Buscando el origen

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Summary

En un mundo donde la magia existe, mas no es para toda persona, aquellos privilegiados con estos poderes luchan para proteger a los suyos. Olvidando por completo el origen de ellos mismos. Los reinos aparentes donde deidades olvidadas y demonios ancestrales esperan su momento para regresar. Espíritus inquietos vagan por las calles, buscando justicia o venganza. Antiguos enemigos se reencuentran en cuerpos nuevos, con memorias fragmentadas y un deseo ardiente de venganza. En este laberinto de magia y secretos, la línea entre el bien y el mal se vuelve cada vez más frágil

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Magos

La luna se desplegaba frente a sus ojos como un manto de estrellas, se sentó sobre el borde del edificio, con los pies colgando en el vacío admirando la belleza de la ciudad frente a sus ojos, en aquel bello silencio el sonido de un estallido llamo su atención, aquellos ojos dorados fijaron su mirada en la ciudad.

- Apareció más pronto de lo esperado –

Se envolvió en una capa oscura que caía como una sombra a su alrededor, de un salto bajo del edificio, al notar el pánico entre la gente, extendió su mano y un libro de color oscuro apareció, la cubierta del libro era similar al color de sus ojos, susurro unas palabras en un lenguaje extraño, la energía protectora se desplegó por el lugar, el plano había cambiado de lugar, las personas sin poderes habían sido expulsadas de la barrera mágica.

Un fuerte gruñido resonó en la noche, la enorme bestia de fuego miraba con desdén la ciudad, a cada paso que daba el pavimento se deshacía, gruño con fuerza, las llamas a su alrededor se expandieron, hacia acto de presencia a cualquier otro ser que estuviera a los alrededores, mostrando su poder y dominio sobre ellos.

La bestia de fuego gruño con enojo al ver a una pequeña criatura interrumpiendo su camino, el pequeño zorro de pelaje oscuro no se inmutaba por su presencia, se acicalaba tranquilamente sin darle importancia a la bestia detrás de él, la bestia enojada por su ignorancia se abalanzo contra él, antes de tocarlo, la bestia se detuvo en el aire como si hubiera chocado contra un muro invisible, gruño con fuerza al sentirse aprisionado.

- Antes de atacar, debes ver el nivel de tu oponente – el pequeño zorro volteo su mirada hacia la de la bestia – no debes dejar que tus instintos te dominen – La bestia rugió con furia, pero no pudo moverse.

De las sombras emergió una figura humana, con movimientos delicados y fluidos, fijo su mirada en la bestia de fuego mientras se acercaba.

- ¿Con esto es suficiente? - pregunto al pequeño ser quien asintió.

El libro mágico apareció en sus manos, la cubierta del libro se abrió y en su centro brillaba con intensidad, una ventisca se creó alrededor de la bestia, absorbiéndolo en un torbellino de aire y magia. La bestia rugió de sorpresa y miedo mientras era arrastrado hacia el centro del torbellino.

- Captura completada –

La joven poso su mirada en el libro, en una de sus páginas apareció la imagen de la bestia de fuego, su figura se asimilaba a la de un león.

El pequeño zorro se subió a sus hombros y sus ojos brillaron con intensidad, miro hacia la distancia frunciendo su ceño.

- Alguien se acerca – susurro – es mejor que nos marchemos.

Su acompañante asintió ligeramente y ambos desaparecieron en las sombras de la noche.

Al día siguiente las noticias en todas las emisoras no hablaban de otra cosa más que del suceso de aquella bestia de fuego, como siempre se apreciaba que nadie hubiera salido herido, en las entrevistas a los ciudadanos de los alrededores les preguntaban un sin número de veces si habían visto algo, mas ellos lucían desconcertados por sus preguntas pues no recordaban nada parecido la noche anterior.

La presentadora de noticias, una joven bella y carismática hablaba de aquel suceso.

- Para responder todas estas dudas, hemos invitado al mago de renombre Asier Lyall, representante de magos de Oriente – la reportera miro con felicidad al joven frente a ella – puede darnos su opinión respecto al suceso

El joven mago era muy bien parecido, con el cabello oscuro y piel blanca, sus ojos de un color oscuro que parecían fríos mas la pequeña sonrisa en la comisura de sus labios quitaba toda aquella especulación, con una voz tranquila hablo.

