¡Solo una noche!《KookMin》+21 O.S

All Rights Reserved ©

Summary

Park Jimin lleva comprometido con Lee Taemin durante un tiempo, pero todo cambia cuando luego de volver a su hogar consigue a su novio engañandolo con otra mujer. Así que acude hacía sus mejores amigos que mantienen intimidad sin afectividad de por medio y lo llevan a un Bar Gay donde se encontrará con quien seria su perdición esa noche. Cayendo ante los brazos de un completo desconocido que cumple todas sus fantasías , siendo el hombre que siempre deseo tener en su cama. Acabando envueltos en un vehículo donde le demostraría a Jimin, que no vale la pena sufrir por amor y que solo se debe disfrutar el momento. #Kookmin #Jimin #Jungkook #BTS #SexoHomosexual #Gays #LGTB #BL #BoysLove Escenas de contenido explicito +21 Jungkook Top Jimin Bottom ⚠️ Lo que leerás a continuación no tiene nada que ver con la realidad de los artistas antes mencionados, solo uso sus nombres para darle vida a mis personajes por que me gusta su relación (Ship) si no te gusta NO LEEAS, no tolero faltas de respeto a ninguno de los miembros SIN EXCEPCIÓN ⚠️

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

PARTE UNICA:


PARK JIMIN:



🌑



"Todo inicio en el club Nocturno a las afueras de Buscan - Corea del Sur ."





Horas antes del encuentro:






— ¡Puedo explicarlo! — Rogó Taemin saliendo detrás de mi solo en bóxer, mientras yo sacaba mi maleta del departamento donde convivía con él desde hace 6 meses.

No fue la relación más larga del mundo, pero para mí Park Jimin, irme a vivir con alguien jamás estuvo dentro de mis planes, pero luego de casi 1 año de relación y mucho insistir de parte del idiota de mi ahora ex novio. Deje la comodidad de mi lujoso departamento para venirme con él.

— No necesito que me expliques nada. — Le respondí de forma cortante, metiendo la maleta a mi auto. — Ya vi todo lo que tenía que ver.

Me subí al asiento del piloto en mi Porsche Panamera GTS negro, dispuesto a salir de la vida de ese imbécil para siempre. Este sostuvo mi puerta evitando que la cerrará y ya no pude aguantar más mi enojó así que explote.

— ¡No toques mi auto con tus sucias manos infieles! — Le grite con mucho odio en mis palabras. — ¡Anda sigue en lo que estabas y déjame en paz! — Le golpee la mano para que soltará la puerta y encendí el auto saliendo lo más rápido posible de ese lugar.

Luego de varios minutos manejando, pare frente al semáforo en rojo y baje las manos del volante, soltando mis brazos hacia mis costados, soltando un largo suspiró cansado. Hasta ese momento fue que pude darme el gusto de soltar lágrimas contenidas llenas de mucho rencor.

¿Quién se creía ese idiota para engañarme? ¡Y con una mujer!

Saque mi teléfono marcandole a Taehyung y colocándolo en altavoz para comenzar a conducir de nuevo, porque el semáforo había cambiado.

Luego de tres tonos, pude escuchar la voz algo agitada de mi amigo. — ¡Aquí Tete! ¿Allá quién?

— ¿Estás follando? — Le pregunté sin poderlo evitar. Mi amigo era un descarado.

— Tengo encima a Hoseok moviéndose deliciosamente. — Respondió sin pudor y escuche a Hobi quedarse. Luego de un leve forcejeo al teléfono logre oír la agitada voz de Hoseok.

— ¡Estas en el altavoz! — Exclamó mi otro amigo. — Y alguien se quedó sin liberarse. — Se burlo con ironía y escuche el bufido de Tae.

— ¡Ustedes cogen como conejos y luego andan como los mejores amigos del mundo! — Me burle de ellos, porque tenían más de 2 años en lo mismo. Incluso salian con otras personas a veces pero sus encuentros seguían.

Estaciones el auto frente a mí antiguo edificio, que gracias al cielo aún conservaba. Porque mi padre nunca dejó de pagarlo, Taemin era un secreto a voces, pero aunque estaba viviendo con él y llegué a quererlo, nunca abandonaría mis comodidades por él ni nadie.

