Un Sueño Irreal

All Rights Reserved ©

Summary

El mundo que conoces no es más que un sueño. Tras una catástrofe que llevó a la humanidad al borde de la extinción, seres provenientes de otras dimensiones sometieron a los pocos sobrevivientes y obligaron a un grupo selecto de humanos a permanecer en un estado de sueño perpetuo. Dentro de esa simulación colectiva —una “realidad” creada por sus mentes— se sostiene el equilibrio del universo. Si los soñadores despiertan, el mundo real colapsará. Akira Tanaka, un estudiante universitario común dentro de esa falsa realidad, comienza a tener sueños extrañamente lúcidos guiados por una figura enigmática. En ellos descubre secretos ocultos de su propio apartamento y un antiguo libro escrito en hebreo que afirma una verdad perturbadora: la realidad es el sueño… y los sueños son fragmentos del mundo real. Lo que Akira desconoce es que, antes de la catástrofe, fue un científico que investigó una teoría prohibida: el universo existe porque un ser divino lo sueña, y tras fragmentarse en miles de partes —la humanidad—, cada humano mantiene el cosmos con su propio sueño. Akira estuvo cerca de revelar la verdad el día en que el mundo cayó… y perdió su libertad. Ahora, fragmentos de su memoria se manifiestan a través de la figura onírica de un antiguo colega, quien le suplica recordar, despertar y salvar a la humanidad atrapada. Cada recuerdo recuperado hace que la simulación se fracture: lugares desaparecen, personas se desvanecen y fenómenos imposibles irrumpen en su mundo ficticio. Mientras tanto, desde el mundo real, una científica encargada de vigilar a Akira observa con creciente temor cómo él se acerca a la verdad que jamás debió descubrir. Si un solo soñador despierta… ni los humanos ni los controladores dimensionales sobrevivirán. Entre sueños y realidad, memoria y olvido, Akira deberá decidir si despertar a la humanidad… aun cuando hacerlo pueda destruirlo todo, aunque puede que esa no sea toda la verdad....

Genre
Scifi
Author
Yesfixx
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

El Sueño

Akira Tanaka frunció el ceño bajo las sábanas.

Akira (pensando):

Agh… ¿por qué hay tanto ruido afuera?

Había estudiado hasta tarde —seis horas seguidas—, así que despertar resultaba tortuoso. Alargó la mano con pereza, tomó su teléfono y miró la hora.

Akira:

—¡Mierda, son las 8! ¡Llegaré tarde a clases!

Se levantó de golpe. Bajó las escaleras de su casa de dos pisos —modesta, pero cómoda, como él mismo decía—. Tomó su mochila, un sándwich que su madre le había dejado sobre la mesa y un café, que bebía mientras corría hacia la puerta.

Aquel no era el mejor inicio de día.

Akira (pensando):

Bueno… ojalá el profesor aún me deje entrar.

El clima era frío, unos 10–12°C. Akira corrió hasta el tren, viajó quince minutos y llegó a la universidad: un campus amplio, con arquitectura vintage, pasillos espaciosos y muchos salones. Era apenas su primera semana.

Sin pensarlo mucho, se apresuró hasta su clase. Estaba sudando de los nervios cuando tomó la manija de la puerta y la abrió…

El profesor aún no había llegado.

Akira soltó un suspiro de alivio y se sentó en su lugar. Su amigo Ed se acercó de inmediato.

Ed:

—Hey, Akira, ¿por qué vienes tan tarde? ¡Tú siempre eres puntual!


Akira:

—Lo sé, Ed… pero anoche no dormí casi nada. Terminé mi proyecto para la feria de ciencias de mañana.


Ed:

—Vaya, sí que te lo tomas en serio, ¿eh?

Antes de que Akira respondiera, la puerta se abrió. El profesor entró y Ed volvió rápido a su asiento.

Más tarde…

Tras largas horas de clase, ambos salieron del aula.

Ed:

—Oye, sé que no dormiste, pero… ¿quieres venir a mi casa? Compré el nuevo RPG que salió este mes. ¡Tenemos que probarlo! Se ve increíble.


Akira:

—Tengo sueño, pero… si tú dices que vale la pena, podríamos jugar un rato.


Ed:

—¡Sabía que dirías eso! Prepárate, seguro será el GOTY de este año.

Los dos se dirigieron a casa de Ed: moderna, dos pisos, con un pequeño pasillo en la entrada. Subieron de inmediato a su habitación.

Ed (emocionado):

—Aquí está, el mejor juego del año.