- Es difícil decir con certeza, pero creemos que uno de los nuestros es quien se ocupó del ser de ayer – dijo Asier

- Si es así, porque la mayoría de personas no lo recuerdan como en otros acontecimientos – pregunto la reportera

- Si se usa una barrera entonces todos aquellos que no tengan poder alguno saldrán de aquel lugar, es un espacio diferente al que estamos.

- ¿Crees que aquel mago sea una amenaza para la sociedad? - pregunto la reportera.

- No lo creo – aquello lo había respondido con una sonrisa – podemos verlo por sus acciones, primero que nada, puso el bienestar de las personas.

- ¿No crees que su oposición a los magos sea un motivo de preocupación? –

Asier frunció su ceño al escuchar la pregunta de la entrevistadora, parecía que quería que el dijera algo contra del mago de esa noche, con una sonrisa respondió.

- Sin conocer más sobre sus razones no podemos especular –

La reportera dio una sonrisa incomoda a la corta respuesta de Asier.

- Bueno, dejemos eso por ahora. Mago Asier tenemos una pregunta de parte de todas nuestras espectadoras ¿Qué tipo de mujeres te gustan? ¿Alguna maga en particular? –

Asier lucia sorprendido por el cambio abrupta de pregunta.

- Eso es un tema privado –

- Y que hay de las magas? Se ha escuchado que usted es muy unido con la joven del templo, Stella. ¿Puede decirnos sobre ello? – Asier sonrió ligeramente a la pregunta de la entrevistadora.

- Creo que es suficiente para esta entrevista. Gracias por la invitación –

La cámara se apagó dejando en silencio a la emisora, la presentadora se volteo hacia la audiencia con una sonrisa incomoda, cambio inmediatamente las noticias tras ello.

Los tres jóvenes que admiraban la entrevista desde sus celulares fruncieron ligeramente su ceño.

Uno de los jóvenes, miro a sus compañeras con incredulidad.

- ¿Qué paso ahí? Esa mujer parecía querer que Asier dijera algo malo sobre el suceso de ayer ¿Enserio eso es todo? – hablo de manera sarcástica – ni siquiera duro cinco minutos y ya cambio a preguntarle por sus preferencias – suspiro molesto, posando su mirada en sus compañeras.

- Era de esperarse – respondió de manera tranquila la joven de cabello largo y claro mientras guardaba su celular – el joven maestro del clan Lyall es muy solicitado después de todo, verdad, Tara

La joven de cabello largo y oscuro volteo su mirada hacia su amiga, aquellos ojos de color ámbar que se escondian tras unos anteojos oscuros se quedaron fijos en sus compañeros- Zoe está en lo cierto, después de todo si se tiene un heredero pues todos tus problemas estarán resueltos – dijo de manera divertida molestando a sus dos amigos –

- Tara – el tono del joven era serio hacia la joven – no pienses tonterías, esos magos son unos creídos por eso es mejor alejarse de ellos.

- Leo tiene razón – respondió Zoe mientras tomaba del brazo a su amiga – además tu y yo sabemos que aquí lo importante es su poder económico – dijo con una pequeña risita mientras Tara solo se reía-

- Ustedes... - Leo suspiro al escuchar el pensamiento de sus dos compañeras, eran irremediables, tomo sus bolsos mientras empezaba a caminar – vámonos, ya es tarde

Ambas jóvenes asintieron mientras lo seguían.

- Entonces, ¿a la misma hora? – pregunto Leo mientras le entregaba su bolsa a Tara.

- Si – respondió la joven mientras tomaba su bolso – hasta mañana Zoe

Zoe sonrió mientras miraba como Tara entraba en casa.

- Bien... - volteo su mirada hacia Leo y estiro su mano hacia el – dámelo

Leo suspiro mientras le entregaba su bolsa y ambos empezaron a caminar.

- ¿Aún están con las clases en línea? ¿No terminamos ya los finales? – pregunto Zoe.

