenía entre mis piernas a Charlie.

Acariciaba su cabello y él mi cintura, mientras devoraba mi boca.

Suelta la misma y pasa sus labios por mi cuello.

Siento como succiona la misma y suelto un jadeo cuando muerde la piel de mi cuello.

Hasta que el sonido de su celular suena.

Lo detengo cuando intenta alejarse de mí.

—No hagas caso.— digo en sus labios.

Devoró su boca a mi gusto.

—Solo un momento, mi amor. Puede ser algo importante.— dice en mis labios.

Deja un beso en la misma y se aleja de mí.

Atiende su celular, mientras yo toco mis labios.

Sentía ardor en la misma, ya que Charlie estaba prácticamente succionando mi boca.

Me bajo de la mesa y me acomodó mi ropa.

Observó a Charlie hablar por llamada.

Hasta que dice unas cuantas palabras más y cuelga.

—¿Qué paso?— preguntó hacia él.

Acaricia mi mejilla.

—Era Jeff, me avisó que iban a ir al bar para pasarla bien. Nos invitó para que vayamos con ellos.— cuenta él.

Me cruzo de brazos.

—Era sólo eso. Pues hubiera dejado un mensaje.— asiento ante sus palabras.

Me acercó a él y rodeó su cuello con mis brazos.

—Entonces prosigamos.— digo besando su boca.

Charlie me aleja con una sonrisa.

—Debemos prepararnos para irnos, mi amor.— sonríe con diversión al decir esas palabras.

Alzó una ceja.

—Imbécil— lo insultó en español.

Me mira confundido.

—¿Qué acabas de decir?— pregunta curioso.

Me encojo de hombros.

—Averígualo tú mismo.— contestó con una sonrisa y me alejó de él.

Me agarra del brazo para que no me vaya a la habitación.

—Dime.— me ordenó con seriedad.

Me acerco a él con una sonrisa.

—Que eres un imbécil.— digo con burla.

Él me tomó del cuello.

Mi sonrisa jamás desapareció de mi rostro.

—Respétame, soy tú novio.— me recuerda.

Acarició con mi dedo su pecho.

—¿Debería?— lo provocó a propósito.

Me sonríe de una manera tan sensual y a la vez peligrosa.

Que me provoca escalofríos del bueno en mi cuerpo.

Me sube en la mesa y se pone entre el medio de mis piernas.

—Te enseñaré que debes respetarme, mi amor.— dice en mis labios.

Me besa bruscamente y rompe mi ropa a su antojo.

Para así acceder a mi piel desnuda.

GANÉ.

Ahora si voy a obtener lo que quiero.

Sé muy bien como provocar a Charlie para obtener lo que quiero.

Y él sabe muy bien como complacerme.

Lo hace perfectamente.

Jadeo agudamente al sentirlo en mi interior.

Me disfruta a su gusto y yo dejo que haga lo que quiera conmigo.

La sala de estar se llena de mis gemidos y sus jadeos roncos.

Ya me había preparado y estaba esperando a Charlie.

Luego de unos minutos de espera, salió todo vestido.

Estaba guapísimo.

Me encanta su estilo, están él.

Y me encanta que sea así.

Entonces me agarra de la mano y nos vamos al dichoso bar junto a los chicos.

Nos subimos al auto y nos dirigimos a nuestro destino.

Luego de unos cuantos minutos conduciendo, llegamos al bar.

Aparco el mismo y nos bajamos, para luego dirigirnos al bar.

Nos adentramos al mismo y ubicamos a los chicos.

Nos saludamos entre todos.

Excepto Way.

No le da ni la mirada a Charlie.

—Way, no debes ser así con Charlie.— lo regañó.

Me mira con seriedad.

—No me apetece saludarlo y ya.— se cruza de brazos.

Me acercó a él.

—Lo deberías hacer por respeto. No seas así, te recuerdo que es mi novio.— le aclaro con tranquilidad.

Alza una ceja ante mis palabras.

—Me importa muy poco si es tú novio. No tengo porque saludarlo.— reitera y se va.

Todos se quedan en silencio ante la conversación que tuve con Way.

Suelto un suspiro y dejó un beso en la mejilla de Charlie.

Para luego irme junto a Way.

No me gusta que la relación de mi mejor amigo y mi novio sea de esa manera.

