Just Pretend [Chanlix]

Summary

A los ojos de Felix, aquella persona que antes había sido su amigo ahora era su enemigo más peligroso, pero su corazón le ordena antes que su razón y espera traer de regreso a esa persona que alguna vez lo amó con todo su ser. Para el agente Chris, Felix es un criminal conocido como “El Ángel de la Muerte”, la piedra en su camino y aquel que divide su pensamiento a pesar de ser su verdugo. Ambos son dos almas rotas que se conocieron en las peores condiciones, dos aves enjauladas las cuales sólo una fue libre, por lo mismo esa ave buscará darle su libertad a la otra, aún si en el camino se pierde a sí mismo. Shipp: Bang Chan x Felix ▫️Contenido +18 ▫️Mención de otros idols ▫️No se aceptan adaptaciones o traducciones sin mi permiso ▫️Actualización los sábados cada dos semanas

Genre
Lgbtq
Author
XiaLiang
Status
Ongoing
Chapters
13
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prologue


Entre niebla y edificios iluminados por las personas que seguían despiertas en la noche lujosa, una persona salía de la penumbra de la oscuridad, portando un capuchón negro en el cual escondía su horrenda apariencia, o así le habían hecho creer múltiples personas que lo denigraban con el objetivo de vencerlo.


Lo que no sabían era que actualmente los insultos hacia él eran inofensivos, su sonrisa relajada y sus lentes oscuros observaban la moderna ciudad con cierto asombro, aunque lo ocultaba a la perfección mientras su paso veloz lo llevaba paseando por las calles transitadas, donde se observaba cómo los ciudadanos portaban prendas de alta calidad, notándose los detalles llamativos y fuera de otro mundo.


No estaba acostumbrado aún a un paisaje tan iluminado por electricidad y alta tecnología, después de todo había pasado por reinos repletos de nieve e incluso una ciudad común y corriente, entonces sus ojos rojizos brillaban de la emoción que sentía.


Aunque su mirada se contrajo al observar como de un edificio un chico delgado portaba una máscara de águila, además de tener su largo pelo negro que danzaba con el poco aire salubre de la ciudad repleta de luces, coches caros y novedosos, pero sobre todo androides que vigilaban cada segmento de la ciudad, buscando en específico a un delincuente, el cual era visualizado en las grandes pantallas y enseñaba al mismo chico que era observado por el misterioso hombre.


"Se busca a El Ángel de la Muerte"


Esas palabras resaltaban en el holograma donde no se veía el rostro del joven, pero el hombre de ojos rojizos tenía una excelente agudeza visual, y desde su invisible existencia observaba a aquel joven que estaba sentando en el borde del edificio mientras escuchaba música con sus audífonos, moviendo su cuerpo al compás de la música como si no le importara el hecho de ser un criminal.


Miraba ensimismado a la enorme ciudad, dónde los colores que más deslumbraban su mirada eran el azul cobalto y el plateado que recubría a las lujosas suites de las personas más ricas de Halleway.


Entonces levantándose de su cómoda posición acercó su reloj a su boca para murmurar— Han, ya estoy en el punto que me pediste. ¿Con quién debo negociar esta noche?


Del reloj inteligente surgió un holograma de un chico de mirada fría y sonrisa sombría, que riendo ligeramente respondió— En serio tienes muchas ganas de trabajar hoy. Primero que nada, no debes llamarme Han, para ti soy tu jefe y hermano mayor.


El chico suspiró detrás de la máscara y mirando con reproche al holograma respondió— Mayor por un día, jefe sonso. Bueno, no tengo tiempo para estar peleando. Se supone que debo encontrar al cliente en el barrio rojo, específicamente en el motel "Palace Paradise", ¿no?


Han asintió animado y levantando tres de sus dedos dijo— Eres muy eficiente, Felix. Por eso eres mi empleado favorito.


Felix sonrió falsamente detrás de la cámara y con cierta molestia vociferó— Si fuera así me subirías el sueldo. ¡Han Jisung!


El jefe rió estruendosamente antes de cortar la llamada, por lo que Felix maldijo sabiendo que Jisung nunca le daría las indicaciones completas al menos que se tratara de un negocio muy importante. Esta vez, en su mano derecha tenía un maletín con armas provenientes de Tattoland, distintas a la de Halleway por su tecnología menos eficiente, pero de letalidad importante.