- Sí, pero Tara dijo que aún necesitaba ayuda con aritmética y física – respondió Leo – debo informárselo a Clyde ya que no asistió hoy –

- Mm... – Zoe volteo su mirada hacia Leo – porque no me lo pidió a mí? Yo soy mejor que ustedes en esas materias – Leo se rio al verla molesta – no dije nada gracioso – dio unos pequeños golpes en el hombro de Leo –

- ¿Eres mejor que yo? – Leo miro fijamente a la joven de cabello claro frente a él – eso no puede ser verdad – refuto mientras pasaba a un lado de ella.

- no lo entiendo – hablo Zoe – tu nunca sabes poner atención, como puedes ser uno de los mejores de nuestra clase – Leo detuvo su andar a tal pregunta mirándola de reojo –

- cada uno tiene sus fortalezas – respondió sin darle importancia – a diferencia de ti que eres buena en deportes yo soy bueno en las materias –

Los ojos claros de Leo miraron fijamente a Zoe por un momento, su mirada se posó sobre la edificación frente a ellos.

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- ¡Ya volví! –

No hubo respuesta al saludo de Tara, solo pudo divisar unos pequeños ojos de color carmesí que la miraban fijamente desde las escaleras.

- Blake ya volví – Tara sonrió a la criatura en sus escaleras.

El pequeño zorro de pelaje oscuro desvió su mirada, ignorando el saludo de Tara.

- Sigues molesto? Te dije que hoy no podía faltar a clases – respondió Tara mientras dejaba sus cosas – estamos en exámenes, si repruebo mi hermano me molestara y no quiero eso, ¿a ti tampoco te gustaría que este tras de mi todo el tiempo o no? –

- Por supuesto que no quiero eso – respondió el pequeño zorro mientras se subía en su regazo – pero si no atrapamos a esos seres causaran problemas.

Tara entendió la preocupación de su compañero.

- Lo sé... Blake – Tara acaricio la cabeza del pequeño zorro, con una sonrisa en su rostro – sabes, hoy vi una entrevista de un mago de Oriente –

El pequeño zorro solo alzo sus orejas al escucharla.

- Me defendió – dijo Tara con una sonrisa – dijo que no creía que fuera una amenaza para todos, ¿no es bueno eso? –

Blake se quedó en silencio mientras la miraba.

- Quizás los magos... –

- No - Blake interrumpió el entusiasmo de Tara – los magos son egoístas Tara, no debes confiar en ellos muchos menos en ese heredero, nunca debes acercarte a él.

Tara lucia desconcertada, casi nunca Blake era serio hacia ella, pero en ese momento podía verlo, que sus palabras en si, eran una orden.

- Acaso, ¿recodaste algo? – pregunto Tara

- No, pero...cuando mencionas a esos magos simplemente no puedo asimilarlo, es un instinto que me dice que me aleje de ellos –

Tara entendió las palabras de Blake, decidió cambiar de tema para no agobiar a su pequeño amigo, aunque su mente no recordara, las memorias del cuerpo estaban intactas.

- Es verdad dijiste que volviera temprano, ¿verdad? Dime, a quien sentiste.

Blake asintió mientras tomaba asiento sobre la mesa, el sello en su frente brillo momentáneamente apareciendo el libro mágico.

- Es extraño, esa criatura tiene la misma esencia que la que capturamos la noche anterior – su voz era seria mientras miraba el sello de la criatura que habían atrapado –

- Si es así, entonces significa que estaremos en ventaja – Tara poso su mano sobre la cabeza del pequeño zorro para animarlo – porque ya nos hemos enfrentado a él, si lo capturamos estaremos cada vez más cerca de tu dueño – respondió Tara con una sonrisa –

- Si... pero a diferencia de los demás seres que hemos capturado si no pertenece al libro debe ser sometidos completamente, de no ser así entonces no podremos hacer nada –

- De acuerdo, pensare en un plan Blake – dijo Tara.

El pequeño zorro asintió mientras la miraba recostarse sobre su cama dando un largo suspiro.

Hace un año la rutina de Tara había cambiado completamente tras conocer al pequeño zorro que estaba recostado a un lado de ella, aun podía recordar claramente su primer encuentro con el ser mágico, si ese día no hubiera desobedecido, seguramente no sería ella quien estuviera a su lado.

