1. Un nuevo comienzo
No todos buscan lo mismo. Algunos necesitan ruido, luces y adrenalina para sentirse vivos. aprendΓ a sobrevivir en lo sencillo, como una pelΓcula en el cine, el aroma del cafΓ© reciΓ©n hecho, una caminata sin rumbo con la mΓΊsica como ΓΊnica compaΓ±Γa. No necesito fiestas cada fin de semana ni llenar mis redes con historias perfectas. Prefiero el silencio de mi casa, una charla sincera con alguien que me entienda, o simplemente perderme mirando el cielo sin prisa.
Me llamo Kim Min-Ji, y sΓ, sΓ© que suena raro. Mi padre, Kim Seok, es un abogado coreano bastante reconocido, y mi madre, Stela, es latina y trabaja en el mundo de la moda. Se conocieron en un viaje y decidieron quedarse a vivir en LatinoamΓ©rica, donde yo nacΓ.
Mi madre tenΓa un don especial para hacer que todo se sintiera cΓ‘lido. AmanecΓa temprano y llenaba la casa con el olor de arepas reciΓ©n hechas, tarareando canciones mientras cocinaba. Mi papΓ‘ solΓa aparecer poco despuΓ©s, aΓΊn medio dormido, buscando su taza de cafΓ© mientras nos miraba con una sonrisa cansada. A veces los tres terminΓ‘bamos bailando en la cocina sin motivo, riendo entre el sonido del sartΓ©n y la radio vieja que mi mamΓ‘ insistΓa en encender todas las maΓ±anas. Ella me peinaba con paciencia, aunque yo siempre me quejaba porque me tiraba demasiado. Se reΓa y me decΓa: βNada bello se consigue sin esfuerzoβ¦ por eso aguanta, que vas a quedar radianteβ, mientras acomodaba un mechΓ³n rebelde detrΓ‘s de mi oreja. En esos momentos, con sus risas mezclΓ‘ndose, sentΓa que, pase lo que pase, ahΓ estaba mi lugar.
Pero con el tiempo, todo empezΓ³ a cambiar. Las maΓ±anas ya no tenΓan la misma armonΓa, las risas se escuchaban menos y las conversaciones se llenaron de silencios incΓ³modos. Todo terminΓ³ cuando cumplΓ diecisΓ©is aΓ±os y mis padres se divorciaron, dejando un vacΓo silencioso en la casa que antes se sentΓa vivo. Un aΓ±o despuΓ©s, mi madre se volviΓ³ a casar. Su vida comenzΓ³ a llenarse de nuevas rutinas, de otras prioridades. Se mudΓ³ con su nuevo esposo, dejando atrΓ‘s la casa que habΓamos compartido y llenando su mundo de cosas que ya no me incluΓan. Yo ya no parecΓa encajar en esa versiΓ³n de ella; y poco a poco, sentΓ que ya no era parte de su mundoβ¦ y lo mΓ‘s doloroso era que ella ya no era parte del mΓo.
Actualmente tengo diecinueve aΓ±os. Estoy por empezar la universidad en Corea. Esta mudanza no es solo un cambio de vida, sino tambiΓ©n una nueva etapa para mi padre y para mΓ, ya que le ofrecieron un nuevo empleo allΓ. Para mΓ no es solo un cambio de vida, es volver a las raΓces de mi padre y acercarme al mundo de la moda que siempre me fascinΓ³. Mi sueΓ±o desde pequeΓ±a, hasta hoy en dΓa, siempre fue ser modelo internacional. Me encanta cΓ³mo una imagen puede decir mΓ‘s que mil palabras. A los nueve aΓ±os me probaba los vestidos de mi mamΓ‘ frente al espejo, fingiendo que la alfombra bajo mis pies era la pasarela mΓ‘s importante de todas, la de ParΓs. Algunos se reΓan, pero para mΓ era real.
La noche antes de mudarnos fue extraΓ±a. SabΓa que algo importante estaba por empezar, pero tambiΓ©n sentΓa una tristeza que no podΓa disimular. Me acostΓ© tarde. No podΓa dormir. Mi papΓ‘ entrΓ³ a mi cuarto con dos tazas de chocolate caliente y se sentΓ³ conmigo.
βΒΏAsustada? βme preguntΓ³ con esa voz tranquila que siempre me calma.
βUn poco.βrespondΓ sin mirarlo directamente.