Dos revolver estaban dentro del maletín, los cuales eran especiales porque podías cambiar a diferentes modalidades, ya que con el arma era posible dispara láseres o balas letales por su alta velocidad y toxicidad en el cuerpo humano, provocando que los tejidos afectados por la bala sufrieran necrosis instantánea.


Felix de solo verlas sentía un escalofrío, pero el maletín se había desintegrado en múltiples chips que se pegaron a su brazo derecho, además su mirada oscura observó como algunas luces cambiaban a color rojo y de inmediato se levantó antes de correr rápidamente hacia el vacío, donde saltó sin pena alguna, sintiendo como el viento seguía siendo su fiel compañía, más cuando de su espalda dos alas blanquecinas se extendieron en el aire.


Pero su mirada observaba como detrás suyo llegaba corriendo un androide, el cual elevó su brazo, del cual salían disparados láseres azules, por lo que Felix debía esquivar los ataques mientras volaba sobre la ciudad, entonces solo aquellos que miraban el cielo en búsqueda de estrellas notó como aquel criminal escapaba de sus mayores enemigos, por no decir que eran los tranquilos; ya que, Felix sentía la mirada de aquel ser que más temía.


No conocía su rostro, pero sabía que estaba escondido ordenando a los androides para que siguieran a Felix, que volando esquivaba anuncios de políticos y propaganda científica, sintiendo la desesperación de ser perseguido constantemente por aquellos androides que se escondían en las azoteas de los edictos y disparaban en su dirección.


Entonces suspirando fuertemente detuvo su vuelo para acercarse peligrosamente a uno, al cual le hizo una llave para tomar control de su brazo. Sabía que no podía matarlo, pero al controlar sus movimientos por la llave hecha, de nuevo saltó para volar por la ciudad y con el androide usaba su brazo para dispararle a sus compañeros,


La puntería de Felix no era mala, por lo que cada vez que acertaba reía fuertemente y sonreía victorioso, como si pudiera mostrarle a sus mayores enemigos que ahora él era invencible, ya no era más ese niño indefenso con el cual podían experimentar lo que quisieran.


Entonces gritaba emocionado mientras un agente miraba este escenario a través de unos binoculares, pensando que ese criminal sí que estaba loco, aunque sonreía igualmente cuando a través de un auricular ordenaba con sorna— No lo pierdan de vista, probablemente vino de nuevo a Halleway por parte de Han.


Los androides no tenían emociones, sólo eran robots que pensaban de forma similar a una inteligencia artificial, entonces no se oponían a las órdenes de su jefe humano, un agente alto porte que vigilaba lo más que podía la seguridad de la ciudad, pero sobre todo seguía múltiples casos de criminales provenientes de Tattoland.


"El Ángel de la Muerte" era uno de ellos, por lo mismo sonreía con frialdad antes de que repentinamente Felix llegará frente a él y lanzará una granada, la cual explotó de inmediato y retumbó en la azotea del edificio. Pero Felix se alejó de inmediato al ver como del humo de la granada se formaban múltiples rayos, esto porque había sido engañado.


Los restos del androide eran una prueba de que nuevamente el agente buscaba tomarle una foto para describir su identidad, por suerte seguía ocultándose detrás de una máscara aterradora de un águila y la larga capucha negra. Pero sabía que ese agente buscaba sacarlo de quicio siempre, entonces rápidamente descendió a la ciudad, en la cual volaban entre los carriles de autos flotantes, donde algunos conductores miraban asombrados a aquel "ángel".


Sólo aquellos que sabían que se trataba de un criminal de inmediato miraban asustados a Felix y marcaban a través de sus pantallas a los "Agentes de la Paz", esto con la intención de que atraparan al joven, quien ya tenía en mente lo que iba a hacer, después de todo algunos androides lo seguían mientras saltaban de coche en coche.


Entonces al llegar a una glorieta, Felix se detuvo en medio de la misma viendo como los androides se habían lanzado para atraparlo, pero Felix en cuestión de segundos empujó con sus alas el aire hacia el suelo y se elevó contra la gravedad, provocando que los androides chocaran entre ellos, así que Felix rio victorioso mientras de nuevo se salía con la suya para escapar de aquellos que buscaban quitarle uno de sus mayores regalos.


La libertad.


Aún así, Felix voló hacia algunos callejones, donde descendió y rápidamente ocultó sus alas, las cuales se encarnaban en la piel de su espalda, escuchándose el crujido de los huesos y los músculos que aceptaban de nuevo aquella parte del cuerpo de Felix.


