Capítulo 1
Las campanas de una iglesia sonaban durante un atardecer, el cielo naranja era tan bello como algunas rosas artificiales, las cuales decoraban la azotea de un departamento, en ese lugar un chico se encontraba tendiendo su ropa en unas cuerdas.
–Solo espero que no llueva otra vez o tendré que usar la secadora–se lamentó el chico.
Una vez tendió la última prenda, entró nuevamente a su departamento cerrando la puerta detrás de él, dejó la cesta vacía sobre un mueble y presionó un botón, este encendió una pequeña laptop que lucía medianamente nueva.
La máquina se encendió al mismo tiempo que el joven se sentaba en una silla, su mano izquierda se posó sobre el teclado y la mano derecha se posó sobre el mouse, una vez se inició la sesión el chico entró directamente a internet.
Una ventana se abrió la cual decía “¿quieres restablecer las pestañas cerradas?“, pensando que le ahorraría algo de trabajo le dio a la opción si, tres pestañas se abrieron, Book message, Tus videos y creador de personaje”.
Al ver la última pestaña se sorprendió mucho.
–Yo no recuerdo haber buscado eso, ¿o si?, últimamente ando olvidando cosas–el chico le da clic en la pestaña–crea tu personaje para un futuro mmorpg, los quinientos mejores diseños serán agregados al juego final...
Una ceja se levantó indicando que no se lo creía.
–Y los dueños de estos personajes recibirán una buena recompensa en efectivo–el chico estaba apunto de cerrar la pagina–es obvio que no es real...
Una duda creció en su pecho.
¿Y si tal vez era real?
–No pierdo nada con intentar, aparte se ve como un diseñador de personajes muy sofisticado–el chico observa la página–sera una buena manera de pasar el tiempo.
Pudo notar que existian ocho opciones disponibles.
Raza
Género
Clase
Atributos
Habilidades únicas
Afinidades mágicas
Equipamiento inicial
Nombre
Le dio clic a la primera opción.
Raza: Humano, Elfo, Vampiro, Semi-humano, Ángel, Ángel caído, Minotauro...
Eligió un semi-humano lobo..
Género: Femenino, Masculino.
Se vio tentado a presionar femenino, pero se dio cuenta que las mujeres semi humanas ya son algo casi cliché, motivo por el cual eligió masculino.
El modelo cambió, tomando una forma más musculosa y robusta, su altura crecio hasta el 1,80 cm, de encima del trasero surgio una cola de color azul, en su cabeza aparecieron dos orejas azules, con ojos color amarillo.
Clase y Subclase: Espadachín, Asesino, Arquero, Nigromante, Mago oscuro, Mago de luz, Danzante, Bardo...
Eligió Espadachín como clase principal y como subclase escogió Mercader.
Atributos: Fuerza, inteligencia, velocidad, carisma, mana, vitalidad...
Subió cada atributo al 50, su número favorito, inspirado por un juego de monstruos muy popular.
—Estos atributos no los tenía ni el beater. Me pregunto si será un buen personaje, solo espero no lo nerfeen—pensó el chico, pasando a las habilidades únicas.
Al hacer clic en un espacio, apareció una lista interminable de habilidades. Tardó un tiempo en leerlas todas y elegir cinco:
Paz mental: Inmunidad a manipulaciones y enfermedades mentales.
Maestro cercano : Dominio instantáneo de cualquier arma cuerpo a cuerpo..
Instinto milagroso : anula cualquier ataque fulminante.
Tienda online : le permite comprar y vender cualquier cosa.
—Con estas habilidades únicas, mi personaje de seguro sera elegido para el juego, siendo honesto solo quisiera que fuera un jefe secreto—suspiró el chico, preguntándose qué más podría hacer para mejorarlo.
Afinidades mágicas: Luz, Tierra, Fuego, Oscuridad, Viento y Agua...
Eligió tierra y fuego dado que eran los elementos naturales del inframundo.
Luego, pasó al equipamiento inicial, jugando con los atuendos disponibles. Al finalizar, su personaje llevaba:
Un polo manga corta de color blanco.
Un pantalon largo de color negro.
Un cinturon de cuero azul con la hebilla de color morado..
Medias cortas de color blanco, con botas de cuero de color negro con punta de metal.
En la cintura, una funda morada un espadon de color gris apodada “Ascalon”..
Por último le tocaba colocar un nombre, decidió escribir “Haruto”, el apodo por el que todos lo llamaban.
Al haber finalizado la creación de su personaje se quedó admirado, el resultado era parecido al que tenía en su mente.