No es nada bonito verlos así.

Logró alcanzarlo.

—Way, espera. No te vayas de esa manera.— agarro su mano.

Él se voltea para encarar.

—¿Qué quieres?— pregunta bruscamente.

Lo miró con una expresión de confusión.

—¿Qué sucede contigo?— me cruzo de brazos.

Suelta un suspiro de frustración.

—Sucede que Charlie es mi problema. No me agrada y no confío en él.— confiesa ante mí.

Me acerco a él.

—Al menos inténtalo. Charlie es un buen chico, Way. Lo juzgas tan rápido sin siquiera conocerlo.— respondo hacia él.

Entonces pone una mano en mi hombro.

—¿Charlie es un buen chico? No te mientas a ti mismo. ¿Qué te hace pensar que es diferente a los demás? ¿En serio piensas que Charlie no te va a traicionar? Lo más seguro es que te esté engañando, Babe.— sus palabras resuenan como eco en mi cabeza.

Se aleja de mí y me deja solo.

Mientras yo me quedo procesando sus palabras.

Mi mente me lo repite una y otra vez.

Lo que me hace sentir inseguro.

Una lágrima rueda por mi mejilla.

¿Cómo puede decirme eso sabiendo el daño que me provoca sus palabras?

¿Por qué de repente mi cabeza se plantea tal situación?

¿Por qué de repente siento desconfianza e inseguridad?

Trató de calmarme y me secó la lágrima que había caído por mi mejilla.

Trato de despejar mis pensamientos.

No están siendo de ayuda.

Entonces me dirijo al bar nuevamente.

Localizó a los chicos y me acerco a ellos.

Me sitúo al lado de Charlie.

—¿Estás bien, mi amor?— me mira preocupado Charlie.

Sonrió para tranquilizarlo.

—Si, estoy bien no te preocupes.— respondo.

Pero él no se ve del todo seguro con mi respuesta.

—Te lo contaré luego. Solo disfrutemos la noche.— dejo un beso en sus labios.

A lo que él asiente.

Entonces empezamos a tomar y charlar entre todos.

Nos reíamos mientras hablábamos.

Observaba a Charlie y a los chicos, es así como quiero verlos.

Me encanta verlos así.

Felices y tranquilos.

Disfrutando de la vida y del momento que nos otorga la misma.

Realmente es así como quiero estar.

Feliz, tranquilo y en paz.

Contamos anécdotas de nosotros y nos hacemos burlas también.

—¿Recuerdas a ese amigo nuestro Babe?— pregunta hacia mi North.

A lo que yo lo miro con curiosidad.

—¿Qué amigo?— preguntó confundido.

A lo que él sonríe.

—Ese mismo con el que follaste una vez cuando perdiste una apuesta. Dijiste que había sido la mejor noche de tú vida.— me recuerda.

Maldito idiota.

¿Cómo se atreve a decir eso?

¿Qué no se da cuenta de la bestia de novio que me tocó?

Charlie podrá ser lindo y todo lo que quieran, pero enojado es totalmente diferente.

Cambia de una manera abismal.

Y debo decir que me encanta Charlie enojado.

Es mi debilidad.

Entonces siento la presencia maligna a mi lado, quiero decir siento la presencia de Charlie a mi lado.

—¿Tanto te gustó follar con él?— me pregunta con seriedad.

—Si.— digo y él alza una ceja ante mi respuesta.— Quiero decir no, no. Claro que no. Además es pasado.— evitó totalmente la charla ante ese suceso de mi vida.

No dice nada más y seguí bebiendo.

Entonces miro molesto a North y agradezco cuando Sonic golpea su brazo.

—Bueno, sigamos contando más historias.— intento aligerar el ambiente.

A lo que Alan se burla de mí.

Lo miro enojado.

Entonces cierto detallito viene a mi mente.

—Por cierto se acuerdan del chico que hace unas semanas se le andaba insinuando al Tío Alan.— suelto con una sonrisa.

La mirada de Alan cambia totalmente.

Jeff fija sus ojos en él.

—¿En serio? ¿Le hiciste caso?— pregunta con tranquilidad.

Todos quedamos viendo la escena.

—No tiene nada de importancia. Y Babe suficiente con las anécdotas.— me regaña.

Lo miro con una sonrisa.

