Parte 1
Después del descubrimiento de la verdadera identidad de Mo Xuanyu, varios líderes de clanes pequeños aliados al clan Jin, se reunieron esa noche en la Torre Carpa con el propósito de debatir la situación con urgencia.
--¡Estoy casi seguro de que el patriarca Yiling regresó a la vida para destruir el mundo de la cultivación!
--¡Vino a cobrar venganza de todos nosotros! ¡Debemos hacer algo al respecto! ¡No debemos quedarnos con los brazos cruzados, Jin GuangYao! --Aquel hombre se puso de pie e hizo una reverencia hacia él--. Propongo que sea usted quien dé los lineamientos a tomar. Fue a usted quien intentaron incriminar... ¡Y no lo podemos permitir!
Varios de los presentes aprobaron su opinión. Su She estuvo de acuerdo. Wei Wuxian y Lan Wangji debían caer por intentar manchar la reputación de un líder tan inigualable como Jin GuangYao.
Por otro lado, Jin GuangYao los escuchaba intercambiando opiniones bastante tranquilo, a pesar de que se había vestido de blanco. Su esposa murió hace pocas horas. ¿Cómo estos hombres les parecía una buena idea debatir con él esta situación cuando tenía el corazón “hecho pedazos”?
Qin Su se había “suicidado”. Lo ideal sería que estuviera pasando el duelo a solas, ideando un plan en silencio para cubrir el resto de sus crímenes, sin distracciones, pero estos sujetos querían arreglarlo todo a la fuerza.
Suspiró profundamente. Sabía que Mo Xuanyu no podría estar junto a Lan Wangji. Desde que se lo encontró en los territorios de Qinghe Nie al lado del segundo hermano Lan, había algo raro y sospechoso. Mo Xuanyu no parecía actuar como él. Era evidente que Mo Xuanyu había sido poseído por otra persona. ¿Y quién más que Wei Wuxian?
Wei Wuxian era un hombre muy inteligente. Logró infiltrarse en su recámara secreta con un hechizo muy simplón a su parecer. Debía encontrar la forma de cubrir todos los crímenes que había hecho a lo largo de toda su vida, comenzando con Nie Mingjue.
No podía permitir que Wei Wuxian y Lan Wangji tiren a la basura años de esfuerzo y dedicación. Hasta los momentos no estaba seguro si todo había terminado. Si se había salvado de alguna forma, o se había hundido más en la desgracia.
Por suerte, había escuchado por ahí que Jin Ling había herido al patriarca Yiling cuando intentó escapar con Hanguang-Jun de la Torre Carpa. Eso le daría más tiempo para planificar su próximo movimiento. Por otro lado...
Zewu-Jun se había ido esa mañana con las sospechas clavadas en su mente. Esa era otra situación que debía tratar con cuidado. Sabía que Lan Xichen, de ahora en adelante, comenzaría a sospechar de él. Al fin y al cabo, Lan Wangji estaba en su contra. Y no pararía de hacerlo si Wei Wuxian seguía en búsqueda de justicia.
Jamás imaginó que el patriarca Yiling llegaría a ser una gran molestia. Debió haberlo matado cuando tuvo la oportunidad en su recámara secreta, convertido en una figurita de papel.
Mientras escuchaba a los hombres debatir, bajó la vista hacia una cajita que tenía sobre la mesa. Su ceño se frunció por un instante. “Este siempre fue tu plan... ¿No, Mo Xuanyu?”
--¿Qué piensa usted, Jin GuangYao? --Preguntó el mismo líder de hace rato-- ¿Cómo piensa afrontar esta situación?
Jin GuangYao observó a todos los presentes clavando sus miradas en él. Se reincorporó en su lugar, y dijo con suavidad. --Tranquilos. Todo es muy reciente. Lo único que haré por ahora es guardarle duelo a mi esposa, y deseo hacerlo fuera de LanlingJin.
Cada uno de ellos intercambiaron miradas al escuchar esa respuesta bastante inesperada.
--¿Saldrá de LanlingJin? ¿A dónde irá? --El mismo hombre volvió a preguntar.
--Aún no lo tengo claro, pero quiero tomarme un retiro espiritual fuera de LanlingJin. Espero puedan entenderlo...
--Esa decisión puede ser contraproducente. Si se va, podría aumentar las sospechas de Wei Wuxian.
--Nada de lo que dijo Wei Wuxian es real --Se apresuró en defender Su She--. ¿Cómo usted puede creer que Jin GuangYao sea el responsable de descuartizar el cadáver de Chifeng-Zun? Debería darle vergüenza. Además, es normal que quiera guardarle duelo a su esposa fuera del clan...
Cada uno de ellos debatieron lo correcto y lo que no. Para ese entonces, Jin GuangYao, expectante a sus opiniones, suspiró profundamente, queriendo que pararán de hablar, pero luego se distrajo al ver la cajita de madera moverse.