— ¡Cállate, todo es netamente sexo, no tiene porque haber sentimientos! — Contentos Tae y puedo jurar que estaba rodando los ojos. — Yo no tengo la culpa que tú hayas decidido enredarte tan rápido con ese chico con él que sales.

— Ah pues sí... — Murmure soltando una risita y bajando del auto, yendo en busca de mi maleta para entrar al edificio y subir al ascensor para ir a mi piso. — Ya no vivo con ese idiota.

— ¿Qué? — Escuché a Hoseok exclamar de forma incrédula. — Dura más la batería de mi celular que tú con novio Mimi.

— ¿Qué paso? Se veía que le querías. — Pregunto Taehyung con curiosidad.

El ascensor paro en mi piso y salí sacando las llaves para abrir mi departamento que gracias al cielo quedaba solo a unos pasos del elevador.

Entre tirando la maleta al sofá y suspire cerrando la puerta para observar todo a mi alrededor, igual a como lo deje hace 6 meses.

— Lo acabo de encontrar siendome infiel con una mujer. — Dije sin más y pude oír un silencio incómodo al otro lado de la línea, lance el teléfono al sofá, esperando alguna respuesta mientras me quitaba mi chaqueta de cuero y la colgaba en la perchera de la entrada.

— Entonces vamos a salir a beber. — Soltó Taehyung sin más.

— ¡No voy a salir a tomar como una puta despechada chicos! — Solte un gruñido enojado. — Ese idiota no lo vale.

— ¿Y quién dijo que es por despecho? — Se burlo Taehyung. — Esa será la excusa.

— Exacto, iras a conseguir a alguien que te parta el culo. — Soltó sin pudor Hoseok.

— Si. — Estuvo de acuerdo Tae. — Además ya tenias 1 mes sin follar con ese idiota, debiste haber visto las banderas rojas.

Me mordí el labio inferior dudando un poco, mis amigos tenían razón. Hace más de 1 mes que no tenía intimidad con Taemin, porque siempre llegaba cansado y yo creía que era por trabajo. Ya veo que no.

— ¡Necesitas una buena follada y luego volverás a ser el Jimin de siempre! Suspire pesadamente y mire el esmalte morado en mis uñas.

— Bien... — Murmure sonriendo levemente. — ¡Salgamos de cacería! 

No iba a dejar que esa estupidez me arruinará mis días.

Me mire una vez más frente al espejo, arreglando mi cabello negro y retocando mi maquillaje por segunda vez en la noche, me veía demasiado sexy. Me sentía demasiado sexy en realidad, me puse un pantalón entallado que hacía ver mucho más grande mi trasero, marcaba mis piernas esbeltas, con unas botas negras de tacón y un crop top masculino que llegaba a la altura de mi ombligo, igual de color blanco y mi chaqueta de jeans,

¿Parecía que iba a un funeral?

¡Pero claro que sí!

Me la iban a enterrar esa noche.

Me veía como un puto pecado, preparado para ir a casar las pobres almas santas. Con mis joyas perfectas en mis dedos, orejas y cuello.

Salí del departamento apurado, tomando las llaves, los chicos tenían más de 20 minutos esperándome abajo, iríamos en el auto de Tae.

Cuando estuve frente al auto, abri la puerta de atrás y me deslice dentro de los asientos saludando a los chicos con una sonrisa.

— ¡Wow Jimin! — Exclamó Hoseok. — Vas dispuesto a todo esta noche.

— Con razón nos hiciste esperar tanto. — Murmuró Taehyung divertido, encendiendo el auto para ir rumbo al Bar Paradise.

Un lugar claramente LGBT.

Me acomode en los asientos mirando por la ventana las calles y edificios y suspire algo nervioso, tenía más de 1 año que no salía de fiesta con los chicos. Por primera vez quise dejar mi vida promiscua por un chico que no valió la pena que terminó siendome infiel en la misma cama donde dormíamos.

Hombre no es gente definitivamente.

Y no me malinterpreten, yo soy hombre, pero soy pasiva.