—Solo fue una anécdota, nada del otro mundo.— digo con inocencia.

Rueda los ojos.

—Sigamos charlando, pero del pasado al menos que no sean importantes.— dice mirándome con fastidio.

A lo que yo sonrió con satisfacción.

—Como quieras.— bebo mi cerveza.

Y siento la mano de Charlie en mi cintura.

Lo observó al sentir sus caricias.

Me acerca a él.

—Estás bellísimo.— halaga con una sonrisa.

Sonrió ante ello.

—Siempre lo estoy. Gracias por el cumplido.— rueda los ojos divertido ante mi ego.

Sonrió ante su reacción y dejó un beso en sus labios.

Entonces seguimos viendo y charlando en paz.

Me encantaba sentir la paz a mi alrededor.

Me tranquilizaba totalmente.

Le digo a Charlie que iré a la pista a bailar.

Me moví al ritmo de la música mientras iba yendo ante la multitud.

Sentí la música y la letra de la misma.

Era reggaeton.

Solo quería pasarla bien.

Me divertí bailando y mis ojos se fijaron en Charlie.

Él me observaba con un brillo especial en su mirada y con una sonrisa encantadora.

Le devolví la sonrisa y seguía disfrutando de la música.

Narra Charlie.

Realmente me molestaba la actitud de Way hacia mi. Especialmente cuando se desquitaba con Babe.

Es increíble el control que tiene Way sobre Babe.

Me he dado cuenta de ello.

Es como si lo manipulara.

Es bastante confuso.

Ya que no quiero sacar ideas alocadas.

Más sabiendo los problemas de confianza que tiene Babe.

Me dolería verlo destrozado.

Realmente no soportaría ver sufrir a Babe solo porque volvió a confiar en la persona equivocada.

Algo pasó con Way, cuando Babe fue detrás de él.

La mirada en los ojos de Babe me hizo darme cuenta de ello.

Algo tuvo que pasar ahí.

Lo noté triste, bastante.

Y no me gusta verlo así.

Lo detesto.

Es por eso que no quise preguntar más, ya luego platicaría con él.

Esta noche es para disfrutar, para pasarla bien.

Así que lo dejaré para después.

Más al ver que Babe había recuperado su ánimo.

No quería quitar esa sonrisa de su rostro.

La estábamos pasando totalmente bien.

Me encantaba ver la sonrisa de Babe.

Lo veía más relajado.

Más tranquilo.

Y es así como me gusta verlo.

Observó a Babe bailar.

Siempre me ha gustado verlo bailar.

Lo hace de una manera tan sensual.

Sabe perfectamente muy bien como mover sus caderas.

Cuando está encima mío me lo demuestra totalmente.

Y saben exactamente a qué me refiero cuando digo que está encima de mi.

Ya se lo notaba pasado de copas.

Se lo notaba muy borracho.

Ya que no nota las miradas que le dan las personas a su alrededor al verlo bailar.

Se lo devoran con la mirada.

Especialmente los alfas.

Es increíble la capacidad que tiene de atraer tantos alfas.

Lo que provoca que mi lado posesivo salga.

Un tipo se le unió para bailar.

Babe aceptó sin problemas.

Hasta ahí todo bien.

Se estaban divirtiendo.

Hasta que mi mirada cambia totalmente cuando toca de manera descarada la cintura de mi novio.

Babe ni en cuenta.

No era consciente de ello.

Ya que estaba más perdido bailando.

Me dirijo hacia ellos.

Entonces mi sangre hierve cuando ese infeliz acerca su boca al cuello de Babe.

Sin que se lo esperé agarró del brazo al tipejo ese separandole de Babe.

—¿Qué crees que haces con mi novio? No intentes besarlo en contra de su voluntad.— le advierto con seriedad.

A lo que él mira a Babe con deseo.

—¿Y qué con eso? Una puta como él estaría más bien en mi cama, mientras me lo follo.— responde con una sonrisa asquerosa.

Babe fue mucho más rápido que yo.

Él había estampado su puño en el rostro del tipo ese.

Ese golpe hizo que perdiera el conocimiento.

—Puta tú abuela infeliz...Ni en un millón de años estaría con una lacra como tú, hijo de puta…— dice Babe medio borracho.

Es bueno que esté consciente de ello.

Me encanta.

