Capítulo 1 — Sombras de Sangre y Luz
Yo, Elara Orven, he escuchado la misma historia toda mi vida.
Mi padre, Rhael Orven Marqués de Lurien, nunca se cansa de repetirla. Es heredero de una de las grandes familias que ayudaron a construir este reino y a salvar al Clan Draenor de la extinción.
Los Draenor son una raza antigua, nacida del eco de las sombras mucho antes de que el mundo tuviera forma ,no son demonios ni espíritus sino energía viva, condensada en cuerpos capaces de caminar entre los humanos.
Aun así, pueden sentir, amar y sufrir como los humanos. Su sangre posee un poder sagrado: puede sanar cualquier herida, absorber o liberar energía vital sin causar daño, e incluso mover objetos con solo un gesto.
Hubo un tiempo en que humanos y Draenor compartían el mismo cielo, en aquellos días los Draenor eran los guardianes silenciosos de la humanidad, velando por el equilibrio del mundo, Pero los corazones humanos se llenaron de codicia, empezaron a cazarlos por su sangre, convencidos de que podían dominar el poder de la vida misma.
Cuando la oscuridad humana se volvió insoportable, los cuatro más sabios entre los Draenor —conocidos como los Portadores del Velo— se reunieron bajo la luna sin reflejo. Allí moldearon un nuevo mundo, tallado entre el silencio de dos dimensiones, y lo llamaron Lurien.
Desde entonces, los Draenor cerraron el paso entre los mundos.
Solo los dignos o aquellos invitados por el clan podían cruzar hacia su reino.
Con el tiempo, los humanos olvidaron sus nombres, sus rostros y su propósito.
Y lo que una vez fue historia, se convirtió en leyenda y la leyenda… en mito.
Pero esa es la historia de mi linaje, no la mía.
Yo soy mitad humana, mitad Draenor, una excepción viviente, un recordatorio de una unión prohibida.
Mis padres desafiaron una tradición ancestral.
Después de la masacre que marcó a los Orven, la familia juró jamás volver a entablar lazos con los humanos.
Pero a mi padre nunca le importaron los juramentos , Amó a mi madre Ariel Jones, una humana de espíritu libre y contra todos los pronósticos, se casó con ella pero la familia Orven la rechazó sin embargo mi padre siendo el Marqués echó a todo aquel que se atrevió a oponerse.
Mi madre encontró apoyo en Myrel Silren, Duquesa de Lurien y descendiente de una de las cuatro familias fundadoras.
Entre ellas nació una amistad tan fuerte como los antiguos juramentos de los Draenor.
Y así comenzó mi historia…