–No puedo negarlo, es perfecto, un completo villano como esperaba–el chico se rascó la barbilla–sería un orgullo que lo eligieron como un general demoníaco, mejor no tengo muchas esperanzas.
Le da clic a la opción de enviar diseño.
..Probablemente solo sea una estafa...–el chico se sorprendió, al ver como su pantalla se iluminaba como un faro.
Al principio tuvo que cubrirse con sus brazos y cerrar los ojos para aguantar, luego de unos segundos la intensidad de la luz fue disminuyendo hasta volverse normal, al apartar sus brazos sus ojos se fijaron en algo... ya no estaba en casa.
–¿Dónde demonios estoy?--se preguntó el chico antes de tocarse la garganta–mi voz suena más varonil y respetable... espera... ¿desde cuando tengo músculos?.
Sin darse cuenta una pequeña hoja apareció detrás de él, al tocar el suelo se transformó en un espejo de cuerpo completo, de la cual salió una voz pregrabada.
–Bienvenido al mundo de God dragons usuario Haruto, en este lugar las cosas que solo suceden en obras de fantasía, mangas o animes son reales–informa la voz–incluso hay un rey demonio, por favor digame si está de acuerdo con los ajustes del cuerpo.
El semi humano sin entender nada se volteo mirándose en el espejo.
–!¿Me convertí en mi personaje?!--pregunto Haruto en voz alta.
La máquina tomó su respuesta como un afirmativo.
–Si no hay quejas procedo a retirarme, disfrute de su estancia en este mundo–el espejo se desvanece.
–No, !espera!, yo no...–el chico ve desaparecer el espejo–quería esto.
Una vez el espejo se esfumó, el lugar se volvió calmado, el suave sonido del viento y algunos pájaros cantando llenaron los oídos del chico.
–Muy bien, recuerda Haruto, ¿que diría mi hermana que era experta en mundos isekai en estos momentos?--pensó Haruto.
–Recuerda que si vas a un isekai lo más importante es buscar un poblado, las zonas con civiles son importantes dado que tendrán guardias para protegerse–resonó la voz de su hermana en su cabeza.
–¿Qué fue eso?, ¿Norma?--pregunto el chico mirando a todos lados.
No había nadie cerca, ni siquiera una pequeña mosca.
–Creo que solo fue mi imaginación... Aunque tiene razón, una zona con civiles indica protección gratuita–el chico nota el sendero delante suyo–ahora, ¿para donde debería ir?.
Lamió su dedo índice y lo alzó en lo alto, el viento indicaba el sur, “ese es el camino” pensó el chico comenzando su caminata.
–Veamos, ¿qué más debería hacer apenas llegue a la ciudad?--pensó el chico–no tengo monedas y dudo que el dinero de mi mundo funcione aquí.
Trato de recordar las palabras de su hermana.
–El segundo paso es ir a un gremio, en el puedes registrarte para ganar dinero completando misiones, eso sí, te recomiendo las de rango D o C, son las menos peligrosas–
Sus pensamientos fueron interrumpidos por un repentino silbido.
Al mirar hacia un lado se dio cuenta que una carroza de comerciante se detuvo a algunos centímetros de él, la puerta se abrió de una patada y un enano bajo de la misma, ese hombre media hasta el cuello de Haruto.
–!Detente ahí!, ¡te he visto!--ordenó el enano acercándose a él.
–¿¿¿Que???, yo no he hecho nada malo–dijo Haruto sin moverse.
El enano se acercó a él tomando su camisa, frotó sus dedos en ella, los ojos del hombre se iluminaron como si hubiera encontrado oro.
–La ropa que vistes es magnífica, parece ser hecha por un artesano de alta gama–el enano nego–eso es una blasfemia, esto es muy superior a un simple sastre.
Haruto se quedó pensativo por unos momentos...
–¿Cuánto ofrece por ella?--cuestiono Haruto.
–Te ofrezco dos monedas de oro, 4 de plata y algo de ropa para semi-humanos de mi carruaje, es lo que puedo ofrecer–dijo el enano.
–No lo se...–murmuro Haruto.
–No puedo dejar que otro enano la tenga, necesitas transporte ¿no?--mencionó el enano–además de lo que ofrecí te llevaré a la ciudad que me pidas.
–Tenemos un trato entonces–dijo Haruto extendiendo su mano–soy Haruto, un placer.
-El mío es Mau, gracias por hacer este trato conmigo.
Ambos estrecharon sus manos, el enano le dijo que podia usar el interior de la carroza para cambiarse, a lo que el chico tomo unos pantalones negros con rodilleras, unas botas marrones con suela de metal y un polo suave de color azul, en su cintura coloco un cinturon y se puso una capa de color morado, Mau le dio una pequeña bolsa con las monedas de le prometio.
