Capítulo 1 Jane
Sentado frente a la cama de su pequeña hija de 4 años el joven viudo, Ken, de 29 años se preocupa por como será un buen padre y además proveedor para su ser más valioso. Los niños necesitan comer, vestir y una buena casa, entonces no puede darse el lujo de estar triste, debe seguir adelante por el bien de su, ahora familia de dos.
Habían pasado ya algunas semanas desde que su esposa había fallecido, como era de esperar tenía que volver a la rutina del trabajo y cuidado de su hija, Karin, para atender esta necesidad, Ken, decide contratar a una joven estudiante de universidad como niñera.
- Buen día señor Ken
- Buen día, tu nombre es...
- Jane
- Cierto, lo olvidé, es un placer Jane, pasa
- Gracias
Ambos ingresan a la casa y se dirigen a la sala para poder tener una entrevista adecuada y así Ken decida si Jane es apropiada para cuidar de Karin, aún sí la joven es muy recomendada por algunos conocidos quiere estar lo más seguro posible de que, en efecto, puede cuidar a su única hija.
- Algunos amigos hablaron muy bien de ti y de lo responsable que eres cuidando a sus hijos, tienes 18 años, es lo que me dijeron
- Si, por mi horario escolar solo puedo cuidar niños durante las mañanas y los fines de semana hasta no muy tarde
- Claro, eso se ajusta a mi horario también, trabajo durante la mañana así que es perfecto para mi. Mi hija apenas tiene 4 años, espero que no sea un problema, los hijos de mis amigos son un poco más grandes que ella, entonces no se si tienes experiencia con niños tan chicos.
- En realidad si, llevo ya un tiempo cuidando niños, incluso he cuidado bebés, así que no es problema para mi
- Bueno, me gustaría que conocieras a mi princesa, Karin esta un poco incómoda estos días, pero es por la muerte de su mamá, ella aún no entiende porque ya no esta con nosotros pero en general es tranquila y muy linda
- Entiendo, si quiere puede llamarla, también me gustaría presentarme con ella.
Ken llamó a la niña y aunque algo tímida se acercó para conocer a quien sería su cuidadora a partir de este día, la inocencia en los ojos de la dulce Karin es algo que pocas veces logras ver en otros, se podría decir que incluso, niños de su edad no llegan a tener esa mirada tan pura. Si los ojos del padre hubiesen estado un poco más atentos, se hubiese percatado de que Jane había sido cautivada en más de una forma por el aura angelical de la pequeña, solo una presentación fue suficiente para la joven estudiante, Jane no pudo evitar querer cuidar y proteger el hermoso ser frente a ella.
- Hola Karin, es un gusto conocerte, mi nombre es Jane y puedes decirme por mi nombre sin problema - la joven extendió su mano para saludar a la pequeña pero ella solo se escondía detrás de su padre
- Disculpala Jane, como dije, Karin aún esta un poco triste por todo lo que esta pasando, espero que no te sientas mal por eso
- No se preocupe señor Ken, se que con un poco de tiempo ella se sentirá más cómoda conmigo
La sonrisa de Jane también es hermosa para el solitario hombre, tal vez es la radiante chispa de juventud o la amabilidad de Jane, pero para Ken esta chica es una tranquilidad necesaria ahora mismo.
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Con el paso de las semanas la rutina de Ken se vuelve más cómoda, durante el día trabaja sin preocupación ya que la joven estudiante cuida de la pequeña Karin y en las tardes el está presente, se asegura de que nunca se sienta sola. A pes0ar de estar haciendo un buen trabajo como padre, en su propia opinión, hay días en los que también se siente algo vacío; el fin de semana sale un poco para que su hija se divierta, pero incluso ir a lugares que antes le parecían muy divertidos hoy no le ayudan a sonreir ni un poco.
- Creo que Karin no puede superar que su mamá no está
- No te preocupes, poco a poco, aún es pequeña y con tu amor se que ella un día volverá a sonreír
La conversación entre Jane y Ken es sencilla pero resalta lo cómodos que se sienten ya el uno con el otro, acordaron que la chica se dirigiría a él sin formalidades, aunque la diferencia de edad es de 11 años para ninguno de los dos parece algo relevante, no sienten que sea necesario ser formales entre ellos, ahora mismo pueden ser más como dos amigos que se apoyan mutuamente, además Ken siente que la joven es muy amorosa con su hija, tratándola incluso como sí fuera propia, eso le ha dado la confianza de dejarla con ella incluso sí necesita salir por periodos largos de tiempo debido a su trabajo, Jane vive con sus papás, sí debe cuidar por más de un día a la pequeña, es en su casa donde lo hace, asi ellos también la apoyan y no falla en la escuela.
- Jane se que cuidas bien de Karin y tal vez esto es mucho pero tengo que ir a un viaje de trabajo y es por una semana entera, ¿crees que puedas cuidar de Karin por ese tiempo?
- Sin ningún problema Ken, es una suerte que estoy de vacaciones entonces estos días yo misma podre estar pendiente de ella y no hará falta que mis papás me ayuden
- En serio eres la mejor, a veces siento que te pido mucho, espero que no te parezca que estoy aprovechándome demasiado de tu amabilidad
- Para mi es un placer cuidar de Karin, sabes que nunca lo tomo como algo molesto, ella es un ángel, si tuviera una hija, definitivamente quiero que sea como Karin, pero no creo que exista otra pequeña tan perfecta como ella
Las palabras de la chica pueden ser solo un detalle para adular a la hija de quien le paga, pero suenan tan sinceras que el corazón de Ken solo puede sentir emoción por la dulzura con la que alguien más se expresa de su princesa, pero él también comienza a sentir que la encantadora joven es alguien que lo hace feliz con su presencia, si ella fuera solo un poco más grande tal vez podría pedirle salir juntos, sin embargo ella aun es muy joven y él ya tiene una hija, además es viudo.
