Único
La gente bailaba al ritmo de la música mientras las luces de neón golpeaban su cuerpo creando un ambiente más alocado en aquella fiesta, la casa estaba retumbaba de gente, algunos ya idos, ya sea por el alcohol o las drogas en su sistema, otros teniendo sexo ya sea en habitación, baños o en un punto donde cualquiera podría verlos.
Ese estaba por hacer el caso de aquel alfa pelinegro el cual se encontraba en la cocina con una omega besándose con hambre, mientras subía su ajustado y corto vestido rojo para apretarle una nalga, su otra mano estaba en el pronunciado seno de la femenina.
La mujer bajo el estaba gimiendo gustosa por aquel manoseo mientras se restregaba en el duro cuerpo del mariscal, llevando una de sus manos a la erección apretándolo y escuchando el gemido ronco amortiguado por sus labios.
—Ugh, por favor— se escuchó una tercera voz qué espanto a la pareja, ambos se separaron dirigiendo su mirada a la puerta de la cocina donde un peli naranja estaba con los brazos cruzados y una mueca claramente de asco— al menos vayanse a un lugar privado, es asqueroso e inmoral que hagan sus cochinadas en plena cocina donde todos puedan verlos.
La castaña se sonrojo violentamente por la vergüenza, se acomodo su ajustado vestido y con un murmullo pronunció— lo siento— y salió corriendo dejando a los dos chicos solos.
El pelinegro bufó y dirigió su mirada al mayor con cólera— perfecto Park, acabas de arruinar mi jodida de esta noche.
Jimin rodó los ojos para caminar hacia el refrigerador donde resguardaban las bebidas frías— por favor Jeon, como si no te hubieras acostado ya con dos omegas en lo que va de la noche.
El pelinegro alzó una ceja viendo como el peli naranja sacaba una botella de vidrio que contenía cerveza— ¿Acaso me estás espiando?
—No es difícil de descifrar, hueles a putas baratas— y de un golpe en el mostrador logró quitar el corcho de la botella llevando la boquilla a sus labios dando un trago a la bebida.
Park Jimin, era el estudiante estrella de la escuela, lindo, dulce y amable, siendo el chico más sobresaliente de la escuela, era siempre del cuadro de honor, presidente del consejo estudiantil y medalla de oro en las competiciones escolares de taekwondo, nunca usaba sus habilidades para iniciar una pelea, prefería arreglar las discusiones con diálogos, pero si alguien trataba de sobrepasarse solo se necesitaba dos patadas del peli naranja para dejarlo inconsciente en el suelo.
No lo subestimen, simplemente porque era bajito y con complexión delgada no significa que era débil, ese chico era de temer, se había ganado un gran respeto por todo sus compañeros de escuela y siempre evitaba hacerlo enojar.
Bueno, todos menos Jungkook.
Jeon Jungkook era completamente diferente, mariscal de fútbol americano, era un chico pedante, arrogante y orgulloso, apenas lograba pasar sus materias, practica boxeo y a diferencia del más bajo esté siempre lo usaba para meterse en problemas y terminaba siempre como el ganador, y no olvidemos de sus múltiples conquistas, el chico era un completo mujeriego, pero a pesar de ser el bad boy rompe corazones los omegas y betas mujeres siempre hacían fila para meterse en su cama y Jungkook siempre estaba dispuesto.
No sabían en qué momento, pero tanto Jungkook como Jimin empezaron a tratarse como perros y gatos, molestando verbalmente uno a otro, Jungkook siempre era el que empezaba y Jimin se defendía pero eso no quitaba que bastante veneno saliera de su boca, y como se había dicho anteriormente, Jimin nunca usaba la violencia solo si no era necesario, solo una vez inició el primer golpe cuando rebasaron su paciencia, y ese fue con Jungkook, con solo unas patadas para que Jungkook quedará K.O en el suelo, sus amigo lo tuvieron que arrastrar a la enfermería.
Después de eso el alfa tuvo que cuidar sus palabras con cada discusión que realizaba con el naranjoso.
Jungkook río y Jimin alzó un ceja sin entender porque la repentina risa— Ya veo— dijo el pelinegro con una sonrisa burlesca— parece que el enano está celoso de que yo si puedo encontrar a culos para follar.
