Entre Promesas y Traiciones

All Rights Reserved ©

Summary

Solo era unas semanas no? Solo se iría unas pocas semanas, ese fue el tiempo que Lisa creyó separarse de Jennie, confiando en que nada cambiaría. Entre recuerdos, promesas rotas y un corazón endurecido por la distancia, Lisa deberá decidir: ¿perdonar, olvidar o alejarse para siempre? Pareja principal Jenlisa (lisa g!p) Parejas secundarias Satzu Chaesoo Somhyo

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

Unas semanas parecía poco tiempo… hasta que te das cuenta de que puede cambiarlo todo.

Lisa estaba ilusionada, pensaba que su viaje al programa sería solo un concurso de baile, una oportunidad más para demostrar su talento. Pero la realidad era otra: entrenamiento duro, disciplina extrema y días interminables lejos de todo lo que amaba. Le dolía dejar atrás a Jennie, pero confiaba en que su relación sobreviviría a la distancia.

Jennie la despidió con una sonrisa, prometiendo esperarla. Palabras dulces, cálidas… que Lisa guardó en su corazón como un refugio durante cada momento difícil. Cada entrenamiento, cada madrugada fría, cada cansancio extremo tenía un único propósito: volver y abrazarla de nuevo.

El aeropuerto estaba lleno de murmullos y maletas rodando sobre el piso brillante, pero para Lisa, todo parecía un murmullo distante. Cada paso que daba hacia la puerta de embarque se sentía pesado y ligero al mismo tiempo. Pesado por el nudo en su estómago, por el miedo a lo desconocido; ligero por la emoción que le quemaba el pecho, la sensación de aventura y oportunidad que la esperaba en aquel programa.

Jennie estaba allí, al otro lado del mostrador, sonriendo con esa mezcla de orgullo y nerviosismo que Lisa conocía demasiado bien. Habían pasado meses planeando este momento, soñando con lo que vendría, hablando de cómo nada cambiaría entre ellas. “Promesas”, pensó Lisa, mientras se acercaba, abrazando con fuerza a Jennie, como si pudiera sellar en ese instante todo lo que sentiría durante su ausencia.

—Cuídate mucho, ¿sí? —dijo Jennie, sus dedos rozando los de Lisa, buscando que el contacto durara un segundo más.

—Lo haré —respondió Lisa, intentando sonar firme, aunque su voz traicionó un hilo de temblor—. Y tú… espera por mí.

El adiós fue breve, pero intenso. Cada palabra, cada mirada, cada sonrisa llevaba consigo una carga de emoción que parecía suficiente para llenar todo el avión, todo el programa, todo el año que vendría. Lisa se aferró a ese instante, repitiendo en su mente que volverían a encontrarse, que todo seguiría igual cuando regresara.

Subió al avión con el corazón latiendo más rápido que nunca, pensando en los días que vendrían: entrenamientos, retos, nuevos rostros, cansancio extremo, pero también la esperanza de regresar y volver a abrazar a Jennie, de contarle todo lo que había aprendido y vivido. Cada segundo de separación sería solo un recordatorio de cuánto significaba su relación.

Mientras el avión despegaba, Lisa se apoyó en la ventana, observando cómo la ciudad se hacía pequeña, cómo las luces se confundían con estrellas lejanas. Sus pensamientos se mezclaban con la emoción y el miedo, con la certeza de que algo en su interior estaba cambiando. Ese año no sería fácil, pero estaba lista para enfrentarlo. Porque había algo que nadie podía quitarle: la esperanza de volver y encontrar a Jennie esperándola, tal como prometió.

Y con ese pensamiento, con ese hilo de esperanza, Lisa cerró los ojos, dejando que el rugido del avión la llevara hacia un futuro incierto, pero lleno de posibilidades.