No dijimos nada mΓ‘s. Me abrazΓ³ y nos quedamos asΓ, como si esperΓ‘ramos que el tiempo se detuviera. Ese fue el ΓΊltimo instante de calma antes de que todo cambiara.
Al dΓa siguiente, entre valijas y despedidas apresuradas, nos subimos al aviΓ³n que nos llevarΓa a una vida nueva. Horas despuΓ©s el aviΓ³n iniciΓ³ el descenso y allΓ‘ abajo, SeΓΊl se extendΓa como un ocΓ©ano de luces titilantes, un cielo invertido que me recordaba lo pequeΓ±a que soy. Mi corazΓ³n golpeaba mi pecho como si quisiera escapar, mientras el frΓo cortante me chocaba en la cara al bajar. La ciudad bullΓa de vida, voces y ruidos que me envolvΓan, y esos carteles en coreano eran un idioma que todavΓa no sabΓa descifrar, un planeta nuevo que me miraba sin parpadear.
Cuando llegamos a la nueva casa, mi papÑ me ayudó a subir las valijas. Me quedé sola un rato en mi habitación, rodeada de cajas sin abrir. El silencio era abrumador⦠pero también, de algún modo, reconfortante. Me senté en la cama y saqué el celular. Un mensaje apareció, como si supiera que lo necesitaba:
βSΓ© que te da miedo, pero vos podΓ©s con esto. Sos mΓ‘s fuerte de lo que pensΓ‘s. Estoy a un mensaje de distancia. Te voy a extraΓ±ar, enana.β
βYoongi.
Yoongi es el hijo del mejor amigo de mi papΓ‘. Nos conocemos desde que tengo memoria. Sus bromas, su protecciΓ³n, su escucha atentaβ¦ siempre han estado ahΓ. Saber que sigue cerca, aunque lejos, me da fuerzas. Un largo rato despuΓ©s habΓamos terminado de acomodarnos.
MaΓ±ana empiezo la universidad, aunque voy a llegar un poco tarde. Aun asΓ, estoy decidida. SΓ, tengo miedo. Pero tambiΓ©n tengo ganas de crecer, de descubrir, de ser yo, lejos de todo lo conocido, y de construir mi propio futuro. No sΓ© por quΓ©, peroβ¦ presiento que mi vida estΓ‘ a punto de cambiar para siempre.
Esa sensaciΓ³n me acompaΓ±Γ³ incluso despuΓ©s de cenar algo rΓ‘pido con papΓ‘. Apenas terminamos, tuvo que salir para conocer su nuevo lugar de trabajo. Me dio un beso en la frente antes de irse, prometiendo volver temprano, aunque ambos sabΓamos que no lo harΓa. Cuando la puerta se cerrΓ³, el silencio llenΓ³ la casa. Por primera vez, me quedΓ© realmente sola. Me apoyΓ© en el marco de la ventana y observΓ© que afuera todo parecΓa moverse en cΓ‘mara lenta, autos que pasaban, personas que se cruzaban sin mirarse. No conocΓa a nadie, pero algo en ese caos me resultabaβ¦ familiar.
EncendΓ una pequeΓ±a lΓ‘mpara y me sentΓ© en la cama con el celular en la mano. AbrΓ la conversaciΓ³n con Yoongi, pero no escribΓ nada. Solo mirΓ© su ΓΊltimo mensaje una vez mΓ‘s.
Me hizo sonreΓr. Afuera, SeΓΊl no dormΓa. Y yo, tampoco podΓa.
El despertador sonΓ³ antes de que el sol terminara de salir. DormΓ poco, pero no importaba. Hoy es mΓ primer dΓa en la universidad. Estoy emocionadaβ¦ y aterrorizada a partes iguales. El uniforme me hace sentir elegante, pero tambiΓ©n extraΓ±amente rΓgida, como si cada pliegue fuera una barrera entre mΓ y todo lo que me espera allΓ‘ afuera.
βΒΏY si no le caigo bien a nadie por ser latina? ΒΏY si se rΓen de cΓ³mo hablo?β βsuspirΓ©, dejando la brocha de maquillaje sobre el tocador. βTranquila, respirΓ‘. Todo va a salir bienβ¦ββ me dije a mΓ misma.
Me observΓ© en el espejo por un momento. No parecΓa tan nerviosa como me sentΓa, y eso ya era un logro. El uniforme estaba perfectamente planchado, el cabello en su lugar, el maquillaje justo. Por fuera, calma. Por dentroβ¦ un pequeΓ±o huracΓ‘n que trataba de mantenerse bajo control.