Después tocó su máscara en la parte del pico, por lo que esta se deshizo en cuestión de segundos, quedándose solo cenizas que mancharon ligeramente el rostro de Felix, quien tomando agua de una llave limpió el mismo y mostró a un joven de belleza andrógina, con pecas que adoraban sus mejillas facciones pequeñas que lo confundían de lejos con una mujer.


Pero Felix ignoraba esto mientras se quitaba la capa y mostraba un largo saco negro, así como zapatos boleados con elegancia, siendo este un traje que ocultaba que él vivía en los barrios más pobres y bajos de Tattoland.


Si tuviera que explicarse la diferencia entre ambas ciudades, todo se podía resumir que una era la vencedora de una guerra que había sucedido hace más de 50 años, esa ciudad ganadora era Halleway. Lograron conservar la mayor parte de los recursos naturales que quedaban y preservaron el orden que antes no había por la aterradora guerra.


Sin embargo, decidieron castigar a los perdedores, dejándolos fuera de la gran ciudad a la intemperie de bestias producidas por mutaciones de los mismos humanos y un gran desierto donde la vida no existía, fue así como entre ruinas y mucho trabajo nació Tattoland. No obstante, a pesar de las dificultades las personas fuera de Halleway lograron sobrevivir, pero no había reglas estrictas como las que existían en Halleway, por lo que el orden no existía y quienes reinaban eran los más fuertes.


Aquellos que tenían más poder que los demás, fue así como por años el poder en Tattoland fue discutido por distintas bandas criminales. Pero un día, un chico foráneo, proveniente de Halleway, llegó a la ciudad acompañado de un hombre fortachón y un ser sacado de otro mundo, algo que antes era considerado una imagen religiosa, un ángel que solo portaba una tierna apariencia, pero era igual de peligrosos que sus compañeros.


El chico proveniente de Halleway escaló rápidamente, destruyendo bandas criminales que no decidían unirse a ellos y construyendo un imperio en el cual ahora ordenaba, por lo que la paz en Tattoland empezaba a ser rutinaria y poco a poco el desarrollo de la misma ciudad iba en crecimiento.


Pero los mismos ciudadanos de Tattoland sabían que eso no era suficiente, su calidad de vida seguía siendo pésima a comparación de Halleway, además de que se reportaban distintas desapariciones de personas que entraban a Halleway de forma ilegal para conseguir dinero con el cual pudieran sobrevivir en Tattoland.


Sin mencionar que el trato que tenía la gente rica de Halleway con la gente pobre de Tattoland era horrible. No había una amistad o paz de por medio, entonces desde hacía años era común que androides ordenados por "Los Agentes de la Paz" atraparan a los criminales y los desaparecieran, buscando controlar a aquel peligro para la novedosa ciudad.


Por lo mismo, la persona que tenía mayor poder en Tattoland tenía en mente destruir a esa ciudad, ya no buscan paz como anteriormente lo deseó, sino que el deseo de arrasar con su orgullo y demostrarle que la gente de Tattoland eran más que simples pordioseros había provocado que intencionadamente enviaría a los criminales más peligrosos dentro de Halleway para romper su orden perfecto.


Este era el caso de Felix, que detrás de una fachada inocente entraba rápidamente a un lujoso bar ubicado en los barrios rojos. A pesar de que Halleway era una ciudad para ricos, la zona roja era el prostíbulo oculto, donde apuestas, actos corruptos y un sin fin de vanidades vivían en las sombras de las luces provenientes de los altos rascacielos.


El cliente al que Felix iba a frecuentar se trataba de un abogado, específicamente uno de apellido Nishimura, aunque mantenía en secreto su identidad verdadera porque no podía permitir que los criminales de Tattoland como los políticos de Halleway descubrieran sus sucios negocios, después de todo iba a comprarle a Felix las armas letales.


El pecoso no preguntaba nunca el motivo por el cual querían negociar con ellos, mayormente los clientes hablaban sin que tú pidieras la información, de esa forma Felix era aquella persona que mantenía contratos "confidenciales" con sus clientes, aunque prefería no hacer algún trato de ese tipo con el joven abogado, así que mantenía una amplia sonrisa en el momento que se sentó en un sillón y puso el maletín en sus piernas.


Su pelo negro peinado elegantemente y sus facciones delicadas eran observadas por bastantes personas dentro del bar, quienes murmuraban a su alrededor con una sonrisa perversa. Felix ignoraba esto mientras pedía un whisky y se mantenía atento a su alrededor, después de todo seguía siendo incómodo no sentir sus alas para no incomodar a los de su alrededor.