–¿Que planea hacer con esa ropa?--cuestiono Haruto.
–Secretos de comerciante, solo dire que le daré un buen uso–contesto Mau–ahora quédate allí adentro, el camino será un poco largo.
La carroza continuó su camino con Mau dirigiendola, en menos de treinta minutos ya estaban en las puertas de una gran ciudad en forma de estrella con una torre en cada punta las cuales tenían arqueros.
–Señor Mau, es un gusto verlo por aquí–mencionó el guardia.
–He venido a visitar a mi hija, y a hacer negocios con una familia–Mau se levanta el sombrero–cosas de mercader.
–Entendido, por lo que veo tienes invitado, ¿quien es?--cuestionó el guardia.
–Solo un amigo que quería visitar la ciudad, su nombre es Haruto– el se quedara aqui.
–Cualquier amigo de Mau es amigo de la ciudad, pasen por favor–pidió el guardia.
–Muchas gracias, hasta luego Eduardo–se despidió Mau haciendo avanzar la carroza.
Una vez estuvieron lejos del guardia el chico decidió preguntarle algo.
–¿Por qué dijo que somos amigos?--preguntó Haruto confundido.
–Para ahorrarte días de papeleo e investigación, tu solo muestra esto–Mau le da un collar con una gema verde–y te dejarán pasar a cualquier ciudad.
–Agradezco mucho su ayuda–agradeció Haruto colocando el collar en su cuello–creo que me bajaré por aquí.
–Por supuesto, cuidado al bajar–dijo Mau con amabilidad.
El chico caminó hasta estar al lado del conductor y le dio una suave palmadita en la espalda.
–Una pregunta, ¿sabes donde esta el gremio de aventureros?--cuestiono Haruto–me serviria mucho para iniciar mi aventura.
–Es fácil de llegar, es el único edificio de cinco pisos en esta ciudad–afirmó Mau–te recomiendo sacar una licencia mixta, es lo más práctico.
–¿Una licencia mixta?--cuestiono Haruto confundido.
–Una licencia mixta es una que te permite trabajar en cualquier gremio, ya sea el de aventureros, comerciante o cualquier otro gremio–confesó Mau–te costará una moneda de oro, pero esa nunca se tiene que renovar.
–Comprendo, gracias por todo Mau, espero verte pronto–se despidió Haruto.
–Adios jovencito, vive la vida siempre al máximo–se despidió Mau para luego alejarse con su carroza.
El joven semi-humano se rasco la cabeza sintiendo sus orejas por primera vez, no se había dado cuenta que los tenía puesto al ser muy livianos.
–Aquí empieza mi nueva vida–Haruto se queda pensativo–si soy mi personaje, entonces también debería tener la tienda online...
Cerca de él apareció una tablet holográfica que mostraba tres opciones, el modo tienda, el inventario y el gachapon.
–Primero veamos la tienda que tengo un poco de hambre–dijo Haruto tocando la opción y viendo varias páginas–es increíble, en esta tienda hay todos los productos de mi mundo, desde pizzas hasta un simple pan.. Esta tienda es increíble.
Al mirar su dinero noto que tenía diez monedas de oro, decidió comprar una cesta de galletas de chocolate, de la tablet salió una pequeña esfera de luz que al tocar el suelo se transformó en una réplica exacta de la imagen.
–Realmente funciona, incluso se puede sentir el olor a galletas recién hechas–Haruto la levantó del suelo–me gustaría probar una.
Cuando estuvo apunto de morder una galleta escucho en un callejón algo moviéndose, temeroso llevó su mano libre al arma, de las sombras emergió una pequeña niña lobo que se quedó mirando la cesta.
–¿Quieres una?--cuestiono Haruto.
La niña sacó una navaja de su bolsillo empezando a correr hacia el, Haruto del pánico dejó caer la cesta de galletas al suelo y se fue corriendo del lugar, su primera interacción con alguien de allí fue hostil.
En el centro de la ciudad, cerca de la fuente de agua...
Sentado en una silla dentro de un parque, Haruto se llevó la mano al estómago el cual rugió del hambre, sin dudarlo abrió su tienda online y compró una hamburguesa, mientras la comía observaba a las personas pasar.
–Humanos, elfos, semi humanos, semi bestias, demonios... todos parecen convivir en paz–piensa Haruto–¿realmente existe un rey demonio en este mundo?.
En ese momento recordó algo, !la opción del gachapon!, tenía que probarla, al decir el nombre esta se activó haciendo aparecer la tablet otra vez, esta vez presiono la opción gachapon.