Segundos despuΓ©s bajΓ© las escaleras con la mochila colgando de un hombro. PapΓ‘ ya estaba listo, con una taza de cafΓ© en la mano y una sonrisa cΓ‘lida.
βΒΏYa estΓ‘s lista? βme pregunta.
βCasiβ¦ βle respondo con una sonrisaβ. Solo un poquito nerviosa.
Se acerca y me rodea con un brazo; el aroma a cafΓ© y su colonia me envuelve.
βTranquila, todo va a estar bien.
βSΓ, lo sΓ©β¦. Bueno, Β‘vamos!
Nos subimos al auto, y en el camino, intentΓ© no mirar por la ventana, pero no pude evitarlo. La ciudad ya se mueve a su ritmo acelerado. Las calles de SeΓΊl estΓ‘n llenas de gente apurada, estudiantes caminando con mochilas y auriculares. Me siento tan extraΓ±a. Como una pieza fuera de lugar en un rompecabezas.
Cuando llegamos a la universidad, sentΓ mi estΓ³mago dar un par de vueltas. HabΓa mucha gente de mi edad, incluso algunos que parecΓan mayores. No pude evitar sentir las miradas: algunas curiosas, otras indiferentes. Algunas parecΓan juzgar mi atuendo.
PapΓ‘ me deseΓ³ suerte, me dio un beso en la frente y se fue. Vi su auto alejarse durante unos segundos, luego respirΓ© hondo antes de entrar al edificio. El aire acondicionado era frΓo, un contraste brusco con la humedad del exterior. BusquΓ© mi casillero asignado y luego me dirigΓ a clase. El aula estaba casi llena. El murmullo de las conversaciones me envolvΓa, un mar de palabras que aΓΊn no comprendΓa del todo.
βΒ‘Buenos dΓas, alumnos! βsaludΓ³ el profesor con energΓa.
βΒ‘Buenos dΓas! βrespondieron todos al unΓsono.
βHoy tenemos el honor de recibir a una alumna nueva. TrΓ‘tenla con respeto. Adelante, seΓ±orita, presΓ©ntese.
Mis piernas se sentΓan un poco tensas cuando caminΓ© hacia el frente. Me inclinΓ© en una leve reverencia, como me enseΓ±Γ³ papΓ‘.
βBuenos dΓas. Mi nombre es Kim Min-Ji. Espero que podamos llevarnos bien βdije en coreano, cuidando cada palabra.
SentΓ un ligero calor subir por mi cuello. βΒΏLo habrΓ© dicho bien?β PensΓ© mientras algunas cabezas asentΓan y otras me observaban con atenciΓ³n. Algunas miradas eran amables, otras solo curiosasβ¦ y unas pocas, crΓticas. En ese instante me sentΓ un poco expuesta, pero tratΓ© de mantener la calma. BusquΓ© un asiento vacΓo, intentando parecer tranquila. Una chica de rostro dulce me mirΓ³ y me hizo un gesto con la mano, invitΓ‘ndome a sentarme junto a ella.
TomΓ© asiento y le sonreΓ con timidez.
βHola, soy Jeon Lay βdijo con una voz suave y pausada.
Su cabello castaΓ±o oscuro caΓa sobre sus hombros, con un flequillo que se movΓa al ritmo de sus gestos. TenΓa una expresiΓ³n serena, y sus ojos transmitΓan una calidez sencilla, casi familiar.
βHolaβ¦ soy Min-Ji βrespondΓ, un poco mΓ‘s relajada.
Lay sonriΓ³, ladeando la cabeza con suavidad.
βEncantada, Min-Ji. No te preocupes, prometo que aquΓ no mordemosβ¦ al menos, no el primer dΓa βdijo en un susurro juguetΓ³n, pero sin exagerar.
No pude evitar reΓrme, un poco sorprendida por su comentario.
βBuenoβ¦ eso me hace sentir un poco mΓ‘s segura βrespondΓ, sonriendo tΓmidamente.
El ambiente pareciΓ³ volverse mΓ‘s ligero, como si un peso invisible se hubiera levantado de mis hombros.
βSeΓ±orita Jeon βinterrumpiΓ³ la voz del profesorβ SerΓa tan amable de darle un tur por el campus a la seΓ±orita Kim al finalizar la clase.
βSΓ, profesor.βrespondiΓ³ ella.