Jimin a chino sus ojos molesto por aquel apodo, dejó la botella en el mostrador y se acercó lentamente al pelinegro el cual se puso un poco nervioso pero no se movió— mira hijo de perra, en primera no soy un enano, lo que pasa es que tú eres un jodido poste con patas, y en segunda puedo follarme con quién quiera cuando yo quiera sin ningún problema, pero a diferencia de ti no necesito joder un culo cada cinco minutos para sentirme bien conmigo mismo.
Jungkook frunció su ceño para luego regresar con su sonrisa arrogante— es eso o tienes miedo a que sepan que la tienes chiquita.
Lo siguiente que pasó no se lo había esperado el alfa pelinegro, soltó un gemido cuando su espalda chocó con la pared, sus piernas fueron bruscamente abiertas por las rodillas del peli naranja y las manos del alfa más bajo se posaron a su lado encerrando cualquier escapatoria.
Jungkook trago nervioso cuando la mirada filosa del peli naranja se pasó en la suya, al parecer había tocado un punto sensible del alfa, tratando de alejarlo porque el mayor estaba muy cerca, pasó sus manos en su pecho para empujarlo sintiendo una dureza entre sus dedos— ¿Que haces? quítate— ordenó tratando de alejarlo sin mucho éxito.
Jungkook era un jugador de fútbol americano, el capitán para ser más precisos, iba al gimnasio todos los días y prácticamente box en sus tiempos libres, tenía los músculos y la fuerza para alejar a alguien tan delgado como era Park, ¿Entonces porque no podía quitárselo de encima?
Jimin agarró una de las cinturas del alfa pegando más a su cuerpo sintiendo sus pelvis, el peli naranja podía sentir la erección que había tenido anteriormente con la castaña, no pudo evitar soltar un gruñido—¿Quieres ver qué tan pequeña la tengo Jeon?—susurró rozando sus labios en su cuello.
Jungkook trago nervioso sintiendo su lobo removerse dentro de él, su aroma a cacao se mezclaba con el aroma de roble, su boca se encontraba seca al igual que su garganta, no sabía qué hacer o qué decir, hasta que una mano en sus nalgas lo regresó a tierra.
Con un gruñido de molestia dió un rodillazo en la entrepierna del alfa mayor sacándole un gemido de dolor y logrando que se alejara de él varios centímetros mientras se curvaba de dolor.
—Vete a la puta mierda— bramó el pelinegro saliendo de la cocina soltando humo por sus orejas, dejando a un adolorido pelinaranja en medio de la cocina.
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Jodidamente estaba detestando mucho más al enano en estos momentos, su lobo gruñía dentro suyo mientras rascaba su interior con fuerza.
Maldita seas Park Jimin, maldita sea el día que naciste y decidiste entrar a la misma escuela que yo haciendo mi vida imposible. Con un gruñido el pelinegro dió una tragó a su lata de cerveza. Maldita sea tu estúpida cara de ángel, tu estúpido cabello sedoso, tu estúpida sonrisa de príncipe encantador, tu estúpido y asqueroso aroma.
Jungkook cerró los ojos mientras se recargaba en la mesa dejando que los recuerdos de lo sucedido en la cocina fluyeran. “¿Quieres ver qué tan pequeña la tengo?” Jodidamente…no.
Jungkook bufo mientras su mente aún recordaba aquellas anilladas manos pasar por su cuerpo y aquellos regordetes labios rozar su cuello, un escalofrío pasó por su espina dorsal.
—¿Estás bien?— Jungkook levantó la cabeza al escuchar aquella conocida voz viendo al capitán de básquet y mejor amigo observando con preocupación.
Jungkook asintió— me siento un poco mareado, es todo.
Yoongi alzó una ceja—¿Estás seguro? Desde que regresaste de la cocina te has comportado un tanto extraño, ¿Acaso la castaña te rechazó?
Jungkook negó, no no había sido rechazado, al contrario, aquella omega había aceptado sin ningún problema ser follada por el guapo mariscal de campo, todo había ido bien si no hubieran sido interrumpidos.
El alfa volvió a negar cuando aquellos recuerdos volvieron a pasar por su cabeza—no te preocupes, solo necesitaré un poco de aire fresco —Yoongi asintió sin estar seguro de que su amigo le dijera toda la verdad, pero al final asintió dejando que el alfa se fuera.
Soltó un suspiro cuando el helado viento de la noche golpeó su cuerpo caliente, caminó lentamente rodeando aquella piscina e ignorando a una que otra pareja el cual estaban fornicando sin ningún tipo de tapujo.