Una imagen de un banner con muchas armas, pociones y armaduras apareció en la tablet, tenía dos opciones, jalar la palanca una vez costaba 1 moneda de oro, pero jalar la palanca diez veces costaba diez monedas de oro.
–Parece el banner de un juego moderno, me gusta–Haruto nota un mensaje–por ser tu primera vez con este sistema le damos la oportunidad de jalar la palanca diez veces gratis, solo para usted...
Acto seguido el número de monedas de la palanca de diez tiradas bajó a cero.
–Nunca digo que no a algo gratis, veamos que me saldrá–Rainer presionó la palanca de diez tiradas.
La pantalla se iluminó muy fuerte por unos segundos, al volver a la normalidad había diez imágenes en la pantalla, cada uno tenía un nombre diferente y uno de ellos brillaba de un tono dorado.
Espada del cielo : una espada que permite ser imbuida en luz.
Poción de veneno x2 : un veneno muy eficaz contra bestias voladoras.
Espada terrenal : al ser impactada en la tierra generará un ligero terremoto.
Grimorio del sol : contiene hechizos eficaces contra los no muertos.
Poción de Salud x4 : curara heridas, lesiones y huesos rotos con solo beberla.
Catalizador del viento : permite al usuario generar baldosas de aire donde pararse.
Espada del trueno : lanza ondas de corte electricas las cuales una vez impacten en su objetivo darán una descarga eléctrica.
Escudo de la Diosa Nora : el usuario puede bloquear un ataque mortal destruyendo este escudo.
Guadaña del inframundo : permite caminar y transportarse a través de las sombras.
Estos nueve objetos lucían muy poderosos, pero al ver el décimo su boca casi cae al suelo por la sorpresa que sintió.
Pistola de la Diosa del fuego : lanza balas incendiarias capaz de perforar el metal, cada impacto roba un 20% del maná del oponente, cada bala lanzada restará 4 puntos de maná al usuario.
Aquella pistola era muy buena, sin dudarlo presiono el botón equipar y está apareció en el otro extremo de su cinturón, mientras que su espada estaba guardado en la funda que colgaba en su espalda.
–Con esta arma extra me siento más seguro, tal parece no tendré problemas con seres del inframundo–Haruto mira su pistola con decoración roja–ahora si, estoy listo para este mundo.
Un mensaje aparece en la pantalla : todos los objetos fueron mandados al inventario menos los equipados, muchas gracias por elegirnos como poder.
El mensaje se cerró abriendo automáticamente el inventario , donde tenía cerca de ochenta espacios para guardar objetos, en los primeros espacios estaban los objetos obtenidos del gachapon.
Nota : Pueden invocar objetos del inventario con solo pensarlo, esto permitirá una mejor defensa al momento de combatir.
–Estos objetos podría venderlos a un buen precio a las personas de la calle–piensa Haruto mientras camina–si vendo cada arma a una moneda de oro podría tirar el gachapon nuevamente muy pronto.
Mientras pensaba en que hacer, caminaba por el centro de la ciudad viendo a múltiples vendedores en la calle, vendían desde comidas hasta armamento, incluso ropa o especias, esto hizo sonreir al chico.
–Este lugar me hace acordar a mi niñez, realmente me divertía mucho con mi abuelo en las ferias que se hacían cada fin de mes–dijo Haruto notando el edificio de cinco pisos–creo que sacaré mi licencia mixta para empezar a vender.
Camino hasta llegar a los pies del edificio, el lugar tenía una gran reja rodeándolo pero con la puerta de la misma abierta, con algo de timidez entró al edificio pudiendo ver en el primer piso, el cual era un restaurante donde algunos aventureros con poca o mucha armadura se encontraban comiendo.
–¿Esto no era un gremio de comerciantes?--cuestiono Haruto.
Se acercó a la caja donde una chica de ojos amarillos, cabello marron, con orejas y cola de gato lo recibió, esta vestia un traje de sirvienta algo sexy.
–¿En qué puedo ayudarle?, Nya–preguntó la cajera.
–Buenos días, vengo a sacar una licencia mixta por favor–pidió Haruto.
–Me gustaría ayudarlo... pero la licencia mixta no es para todos... es solo para héroes o gente importante Nya–dijo la cajera.
–Entiendo, eso me complica mucho las cosas–murmuro Haruto.
La chica gato estaba apunto de decir algo más, cuando sus ojos se fijaron en el collar del chico, su cabello y cola se erizaron de golpe.
–¿Nyani?, ¿Conoce al señor... Ma... Mau?--preguntó la cajera.
–Si lo conozco, viajamos juntos–confesó Haruto.