La clase comenzΓ³ y me esforcΓ© por seguirla, querΓa hacerlo bien. QuerΓa demostrarles que puedo estar aquΓ. Cuando sonΓ³ el timbre del receso, el murmullo se apoderΓ³ del aula. Algunos alumnos se levantaron enseguida. Lay se volviΓ³ hacia mΓ con una sonrisa.
βVamos, te doy tu turβme dijo, y salimos juntas por el pasillo.
El campus es amplio, lleno de Ñrboles, escaleras y carteles de actividades universitarias. Todo estÑ limpio, moderno y⦠muy distinto a lo que estoy acostumbrada. Me siento como una turista.
βΒΏY de dΓ³nde sos? βpreguntΓ³ Lay mientras caminΓ‘bamos.
βDe LatinoamΓ©rica. Nos mudamos ayer.
βΒΏEn serio?βsus ojos brillaronβ. Nunca conocΓ a nadie de allΓ‘. Β‘Me tenΓ©s que enseΓ±ar a bailar sΓ o sΓ!
SoltΓ© una risita nerviosa. No sabΓa cΓ³mo seguir, pero su entusiasmo era tan genuino que me relajΓ© un poco. De repente, Lay seΓ±alΓ³ a un grupo de chicos apoyados contra una pared, riΓ©ndose a carcajadas como si estuvieran grabando un programa de comedia.
βVen, te los presento. Tranqui, son un desastre, pero buena gente. βme arrastrΓ³ casi del brazo.
βΒ‘Chicos! Miren, ella es la reciΓ©n llegada βanuncia.
Hice una reverencia rΓ‘pida.
βUn gusto a todos. Soy Kim Min-Ji, pero pueden decirme Min-Ji.
El primero en adelantarse fue un chico con una sonrisa orgullosa, mano en el pecho y mirada calculada.
βMucho gustoβ¦ Soy Kim Seokjin. Pero todos me llaman Jin, el guapo oficial del grupo.
Se inclinΓ³ en una reverencia exagerada. Me sacΓ³ una sonrisa al instante, porque lo decΓa tan en serio que parecΓa un prΓncipe de caricatura.
βBienvenida estΓ‘ jungla universitaria βcontinuΓ³ con voz pomposaβ. Y cuidado con la comida de la cafeterΓa: es mΓ‘s peligrosa que los exΓ‘menes.
βΒ‘Jin! βprotestΓ³ otro chico dΓ‘ndole un codazoβ. No la asustes, que todavΓa no sabe lo que le espera.
βEs servicio comunitario βreplicΓ³ el, y luego se riΓ³ solo de su chiste.
Vi a Lay rodar los ojos y sonreΓ.
βΒ‘Hola, bienvenida! Soy Jung hoseokβ¦βdijo el otro chico, haciendo una reverencia que casi arruina porque se le escapΓ³ la mochilaβ.
βPero le decimos Hobi βintervino Lay con una sonrisa juguetonaβ. βJung Hoseokβ suena muy serio, cosa que nada que ver con este.
βΒ‘Eh! βexclamΓ³ Hobi, haciendo un gesto dramΓ‘ticoβ. ΒΏY vos quΓ©, Lay? ΒΏSiempre tan crΓtica conmigo? Te juro que esto es injusto.
βΒ‘Por favor! βdijo Lay, empujΓ‘ndolo suavementeβ. Solo digo la verdadβ¦ y vos exagerΓ‘s todo el tiempo.
βΒ‘Exagero! βreplicΓ³ Hobi, poniendo cara de inocenteβ. Nah, no exagero nadaβ¦ Bueno, tal vez un poquito.
Se rieron los dos, y yo no pude evitar unirme; la risa era contagiosa, ligera y genuina.
MirΓ© un poco mΓ‘s atrΓ‘s y notΓ© al ΓΊltimo chico, que sonreΓa sin decir palabra. Su mirada tranquila transmitΓa paz con solo existir.
βHola, soy Kim Namjoon βdijo con calma, casi como si nada pudiera alterarloβ. Bienvenida, Min-Ji. Espero que este primer dΓa no te haya dejado demasiado mareada.
βTodavΓa resisto βrespondΓ sonriendo.
βEso dicen todos al principio βcomentΓ³, serio por un momento, pero su sonrisa apareciΓ³ enseguida, relajando el ambiente.
Lay me empujΓ³ suavemente hacia adelante.
βY adivinenβ¦. Β‘es latina! Β‘Y encima habla coreano mejor que Jin cuando se enoja!