Pude escuchar la música desde lejos, Taehyung estacionó y bajamos del auto hacía el bar, luego de dar nuestras identificaciones, entramos agarrando una mesa y así comenzamos con nuestra noche loca.

Posterior a muchas bebidas, risas y empujones, comencé a sentir el calor subir a mi nuca y unas inmensas ganas de orinar, teníamos más de 2 horas tomando y se que dije que vendría de casería.

Pero hace mucho no salgo a divertirme con mis amigos y la platica se alargó, me disculpe levantándome para ir al baño a hacer mis necesidades.

Cuando venía de regreso choque con un fornido pecho, mi cerveza se cayó así que me agache a recogerla pidiendo disculpas y cuando me incorporé. La persona con la que había chocado no estaba.

Nisiquiera pude detallar bien quien era.

Volví a la mesa con los chicos, luego Hoseok y Taehyung se levantaron a bailar, restregando sus cuerpos de manera vulgar. Insisto en que esos dos deberían ya hacerse novios y dejar la estupidez de solo coger de vez en cuando.

Sentí que alguien me miraba y voltee para ver si eran ideas mías porque ya me picaba la nuca de la pesadez de dicha mirada. Y me encontré con unos ojos profundamente negros a unas mesas de donde estábamos observándome.

¡Oh por Dios!

¡El desgraciado, era el hombre más sexy que mis pecaminosos ojos hayan visto en este puto bar!

Se encontraba en una mesa donde habían dos chicos más tomados de la mano y otro metido en su teléfono de manera despreocupada. Su profunda mirada me puso algo nervioso, así que baje la vista a su cuerpo para detallarlo.

Pelinegro, tatuado, fornido, notablemente más alto que yo, iba vestido con un jeans roto en las rodillas, una camisa blanca con letras negras que dicen "Calvin Klein" unas botas negras estilo militar y una chaqueta de jean remangada hasta los codos que dejaba ver el arte en su piel.

Pude notar 2 perforaciones en su rostro una en la ceja y la otra en su labio inferior.

Jodidamente caliente.

El hombre se levantó de su asiento y note que decía algo a sus amigos, se tomo todo el liquidó que había en su vaso y a pasos lentos pero seguros note que se acercaba donde yo estaba. Lo que me hizo poner muy nervioso y hacer que me volteara dandole la espalda.

— ¿Aburrido? — Preguntó con voz profunda a mis espaldas que me hizo estremecer.

¡Dios! ¿Por que le das pan al que tiene hambre?

Voltee lentamente y levante el rostro para ver a la cara al hombre que tenia frente a mí. — Algo... Pero ando con mis amigos. — Señale la pista de baile y este miro unos segundos hacia los chicos para volver su mirada a mi y sonreír levemente tendiendo su mano.

— Ya veo... — Murmuró. — Soy Jungkook.

Tomé su mano con timides y cuando la apretó sentí mi cuerpo estremecer. ¡Demonios, ese tipo me calentó!

— Soy Jimin.

— ¿Bailas Jimin? — Preguntó ladeando la cabeza con una bonita sonrisa que hizo que se le marcara un hoyuelo en su mejilla.

— Claro. — Acepte colocandome de pie.

Sintiendo mis nervios a flor de piel y camine con él a la pista de baile, me puse de espaldas a él y comencé a mover mi cuerpo al ritmo de la música. Note a lo lejos como los chicos me levantaban sus pulgares y se reían mientras bailaban y se restregaban. No pude evitar sonreír y al sentirme apoyado, deje que mi lado coqueto saliera, pegando mi cuerpo al del pelinegro y comenzando a menear mi trasero de forma sensual contra él.

Sentí como sus manos tomaron mis cintura y me apegó más a su cuerpo mientras movía sus caderas de forma deliciosa.

¡Dios, quiero tanto follar!

Y este sexy hombre no me ayudaba mucho con esos movimientos tan deliciosos. Tire mi cabeza hacia atrás exponiendo mi cuello y él pareció captar el mensaje cuando llevo sus labios a este, sin besar, solo rozando con su nariz y boca mi cuello sensible, sin dejar de restregarse contra mi.