Cuando Blake apareció lucia muy desesperado y desconcertado del lugar donde estaba, lo único a lo que se aferraba era el libro, a sus ojos parecía un pequeño gato asustado, sin dudar extendió su mano hacia él, sin saber en qué se estaba involucrando.

Su hermano desde que era pequeña decía que cada acción que hiciera era responsabilidad de cada uno, aunque sabía que la estadía de Blake seria momentánea acepte, después de todo gracias a él muchas cosas cambiaron a mi alrededor, no le importaba si no duraba por siempre, hasta cuando él la necesitara ella estaría a su lado.

Cuando Tara volvió a abrir sus ojos su cuarto estaba oscuro, podía escuchar ruido proveniente de la sala, seguramente su padre o hermano habían vuelto.

Tomo un abrigo de su closet, mientras bajaba las escaleras diviso la espalda de su hermano.

- llegaste temprano – dijo mirándolo.

El joven de cabello oscuro y ojos del mismo la miro por un momento posando su mano sobre la cabeza de la menor, mientras volvía su atención hacia Blake.

- Olvidaste de nuevo darle de comer – dijo Cedric

Tara volteo su mirada hacia Blake quien lucía adorable con su hermano, dio un ligero suspiro pues ese pequeño actuaba como una mascota tierna con su hermano.

- Que extraño, yo recuerdo haberle dado de comer – dijo Tara mirando fijamente a Blake.

El pequeño zorro desvió su mirada mientras comía.

Tara se cruzó de brazos, Blake podía ser muy comelón cuando se lo proponía.

- Como sea, si no has cenado ven a comer –

Tara asintió con su cabeza mientras tomaba asiento y Cedric servía la comida.

- ¿Padre llegara tarde de nuevo? – pregunto sin mirar a Cedric.

- Si, dijo que visitaría a Stella ya que estaba cerca hoy –

Tara guardo silencio al escuchar la mención de Stella.

- Entiendo, seguro estará ocupado – dijo en voz baja.

- ¿Padre no te lo dijo? – pregunto Cedric al notar el tono de voz de Tara – sabes que él... –

- Lo sé – Tara interrumpió a Cedric – Stella no ha estado en casa desde hace tres años, padre seguro quería verla - respondió tranquilamente mientras se ponía en pie – gracias por la comida hermano, me retiro, debo terminar mi tarea.

- Si quieres un postre lo subiré más después – dijo Cedric mientras Tara asentía ligeramente.

El pequeño zorro subió detrás de ella y entro junto a ella en su habitación.

- ¿Tara... todo está bien? – pregunto el pequeño ser.

Aquella conversación lo tenía preocupado, su compañera siempre se portaba de esa manera al escuchar la mención de su hermana, aunque no la conocía y solo la había visto en fotografías a sus ojos ambas eran muy similares no solo en aspecto, pero eso nunca le había dicho a Tara, pero podía notarlo, era muy reacia hacia ella.

- Sí, todo está bien – respondió Tara mientras aparecía en sus manos el libro mágico – tengo unas ideas para poder someter al hechizo, pero necesito al menos un indicio de su forma, Blake debes recordar al menos un poco si quieres encontrar a tu dueño lo más pronto posible –

El pequeño zorro lucia nervioso, ciertamente quería encontrar a su creador, pero... también le preocupaba su amiga y compañera.

- No recuerdo nada... - respondió Blake.

Tara volteo su mirada al libro al escuchar las palabras.

- Tranquilo, te ayudare – poso su mano sobre el libro, este empezó a brillar con intensidad, los ojos ámbar de Tara empezaron a brillar, al punto de parecer dorados mientras las paginas empezaron a pasar rápidamente –

- ¡Espera, Tara!! - grito Blake al ver como Tara usaba el libro.

El libro se detuvo en una página de color carmesí, las letras del libro empezaban a emerger de este y rodear a Tara, Blake gruño con fuerza hacia el hechizo, no le agradaba la presencia de aquel hechizo, al ver como cada vez las letras se acercaban a Tara se puso en medio de ambos, como guardián de aquel libro él podía regir sobre ellos si era necesario.