La cubierta de la cajita se elevó lentamente, dejando ver dos ojitos grisáceos, además de dos manitas apoyadas en el orillo.
Jin GuangYao no podía permitir que esa hada saliera a la vista de todos. Se apresuró en rozar su mano sobre la cubierta, empujando lento hacia abajo para que se quedará dentro.
--No estoy de acuerdo --El hombre que había estado hablando todo el rato, dirigió su mirada hacia Meng-Yao después de discutir con Su She--. Jin GuangYao, ¿Usted está de acuerdo con lo que dice este hombre? ¿Huh? ¿Acaso está escuchando?
Al oír su nombre ser mencionado, Jin GuangYao elevó la vista hacia ellos, todavía con los dedos sobre la cubierta de la cajita. Nadie sabía de la existencia de Mo Xuanyu convertido en una criatura muy extraña, similar a un hada.
Era tan pequeño como el tamaño de un canario. De todas las criaturas sobrenaturales que había visto a lo largo de su desarrollo como cultivador, jamás había visto un hada.
Después de lo sucedido la noche anterior con Lan Wangji y Wei Wuxian, Mo Xuanyu no lo había dejado en paz. Quería estar cerca de él. Que se detuviera de algún modo de actuar como un sospechoso, pero él no estaba de acuerdo.
Sin embargo, estar en desacuerdo no era sinónimo de que permitiría que se expusiera frente a este montón de metiches que, desde ayer, estaban muy alterados y ofendidos con el patriarca Yiling. No podía permitir que vieran el hada, y se dieran cuenta de que se trataba de Mo Xuanyu.
--¿Jin GuangYao? --El hombre no pudo evitar preguntar nuevamente-- ¿Se siente bien?
Su She se preocupó al verlo tan callado. ¿Qué le estaba pasando? ¿Estaba enfermo?
Al escuchar las interrogantes, además de visualizar el mar de miradas expectantes por una respuesta, Jin GuangYao se tocó el estómago, y luego arrugó el rostro como si de verdad se sintiera mal. --Creo que lo mejor es que me retire...
Esta reunión debía terminar. Jin GuangYao no podía seguir aquí, perdiendo el tiempo. Sin nada más que decir, cogió de la cajita de madera y se retiró para descansar. Nadie le refutó. Tan solo le hicieron una reverencia de despedida.
Al estar lo suficientemente lejos de todos ellos, además de los sirvientes, Jin GuangYao llegó a su recámara secreta por medio del espejo. Se dejó caer sobre una de las sillas cerca de la mesa cubierta de pergaminos. Había varios rollos que echó a un lado para ubicar la cajita sobre la superficie.
--Puedes salir --Meng-Yao ordenó.
Aquellas manitas se apoyaron sobre el orillo de la cajita, mientras que su cabeza empujaba la cubierta hacia arriba.
Jin GuangYao se puso cómodo, dejando el sombrero sobre la mesa, echando sus cabellos largos hacia atrás. --¿Sabes por qué dejé la conferencia a medias?
Mo Xuanyu intentó salir de la cajita con una de sus piernas, pero se le hizo muy complicado. Al ver que estaba luchando, Jin GuangYao sostuvo de la cubierta para que pudiera salir con facilidad, pero luego tuvo la idea de echarle un empujón.
Con esa ayuda, Mo Xuanyu salió en su totalidad, cayendo a la mesa mientras sacudía sus hermosas alas translúcidas.
Jin GuangYao estaba serio, pero después de ver a Mo Xuanyu caer de una forma torpe, terminando por arrodillarse frente a él con la intención de escucharlo atentamente, sonrió con ternura.
--¿Qué opinas de lo sucedido allá afuera? ¿Crees que tienen razón? --Le preguntó.
Mo Xuanyu negó rápidamente. Después de lo sucedido en la noche anterior con Qin Su, por supuesto que no tenían la razón.
--¿No? --Jin GuangYao alzó una ceja-- ¿Crees que están equivocados?
Mo Xuanyu negó nuevamente.
--¿No? --Jin GuangYao apoyó su mano sobre su barbilla al analizar lo que intentaba decir--. Entonces, ¿Estás de acuerdo con que me hayan confrontado ayer?
Mo Xuanyu terminó por cruzarse de brazos y hacer un puchero enojoso. La confrontación que tuvo por parte de Zewu-Jun, Hanguang-Jun y Wei Wuxian, trazó el primer paso para caer. Sin embargo, Jin GuangYao parecía que no le importaba lo suficiente, o se hacía el tonto.
--Entonces, estás de acuerdo --Añadió el mayor con una voz un tanto irónica--. A pesar de todo, tú también estás de acuerdo en verme caer.
Mo Xuanyu sacudió la cabeza. De hecho, se puso de pie para jalar un mechón de cabello que se había asomado en su pecho, todo para que entendiera que no estaba de acuerdo con nada de eso.
Jin GuangYao le quitó el mechón de cabello, echándolo hacia atrás. Luego, se puso de pie. --Lo que hice ayer fue justo y necesario. Fingir era la única forma de librarme de todo, ya que no estoy dispuesto en confesar la verdad.
