Temporada 1, Capítulo 1: Nick
Era un día soleado en el planeta Plant.
Nick caminaba tranquilamente. No tenía hogar ni amigos.
Hace mucho tiempo, un poderoso villano se enfrentó a un gran héroe. Tras aquella batalla, ocurrió un fenómeno paranormal que sacudió a todo el planeta: cada habitante perdió la consciencia y, al despertar, nadie recordaba a nadie. En Plant, todo volvió a empezar desde cero.
Un día, durante su caminata habitual, Nick se quedó pensativo. Su vida era simple, vacía, sin propósito.
Recientemente había escuchado un rumor inquietante: decían que el antiguo villano tenía un sucesor, alguien que había despertado de su letargo y planeaba destruir Plant.
Nick temía por su monótona existencia, pero en lugar de esconderse, tomó una decisión: él sería el nuevo héroe del planeta.
Sabía que sería un trabajo difícil. Para lograrlo debía entrenar, ganar experiencia y enfrentarse a enemigos reales.
Así comenzó su vida como aventurero, decidido a convertirse en el protector de Plant.
Nick, un nómada solitario, necesitaba aliados. Emprendió una búsqueda para encontrar a un compañero que compartiera su propósito.
No sabía hacia dónde ir: no conocía la ubicación de ningún pueblo ni ciudad. Caminó hasta toparse con un pequeño asentamiento oculto entre las montañas: el Pueblo Escondido.
Allí empezó a buscar un compañero. Preguntó en los bares y golpeó cada puerta, pero nadie parecía interesado.
Hasta que un desconocido se le acercó y le dijo:
—En el Pueblo Creciente debe haber alguien con tus intereses. Estoy seguro.
—¡Gracias! —respondió Nick.
Sin embargo, olvidó preguntar dónde se encontraba ese pueblo.
Tras deambular durante horas, divisó un poblado a lo lejos. Sin saber si era el lugar correcto, se dirigió hacia él.
Dentro conoció a la líder del pueblo, Anais, una joven apasionada por construir la mayor ciudad de Plant.
Después de hablar un rato, Anais le contó que había un ciudadano con espíritu aventurero, igual que él.
Le indicó dónde podría hallarlo.
Nick fue en su búsqueda, preguntando por el camino. De repente, alguien apareció frente a él, visiblemente entusiasmado.
Sin siquiera presentarse, el sujeto aceptó con emoción ser su compañero de aventuras.