Poco a poco el hechizo retrocedió al ver al pequeño ser frente a ellos, volviendo de nuevo al libro,

Blake volteo su mirada hacia Tara quien parecía un poco cansada.

- Tara... - hablo Blake

- Por qué... – aun tras usar aquel hechizo no había encontrado respuestas – porque no me puedes dar una respuesta – su voz era seria mientras miraba el libro – Tara trato de posar su mano en el libro, pero Blake se opuso.

- No vuelvas a usar los hechizos así... – sus ojos carmesíes miraron fijamente a Tara – tu poder mágico es limitado, sin un catalizador... pones en peligro tu vida... - dijo firmemente Blake.

- No te preocupes, se cuáles son mis limites, nunca pasare de aquella línea, también aprecio mi vida – respondió Tara con una sonrisa

Blake asintió mientras guardaba el libro, algunas veces aquello le preocupaba, Tara podía cambiar fácilmente su ánimo y lucir muy ansiosa a buscar a las criaturas de libro lo más rápido que podía.

Aquella noche, Blake se quedó a su lado, Tara completaba sus tareas con ayuda de su compañero el cual podía escuchar su voz de vez en cuando desde la computadora, por unos segundos la interferencia de la red cayo.

- Que extraño... – dijo Tara mientras revisaba su ordenador.

- Tranquila, puede que sea algo momentáneo – respondió un joven de cabello claro del otro lado de la pantalla.

Tara asintió mientras ambos seguían en sus estudios, un fuerte estruendo sacudió la ciudad por unos segundos alarmando a todos.

- ¿Que fue eso? – Tara se puso en pie rápidamente, mirando por su ventana tratando de averiguar de dónde provino aquel ruido.

Blake se sentó al filo de la ventana mirando fijamente fuera, concentro su energía, al sentir la presencia conocida de aquella energía volteo su mirada hacia Tara.

- Es... – dudaba en hablar.

La presencia que sentía era muy poderosa, de estar con su verdadera fuerza el mismo iría a encargarse de ello.

- Blake? – Tara noto la extrañes en el pequeño zorro.

Poso su mano sobre la pequeña cabeza de su compañero y sonrió.

- Vamos –

El pequeño zorro asintió sin estar completamente seguro.

- Lo siento Clyde, mañana hablamos en clases –

- Espera un momento Tara –

El cambio repentino de Tara le había preocupado un poco a Clyde, al perder la señal de la comunicación, chasqueo sus dientes mientras marcaba al celular de su amiga sin respuesta alguna.

Tara sonrió mientras saltaba por la ventana, antes de tocar el suelo una pequeña ventisca amortiguo su caída.

- Es por ahí... – dijo Tara mientras apuntaba al sur, al no escuchar respuesta de Blake lo miro –¿Blake?

El pequeño zorro salió de sus pensamientos mientras guiaba a Tara, la joven parecía de ánimo normal como si aquella conversación nunca la hubieran tenido.

A medida que se acercaban a aquel lugar una niebla empezaba a hacerse frente a ellos.

- Ten cuidado – dijo Blake mientras se subía a su hombro.

Tara asintió mientras usaba un hechizo sobre ella misma, una capa larga y oscura la cubrió completamente.

- Bien pensado... silent nigth es el mejor para estos momentos –

Ambos empezaron a moverse por las sombras, mientras más se acercaban al centro de aquel lugar la niebla era mucho más espesa, Tara se detuvo al ver frente a ella un edificio abandonado.

-“necesito visión...”

Alzo su mirada hacia lo más alto de aquel edificio, iba a dirigirse a aquel lugar, mas al escuchar un gruñido tras ella se detuvo, con cuidado volteo su mirada, el ser frente a ella tenia cubierto su cuerpo de llamas, era exactamente parecido al ser que habían capturado noches atrás, sus llamas era la única diferencia en su mirada podía ver la furia pura hacia su persona, Tara limito sus movimientos, a cada paso de aquella bestia el pavimento se desvanecía.

Blake gruño al ver al ser acercarse a ellos, no entendía por que los había encontrado tan fácilmente, al usar el hechizo silent night debían pasar desapercibidos, mas no fue el caso.

- Tara.. ten cuidado – dijo Blake mientras se bajaba de su hombro.

