Cuando el alma entiende su propósito

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Summary

Desde pequeña sentí que el mundo tenía un corazón, y que ese corazón latía al mismo ritmo que el mío. A veces lo escuchaba en el silencio del amanecer, otras en el sonido del viento o en las lágrimas que caían cuando el alma ya no podía sostener tanto. Con el tiempo entendí que no hay casualidades, solo caminos guiados por Dios. Que cada persona que llega, cada pérdida, cada alegría y cada pausa, tienen una razón divina que moldea el alma. He aprendido que uno viene a este mundo a ser feliz y a hacer feliz a los demás, porque no hay mayor propósito que vivir desde el amor. Pero también aprendí que si haces algo que hiere tu paz o la de los que te rodean, entonces eso no está bien. Y si haces algo solo para agradar a los demás, pero te traicionas a ti misma, también está mal. La vida me ha enseñado que el equilibrio entre el alma y el mundo está en amar con pureza, actuar con verdad y tratar al prójimo como a ti misma. Porque al final, amar bien también es una forma de servir a Dios. Este libro es mi conversación con el mundo. Es mi manera de decirle que sigo creyendo, que sigo amando, y que aunque todavía no tengo todas las respuestas, tengo algo más fuerte: fe.

Status
Complete
Chapters
9
Rating
n/a
Age Rating
13+

Dios y yo

He aprendido que Dios no está lejos, esta dentro de mi.

No es solo un nombre, es una presencia que abraza el alma cuando nadie mas lo hace.

Es esa voz suave que me dice “ no te rindas” cuando todo parece perdido.

Dios ha sido mi maestro más sabio y mi refugio más seguro.

A veces no responde con palabras, pero me habla a través del mundo:

en un amanecer dorado, en un abrazo sincero, en una coincidencia que no se puede explicar.

Cuando oro, no siempre le pido cosas, a veces solo le agradezco.

Porque entendí que Él no me da todo lo que quiero, sino todo lo que necesito para crecer.

Y en cada proceso, en cada espera, he encontrado una parte más profunda de mí.

Hay días en los que no entiendo Su plan, pero confío.

Y hay otros en los que siento Su presencia tan fuerte que el alma se me llena de luz.

Esa es la relación más real que he tenido: la que me recuerda quién soy incluso cuando el mundo olvida mi valor.