Death Note en la vida real

Summary

¿Han visto Death Note? Si es asi, apuesto que han pensado que si ustedes fueran Kira, no habrían cometido tantos errores como él. Pues veamos que pasa cuando alguien mas encuentra su propia Death Note... despues de haber visto su anime ;)

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
16+

Un día cualquiera

Recuerdo muy bien ese día, el día donde el mundo entero cambio. Lo recuerdo bien, porque fue por mi culpa que todo cambiara.

Mi nombre es Simón y trabajaba como mesero en un restaurante, soy un tipo normal, de altura promedio, cabello negro, ojos café oscuro y facciones delicadas, heredadas de mi madre. A veces mis amigos me molestaban por eso, pero así nos llevábamos. Me gustaba ver algunos animes y jugar futbol los fines de semana, pero sentía que algo le faltaba a mi vida. Algo que le diera sentido, algo que pudiera hacer para dejar una marca en el mundo.

Mi vida era demasiado normal y eso me estresaba por algún motivo...

El día que todo cambio fue un jueves. Estaba saliendo de mi trabajo e iba caminando hacia el metro cuando algo me cayó en la cabeza. Me frote la cabeza y mire hacia arriba, el cielo estaba despejado y no había ningún edificio cerca de donde estaba parado, así que no podía saber de donde habían arrojado el objeto.

Mire al suelo, el objeto era un cuaderno negro que tenia escrito "Death Note" en la portada. Lo recogí del suelo y sonreí.

-Vaya, vaya, igual que en el anime. -Mire alrededor para ver quien lo había arrojado. -¿Esto es una broma? Vamos, que salga la cámara. Son estúpidos si creen que me voy a creer esto.

Seguí buscando a los supuestos bromistas, esperando que fueran tiktokeros tratando de hacer contenido, pero nadie apareció.

-Ahh, ya veo. No van a aparecer hasta que escriba un nombre. -Resoplé. -Ya vi este anime, ya se lo que va a pasar.

No hubo respuesta.

Me canse de llamar a los desconocidos y me guarde el cuaderno en mi mochila. Si lo querían de vuelta, tendrían que salir ahora.

Pero camine al metro y nadie me detuvo. Después de 20 minutos llegue a mi casa, arroje el cuaderno sobre la mesa y la mochila, sobre el sillón.

No pensé en el cuaderno hasta que llego la noche.

Fuera de la casa, parado sobre un poste, una figura siniestra sonreía. Invisible a ojos humanos, acechaba al joven que recogió el cuaderno, esperando pacientemente que escribiera el primer nombre de muchos en las hojas de papel.


Estaba cenando unos fideos instantáneos en la mesa del comedor de mi casa mirando las noticias, todavía pensando en el cuaderno.

¿De donde había salido? ¿Y de donde lo habían arrojado? Cuando caminaba por la calle, ese cuaderno había caído desde arriba, lo que quiere decir que alguien lo dejo caer sobre mi. Pero eso era imposible, a menos que...

Deje mis fideos a un lado y sujete el Death Note en un mano con un lápiz en la otra. Si era de verdad, lo sabría ahora mismo.

Estuve pensando un tiempo sobre que nombre escribir, pero no se me ocurría nada. Así que prendí el televisor para que me diera una idea.

Ahí apareció Donald Trump en el canal de noticias, dando un discurso frente a la Casa Blanca sobre como deportaría a todos los inmigrantes a la mega prisión de El Salvador y haría recortes en el área de la salud en Estados Unidos. La cámara enfocaba su cara hinchada y naranja mientras hablaba.

"Bueno, ¿por que no?" Me dije a mi mismo y escribí su nombre en la Death Note.

Solté el lápiz y esperé mientras veía la tele, pasaron unos segundos y cuando ya estaba a punto de cambiar de canal, Donald se sujeto el pecho, cayendo pesadamente al suelo.

El publico empezó a gritar con preocupación y después con miedo. El servicio secreto tomo el cuerpo del presidente y se lo llevaron dentro de la Casa blanca. Algunos pensaban que había sido un tirador, pero no había rastros de sangre.

Solo una persona sabia lo que había pasado y era yo.

Acababa de matar al presidente de Estados Unidos.

Estaba en shock. Acababa de matar un hombre. No solo eso, era el hombre mas importante del mundo. ¡No solo eso! Las reglas de la Death Note estipulaban que si mataba a alguien con el cuaderno, no iría ni al Cielo ni al Infierno. Ahora estaba condenado a la nada cuando muriera.

Mire el cuaderno con miedo. Si quería comprobar que era real, ya lo había hecho. ¿Qué haría ahora?

Apague el televisor y me puse a pensar. Ya no había marcha atrás. No importaba cuanta gente matara, yo estaba destinado a la nada después de la muerte. Y si eso era así, pues... dejare mi marca en esta tierra, haciéndola un lugar mejor.

Matare a todos los asesinos, criminales y escoria del mundo. Y no serán criminales menores, no. Iré hasta la cima, eliminare dictadores, terroristas, billonarios y jefes de cartel.

Nadie se escapara de la justicia. Que aquellos que se creen intocables y abusan del hombre común, sepan que su hora ha llegado.

Pero tendría que ser inteligente. No puedo dejar rastros que me inculpen en estos crímenes. Así que antes de escribir mas nombres, volveré a ver ese anime, para aprender de los errores de su protagonista.

Esta vez, no habrá un L que me detenga.