Diez AΓ±os DespuΓ©s (Henry/Patrick)

Era 1968, y Derry seguΓa siendo el mismo pozo de mierda que siempre habΓa sido. La niebla se arrastraba por las calles como dedos pegajosos, y el olor a rΓo podrido impregnaba el aire. Henry Bowers tenΓa veintitrΓ©s aΓ±os ahora, pero los aΓ±os no lo habΓan suavizado. SaliΓ³ de Juniper Hill hacΓa un par de meses, despuΓ©s de que algΓΊn psiquiatra idiota decidiera que ya no era un peligro para la sociedad.
Su viejo lo habΓa recibido con una paliza de bienvenida, pero Henry era mΓ‘s grande ahora, mΓ‘s fuerte. Le habΓa devuelto el favor, rompiΓ©ndole la mandΓbula al bastardo. Ahora vivΓa solo en una casucha destartalada al borde del bosque, trabajando en turnos de mierda en el aserradero, donde nadie le preguntaba por las cicatrices en sus brazos o el odio que ardΓa en sus ojos.
Patrick Hockstetter, por otro lado, nunca habΓa muerto del todo. Esa cosa en las alcantarillas lo habΓa arrastrado, sΓ, pero Patrick sobreviviΓ³... sobreviviΓ³ de alguna forma retorcida, escupido de vuelta al mundo como vΓ³mito. Ahora tenΓa veintitrΓ©s tambiΓ©n, delgado y pΓ‘lido como un fantasma. VivΓa en las sombras, robando lo que necesitaba, matando animalitos cuando el aburrimiento lo picaba. Nadie lo buscaba, todos pensaban que estaba muerto desde el β58.
Se encontraron por casualidad, o tal vez no. Henry estaba en el bar de mala muerte en las afueras del pueblo, ahogando sus demonios en cerveza barata. El humo flotaba espeso y el ruido era un murmullo que no tapaba nada.
La puerta se abriΓ³, alguien entrΓ³. Delgado, pΓ‘lido, con esa forma de caminar que parecΓa deslizarse mΓ‘s que pisar. Henry lo vio de reojo y la botella se le quedΓ³ a medio camino de la boca. No. No podΓa ser.
Patrick Hockstetter.
El mismo hijo de puta que habΓa desaparecido en las alcantarillas en el β58. El que todos daban por muerto. El que Γ©l habΓa dado por muerto. Henry vio cΓ³mo Patrick se hundΓa. Vio sus ojos abiertos, suplicando. Vio su propia mano soltΓ‘ndolo. No hizo nada. Solo mirΓ³. Y ahora Patrick estaba aquΓ. Vivo. Respirando. Sonriendo con esa sonrisa torcida que siempre habΓa sido como un cuchillo oxidado. Henry dejΓ³ caer la botella. Se estrellΓ³ contra la barra, cerveza y vidrio salpicando por todos lados.
βΒΏQuΓ©... quΓ© carajo...? βbalbuceΓ³, la voz ronca, los ojos desorbitados. El corazΓ³n le latΓa como si quisiera salirse del pecho.
Patrick se acercΓ³ sin prisa, como si el tiempo no le importara. Se sentΓ³ en el taburete junto a Γ©l sin pedir permiso, oliendo a humo, a tierra hΓΊmeda, a algo que no deberΓa existir.
βBowers βdijo, su voz suave y arrastrada, como si lamiera las palabras antes de soltarlas
Henry lo mirΓ³ fijo. La cicatriz. Los ojos negros. La piel pΓ‘lida como papel mojado. Definitivamente era Γ©l.
βΒΏQuΓ© no estabas muerto, Hockstetter? βescupiΓ³, la voz temblando entre la rabia y la incredulidad.
Patrick sonriΓ³ mΓ‘s ancho, inclinΓ‘ndose un poco, su aliento rozando la oreja de Henry.
βΒΏMuerto? βrepitiΓ³, y su mano bajΓ³. DeslizΓ³ los dedos por el muslo de Henry bajo la barra. Un toque firme, lento, subiendo. Directoβ. DΓ©jame demostrarte que estoy mΓ‘s que vivo. βY apretΓ³.
Henry sintiΓ³ un tirΓ³n en la entrepierna, una rabia mezclada con deseo que lo hizo gruΓ±ir. AgarrΓ³ a Patrick por el cuello de la camisa, tirando de Γ©l con fuerza. βCierra la puta boca, maricΓ³n βescupiΓ³, pero no lo soltΓ³. Por un segundo pensΓ³ en golpearlo. En romperle la cara. Pero la mano de Patrick ya estaba ahΓ, subiendo, y el odio se le mezclΓ³ con otra cosa.