Además, sabía que era buscado como un criminal por ese odioso agente que de nuevo lo había atrapado en su trampa, pero más que nada recordaba su origen y la persona que en su pasado se encargó de hacerlo sufrir, hasta que en sus pesadillas de nuevo volvía a recordar a aquel hombre de bata blanca que le sonreía tétricamente.


No sabía si seguía vivo, pero si lo estaba esperaba no encontrarse con él, por lo mismo lo mejor era no mostrar sus alas y no salir sin su máscara. Sabía que él no frecuentaba lugares como en el que estaba sentado, entonces por lo mismo podía quitarse su máscara mientras esperaba al abogado, quien llegó detrás suyo y poniendo su mano en el costado del sillón murmuró— ¿Tienes mi pedido, Yongbok?


Felix rió ligeramente y volteando a ver al joven pelirrubio respondió— Claro, aunque no te daré nada si no me pagas.


Nishimura lo miró en silencio y sentándose en el sillón de enfrente contestó— Si lo tengo, pero quiero que me muestres las armas.


Felix estaba a punto de decirle que no podía mostrarle las armas en pleno público, pero Nishimura con un movimiento de sus manos cambió las luces dentro del bar, disminuyendo el tono de las mismas mientras música de jazz se escuchaba por las bocinas. Era raro encontrar músicos en Halleway porque eran criticados por no optar por un trabajo de verdad, entonces la poca música que había eran grabaciones de algunos músicos.


Pero Felix miraba ligeramente sorprendido, hasta que analizando a la perfección el rostro de Nishimura murmuró— Ya veo, no eres un abogado cualquiera. ¿Verdad?


Nishimura no apartaba su frío mirar de Felix, pero negó en silencio antes de sacar el maletín con hinches de billetes. Además, con aparente tranquilidad respondió— Así es, aunque prefiero que no menciones a mis familiares en voz alta, supone que no debo estar aquí.


Felix asintió rápidamente y abriendo el maletín frente a Nishimura dijo— Las dos armas ya están cargadas, pero si necesitara balas de repuesto hay cargas extras detrás del armazón. Aunque si pediste este modelo en específico es porque ya lo has usado antes.


Nishimura sabía que Felix era muy curioso, entonces sin importancia contestó— Así es, mi hermano trabaja en la prisión y a veces necesita protección contra algunos criminales.


Felix lo miró con el ceño fruncido, pero Nishimura cambió lentamente los maletines de lugar antes de agregar— No se preocupen, la banda de criminales del Sr. Han es bastante poderosa, no creo que caigan fácilmente en esa cárcel, al menos que se involucren en problemas con los altos mandos o de plano intenten asesinar a un "Agente de la Paz".


Por la mente de Felix el recuerdo de aquel agente molesto apareció, aunque no conocía su apariencia verdadera, su jodida voz era su marca de agua. Siempre sin emoción y riendo de forma burlesca, como si buscara divertirse cada vez que Felix caía en sus trampas.


— Aunque, tampoco creo que te enfrentes al principal agente de esa prisión. Chris es demasiado molesto, tanto que mi hermano mayor no lo soporta a pesar de trabajar para él— dijo Nishimura antes de tomar su maletín y pararse rectamente.


Felix copió el ejemplo mientras el ambiente del bar volvía la normalidad, como si ese bar fuera controlado por aquel abogado de alta alcurnia, por lo que sus sospechas se habían confirmado y antes de irse le susurro— Nos veremos después, Nishimura Riki. ¿O debería llamarlo por su apellido?


Felix rió al ver cómo Nishimura contraía su expresión con molestia, por lo que el pecoso se alejó para salir del bar, pero antes de regresar a su hogar decidió entrar a otro bar, pero en este lo atendieron de inmediato, en especial una chica de pelo castaño rizado y tez blanca que rodeó su brazo antes de susurrar con alegría— Tardaste en llegar, cariño.


Felix miraba a la mujer sin emoción en su semblante, pero el aroma endulzante del perfume del cuello de esa mujer mareaba sus sentidos, por lo mismo tomó su mano antes de acercarse a ella y susurrarle— Vayamos al cuarto.