Sonrió ante su actitud.

Siempre me gustó su personalidad, me fascina.

Amo que no tenga filtros a la hora de insultar o llamar las cosas por sus nombres.

Babe no conoce la vergüenza.

Me acerco a él con una sonrisa.

Pero me aparta de golpe.

Lo miró confundido.

—¿Qué haces? Tengo novio, idiota.— confiesa él.

Retiro lo dicho de que está consciente.

Realmente no lo está.

Suelto un suspiro.

—Babe, yo soy tú novio.— digo con obviedad.

Se cruza de brazos sin creerme.

—Dime el apodo que suelo decirle siempre.— se rehúsa a creerme.

Me acerco a él y le digo.

—Cachorro.— digo cerca de su rostro.

Los ojos de Babe brillan y me sonríe instantáneamente.

—Si, eres tú.— me abraza y yo lo rodeo con mis brazos.

Babe acaricia mi pecho con su cabeza.

Me lo llevo de ahí y me acerco a los chicos.

Diciéndole que me iba con Babe a casa.

Ya que Babe estaba muy borracho.

A lo que ellos asienten y mi piden que nos cuidemos.

Que cualquier cosa los llame.

Cosa que agradezco y me despido de ellos.

Mientras me llevaba a Babe a rastras, él forcea conmigo.

—No quiero irme.— dice con un quejido.

Me detengo y lo miro.

—Basta, Babe. Estás muy borracho.— lo regañó.

Me mira con fastidio.

—No lo estoy. Aún puedo seguir bebiendo.— lo tomo de sus brazos con suavidad.

—Sigue así y no te haré tú comida favorita mañana.— lo amenazó.

Babe me mira ofendido.

—No te metas con mi comida.— refuta como niño pequeño.

Sonrió con satisfacción.

—Entonces no me hagas renegar.— respondo con tranquilidad.

Babe se aparta de mí.

—Eres un insensible.— dice y se dirige al auto con torpeza.

Mientras yo lo miro con una sonrisa.

En cierta parte me parece gracioso su actuar.

Me encanta que saque ese lado conmigo.

Lo que me demuestra la confianza que me tiene y lo seguro que se siente a mi lado.

Entonces lo sigo y me subo al auto también.

Arrancó la misma luego de ponernos a ambos el cinturón de seguridad.

Y me dirijo a nuestra casa.

Observaba de vez en cuando a Babe.

Me aseguraba de que estuviera bien.

La noche se sentía bastante tranquila.

Se sentía la calma de la misma.

Habíamos llegado a casa, aparqué el auto.

Me bajé del mismo y luego hice lo mismo con Babe.

Lo llevó adentro de la casa una vez pongo el código.

Lo llevó hacia el baño.

Y lo meto adentro.

Abro la regadera y el agua lo empapa totalmente.

Babe suelta un grito ante el agua fria.

—¿Por qué haces eso?— se queja.

Lo miro de brazos cruzados.

—Para que despiertes. Estás muy borracho.— respondo con tranquilidad.

Babe me mira enojado.

—Al menos avisa, imbécil.— se saca su chaqueta.

Entonces mi expresión y postura cambia.

Me aproximo a él.

—¿Cómo dices?— preguntó hacia él.

Babe retrocede cuando me acerco a él.

—Suficiente, no estoy de ánimo para esto.— me empuja.

Pero lo tomo de la cintura para acercarlo a mi cuerpo.

—No estás en posición de refutar. Yo aún no me olvido de tú encuentro con ese tipo que había dicho North.— le recuerdo.

—Charlie…pero eso…— dice Babe y suelta un quejido cuando muerdo su cuello.

Rompo su camisa y le sacó la misma.

Tenía a Babe con sus piernas rodeando mi cintura con sus piernas.

Lo tenía contra la pared.

Penetraba su interior con fuerza, mientras devoraba su boca.

Apretó su pecho con una de mis manos y siento como Babe rasguña la piel de mi espalda.

Sintiendo un delicioso ardor en ella.

Suelto su boca y bajó hasta sus pezones.

Babe gime cuando empiezo a chupar uno.

Saboreo con mi lengua y diente la misma.

Sigo arremetiendo con fuerza en su interior.

Disfrutando del sonido de nuestros cuerpos chocar.

Estábamos en la habitación.

