La chica de la mascara

All Rights Reserved ©

Summary

En una ciudad costera hubo una desaparición, un misterio no resuelto, nadie sabía que había pasado o si la chica estaba a salvo

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

La tarde que lo cambió todo

Caminaba por la acera fría, apenas comenzaba la temporada de otoño y el viento ya era tempestuoso, para las épocas salir muy tarde te condenaba a caminar en soledad por las calles, trataba de cubrirme con mi viejo suéter pero ya no servía como antes, caminaba lo más rápido posible, buscando algún local abierto donde quedarme, pero las calles estaban casi vacías al punto en que apenas pasaban los carros, cada esquina que tiraba, estaba más sola la calle, a pocas cuadras de mi casa fue cuando la vi, ella era alta y usaba una chamarra negra, algo usual en la época, pero lo que llamo mi atención fue que usaba una máscara a mitad inferior del rostro, pude distinguir de entre una pequeña y delgada cortina de cabello, unos hermosos ojos color esmeralda, su presencia me dio curiosidad e intente acercarme, pero como si fuera un espejismo, ella desapareció. Estaba desconcertado por aquella escena, pero no me podía quedar parado en la calle como si fuera una estatua, y peor si la niebla comenzaba a levantarse, lo que era totalmente normal en la zona y mucho más normal en la época del año. Al entrar a mi pequeño apartamento, el ruido de 4 patas corriendo desenfrenadas me alegró, era Roky, vino a saludarme, siempre encontraba amor y cariño en aquel boxer; me agache a acariciarlo y el me lamió todo el rostro, como si no me hubiera visto durante años.

Cuando nos separamos me levante y me fui a servirle un poco de comida, luego me fui a sentarme en la sala enfrente del gran televisor para ver alguna película, lo más habitual que hacía los fines de semana, cuando, una noticia llamó mi atención; hablaba que ya se cumplían en aquel lugar 3 años después del secuestro de una joven turista, cuando mostraron la foto la aquella chica me quede boquiabierto, sus ojos eran los mismos color esmeralda, su pelo era el mismo color cacao, pero lucía una hermosa y gran sonrisa, lo cual la diferenciaba de la chica a la cual había visto, aparte, en su rostro, se podía ver felicidad y luz, sin embargo a la chica que había visto, su rostro se veía sombrío, algo en mi conciencia me decía que llamara a la policía y les dijera lo que había visto, pero mi mente y cuerpo no se movieron.

Estaba atónito, mire el reloj, eran las 9 de la noche, hora de dormir. Me levante y fui a mi habitación seguido de Roky, el siempre me acompañaba a dormir, para cuidarme, y realmente lo necesitaba esa noche, aquellos pensamientos me agobiaban constantemente, como era posible que la hubiera visto... O incluso... Que demonios le había pasado para que ese rostro luminoso se oscureciera entre penumbra y tristeza.Aquel sueño fue muy raro, me encontraba en una completa oscuridad, y el silencio reinaba en aquel lugar, comencé a caminar para ver si encontraba a otra persona, y sin embargo, vi una escena que me causo un trauma, era la misma chica que había visto hacía unas horas, me miraba fijamente, y lentamente se quitaba aquella pequeña máscara, dejando ver que tenía la mitad del rostro desfigurado, parte de la mandíbula se le podía ver, el hueso solo se detenía por algunos ligamentos y músculos, la sangre goteaba de un tono oscuro, como si fuera brea, no gritaba, no lloraba... Solo me miraba fijamente como si eso pudiera decirme algo, no podía dejar de verla, mi rostro mostraba miles de emociones a la vez, estaba aterrado pero a la vez quería preguntarle que o quien le había causado esas heridas.

Mi boca se abría y cerraba como la de un pez, trate de hablar pero solo salió un hilo de voz

-Quién fue el que te hizo esto?...-

Ella desapareció al momento, y me volví a quedar solo; al rededor de esa inmensa oscuridad, no se escuchaba nada más que mi respirar, y decidí seguir caminando, tal vez encontraría a alguien para pedirle ayuda, cuando sentí que algo o alguien me movía, pero no veía a nadie, en momentos desperté. Sentía mi cuerpo agotado, como si realmente no hubiera descansado, mire a mi alrededor y encontré a Rocky brincando en mi cama, sosteniendo en su hocico su correa, mire el reloj, eran las 6 de la mañana, lo mire a los ojos, y le dedique una pequeña sonrisa, solo su existencia lograba apaciguar mis dudas y estrés, me cambié para ir a correr y salimos los dos, aún estaba algo oscuro el camino pero ya era lo normal para los dos, quise concentrarme en el camino, aún se sentía la humedad y el aire frío calaba un poco, sin problema pudimos correr unas cuantas cuadras, el silencio era ensordecedor y algo inquietante, mi ansiedad me mantenía alerta en todo momento aquel sueño aún me mantenía aturdido, mientras más calles pasábamos mis ojos miraban a todas partes con la sensación de que aquella chica aparecería; al cabo de una hora trate de calmarme y regresamos a casa, en el camino la volví a ver, o al menos vi su silueta que medio iluminaba el farol que estaba a su lado, quise acercarme, pero Roky no me dejo, parecía asustado y jalaba con fuerza al otro lado como si algo fuera a estar muy mal, al alejarme su silueta desapareció, como si fuera un espejismo o una alucinación, no sabía cuál de las dos, pero ninguna sería buena.

Ya en casa me fui directamente a bañarme, pero aquel baño duró más de una hora, y cuando me di cuenta, mi piel ya estaba igual de arrugada que una pasa, ni siquiera estaba seguro de cuánto tiempo permanecí ahí, salí directamente a mi cuarto tapado por una toalla y me encerré en aquel lugar, necesitaba estar solo para poder pensar mejor en lo que pasaba.