La mujer soltó su cabello mientras acariciaba la mejilla de Felix y le daba un beso en sus labios rojizos, por lo que el joven profundizó el beso al mismo tiempo que los brazos de la mujer rodeaban su cuello y Felix ignoraba a las personas de su alrededor, picándole al botón del elevador para que este se abriese y pudiera hacer suya a la mujer.


El elevador subía lentamente mientras los sentidos de Felix se desvanecían por la lujuria, pero a pesar de esta besando a una mujer, en su mente estaba observando a otra persona que compartía las mismas facciones que la mujer, quien bajando a su cuello besaba el mismo para marcarlo con chupetones que Felix deseaba grabar para siempre.


Había un espejo en el elevador, pero la persona que Felix miraba a través del reflejo era un hombre, uno que se aferraba a él con deseo y marcaba su cuello con posesión. Pero al salir del elevador, Felix se encontraba con la mujer que lo guiaba hacia uno de los lujosos departamentos, el cual abrió mientras Felix posaba sus manos sobre sus pechos y apretaba los mismos al besar su cuello.


Ambos habían llegado a la enorme cama, donde la mujer jadeaba complacida cuando Felix bajaba para quitarle su falta de cuero, siendo adicto a besar la piel de personas, dos frentes cada noche, siendo presa del deseo inhumano que siempre consumía sus cinco sentidos. Pero no podía parar de querer pasar al siguiente nivel, aunque mientras besaba el abdomen plano de la mujer sintió como ella acariciaba su largo pelo negro.


El tacto suave de repente lo transportaba a aquellos días donde pensaba que estaba solo, pero su mejor amigo acariciaba su cabeza de la misma forma mientras le sonreía dulcemente. Por lo mismo, jadeó con molestia ante la melancolía que lo invadía y sin paciencia alguna se entregaba ante la mujer desconocida.


Siempre que podía, buscaba acostarse con la primera persona que tuviera los mismo rasgos faciales que su fallecido mejor amigo, aunque seguía negándose sobre su supuesta muerte, más de 10 años habían pasado desde que lo vio por última vez y lo salvó de su infierno.


Ahora él estaba solo y siempre lo extrañaba en sus momentos de mayor vulnerabilidad, entonces se acostaba con las personas para ser consumido por la lujuria y que ese vacío emocional se llenará con la satisfacción de su cuerpo fusionándose con el de otra persona. El sexo era una conexión especial, una que apreciaba y que disfrutaba las noches donde el insomnio no lo dejaba descansar.


Felix por lo mismo buscaba besar a la mujer debajo suyo, estando ambos completamente desnudo mientras el joven embestía lentamente a esa mujer que sonreía dulcemente, quien acariciaba sus mejillas con supuesto cariño y después esas manos se aferraban a su espalda mientras el ritmo de los cuerpos rozando aumentaba.


La mujer pudo sentir las dos grandes cicatrices, pero ignoraba esto mientras Felix la hacía suya y este disfrutaba de poder liberar parte de sus frustraciones en ese momento íntimo donde tomaba las manos de la mujer, entrelazando los dedos mientras los jadeos sonaban a la par y Felix deseaba en ese momento que enfrente suyo estuviera "su persona".


Felix buscaba luchar contra los melancólicos recuerdos y su deseo sexual intenso, hasta que logró escuchar en forma de susurro— Tus besos son como los de un ángel, querido.


Aún si Felix estaba consciente de que la mujer había dicho esas palabras, de inmediato la abrazó mientras disfrutaba de su calor y en silencio lloraba desconsolado, después de todo juraba que había escuchado a "su persona", su mejor amigo y el joven que lo había salvado. Entonces su mirada vacía conseguía un brillo triste que solo era un indicio de que siempre sonreír no demostraba cómo se sentía en realidad.


Extrañaba a su mejor amigo, a alguien que lo apoyara siempre, pero que le recordara cuánto lo amaba. Buscaba ese amor en personas parecidas a él, pero al final de la noche, cuando los encuentros pasionales terminaban volvía a sentir el mismo vacío y se largaba antes de ver de nuevo a la persona que en unas horas se volvía una con él mismo.


Aún así, en el único lugar donde aún podía ver a su fallecido amigo era en sus sueños, donde él portaba una bata blanca al igual que él y detrás de un vidrio lo observaba con una enorme sonrisa. Quizás, Felix había aprendido a sonreír de forma incondicional gracias a su amigo, pero en sus sueños siempre se quedaba en silencio para recordar su suave voz, que entre risas decía— Felix, cuando seamos libres viajaremos por todo el mundo. Tú volarás por los cielos y yo te seguiré arriba de una moto.