Siguió caminando hasta llegar a lo que era un columpio, se sentó y empezó a mecerse dejando que cada recuerdo pasará cuál película, una y otra vez sintiendo el nudo en su garganta.
Eres un imbécil hijo de puta, malparido cara de mierda, larva asquerosa, eres una rata de dos patas, un animal rastrero, perro callejero, espero vayas y chingues a toda tu putísima bomba perra madre Park Jimin.
—Vaya, no esperaba escuchar tantas groserías de mi persona salir de una pequeña boquita— el pelinegro brincó asustado levantando su cabeza y mirando al peli naranja frente a él— lo dijiste en voz alta bombón.
La mirada del menor se endureció mientras cruzaba sus brazos y desviaba su mirada—¿Qué haces aquí, acaso me estás siguiendo?
—Bueno, después de que casi me dejaras sin descendencia decidí salir un rato a fumar un cigarro cuando te ví pasar, así que… si, te seguí.
Jungkook rodó los ojos levantándose de su asiento dispuesto a irse pero una fuerte mano en su brazo lo detuvo—Tenemos que hablar.
—Yo no tengo nada que hablar contigo— dijo tratando de soltar su agarre— Suéltame.
—No.
Ambos gruñeron forcejeando entre sí, Jungkook tratando de liberarse del fuerte agarré mientras que Jimin sujetaba con más fuerza importando poco que dejara alguna marca. Jimin en un un rápido movimiento lo acercó a él rodeando su cintura con sus brazos, Jungkook se removió preguntándose cómo es que el más bajo tiene tanta fuerza.
—Joder Park, si no me sueltas ahora voy a golpearte nuevamente las bolas.
—No hasta que hablemos.
Jungkook harto decidió hacer la misma técnica que unos minutos atrás, darle un rodillazo en las partes bajas, pero Jimin está vez fue más rápido agarrando la pierna del alfa dejándola suspendida en el aire, eso molesto al pelinegro que nuevamente trataba de liberarse del agarré.
—¿Cuánto más?— empezó a hablar el peli naranja al ver que el menor no iba a desistir— ¿Cuánto tiempo más vamos a estar así? ¿Cuánto tiempo más vas a fingir odiarme?
Jungkook paró su forcejeo desviando su mirada con sus mejillas completamente pintadas de rosa—No se de que hablas.
—Claro que lo sabes— Jimin acercó más sus cuerpos— ¿O me vas a decir que se te olvidó aquella noche?— Jungkook mordió su labio nerviosamente— porque yo aún tengo claro en mi mente el como gemías mi nombre.
—Para— pidió el menor, cosa que ignoró completamente el peli naranja.
—El cómo gritabas por más— su mano subió hasta su muslo— él como me recibías tan bien y me apretabas ansioso de que no me fuera nunca.
—Para por favor, solo para— suplicó.
—El cómo encajaste tus uñas en mi espalda, él como rodeaste tus piernas en mi cintura. Aún tengo tu sabor en mi boca, cada noche, cada día, cada hora, cada minuto tengo el recuerdo de tu cuerpo desnudo tatuado en mi mente.
—¡Dije basta!— gritó logrando está vez liberarse del mayor alejando unos pasos sintiendo su corazón palpitar su corazón con fuerza, su respiración agitada y sus ojos lagrimosos— ¿Que quieres que te diga? ¿Que sí?, pues sí, recuerdo como tus labios recorrieron mi cuerpo con tanta dedicación, como entraste procurando de no ser brusco, el como te movias dentro de mí una y otra vez tratándome con tanta delicadeza pero a la vez siendo completamente salvaje, sintiendo que estaba nadando en la misma vía láctea.
Hizo una pequeña pausa sintiendo su cuerpo hormiguear ante los recuerdos teniendo la mirada del alfa en su cuerpo— también recuerdo tu nudo y como segundos después me diste el mejor puto orgasmo de mi vida— Jungkook sorbio su nariz sintiendo su cuerpo temblar— pero también recuerdo que al día siguiente desperté con miedo, miedo porque no era normal que dos alfas tuvieran sexo, miedo porque había disfrutado ser dominado por otro alfa, miedo por lo que dirán mis padres cuando se enteren, miedo a hacer rechazado.