Sacó el juego nuevo, lo insertó en la consola y encendió la pantalla.

Ed:

—Hay un 99% de probabilidades de que terminemos el juego hoy.

Tomaron los controles. El tiempo voló. Tras cinco horas, iban a mitad del juego. Pero Akira luchaba por mantener los ojos abiertos.

Akira (pensando):

¿Elegí bien entre jugar o irme a dormir?


Miró a Ed, que estaba feliz, disfrutando el juego con él. Su duda desapareció… aunque el sueño seguía consumiéndolo.

Akira (cansado):

—Oye, Ed… me tengo que ir. El sueño ya me está matando. Lo siento.


Ed bajó el control, algo decepcionado pero comprensivo.

Ed:

—Está bien, amigo. Llegar a la mitad en un día es más que suficiente.


Acompañó a Akira hasta la entrada y se despidió.

Akira, casi dormido de pie, tomó el tren de regreso. Al llegar a casa, subió a su habitación y cayó rendido en la cama.

Akira (pensando):

Este sí que fue un día agotador…

se sumergió en un profundo sueño.

Cuando abrió los ojos, estaba otra vez en su casa. Pero algo estaba… distorsionado. Al mirar por la ventana, el exterior parecía deformarse y ciertas cosas dentro de la habitación no estaban como deberían.

Akira tardó poco en deducirlo.

Akira (pensando):

Esto es un sueño…

Caminó explorando la casa. Había objetos fuera de lugar, pero no les dio importancia. Hasta que al entrar a la cocina notó una figura oscura mirando por la ventana.

Akira:

—¿Quién rayos es este tipo?

Se acercó con cautela y tocó su hombro. La figura giró de inmediato. Akira dio un salto del susto.

El ser lo tomó por ambos hombros, lo giró hacia la derecha y luego lo soltó, señalando las escaleras.

Akira, confundido, recordó que era un sueño, así que aceptó la rareza.

Akira:

—Vale, vale… subiré.


Subió las escaleras. El ser apareció de golpe arriba.

Akira:

—¡Oye! No hagas eso sin avisar… casi me da un infarto.


La figura señaló su habitación. Akira entró. Nuevamente, el ser apareció frente a él, señalando una esquina: su mesa de noche.

Akira:

—¿Qué quieres que haga con la mesa de noche…?


El ser no respondió; solo seguía señalando. Akira revisó el cajón superior, luego el inferior, pero el gesto no cambiaba.

Akira (frustrado):

—¿Qué carajo se supone que haga entonces…?


Entonces lo entendió: quizá no señalaba la mesa, sino el lugar bajo ella. Akira la movió.

Akira:

—Bingo…


Debajo había una trampilla. El ser se colocó a su lado y la señaló.


Akira la abrió. Unas escaleras descendían a la oscuridad.

Akira (pensando):

Este sueño se está poniendo interesante…


Bajó. El lugar era húmedo y oscuro. Una vela brillaba al fondo. El ser apareció de nuevo y señaló el centro de la habitación. Cuando Akira se acercó, decenas de velas se encendieron solas, iluminando un cofre antiguo de madera.

Akira lo abrió. Dentro había un libro viejo, casi destrozado, pero con páginas intactas.

Akira:

—¿Un libro? Veamos… debe haber algo importante si mi sueño me trajo hasta aquí.


Lo abrió. El ser tomó el libro, lo hojeó y se detuvo en una página. Levantó las manos y se lo devolvió.

Akira:

—¿Quieres que lea esto, verdad?


Empezó a leer. Para su sorpresa, entendía el idioma, aunque no lo conocía.

Akira (pensando):

¿Hebreo antiguo?


Recordó a Ed, presumiento su habilidad con lenguas muertas, enseñándole frases en hebreo.

Akira (pensando):

Bueno… supongo que escuchar a Ed sirvió de algo.


El primer párrafo no tenía sentido, pero el segundo lo dejó helado:


“El mundo en el que vives no es más que un sueño, creado para mantener el equilibrio y la existencia de todo. Pero debes recordar, y más importante: despertar. Solo así podrás vivir en el mundo real.”


El ser empezó a cambiar de forma, adoptando la apariencia de una persona… alguien que Akira no conocía, pero que le resultaba inquietantemente familiar.

??? (con voz humana):

—Amigo… por favor recuerda. Recuérdame… y recuerda el mundo. Sálvanos…


Antes de que Akira procesara las palabras, el entorno comenzó a desvanecerse. Sonó un fuerte bip.


Era su alarma.


Akira despertó en su cama, empapado en sudor y completamente confundido.