Salieron del bar tambaleΓ‘ndose, el aire frΓo de la noche golpeΓ‘ndolos como un puΓ±etazo. Henry arrastrΓ³ a Patrick hasta su camioneta oxidada, estacionada en un callejΓ³n oscuro. Lo empujΓ³ contra la puerta, su cuerpo presionando el de Patrick con fuerza bruta.
βVas a arrepentirte de esto βmascullΓ³ Henry, su mano bajando para agarrar la polla de Patrick a travΓ©s de los pantalones, apretando lo suficiente para que doliera.
Patrick jadeΓ³, pero no de dolor; era placer, puro y enfermo. βHazlo, Henry. MuΓ©strame quiΓ©n manda βdijo, su voz temblando de excitaciΓ³n. DesabrochΓ³ el cinturΓ³n de Henry con dedos hΓ‘biles, sacando su verga ya dura, gruesa y venosa, palpitando en el aire frΓo.
Henry no esperΓ³. EmpujΓ³ a Patrick al suelo del callejΓ³n, de rodillas sobre el asfalto sucio. βChΓΊpala, puto βordenΓ³, agarrando el pelo de Patrick y forzando su cabeza hacia abajo.
Patrick obedeciΓ³ con esa obediencia retorcida suya, su boca envolviendo la polla de Henry con avidez. LamΓa y succionaba como si fuera lo ΓΊnico real en el mundo, sus dientes rozando la piel sensible, enviando ondas de dolor-placer por el cuerpo de Henry. GemΓa alrededor de la carne, sus ojos mirando hacia arriba, vacΓos pero llenos de lujuria. Henry follaba su boca con embestidas brutales, sus caderas chocando contra la cara de Patrick, ahogΓ‘ndolo, pero el loco no se quejaba. Al contrario, su propia polla se endurecΓa en sus pantalones, goteando pre-semen.
βJoder, sΓ... asΓ, trΓ‘gatela toda βgruΓ±Γa Henry, su voz entrecortada, el sudor corriendo por su espalda. SentΓa el poder, el control, como en los viejos tiempos cuando aterrorizaban a esos perdedores. Pero esto era diferente, mΓ‘s crudo.
Patrick se apartΓ³ un momento, jadeando, saliva colgando de sus labios hinchados. βFΓ³llame, Henry. Rompe mi culo como si me odiaras βdijo, su tono plano pero exigente, como si estuviera describiendo el clima.
Henry lo levantΓ³ de un tirΓ³n, girΓ‘ndolo contra la pared del callejΓ³n. BajΓ³ los pantalones de Patrick con rudeza, exponiendo su culo pΓ‘lido y delgado. EscupiΓ³ en su mano, frotando la saliva sobre su polla antes de empujar dentro, sin preparaciΓ³n, sin misericordia. Patrick gritΓ³, un sonido ahogado y animal, pero arqueΓ³ la espalda, empujando hacia atrΓ‘s para tomarlo mΓ‘s profundo.
βDuele... joder, duele bien βgimiΓ³ Patrick, sus uΓ±as araΓ±ando la pared. Henry lo follaba con saΓ±a, cada embestida un castigo, sus bolas golpeando contra la piel de Patrick. AgarrΓ³ las caderas del otro, clavando los dedos hasta dejar moretones, su aliento caliente en la nuca.
βEres mΓo, Hockstetter. Un puto loco que solo sirve para esto βescupiΓ³ Henry, acelerando el ritmo, sintiendo el calor apretado alrededor de su verga, el roce que lo volvΓa loco.
Patrick se masturbaba furiosamente, su mano moviΓ©ndose al ritmo de las embestidas, gimiendo incoherencias. βSolo tΓΊ eres real, Henry... solo esto... βbalbuceaba, su cuerpo temblando.
Henry llegΓ³ primero, gruΓ±endo como una bestia, derramΓ‘ndose dentro de Patrick en chorros calientes y espesos. El clΓmax lo sacudiΓ³, pero no se detuvo; siguiΓ³ empujando hasta que Patrick se corriΓ³ tambiΓ©n, salpicando la pared con semen blanco, su cuerpo convulsionando.
Se separaron, jadeando, el callejΓ³n oliendo a sexo y sudor. Henry se subiΓ³ los pantalones, mirando a Patrick con una mezcla de desprecio y satisfacciΓ³n.
βVete a la mierda βdijo, pero no habΓa veneno real en su voz.
Patrick sonriΓ³, limpiΓ‘ndose la boca con el dorso de la mano. βHasta la prΓ³xima, Bowers.
Y asΓ, en la oscuridad de Derry, sus sombras se entretejieron una vez mΓ‘s, un lazo retorcido que ni el tiempo ni los monstruos podΓan romper.