Chapter 1
En una tierra lejana, existían cuatro clanes sagrados y una divinidad llamada Eldran, un guerrero capaz de mantenerlos unidos, pues poseía la virtud de cada uno.
El Clan Agua era formado por almas que fluían entre la calma y la tormenta.
El Clan Fuego, ardiente y valeroso, estaba compuesto por guerreros nacidos del sol y de la chispa divina, portadores de la llama de la pasión.
El Clan Tierra eran guardianes silenciosos del equilibrio, firmes como la roca, raíces del mundo y protectores de la vida.
Y el Clan Aire, libres como el viento, volaban guiados por la sabiduría y los sueños.
Juntos eran conocidos como Los Elementales, protectores del mundo y del orden.
Pero todo cambió cuando algo terrible ocurrió: Eldran fue asesinado por una entidad misteriosa.
Sin su guía, los clanes comenzaron a dividirse.
Mientras algunos deseaban mantener la paz, otros ansiaban una guerra ardiente.
El Clan Fuego, cegado por el poder, fue el primero en desatar la lucha.
El Clan Aire, astuto, comenzó a esparcir rumores para provocar el caos.
El Clan Tierra, fiel a su equilibrio, intentaba mantenerse neutral y conservar la calma, igual que el Clan Agua.
Pero la discordia creció tanto que incluso entre ellos comenzaron a traicionarse y a matarse.
El Clan Agua fue el primero en abandonar la tierra, seguido por el Clan Tierra.
Solo quedaron el Clan Fuego y el Clan Aire, pero este último comprendió que no podría ganar, y también huyó.
Así, el Clan Fuego quedó como vencedor… o eso creyó.
En su orgullo, no vieron lo que despertaban:
una oscuridad antigua, una entidad que había sido encerrada por el primer Eldran y que, ahora, libre del sello, emergió para devorarlo todo.
Sin unión, sin equilibrio, el mundo cayó bajo la sombra.
Y así, comenzó la Era de la Oscuridad Eterna.