Tara asintió apretando el libro en sus manos, no aparto su mirada ni un segundo de la bestia en llamas frente a ella.

La bestia se abalanzo contra ellos, Tara sin dudar salto sobre el mientras invocaba un hechizo, de la tierra emergieron enredaderas de un color oscuro que aprisionaron a la bestia de fuego, aquel ser extendía sus llamas con fuerza intentando destruir las enredaderas.

Blake que había estado frente a el, se sentó frente a el, un círculo mágico apareció debajo del pequeño ser, la bestia al ver aquel sello enloqueció.

- Blake!! ¡Apresúrate!! ¡No aguantare más!!

Grito Tara, su rostro mostraba cansancio el libro frente a ella había permanecido abierto todo ese tiempo.

El pequeño zorro empezó a absorber la energía de la bestia, se podía escuchar como aquel ser rugía de dolor, Tara también podía sentir aquel sufrimiento.

Una onda expansiva exploto de repente, impactando contra ellos, el libro fue separado de sus manos y Blake había recibido el impacto directamente.

- Blake!

Tara se puso en pie y fue donde el pequeño zorro que estaba recostado en el pavimento, con cuidado lo tomo en sus manos.

- Blake?! –

Grito al no escuchar respuesta de su compañero, al escuchar un gruñido se aferró al pequeño zorro, vio a la bestia frente a ella, esta no apartaba su mirada de ella.

Era diferente, no se parecía a ninguna de las otras criaturas del libro, todas las que habían atrapado siempre se movían por instinto, mas este era diferente.

- Que eres tu.. –

El ser de llamas carmesíes miro fijamente a Tara mientras el fuego rodeaba el lugar, gruño con fuerza las llamas empezaban a acercarse cada vez mas hacia ellos, el aire empezaba a disminuir, dificultándole poder respirar.

Las llamas poco a poco se acercaron al cuerpo de Tara mas al intentar tocarla estas se disolvieron, la criatura gruño molesto tras ver aquello, gruño con fuerza mientras los envolvía en una espiral de fuego esperando que fuera el fin de aquella humana, al desaparecer sus llamas lucia perplejo al notar aun el cuerpo intacto de la mujer.

Tara apenas podía mantenerse consiente, no entendía que pasaba, aun asi sentía como su energía estaba siendo drenada, volteo su mirada a donde estaba el libro mágico, este aún estaba activo, dio una pequeña sonrisa entendiendo la razón del por qué estaba a salvo, extendió su mano hacia el libro y este inmediatamente fue a su mano.

- No sé... lo que quieres hacer... pero... confiare en ti... – dijo en voz baja Tara.

El libro empezó a brillar con intensidad mientras Tara le entregaba su poder, un sello mágico apareció frente a ella y de su ser una criatura de fuego apareció frente a ella, sus llamas eran de un color dorado, gruño con fuerza a su contrincante,

Las llamas doradas consumieron al instante el fuego de aquel ser que lucía desconcertado de que su poder desapareciera, fijo su mirada en Tara quien se aferraba al libro, se abalanzo directamente contra ella, más la otra criatura detuvo su ataque y se aferró a su cuello mientras lo abalanzaba para el otro extremo del lugar.

Aquella salamandra de fuego encendió su cuerpo completamente eufórico en fuego mientras atacaba a la criatura, el león de fuego no se inmuto y fue directamente hacia el, con sus garras golpeaba a aquel ser, con sus dientes empezó a desgarrar la piel del reptil quien también se aferraba al cuerpo de la criatura dorada, ambos peleaban sin dar marcha atrás mas la criatura dorada volteo su mirada hacia Tara, al notar el cansancio extremo en su rostro entendió que no aguantaría mucho tiempo, gruño con fuerza mientras las llamas atrapaban a aquel reptil, se abalanzo con fuerza mientras estrujaba su cuello contra el pavimento.

- Desaparece... -

Las llamas consumieron por completo a la salamandra de fuego dejando solo sus cenizas, las llamas del león desaparecieron enseguida dejando solo ver su figura, con cuidado se acercó a Tara quien apenas podía respirar correctamente, dio un leve gruñido llamando la atención de la joven.