Tenía a Babe debajo mío y seguía jugando con su cuerpo.

Lo seguía follando.

Babe tenía chupones y marcas de dientes en todo su cuerpo.

—Charlie….— lloriquea Babe.

Sonrió con orgullo ante el estado de Babe debido a mi.

Su piel sudada y marcada con mis manos.

—Me encanta que gimas mi nombre, mi amor.— suelto en su boca.

Lágrimas se deslizan por sus mejillas.

Sus ojos brillaban al verme.

El olor a sexo se olía perfectamente en la habitación.

Bajo mi cabeza a su cuello y chupo la misma dejando más marcas.

Paso mi lengua por su mejilla y muerdo de manera juguetona su barbilla.

Babe se sujeta de mi al sentir mis penetraciones cada vez más rápidas y profundas.

Sus gemidos resuenan en la habitación cuando mis embestidas golpean con brutalidad su próstata.

No había delicadeza en mis movimientos.

Era sexo duro como nos gustaba a ambos.

Hecha su cabeza para atrás al sentir mis embestidas más violentas de lo normal.

No le estaba dando un respiro.

Observó con satisfacción cuando Babe lleva su rostro de costado hacia la almohada ante el placer que está sintiendo gracias a mi.

Arremeto con brutalidad en su interior y golpeó violentamente su próstata.

Pasó mis labios por su boca y beso la misma con amor.

Devoraba su boca a mi gusto.

Jugaba con su lengua y mordía mi labio inferior.

Seguía disfrutando de su cuerpo.

Babe se desarmaba debido a mi.

Enloqueció totalmente ante mis movimientos en su interior.

En la habitación se sentía totalmente el olor a sexo.

La lujuria y el deseo dominaban el lugar.

Solo éramos yo y él entregándonos como siempre lo hemos hecho.

Estaba en la cocina preparándole el desayuno a Babe.

Unos cuantos detalles más y termino.

Agarró el jugo y sirvo un poco en el vaso.

Entonces lo puse en una charola y lo llevé a la habitación.

Una vez llegó observó a Babe removerse en la cama.

Dejo la comida en la mesita de al lado.

Enfoco mi vista en Babe qué ya había despertado.

Se estira y se sienta con dificultad en la cama.

Me observa con la mirada cansada, pero satisfecha.

—¿Cuánto dormí?— pregunta con la voz ronca.

Le doy una taza con agua.

Se lo toma.

—Estuviste 3 días durmiendo, mi amor.— confieso con calma.

Me mira con sorpresa.

—¿3 días? Te pasas Charlie. Me duele todo por tú culpa.— se queja hacia mi.

Yo me encojo de hombros.

—Tú también me provocabas.— contestó con una sonrisa.

Suelta un suspiro y le acercó el desayuno a Babe.

Empieza a comerlo de a poco.

Hasta que deja de hacerlo.

—Debo decirte algo.— dice él.

A lo que yo lo miro atento.

—Claro, dime.— lo aliento.

Me mira directamente a los ojos.

—Way me dijo cosas muy feas sobre ti. Me dijo que no eras una buena persona. Que no debería confiar tanto en ti, porque serás igual que las personas que me traicionaron. Que de seguro me engañas.— cuenta él con tristeza.

Yo reprimo un insulto hacia su persona.

—No me creo un santo, pero yo sería incapaz de engañarte o traicionarte. Te he demostrado que haría cualquier cosa por ti Babe.— aclaró con sinceridad y seguridad.

Babe me sonríe.

—Lo sé, Cachorro. Sé perfectamente que tú jamás me harías daño. Confío plenamente en ti. Sé que me amas. Solo que no me gusta que Way se exprese de ti así.— reitera él con sinceridad.

Pude ver la molestia en sus ojos.

—No te preocupes, mi amor. No me importa lo que digan de mí. Agradezco que me tengas la confianza de decirme todo esto.— acarició su mano.

Babe deja un beso en mi mejilla.

—Eres mi novio, confío en ti y lo primordial es la comunicación en nuestra relación.— dice con cariño.

Dejó un beso en sus labios.

—Entonces te dejaré un rato, iré al taller para avisarle a Alan que no irás en estos días a entrenar.— le informo.

Él asiente con la cabeza.

Me levanto y antes de salir Babe me dice.

