Prologo
La lluvia continuaba cayendo sobre la ciudad, dos días completos habían transcurrido desde que comenzó a derramarse con intensidad y aunque no era precisamente extraño que el verano fuera bastante húmedo por esos lares, Alekzandr no recordaba que alguna vez hubiese sucedido lo mismo, no como ahora, no sin detenerse, no con esas nubes tan oscuras que simulaban ser mucho más que una tormenta. Miró la oscuridad del exterior por última vez antes de cerrar la cortina, desde su apartamento de soltero en el piso veintidos de la Torre Sur, el cielo parecía muy cercano, tanto que simulaba tocarlo con sus dedos y precisamente por eso prefirió no ver más, nunca le habían gustado las tormentas, le traían malos recuerdos.
"No mientas"
Pensó, no eran precisamente recuerdos los que estaban ligados a su desagrado por el mal clima pero no era momento de detenerse a pensar en ello, no quería amargarse más de lo que ya estaba, a fin de cuentas, tenía muchos motivos por los que celebrar en su vida y unas jodidas gotas frías no evitarían que disfrutara de sus vacaciones. Mañana seguramente sería mejor, el Sol volvería a salir y con él, regresaría la típica alegría a las calles donde los turistas y lugareños aprovechaban para hacer del verano una experiencia divertida, llena de alcohol, comida y música. A Alekzandr le gustaba esta época del año, a fin de cuentas era lo que le daba de comer el resto de meses, si, mañana pasaría, mañana sería mejor, mañana volvería a olvidarse de esa sensación desagradable que se aferraba a las paredes internas de su joven corazón.
"No mientas"
Susurró una voz interna en su cabeza.