Yo, intrigada, levantΓ© las cejas.
βΒΏPor quΓ©? ΒΏQuΓ© pasa cuando se enoja?
Lay se cruzΓ³ de brazos con una sonrisa traviesa.
βHabla tan rΓ‘pido que nadie le entiende nada. Es como escuchar un rap sin mΓΊsica.
βΒ‘Eso es difamaciΓ³n! βprotestΓ³ Jin, seΓ±alando a Lay con dramatismoβ. No podΓ©s arruinar mi reputaciΓ³n asΓ delante de la nueva.
βΒΏEntonces es verdad? βpreguntΓ© divertida.
βΒ‘Para nada! βfrunciΓ³ el ceΓ±o, haciΓ©ndose el ofendidoβ. Hablo rΓ‘pido porque mi cerebro va a otra velocidad, ΒΏok?
βWowβ¦ entonces necesito subtΓtulos cuando discutΓs en modo rap. βreΓ, imaginΓ‘ndomelo.
Lay se encogiΓ³ de hombros, soltΓ³ una risa y agregΓ³:
βY eso que todavΓa no escuchaste sus chistes.
βNo, no, no, por favor βsaltaron Namjoon y Hobi al mismo tiempo, como si intentaran salvarme.
βΒ‘Es tradiciΓ³n! βdijo Jin triunfalβ. TenΓ©s que escuchar mi chiste de bienvenida. Se aclarΓ³ la garganta con toda la seriedad del mundo y me mirΓ³ fijo:
βΒΏSabΓ©s por quΓ© los pollos tienen alas pequeΓ±as?
βNoβ¦ βcontestΓ©, aunque ya estaba preparada para lo peor.
βPorque si fueran grandesβ¦ serΓan aviones.
Hubo un silencio de un segundo y despuΓ©s todos estallamos en risas. Yo tambiΓ©n, aunque era realmente malo.
βEs tan malo que es buenΓsimo βdije todavΓa riendo.
βEs arteβ¦βdijo Jin tranquilamente como si el fuera un genio total.
Namjoon negΓ³ con la cabeza, sonriendo.
βNo te preocupes, Min-Ji. AsΓ es Γ©l. Con el tiempo aprendΓ©s a soportarloβ¦ o a ignorarlo. Los dos funcionan βdijo, como si hablara desde aΓ±os de experiencia traumΓ‘tica pero ya aceptada.
ReΓ suavemente, como si esa frase me dejara claro que, sin darme cuenta, ya estaba entrando en su mundo. MirΓ© al grupo y sentΓ algo inesperado: en tan poco tiempo, sus bromas y la forma en la que se entendΓan sin hablar hacΓan que todo se sintieraβ¦ cΓ³modo. Y por primera vez desde que lleguΓ©, pensΓ© que quizΓ‘ SeΓΊl no era tan aterrador despuΓ©s de todo.
Cuando la tarde terminΓ³, Lay y los chicos me acompaΓ±aron hasta la salida del campus.
βBueno, Min-Ji, Β‘sobreviviste tu primer dΓa! βdijo Hobi, dΓ‘ndome un empujoncito juguetΓ³n.
βSΓ, y si podΓ©s reΓrte de los chistes de Jin, ya sos oficial βbromeΓ³ Lay, guiΓ±Γ‘ndome un ojo.
βNo te olvides de practicar el βmodo rapβ de Jin βaΓ±adiΓ³ Namjoon, con una sonrisa tranquila.
Nos despedimos entre risas, abrazos rΓ‘pidos y promesas de volver a encontrarnos. El viaje de vuelta en bus fue tranquilo, y cuando lleguΓ© a la nueva casa, todo estaba en silencio. No vi a mi papΓ‘, asΓ que fui directo a mi habitaciΓ³n a cambiarme. DespuΓ©s bajΓ© a la cocina a buscar algo para comer. AbrΓ la heladera y, justo cuando estaba revisando quΓ© podΓa agarrar.
βΒΏYa volviste? βuna voz reconocida, preguntΓ³ con un bostezo apoyΓ‘ndose en el marco de la puerta.
βSΓ, hace un momentoβdije, girΓ‘ndomeβ. PensΓ© que estabas durmiendo.
βTe estaba esperando pero me dormΓ. ΒΏCΓ³mo te fue? β papΓ‘ se acercΓ³, apoyando los brazos en la encimeraβ. ΒΏHiciste amigos?