Y sí, soy un fácil.

Pero no me pueden culpar.

Si tuvieran a ese hombre en un bar bailando con ustedes también estarían excitadas.

— Te mueves muy bien... – Lo escuche ronronear en mi oreja y apretar suavemente la piel expuesta en mi cintura por el crop top.

— Tú también. — Prácticamente gemí y me di la vuelta para quedar cara a cara con ese delicioso hombre. Pose mis brazos en sus hombros y me pegué lo más que pude a él.

— Dios... Eres sexy. — Gruñó con sus manos posadas en la parte baja de mi espalda, muy cerca de mi trasero.

— Sin ropa me veo más sexy... — Dije sugerente, dejando en claro mis intenciones.

Vi como una llama se encendía en sus ojos y como mordía el pircing que se encontraba en su labio inferior. — ¿Ah, sí? — Preguntó en un tono juguetón. — Yo me veo es más grande. — Dijo con voz ronca y pude sentir su deliciosa erección chocar con mi abdomen bajo.

Y esa fue mi perdición. 

Caminábamos a pasos apurados y ansiosos hacía el vacío estacionamiento sin decir nada, me dejaba arrastrar por el guapo pelinegro delante de mí. Lo vi buscar unas llaves en sus pantalones y sonó como desactivaba la alarma de su Mercedes-Benz Clase G.

Subimos a la parte trasera que era lo suficiente espaciosa para ambos y me subió encima de sus piernas luego de acomodarse en el asiento. No lo dude ni 1 segundo cuando ya mi boca se unía a la suya de manera desesperada y con mucha hambre.

Literalmente íbamos a follar en su camioneta y no me importaba que me escucharan o me vieran, este hombre era demasiado ardiente y me lo comería hoy, si no luego me arrepentiría toda la vida.

Puso sus manos en mis mejillas y abrió la boca sacando su lengua para mezclarse con la mía en un beso más apasionado, jadee sobre sus labios cuando sentí que tiraba de mi labio inferior y ladeaba el rostro para mayor profundidad en el beso.

Sus labios sabían deliciosos, o tal vez era el alcohol en mi sistema, pero sabían a menta mezclada con tabaco y eran suaves como dos nubes.

Sus manos bajaron de forma atrevida a mi trasero y sentí como lo apretaba pegándome a su erección para que pudiera sentir lo excitado que él estaba.

Gemí bajito llevando mis manos con desespero a su chaqueta de jeans quitandola y lanzándola no sé donde.

Sus besos bajaron desde mis labios a mi mandíbula y luego hacía mi cuello, dejando un rastro húmedo de saliva.

Arquee levemente mi espalda dejando que sacará mi chaqueta de cuero y sus manos fueron al dobladillo de mi crop top haciéndolo desaparecer de un tirón.

Vi sus ojos negros como la noche mirarme con devoción y sus ojos se posaron en los pircing que tenía en mis pezones.

— ¡Joder! — Gimió con deseó y bajo su boca a darle atención a mis pezones, paseo su lengua primero por el derecho para luego darle atención al izquierdo, haciendo que gimoteara de placer, dejando un mordisco antes de alejarse y retirar su camiseta. Se veía ansioso y la verdad yo no estaba mejor, me dejaba manejar a su antojó como un muñeco.

Llevó sus dedos al botón de mi pantalón de cuero y bajo el cierre, como pudimos logramos sacarlo de mi cuerpo y luego yo ayudé a que él se quitara el suyo.

Cuando nos encontrábamos solo en ropa interior, el le dio a algo en el asiento que lo hizo caer hacia atrás y me recostó en él colocándose arriba de mi.

Ronroneo sobre mi boca cuando sus manos bajaron hacía la cinturilla de mi bóxer y lo bajo sacandolo de mi cuerpo, dejando mi miembro erecto al aire, chocando contra mi abdomen. Estaba demasiado excitado, lo vi buscar en su pantalón un condón y llevó 2 de sus dedos a mi cara.

