Prologo
“Te maldigo…”
La voz resonó con una furia que desató temblores en la tierra y estremeció el alma de los presentes. El cielo ardía, y el aire se tornó tan pesado que parecía cortar la respiración.
Frente al ángel caído, la mujer permanecía de rodillas, con sangre en sus manos y lágrimas en los ojos. El cuerpo del mensajero de Dios no había muerto… pero sangraba.
Ella no gritó. No se defendió. Solo miró al cielo con un vacío absoluto.
—Por haber alzado tu mano contra uno de mis soldados… —tronó Dios—, te condeno a la inmortalidad. Nadie podrá matarte. Sentirás dolor, hambre, frío, deseo… pero jamás morirás. Vivirás cada siglo con el peso de tu culpa, con cada emoción humana, con cada traición. Sólo podrás descansar… si entregas tu amor, tu alma y tu cuerpo a un amo. Y si él decide matarte, solo entonces… serás libre.
Así nació la primera inmortal.
Una mujer marcada por el deseo… y por la guerra.
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🌍 INTRODUCCIÓN AL MUNDO
En este universo existen cuatro razas humanas, cada una con un destino distinto:
1. Los Eldarys: los humanos normales. Aunque parecen comunes, poseen un potencial dormido que solo algunos llegan a despertar.
2. Los Alquindar: artesanos del alma. Tienen el don de forjar armas vivientes que escogen a sus dueños. Estas armas jamás dañan a un Alquindar.
3. Los Arcansh: humanos que nacen con habilidades especiales. Pueden controlar elementos, manipular el tiempo o la mente. Son raros y poderosos.
4. Los Darsheval: los malditos. Inmortales condenados por haber asesinado a los ángeles de Dios. No pueden morir, pero sienten cada emoción y sufrimiento humano. Solo pueden morir si su “amo” los mata… después de que le entreguen su corazón.