—Solo no mates a nadie.— suelta con diversión.

Sonrió ante sus palabras.

—Siempre y cuando no hablen de ti para provocarme.— digo sobrado.

Me despido de él.

Salgo de la casa y me subo al auto para dirigirme al taller.

Luego de unos minutos manejando, llegó a mi destino.

Me bajo de la misma y voy en busca de Alan.

Una vez lo encuentro, le informo que Babe no irá a los entrenamientos.

Él asiente sin cuestionar.

Eso sí, me dijo que cualquier cosa le avise si necesitamos ayuda.

Le agradecí por eso.

Cuando iba hacia la salida. Me encuentro a Way.

Él me detiene.

—¿Qué pasó con Babe?— pregunta hacía mi con seriedad.

—Él está algo adolorido y cansado por ciertos ejercicios.— me mira confundido.— Me refiero a los ejercicios en la cama.— digo con una sonrisa.

Por dentro disfruto la frustración en sus ojos ante mis palabras.

—Babe se cansará de ti.— dice ante mí.

Sé que a él le gusta Babe.

Me he dado cuenta de ello hace tiempo.

Una vez le había dicho a Babe que no me gustaba como era de confianzudo con él.

Way se pasaba de manos a veces y me lo restregaba en la cara.

Cosa que me molestaba.

Babe lo entendió y se lo dijo a Way.

Al principio se molestó y ambos discutieron.

Luego de unos días Way vino y se disculpó con Babe, también respeto su decisión.

Sentí orgullo ante eso.

Babe había venido hacia mí y seguimos nuestro camino.

Mientras dejaba a Way atrás.

Pude sentir su mirada en nosotros, pero no le presté atención.

Solo me importa Babe y ya.

Los demás que se vean.

Cuando iba a irse le digo.

—No me importa si te metes conmigo. Pero con Babe no te metas. Si realmente lo quieres y dices ser su mejor amigo, deberías apoyarlo y no darle inseguridades. No voy a tolerar que derramé lágrimas por ti. No me gustó ver la expresión en su rostro después de que habló contigo. Babe no se merece eso y lo sabes. Lo haces llorar una vez más y acabó contigo.— le advierto con seriedad.

Me largo sin detenerme a escuchar sus quejas.

Cosa que no me interesa.

Ahora solo quiero ir con Babe.

Me subo al auto y conduzco hasta casa.

Una vez llego, entro a la casa luego de poner el código.

Me dirijo a la habitación y encuentro a Babe todo duchado.

Pero aún así se acostó nuevamente.

Lo que me pareció adorable.

Me sonríe al verme y da palmadas a su lado para que me acueste.

Hago lo que me pide y me acuesto a su lado.

Babe reposa su cabeza en mi pecho y sube su pierna en mi abdomen.

Acarició con cariño su espalda.

—¿Sigues con más ganas de dormir?— inquiero con diversión.

Babe se acerca más a mí.

—Si, así que déjame dormir.— esconde su rostro en mi cuello.

Dejó un beso en Babe y él también besa mi cuello.

Entonces siento su respiración tranquila.

Yo hago lo mismo también.

No voy a permitir que nadie le haga daño.

No me importa de quien se traté.

No soportó que lo hagan sentir mal.

Lo protegeré fe quien sea.

Y no me importa si lo tengo que hacer hasta de su mejor amigo.

Yo no olvido, ni perdono cuando se trata de Babe.

Babe lo es todo para mi.

Es lo mejor de mi vida.

Es lo más preciado e importante que tengo.

Lo amo más que a nada en el mundo.

Es la joya más preciada que tengo.

Es mi vida entera, Babe es mi razón de vivir.

Él lo es todo para mi.

Es el amor de mi vida después de todo.

Mi amor por él no tiene límites.

Van más allá.

Y él también me lo ha demostrado. Babe mata por mi, al igual que yo por él.

Los dos somos el complemento del otro.

El otro rompecabezas que le falta a uno.

Somos una excelente combinación.

¡FIN!

Dedicado a @unapersonalectoraaa y a @Unramdom_mas ustedes me habían pedido un ONE SHOT de esto(seguidores de Wattpad)…Esto lo había hecho hace tiempo, pero Wattpad lo elimino…Entonces decidí publicarlo en Inkitt…Gracias por el apoyo y espero les guste…