—Jungkook…
—¡Así que perdón!— interrumpió— perdón por haberme ido como un cobarde, perdón por tratarte tan mal en estos meses, perdón por acostarme con tanta omega se me crucé en el camino para probarme a mí mismo que no me atraen los alfas, ¡Que no me enamore de ti!—el corazón del mayor golpeó con emoción al escuchar aquella revelación del pelinegro, pero a la vez se encogió cuando oyó al pelinegro llorar— pero no sabes…no sabes cómo es sentir…
—Claro que lo se— se adelantó el alfa mayor— Jungkook, no eres el único que le tiene miedo a hacer juzgado, miedo a que las personas que más quieres se aparten de ti por tus gustos, a qué te odien, a qué te desprecien, Jungkook yo puedo entenderte más que nadie como te sientes— se iba acercando poco a poco esperando que el pelinegro se apartará pero no se movió ningún centímetro, quedando frente a frente— pero más miedo tenía el no poder volver a estar junto a ti.
Jungkook que todo este tiempo tenía la mirada baja la levantó conectando sus ojos llorosos a los dulces del mayor—Te amo Jungkook—Jungkook sollozó, sin poder evitarlo más unió sus labios con el del peli naranja rodeando sus brazos en su cuello mientras su cintura era rodeada por aquellos fuertes brazos.
El beso que había empezado dulce término salvaje, los chasquidos se escuchaban por el patío el cual era amortiguados por los borrachos que tenían sexo alrededor de la piscina.
—Mmmm Jimin— trato de llamar la atención a su acompañante pero este estaba tan entretenido en sus labios que si ni siquiera prestó atención a su llamado—Jimmm— trató nuevamente de hablar pero el peli naranja simplemente no lo dejaba. Pudo sentir el tubo metálico donde sostenía el columpio en su espalda y sus piernas ser abiertas ligeramente—ah— soltó un leve gemido cuando el peli naranja empezó a mover su pelvis creando una deliciosa fricción—Jimin ah…
—Me gusta como se escucha mi nombre en tu sucia boquita, vamos bebé, porque no gimes más para mí.
Jungkook arqueó su espalda cuando aquel movimiento aumentó y sus nalgas ser apretujadas— J-Jimin…aq…aquí no…p-pueden vernos…
—Al carajo, que nos vean.
—Por favor— Jungkook rodó los ojos por el éxtasis— no estoy..l-listo…agñg.
Jimin gruño pero al final decidió separarse viendo el desastre que era el alfa menor, su respiración agitada, su cabello revuelto, su saliva que escurría ligeramente, su gran problema en sus pantalones y su aroma, ese jodido aroma a cacao que volvía loco tanto a su lobo como a él—¿Dónde quieres ir?
—Vives solo— puntualizó lo obvio— ya lo hicimos ahí una vez, ¿Que diferencia hay hacerlo nuevamente?
—Mi departamento será.
[...]
Jimin aterrizó en su cama sentado sin quitar su vista en el alfa pelinegro frente a él que se quitaba su chaqueta dejándolo en el piso, se subió a horcajadas posando sus manos en el hombro del mayor mientras que el peli naranja lo pasaba por su cintura uniendo sus labios en un necesitado y añorado beso.
El lobo de Jungkook gruñó con molestia cuando el humano se dejó dominar con facilidad, exigiendo que tomara el control, pero el pelinegro simplemente lo ignoró. ¿Tenía caso luchar? Lo habían hecho la primera vez y terminó perdiendo, ni que decir que tanto su lobo como él disfrutaron ser empotrados por el alfa mayor, así que no se le hacía necesario luchar para ver quién tiene control cuando claramente Jimin lo tuvo desde el minuto uno.
Jungkook quitó la chaqueta del peli naranja y quito camisa viendo los fuertes pectorales del alfa, su boca se humedeció mientras pasaba sus manos por aquel lavabo, ahora entendía porque Jimin tenía tanta fuerza. Jimin también se dedicó a quitar la prenda superior del pelinegro, quedando ambos desnudos en la parte de arriba sintiendo los músculos del otro.
De un rápido movimiento Jimin posicionó a Jungkook bajo el, sintiendo como este abría sus piernas dándole más acceso al alfa el cual empezó a desabrochar los pantalones ajustados, Jungkook levantó la cadera para que el alfa quitará con mayor facilidad aquella prenda, soltó un leve gemido cuando el aire frío golpeó sus piernas desnudas.
Jimin empezó a bajar sus besos hasta su pecho sintiendo que la piel se erizaba por cada contacto, Jungkook suspiro sintiendo en el cielo ante las caricias disfrutando cada tacto que este le hacía.