— Chupa muñequito... — Exigió con voz ronca y no dude en llevarlos a mi boca, los embarre todos de saliva y los metía hasta el fondo de mi garganta simulando era su pene que me estaba mamando. — ¡Maldición! — Gruñó sacando los dedos de mi boca y me abrí de piernas descaradamente para él.

Llevó sus dedos a mi entrada y comenzó a prepararme metiendo su dedo índice en mi cavidad, mi espalda se arqueó por la sensación. Tenía mucho tiempo sin sexo y mi cuerpo en estos momentos se encontraba en llamas.

Jadee con fuerza cuando metió un segundo dedo y simuló unas tijeras para poder estirarme.

— Voy a destrozar tu lindo culo. — Gimió ronco sobre mis labios. — Te daré tan duro que no me podrás sacar de tu mente.

— ¡Sí, hazlo! — Gemí de forma necesitada. Un tercer dedo se unió y este comenzó a penetrar de forma rápida. Dándome placer con sus largos dedos y golpeando suavemente mi próstata. — ¡Ay que rico! — Chillé intentando mover mis caderas.

Este saco sus dedos al ver mis intenciones y se incorporó en sus rodillas para sacar su bóxer y poder liberar su miembro.

Mis ojos casi se salen de sus orbes cuando vi el tamaño de esa cosa.

Trague saliva de forma sonora y sentí mi boca volverse agua. ¡Joder nunca estuve con alguien tan grande! Y eso que he estado con muchos. De solo imaginarlo dentro me emocionaba.

Vi como se colocaba el condón y escupía en su mano para llenar su pene de saliva, me miro embozando la sonrisa más sexy que vi en mi puta vida y se inclinó hacía mi colocándo una mano al lado de mi cabeza, mientras con la otra sostenía su pene.

Llevándolo a mi entrada.

Yo ya estaba desesperado por lo que moví mis caderas y escuche una risita salir de sus labios.

— Calma... — Murmuró, llevando su boca a mi cuello para chupar y saborear toda mi piel salada. Con la mano que tenía al lado de mi cabeza acarició mi cabello sudado y sentí como hacía presión en mi anillo de músculos.

Pero aunque me hizo creer que entraría de espacio sentí la invasión de golpe que me saco un gemido ahogado. Llevé mis manos a su espalda para clavarle mis uñas y jadee arqueando la espalda intentando acostumbrarme a su gran tamaño.

Pero él no me dio tiempo de procesar nada, comenzó a moverse con estocadas fuertes y certeras, golpeando directamente a mi próstata, magullandola.

Puse los ojos en blanco por el placer que estaba sintiendo y mis gemidos comenzaron a sonar muy alto dentro de la camioneta. Mi cuerpo se sacudió de placer y mi espalda se arqueó.

— ¡Ah! ¡Sí! — Gimotee arañando su espalda con fuerza.

Sabía que probablemente le dejaría marcas, pero es que necesitaba algo a lo que aferrarme, porque estaba extasiado.

Sus manos bajaron a mis caderas y vi como se incorporaba en el asiento dando estocadas fuertes, mi miembro palpitaba sobre mi abdomen y mire al bello hombre frente a mí, como jadeaba, gruñia y sus cejas se fruncian.

Tenía la boca abierta y de ahí soltaba maldiciones por lo bajo, agarro mis piernas y las levantó llevándolas a sus hombros.

Dejándome más abierto, más expuesto.

Sentí como llegaba más profundo dentro de mí, y sus movimientos se volvían cada vez más animales.

— ¡Joder! — Jadeo con fuerza y la respiración entre cortada. — Eres super flexible.

— ¡Ah! — Gimotee sintiendo las lagrimas acumularse en mis ojos. — ¡Más, dame duro! — Le rogué como un puto masoquista.

— Calma mi putita... — Gruñó y llevó una de sus manos a mi cuello, en esa posición podía ver el paraíso. Me sentía tan expuesto, sentía como presionaba mi cuello y él aire me faltaba.

Pero eso solo aumentaba mi placer.

— ¡Grita como la perra que eres! — No sé si es que soy fetichista o que mierda, pero sus palabras en vez de hacerme enojar me excitaron más, así que comencé a gemir más alto, casi que gritando.

