Prefacio
-- No soy tu maldito juguete-Reclamo aquella mujer tirando un vaso de agua fría en mi rostro
-Por supuesto que No... tu eres algo mucho peor que eso pequeña princesa, eres el monstruo que habitaba en mis pesadillas por las noches
La tome de la cintura queriendo dejar un beso en sus labios, sabiendo que ella sería más rápida que yo al estampar mi rostro con un bofetón, no tuve más remedio que curvar una sonrisa
--Preparen a la princesa, esta noche me servirá de entretenimiento,veremos si puedes mostrarme tu danza con la espada.
Mis hombres atendieron a mis órdenes tomándola por los brazos, la expresión en su rostro me demostraba que está noche estaría dispuesta a hacer algo más que solo bailar.
Aquella noche en la que se metió en mi campamento sabía que jamás volvería a su reino, desde que puse mis ojos en los suyos nuestros destinos se habían cruzado y jamás volveremos al principio.