No pude evitar sonreΓr, aΓΊn seguΓa tratΓ‘ndome como una niΓ±a chiquita.
βSΓβ¦ conocΓ a unas personas. Sonβ¦ buenos, diferentes, pero divertidos.
PapΓ‘ arqueΓ³ una ceja, curioso.
βΒΏDiferentes cΓ³mo?
βHay una chica que se llama Lay βempecΓ©, intentando describirlaβ. Es sΓΊper amable, de esas personas que te hacen sentir cΓ³moda desde el primer minuto. Me presentΓ³ a sus amigos yβ¦ bueno, ellos son un caos, pero en el buen sentido. RΓen por cualquier cosa, hacen chistes malosβ¦ uno incluso intentΓ³ convencerme de que en Corea no existen las palomas.
PapΓ‘ soltΓ³ una carcajada.
βΒΏY vos les creΓste?
βPor un segundo, sΓ βadmitΓ, riendo tambiΓ©nβ. Pero me hicieron sentirβ¦ no sΓ©, parte de algo. Aunque apenas los conozco.
βEso me alegra, Min-Ji. βSu voz sonΓ³ suave, como si de verdad le quitara un peso saberloβ. Quiero que disfrutes esta etapa. SΓ© que es un cambio enorme, pero no todo cambio es malo.
AsentΓ, y Γ©l me dio una palmadita en el hombro antes de volver a su cuarto.
DespuΓ©s de agarrar algo de comer, subΓ de nuevo a mi habitaciΓ³n. Era raroβ¦ sentΓa que estaba empezando a construir un pequeΓ±o espacio solo mΓo en medio de todo lo nuevo. Por un momento, me permitΓ respirar hondo y simplemente estar allΓ, con mi comida, mis pensamientos y la sensaciΓ³n de que, quizΓ‘s, todo iba marchando bien. El celular vibrΓ³ sobre mi cama. Lo tomΓ© con una mano, todavΓa masticando, y vi su nombre en la pantalla: Yoongi.
βEntoncesβ¦ ΒΏsobreviviste al primer dΓa o ya querΓ©s volver corriendo?β
No pude evitar sonreΓr. Era tan tΓpico de Γ©l.
βTodavΓa estoy entera. ConocΓ genteβ¦ raros, pero divertidosβ βle respondΓ. Pasaron unos segundos hasta que llegΓ³ su respuesta:
βRaros y divertidos suena mejor que falsos y aburridos. Bien ahΓ.β
RodΓ© los ojos y escribΓ: βCon vos nunca se puede tener una charla seria, ΒΏno?β
βPuedo. Pero no con vos, porque te aburroββcontestΓ³ enseguida. Casi podΓa imaginar su media sonrisa mientras lo escribΓa.
βIgual graciasβ¦ por preocuparte.ββrespondΓ.
βΒΏPreocuparme?ββreplicΓ³β. No te confundas, enana. Solo intento evitar que vuelvas llorando a los tres dΓas.
ApretΓ© el celular contra el pecho, sin saber si reΓr o enojarme.
βSos un idiota.ββenviΓ© rodando los ojos como por instinto.
βEso suena a que me querΓ©s.ββescribiΓ³ Γ©l, y casi pude verlo riendo a carcajadas.
NeguΓ© con la cabeza, riendo bajito.
βGracias, Yoongi. En serio sos mΓ lugar seguro.β
Me recostΓ© contra el respaldo de la cama, con la mirada perdida en la ventana. Las luces de SeΓΊl titilaban como si intentaran contarme secretos que todavΓa no entendΓa. El celular vibrΓ³ de nuevo sobre mi mano.
βTe aviso que solo te cuido hasta que te adaptes. DespuΓ©s me hago el indiferente de nuevo. Ahora dormΓ, que seguro ya te estΓ‘s poniendo emocional.β
Me quedΓ© unos segundos mirando la pantalla, con su mensaje iluminando apenas la penumbra de mi cuarto. No contestΓ©. Solo lo dejΓ© ahΓ, brillante y silencioso, y sonreΓ bajito. Por primera vez en mucho tiempo, sentΓ que podΓa respirar tranquila, aunque fuera un poco.
CerrΓ© los ojos, dejando que la ciudad de SeΓΊl siguiera su ritmo afuera de mi ventana, con sus luces titilando como cΓ³mplices secretos. El primer capΓtulo de mi nueva vida habΓa comenzado.
βTal vez este lugar no sea solo un destino.
Tal vez sea el comienzo de algo grande.β