–Disculpe mi descortesía por favor–se disculpó la cajera llevando su mano al pecho–soy Lilith, voy a empezar los trámites para la licencia mixta Nya.
–¿No dijiste que no era para todo el mundo?--cuestiono Haruto confundido.
–El señor Mau es muy importante en esta región, debido a su don único–dijo Lilith buscando papeles.
–¿Realmente Mau es tan importante?, yo creí que era un herrero de una tienda--piensa Haruto–me alegro de no haber sido descortés con él.
La chica gato colocó tres papeles sobre el mostrador.
–Solo firme aquí para unirse al gremio de comerciantes, aquí para el de aventureros y aquí para el gremio militar, su firma nos dará todos los datos que necesitamos de usted–dictó Lilith–esos tres gremios son los únicos a los que podemos afiliarlo ahora mismo, Nya.
–Veamos–Haruto firma los tres papeles–con esto debería estar todo listo, ¿no?.
La chica gato recogió los tres papeles guardandolos.
–Así es, tenga esto Nya–Lilith saca una llave dorada con partes verdes– esta es su licencia mixta, por favor cuidala bien por que sacarla de nuevo no es gratis.
–Entendido señorita, muchas gracias–Haruto tomó la llave–con esto por fin podré vender mis objetos preciados.
Las orejas de la chica gato se pararon apenas escucho eso.
–¿Dijiste objetos preciados?, ¿no tendrás un catalizador?--preguntó Lilith con curiosidad.
–Tengo uno muy bueno, pero cuesta una moneda de oro–contestó Haruto.
–Ya casi es mi hora de almuerzo, ¿podrías esperarme un rato?--preguntó la cajera–siento curiosidad por ti...
–Está bien... un negocio es un negocio–dijo Haruto amablemente.
–Gracias Nya–agradeció Lilith.
El chico se sentó en una mesa a mirar su tienda online en lo que esperaba, sin que nadie se diera cuenta compro otra hamburguesa que empezó a devorar, pasaron diez minutos y se escucho una campana en el lugar.
Segundos después Lilith se acercó a él haciéndole una señal con la mano para que lo siguiera a la parte trasera del local, Haruto la siguió cerrando la puerta detrás de ellos, una vez ahí afuera invocó en su mano el catalizador.
–Este objeto se llama catalizador del viento y tiene un efecto único adicional, genera baldosas de aire sobre las cuales puedes pararte–informó Haruto dándole el objeto.
–Suena increíble, ¿te importa si lo pruebo?--Lilith lo ve negar–veamos cómo funciona.
La chica gato dejó fluir su mana en el catalizador que tenía forma de una lámpara, esté brillo de un tono verde, acto seguido Lilith salto... ¡quedando parada en el aire!,esto los sorprendió a ambos.
–¡Realmente funciona!, esto es increíble!–Lilith baja al suelo–parece una pieza hecha por el mismísimo Hefesto, ¿seguro que quieres venderla a una moneda de oro?.
–Por ser mi primera cliente estaba pensando en venderla a una moneda de oro, pero a mí me costó tres, no sé si quieras pagar más–dijo Haruto.
–La diosa de esta ciudad dice que no hay que ser tacaños o nos caerá una maldición, te pagaré dos monedas de oro–ofreció Lilith–y una cita conmigo, es lo máximo que puedo ofrecer.
–Me parece bien–dijo Haruto.
–¿Eh?, ¿Nyani?--cuestiono Lilith sorprendida.
–Pagame dos monedas de oro y te veré mañana para nuestra cita–argumento Haruto–prometo no ser tacaño.
–Tenemos un trato entonces, mañana solo trabajo hasta mediodía, así que a esa hora puedes venir a recogerme–dijo Lilith con vergüenza.
La chica gato abrió su inventario sacando dos monedas de oro y se las dio, el chico las guardó y sin que se lo pidiera le dio un abrazo a la chica gato.
–Gracias, te veo mañana Lilith–se despidió Haruto alejándose.
–Adiós Haruto–se despidió Lilith para luego pensar–creo que me conseguí un novio... parece un buen chico y un gran proveedor, tengo que investigarlo más.
Por otra parte Rainer se alejaba mirando las monedas de oro en su mano.
–Ahora sé que mis objetos tienen encantamientos, su precio puede ir de una moneda de oro a dos, llegar a tres sería muy abusivo–el chico respiró con felicidad–quién iba a decir que vendiendo objetos tendría una cita, definitivamente todo me esta saliendo bien.
Con felicidad y entusiasmo por su primera venta, se dio cuenta que tal vez podría abrir un camino para él en este mundo.