Una semana cuidando a tiempo completo a la pequeña Karin, para cualquier niñera tal vez parezca algo agotador, pero para Jane es algo que disfruta totalmente; poco a poco la niña ha sido menos evasiva, a veces juega con ella y desde hace un tiempo también deja que sea la chica quien la bañe, aunque han sido pocas veces la pequeña también le ha sonreído, más que nada cuando colorean juntas o hacen algo que para Karin es divertido, Ken llama todas las noches para asegurarse de que todo esta bien y ambos estan de acuerdo en que la pequeña niña se ve un poco mejor que al principio.
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El tiempo pasa muy rápido, la pequeña Karin ya cumple 5 años y al no tener más familia, Ken decide celebrar en compañía de Jane y la familia de la chica, ya que después de tanto tiempo siendo amigos ellos también le han tomado cariño a la niña y por supuesto al mismo Ken.
- Pronto será el primer día de clases para Karin, me cuesta creer que ya es ese momento
- A mi también, siento que ahora pasaré menos tiempo a su lado, me pone un poco triste - Jane esta tan acostumbrada a la pequeña que parece que le duele más que al propio padre el hecho de que entre a la escuela y estar menos a su lado.
- Tranquila Jane, la llevarás todos los días e irás por ella cuando salga, pero es muy dulce que ames tanto a mi hija - Ken sonríe encantado por la tierna escena delante suyo
- Oye hija, a veces pienso que quieres quedarte con la hija de Ken, es como si fuera tu hija de tanto que la amas
La mamá de Jane también ve tierno el amor de la joven hacia la pequeña, de hecho para todos es algo muy dulce de su parte, incluso los padres de la chica no se oponen si Ken decidía salir con ella, alguna vez le expresaron a Jane que si el apuesto padre de Karin le pide matrimonio estan de acuerdo, ya que él es un buen hombre y aún con la diferencia de edad si ambos estan bien no tienen problema, pero, sí le piden a su hija que primero acabe sus estudios, nunca lo han hablado con Ken, porque él tampoco ha expresado querer salir con Jane, pero lo intuyen por la amistad tan estrecha que han formado.
Como se dijo Karin ahora esta en la escuela, el primer día lloró un poco, incluso se aferró a Jane pero con el paso de los días se adaptó y tiene algunos nuevos amigos, Jane la lleva en las mañanas y la espera todo el día hasta la salida, no es algo necesario pero ella quiere hacerlo así, no confía en nadie que se acerque al pequeño angel, nadie ve algo malo en el cuidado de la chica, en realidad parece que a los demás les resulta adorable, como lo que haría una madre por su hijo si es el único.
- Es acaso usted una profesora inepta?!
- Señorita, sea más respetuosa, no necesita gritar así
La discusión entre la maestra de Karin y Jane se escucha en todo el pasillo, la razón, otro niño empujó a la pequeña mientras jugaban en el recreo y ella se lastimó el brazo, el único momento en el que la joven se había ido a comprar algo para beber y cuando regresó a ver como estaba la niña, la encontró en el suelo llorando, inmediatamente llamó a una profesora para que atendiera a Karin pero eso no la hizo estar menos enojada, fue directamente a la dirección y hablo con la profesora y la directora, pero mientras ambas se disculpan la chica solo puede gritar furiosa, para ella es inaceptable que ese niño haya hecho algo tan malo que lastimó a su ángel y aún así no sera castigado severamente.
- Si usted estuviera más pendiente de los niños lo hubiese visto - la joven grita sin control
- Fue solo un accidente, Karin no tiene una herida grave, solo se raspó un poco.
- Entonces espera a que sea grave?
- No, pero creo que esta vez, podemos solo dejarlo pasar
Aún sí estaba muy enojada no podía hacer nada, pidió llevarse a la niña a casa para que descansara el resto del día, pero definitivamente hablaría con Ken de lo que pasó.
- Se que es algo molesto, pero creo que tienen razón, no fue tan grave y son niños estas cosas pasan
- Crees que exagero?
- Bueno, por esta vez creo que no hace falta estar tan de mal humor
- Creo que eres muy fácil de convencer por esas profesoras, supongo que solo yo me preocupo por Karin
Para el viudo la reacción de la joven es algo encantador, ama tanto a la pequeña como si ella fuera la madre, realmente espera el día que Jane termine sus estudios porque desde hace un tiempo quiere pedirle empezar una relación y viendo el amor que ella siente por su hija esta seguro que ella también aceptaría casarse con él y ser una familia.
El cuidado de Jane hacia Karin es sin duda el más protector, en los recreos de la niña siempre está pendiente de todos los que se acercan, no se aleja de la escuela y espera a la salida para llevarla a casa, los demás niños piensan que la joven es como un fantasma que sigue a Karin, pues la joven nunca se aparta de la pequeña y algunas veces si algún niño se acerca mucho a Karin, Jane, lo ve con el seño fruncido, anteriormente ella era gentil con todos los niños pero desde que es la niñera únicamente de Karin, solo sonríe a la dulce niña de ojos tiernos.