Los besos bajaron hasta la pelvis en dónde aún era cubierto por sus bóxers, con sus dientes empezó a jugar con el elástico escuchando al menor quejarse, soltando una risa quitó aquella prenda dejando completamente expuesto al pelinegro, Jimin empezó a besar sus muslos internos escuchando lo gemidos del alfa menor.
En medio del éxtasis Jungkook preguntó—¿T-Tienes…l-lubricante?— si fuera un omega estuviera más que mojado, listo y preparado para recibir al peli naranja, lamentablemente había nacido alfa y no podía prepararse ya que su cuerpo biológico no lo permitía, así que necesitaba objetos externos para poder tener un pene dentro de él sin que le doliera tanto.
—Tengo algo mejor que lubricante.
Jungkook no entendió que quiso decir hasta que sintió algo húmedo introducirse, el alfa arqueó su espalda soltando un fuerte gemido sintiendo como la lengua del mayor exploraba su interior. —Jimin ¡Ah!— gritó el alfa moviendo su cadera hacia el rostro del mayor para que succionará todo lo que quería.
¿Recuerdan que les había comentado que tarde o temprano el lobo de Jungkook terminaría disfrutando? Pues justamente lo estaba disfrutando en este momento.
—¡Mierda!—Jungkook todo los ojos cuando dos dedos anillados del alfa se introdujeron acompañado a su lengua—Joder, joder, joder— las piernas del alfa empezaron a temblar sintiendo que está por venirse.
—J-Jimin…voy…a…— no pudo terminar ya que el orgasmo lo golpeó con fuerza cuando el alfa tocó aquel punto.
Los hilos blancos volaron cayendo encima de su cuerpo y parte en la cabellera naranja de su acompañante, Jimin se alejó sintiendo el semen caer sobre su rostro, pasó su lengua sobre sus labios sintiendo el residuo del sabor del menor mientras dirigía sus manos a sus propios pantalones para poder liberar su miembro.
Cuando tuvo su miembro libre soltó un suspiro de alivio percatandose de la mirada profunda del pelinegro—¿Te gusta lo que ves? —preguntó risueño—¿Que piensas de mi pene ahora, está chiquita?
—Esa cosa es todo menas chiquita—dijo al mismo tiempo que se deba la media vuelta pegando su pecho en el colchón y alzando su culo, soltó un gemido de dolor cuando sintió una nalgada pero no se quejo, simplemente se quedó quieto permitiendo que Jimin le diera las nalgadas que quisiera, total, le gustaba aquel trato rudo.
Cuando Jimin se canso empezó a amasar los glúteos del menor y separarlos viendo la entrada brillosa gracias a su saliva, alineó su pene pero en vez de entrar jugueteó un momento, desesperando más al pelinegro que movía su cadera esperando meter aquel miembro sin éxito alguno. Soltó un sollozo—Jimin…
Jimin sonrió lascivamente—¿Qué pasó corazón?
—Metela—demandó.
Jimin rio al ver la desesperación del alfa, solo para joder un poco más fingio que se adentraría para luego volverse alejar, Jungkook gruño con desesperación listo para decir un mil de groserias pero Jimin no se lo permitio.
Jungkook arqueo su espalda llevando su cabeza hacía atrás soltando un fuerte gemido cuando aquel gran miembro se introdujo en su interior de golpe, Jimin se quedó un momento sin moverse esperando que el alfa pelinegro se acostumbrara a su tamaño, a pesar de que tenía un gran impulso de mover sus caderas y joder aquel culito que había extrañado todo estos meses, no lo haría, tampoco quería ser tan brusco.
Jungkook empezó a moverse dando luz verde al alfa para que lo pudiera follar como quisiera, Jimin agarró las caderas del menor y empezó con un vaivén lento para terminar con unas bestiales, eran tan fuertes que si llegara hacerlo con un omega pudiera lastimarlo.
Pero Jungkook no era un omega, era un alfa el cual no paraba de gemir por cada golpe que daba, el pelinegro apretaba las sábanas y con sus dientes mordía la almohada para cubrir sus descontrolados gemidos. Jimin al percatarse de eso le dio una fuerte nalgada— quítate eso, quiero escuchar tus gemidos—al no obtener respuesta Jimin le dio otra nalgada.