Sabía que probablemente alguien nos estaba escuchando, pero no me importaba. ¡Que todos supieran que me estaban cogiendo deliciosamente!

Llegué al orgasmo de una sacudida y un grito ahogado salió de mi garganta. Pero eso no detuvo a Jungkook.

— Por favor... — Rogué sintiéndome sensible porque él me seguía jodiendo duro y eso me sobreestimulaba.

— Ven acá — Exigió saliendo de mí y se incorporó, yo con las piernas temblorosas y todo el abdomen lleno de semen como pude me senté. Lo vi acomodar el asiento a la posición inicial y sentarse con su pene aún erecto chocando su abdomen. — Montame.

Mi boca estaba seca y mi pecho subía y bajaba por el reciente clímax pero aun así me arrastre hacía el y me senté ahorcadas sobre su miembro. El sostuvo mis caderas y me hizo bajar de golpe sobre su miembro. Marcando el ritmo con sus manos, moviéndome sobre él a su antojó.

— ¡Oh Dios, Dios, Dios! — Prácticamente chille, las lágrimas calientes deslizándose por mis mejillas y me sostuve con fuerza de sus hombros, clavando mis uñas con ímpetu sobre su piel.

— Di mi nombre. — Exigió. — ¡Vamos, di quien te esta cogiendo!

Por Dios, este hombre era todo un vulgar y a mi me encantaba, empecé a moverme más rápido, esta vez marcando yo el ritmo, sintiendo como se aproximaba mi segundo orgasmo.

Sus manos bajaron a mis nalgas, apretandolas y dando palmadas sonoras en estas, que me hacían jadear más alto.

— ¡Jungkook! — Exclame alto sintiendo mi liberación sobre nuestros abdomenes.

Me había vuelto a venir.

Mis piernas temblaron y por poco me desplomó sobre él, pero veo que no eran sus planes ya que se incorporó levantándome un poco para empezar a darme estocadas fuertes en esa posición. De manera rápido y desesperada.

— ¿La putita quiere leche? — Preguntó de manera obscena que me hizo asentir rápidamente. Me abofeteo y agarro mis mejillas con una de sus manos acercándome a su rostro para hablarme de forma amenazante. — ¡Con palabras!

Gimotee al sentir el dolor placentero y me acerqué a besarle con mucha lengua y saliva, él se dejó chupar la boca a mi antojó y luego me aleje para decirle lo que quería oír.

— ¡S-si pa-papi, bebé quiere toda tu le..leche! — Grite fuerte cuando una estocada a mi ya maltratada próstata me hizo venir por tercera vez.

Pero en vez de salir semen me salio un liquido transparente del pene, mi vista se volvió borrosa y arquee la espalda sintiendo esa sensación por primera vez desconocida. Era más que un orgasmo.

El miembro dentro de mí palpito y el hombre debajo de mi se sacudió con fuerta soltando un jadeo alto y rodeando con sus brazos mi cintura, me pego a su cuerpo con devoción, como si no quisiera que me alejara. Como si quisiera pegarme a su piel.

Luego de varios temblores de parte de él y mía. Logré recomponerme agitado, lo mire a los ojos durante unos segundos y vi una sonrisa cansada formarse en sus labios. No pude evitar sonreír también y me acerque a darle un beso perezoso que correspondió con suavidad.

Sus manos fueros a mis glúteos dando golpeteos suaves y entendí el mensaje bajándome de encima de él sacando su miembro ya flácido.

Agarro el condón y lo amarró tirandolo en una bolsa que metió bajo el asiento. Luego se giró hacía mi con una sonrisa grande en su rostro que hizo que mis mejillas se volvieran de un tono carmesí y algo de vergüenza se instalará en mi pecho.

— ¡Oh pequeño Jimin! — Ronroneo por lo bajo. Yo trate de evitar su mirada buscando mi bóxer pero él detuvo mi mano tomando mi muñeca con suavidad. Alce la mirada para verlo confundido y una sonrisa socarrona se dibujó en sus labios. — ¿Que haces? Apenas estamos empezando. 

¡Santa Mierda!




Aqui andamos de nuevo ya que Wattpad no me deja en paz.




~Bye.