Tara lucia desconcertada, algo asi nunca había sucedido, aunque ella podía invocar la magia de los seres del libro nunca se manifestaban completamente, mas la criatura frente a sus ojos la miraba fijamente, sus ojos dorados no apartaban su mirada de ella.

- Tu... – Tara apenas podía articular las palabras.

La criatura de fuego entendía la sorpresa de la joven frente a ella, con cuidado se apegó a la joven, tratando a darse a entender de que no corría peligro, Tara lucia desconcertada de la manera de comportarse de la criatura mágica, con cuidado acerco su mano hacia la criatura quien se apegó a su palma sin dudar, sonrió al sentir el pelaje.

“Igni”

Ese nombre resonó en su cabeza, Tara miro a la criatura que a sus ojos parecía un pequeño minino pidiendo caricias.

- ¿Igni? – dijo sin tomarle importancia más la criatura asintió mientras la miraba – eh? –

En el torso de su mano una marca empezó a hacerse visible, tenía la forma de seis pétalos, una de ellas estaba de un ligero color rojo.

- ¡¿Qué es esto?!

Tara trataba de desaparecer la marca más esta no se iba, el león de fuego parecía feliz sin embargo.

- Que hiciste... - dijo Blake

Tara al escuchar la voz del pequeño zorro lo tomo en sus brazos, estaba aliviada de ver que estaba bien, más la mirada de su compañero era fija a su mano.

- Esto... - Tara trato de ocultar la marca.

Blake volteo su mirada a la criatura de fuego quien solo gruño.

- Tu... - molesto, Blake se bajó de las manos de Tara – como te atreves a desobedecerme –

El león de fuego simplemente se fue al lado de Tara, lo cual enfureció mas a Blake, en sus pies apareció el sello del libro.

- Sellar – dijo serio mientras la criatura volvía al libro – enserio... - suspiro mientras volvía su mirada a Tara – estas bien.

Tara asintió ligeramente mientras miraba el libro, el nombre de Igni se había grabado en la página perteneciente a la criatura de fuego.

- Lo que acaba de pasar... -

- Fue mi culpa – respondió Blake – no creí que ellos decidieran salir por su propia voluntad, pero... me alegro que lo hiciera – se subió en los hombros de Tara – porque... podrías haberte lastimado

- Blake... – Tara entendía la frustración de su compañero al no poder ayudar.

Poco a poco la niebla empezó a alzarse, no podían seguir más tiempo en ese lugar, pronto llegarían los magos al haber sentido las fluctuaciones de energía, Blake dio un ligero aullido mientras envolvía a Tara en el hechizo de sombras para esconderse.

Son pocos los clanes que tienen magia que trasciende de generación a generación, ellos siempre cuidan su linaje para que esa magia permanezca siempre pura, con el pasar de las décadas solo dos sedes de magos existen en el mundo, uno en el reino de oriente y otro en occidente, ellos se encargan de regir a todo ser humano que aparezca con poderes.

Tara desde las sombras observo como aquellos a los que llamaban magos llegaban al lugar donde ella se había enfrentado al ser de fuego, Blake que estaba en los brazos de Tara poso su atención total en uno de ellos.

-“ese es”– Volteo su mirada a Tara.

-“vámonos”– dijo Tara

Blake asintió mientras ambos desaparecían en las sombras oscuras.

Aunque fue mínima la energía usada Asier lo sintió, en un abrir y cerrar de ojos apareció dentro de aquel callejón donde segundos antes Tara había estado.

- Asier!! – grito uno de los magos al ver que su compañero estaba en aquel callejón.

El joven regreso a donde los suyos, su mirada fría se posó sobre el lugar que apuntaba compañero, el pavimento estaba completamente destruido, pero en lugares específicos, la corrosión llegaba a parecer del tipo volcánico por la manera que quedo el suelo.

- Una bestia de fuego... - dijo Asier.

- Esto es malo – respondió su compañero – si ese mago atrapo a una bestia de fuego los ancianos se molestarán, Asier por que retrasaste la llegada? De no ser por eso capaz...

- Si ya se perdió no podemos hacer nada, que los demás restauren este lugar para volver a la sede – dijo Asier mientras se retiraba.

- Como ordenes –

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  • Tara Miller