Entre sollozos el menor acató la orden liberando su boca permitiendo que saliera cualquier sonido obsceno—¡Jimin! —grito el pelinegro al sentir su punto al ser tocado—¡Ahí! —Jimin ni lento ni perezoso dirigió sus embestidas en aquel lugar una y otra vez escuchando al menor gemir con más fuerza. El cuerpo de Jungkook tembló cuando sintió que su orgasmo estaba a punto de llegar, cerró sus ojos preparando para sentir la liberación, pero segundos después este fue interrumpido cuando no sintió más aquel pene en su interior—No —lloriqueo alargando la “o”.
¡Estaba a punto de correrse! ¿Este era algún tipo de castigo o algo así?
Antes de poder decir algo a su acompañante sintió que su cuerpo fue volteado quedando boca arriba, inconscientemente abrió más sus piernas cuando sintió que el cuerpo del otro se acercó, le dio espacio para que este entre ellas y de un momento a otro ya tenía nuevamente aquel miembro en su interior.
—¡Joder, si! —gimió fascinado arqueando su espalda y envolvió sus piernas en la cintura del peli naranja llevando sus manos en la espalda encajando sus uñas, el alfa volvio a embestir su prostata fuertemente—si, si, si, si, mierda si joder.
Esto era mil veces mejor que todas las omegas que se había follado, mil veces mejor que aquel dildo que había comprado para deshacerse de aquel deseo que había estado guardando durante meses, nada se podía comparar tener a Park Jimin entre sus piernas y follandolo hasta reiniciarle la existencía, había extrañado a Jimin.
Park pensaba igual que el pelinegro, porque por cada embestida que este daba no dejaba de pensar en cuán increíble era y cuánto lo había extrañado, porque si antes de esa noche ya lo tenía en su mente todos los días, ahora no lo dejaba ni dormir. Había esperado por esto, por volver a tener al pelinegro en sus brazos gimiendo para él, o incluso ser amigos como lo fueron antes de ese día, cualquier cosa que volviera a tener a su lindo conejito nuevamente con el.
El cuerpo del menor volvió a temblar, dándole la señal que nuevamente su orgasmo se acercaba, esta vez Jimin no lo iba a detener, todo lo contrario, iba a hacer que fuera su mejor orgasmo. Llevando su mano hacia el miembro desatendido empezó a masturbarlo al ritmo de las embestidas cosa que volvió loco al pelinegro.
—¡J-Jimin!
El de hebras naranjas gruño—Me encanta escucharte bebé, vamos corazón sigue gimiendo mi nombre, quiero que quede claro a quién le perteneces—Jungkook no podía contestar o si quiera conectar sus ideas, era un mar de gemidos—espero que hayas disfrutado follar a todas esas omegas porque ahora eres completamente mio, solo mio, y de nadie mas—sus embestidas no pararon siendo cada vez más ruda que la anterior— eres mi perra y yo tu dueño.
El pre-semen del pelinegro salió manchando la mano del alfa el cual no había soltado aquel miembro siguiendo con sus masturbaciones, Jungkook no lo soporto más, con un fuerte temblor en su cuerpo, encajando con más fuerzas sus uñas en la fornida espalda y llevando sus ojos hacia atrás fue que se vino con gran fuerza manchando ambos cuerpos.
Jimin aun no llegaba así que aumento el ritmo buscando su liberación alargando la del pelinegro sobre-estimulandolo, Jungkook lloriqueo, aún no se recuperaba del fuerte orgasmo y aún tenía a su mayor tocando su punto erógeno—D-demasiado—se quejó pero el peli naranja hizo oídos sordos siguiendo follando al menor el cual no tardó en volver a venirse con fuerza.
Jungkook lloró, no había podido descansar ni un minuto, el alfa mayor seguía follandolo sin importar nada, en cualquier momento se vendría de nuevo. Jimin seguía con su trabajo hasta que sintió el nudo formarse, al parecer Jungkook también lo sintió porque soltó un pequeño jadeo, unas embestidas más y el nudo se creó por completo viniendose con fuerza dentro del pelinegro vaciando toda su semilla, Jungkook se vino por cuarta vez creando el también el nudo.
Ambos cayeron exhausto en la cama aun abrazados tratando de regular su respiración, Jimin empezó a besar el cuello sudoroso del menor sintiendo como acariciaba cariñosamente su cabello— por favor, no me dejes— suplicó— no de nuevo, no soportaría perderte de nuevo.
—No lo haré, no te dejaré —- aseguró— fui un idiota inseguro, pero ahora se que te quiero en mi vida, te amo Park Jimin.
—Y yo a ti Jeon Jungkook