Felix reía entre lágrimas, en sus recuerdo originales eso no había pasado, pero su amigo en sus sueños lo abrazaba fuertemente como si supiera que sus abrazos curaban de forma incondicional a aquellos que se sentían tristes, aunque con Felix el abrazo buscaba protegerlo, por lo que el menor entre lágrimas murmuraba— Te extraño...en serio te extraño mucho, Channie hyung...


Pronto, como si fuera una maldición, Felix dejaba de escuchar a su amigo y este desaparecía, dejándolo completamente solo y desamparado en un mundo donde lo buscaba persistentemente. Pero sobretodo, buscaba vengarlo, destruyendo aquel lugar donde ambos habían sido encerrados, uno ubicado en Halleway y que era controlado por personas de mucho poder.


Por eso, Felix era parte de esos criminales, que tras terminar su ronda de sexo y robar ciertas pertenencias de la mujer que seguía dormida, abrió la ventana del departamento mientras escuchaba el ruido de la ciudad y como el viento nuevamente lo llamaba a lanzarse al vacío, por lo que Felix sin dudarlo saltaba antes de que sus alas se abrieran en par en par, levantando el ligero cuerpo para escapar de Halleway e ir a su hogar.


Sin esperar, que tiempo después, su cuerpo magullado estaría sobre el suelo rocoso de Tattoland mientras el ardor se expandía por su cuerpo y apenas podía mantener la conciencia. Sin embargo, al levantar la mirada vio a un hombre corpulento con el traje de uno de los "Agentes de la Paz", levantándose del suelo mientras su paso lento se acercaba al ángel herido, sólo que Felix contrajo su mirada al reconocer la fría voz burlesca y el rostro de aquel ser que había buscado por bastante tiempo.


Temblando logró sostenerse ligeramente con sus brazos y sin poder creerlo susurró entristecido— ¿Channie hyung? ¿Por qué haces esto?


Había sido herido, el responsable de apuñalar su ala había sido aquel agente, pero que era la persona que tanto tiempo espero, era su mejor amigo, pero era diferente. Ya que, la sonrisa que lo había engatusado no estaba presente en aquel rostro pálido y de ojos bicolores.


Esperaba por lo menos una sonrisa suya, pero en cambio vio cómo el hombre lo miraba fríamente, acercándose peligrosamente con un arma en su mano murmuró— ¿Quién te dió autorización para hablarme así? Ni siquiera te conozco.


Todo había acabado, eso era un hecho, pero este solo era un inicio interesante que el hombre de ojos rojizos observaba interesado, después de todo ahora su destino lo había guiado a una nueva historia, una donde la amistad se había convertido en una batalla por sobrevivir, o tal vez, esa supuesta enemistad se había formado sería el primer paso para una futura pelea.


Halleway ya no sería la misma, no cuando Tattoland buscaría revelarse ante todo pronóstico, siendo guiados por un ángel revolucionario, uno que quería demostrar que no estaban bajo el control de los más ricos.


Esta es la historia de un pequeño ángel que se reencontró con su salvador, pero él será su mayor perdición a pesar del enorme amor que aún existe en sus rotos corazones.


Incluso en el odio, el amor puede existir, aunque sólo pretender será un error que nunca debió haber cometido el pobre agente Chris.


Notas finales .▫️. (06/12/2025)

¿Cómo se encuentran mis queridos lectores? ¿Me extrañaron? Pues si es así yo también los extrañé, aunque ahora hemos vuelto al juego y con un nuevo fic para la saga, aunque tal vez algunos nuevos lectores vengan por acá, quién sabe, todo depende del algoritmo de TikTok y qué tantas ganas tengan los lectores de disfrutar un fic ChanLix medio tóxico. Bueno, por cuestiones de tiempo las actualizaciones serán cada dos semanas los sábados, aunque solo me queda decirles que espero les guste mucho esta historia; ya que, algunos ya lo saben, pero siempre me gusta probar cosas nuevas, pero tengo un ligero gusto por el drama, ahora si no les aseguro un final feliz, todo dependerá de mi cabeza y aprobar el siguiente semestre jajaja


Así que pónganse a rezar, hagan teorías fumadas o yo que sé, sólo espero que disfruten de su espacio seguro y estén encantados con la lectura. Sin más que decir, muchas gracias por su apoyo de antemano, espero estén saludables y que estén tomando agüita. Bye bye ☺️