Mo Xuanyu lo siguió con la vista cuando Jin GuangYao se hizo a un lado para caminar mientras ubicaba sus manos atrás de su espalda.
--Estoy seguro de que te estarás preguntando a qué costo mantengo todo oculto a estas alturas. Tienes razón, no tiene sentido que continúe así, pero he sacrificado muchas cosas para llegar a dónde estoy. Tú lo sabes muy bien. Siempre supiste de mis temores y ambiciones. Siempre supiste que mi mayor sueño era llegar a ser un líder, y todo para callarle la boca a todos los que se atrevieron a subestimarme.
Mo Xuanyu afligió su mirada mientras lo seguía escuchando.
--Todo andaba bien en mi vida hasta que me enteré que mi matrimonio era un fracaso. Ni hablar de lo que significaba ese hijo entre nosotros --Su voz se escuchó oscurecida--. Jin GuangShan terminó por lastimarme una vez más.
Al terminar de hablar, dirigió su vista hacia la pequeña hada.
--De hecho, Jin GuangShan nos hizo la vida imposible a ambos... ¿Cómo es posible que estés a favor de todos ellos y no mía?
Mo Xuanyu negó nuevamente con la cabeza. ¡No estaba a favor de nadie!
Jin GuangYao sabía lo que quería decir. Sin embargo, dibujó su expresión más triste, apoyando una de sus manos sobre su pecho, bastante dolido. --¿Qué puedo decir? Fuiste tú el primero que me condenó al abismo. Fuiste tú quien intercambió su cuerpo con Wei Wuxian. ¿De verdad crees que puedo confiar en alguien como tú?
Mo Xuanyu agachó la cabeza, triste por esa situación.
--Supuestamente, viniste a ayudarme... --Jin GuangYao continuó-- Ahora, entiendo. Viniste a este mundo a ayudarme a saborear de nuevo mis planes, y así cobrar venganza.
Mo Xuanyu estaba muy triste. Jin GuangYao no entendía que él no lo quería ver caer.
Jin GuangYao todavía sentía desconfianza hacia él, a pesar de que Mo Xuanyu le había demostrado lo contrario. A estas alturas, no había nadie en quién pudiese confiar con los ojos cerrados, sino en sí mismo.
Mo Xuanyu no hacía más que estar triste sobre la mesa. Jin GuangYao no confiaba en él, pero verlo tan cabizbajo, por alguna razón, le generaba cosita y ternura.
No pudo evitar tomarlo entre sus manos y elevarlo a la altura de sus ojos, pudiendo ver cómo la pequeña hada estaba asustada, clavando sus ojos en los de él mientras se sostenía fuerte de sus manos.
--Oh... Sonríe --Jin GuangYao le pidió con una linda sonrisa--. A todo el mundo le gusta tu sonrisa.
De pronto, un extraño ruido en las afueras llamó su atención. Jin GuangYao cubrió a Mo Xuanyu con ambas manos, y lo bajó a la altura de su pecho. Observó detenidamente el espejo de su recámara secreta, percibiendo una energía intrusa.
Sin esperar más, lo llevó hacia la cajita. --Quédate aquí. No salgas.
Sin esperar más, Jin GuangYao cerró la cajita de madera y se fue rápidamente hacia allá. Para ese entonces, Mo Xuanyu empujó la cubierta hacia arriba, asomando sus ojitos, además de sus manitas sobre el orillo.
Después de cinco minutos, Jin GuangYao regresó. --Parece que fue una falsa alarma... Creo que estoy paranoico.
Se sentó de nuevo en la silla frente a la mesa, mirando siempre la cajita. Para ese entonces, Mo Xuanyu volvió a salir con el esfuerzo del mundo, cayendo sobre la mesa.
Jin GuangYao no paraba de sonreír mientras lo veía buscar un papel, además de una brocha de tinta como si fuese una escoba. Mo Xuanyu se puso sobre el papel y empezó a rayar, tratando de escribir.
Justo cuando dejó de hacerlo, Jin GuangYao leyó detenidamente lo que había plasmado. --No le temo a la muerte. Esa no es una razón suficiente para confesar.
Mo Xuanyu, un tanto frustrado, tiró la brocha a un lado, y luego saltó hacia sus túnicas y trepó hasta uno de sus hombros. Jaló un mechón de su cabello para que comprendiera que debía... ¡Parar!
Lastimosamente, desde que reencarnó como un hada, no había adquirido la capacidad de hablar. No había tenido la oportunidad de hablar con Jin GuangYao como lo hacía en vida, pero eso no era impedimento para que entendiera lo que quería decirle.
Jin GuangYao debía recapacitar si no quería morir pronto, pero él lo único que hacía era no tomarlo en serio.
No fue difícil para él tomarlo nuevamente con ambas manos, y así separarlo de su hombro para verlo apoyado entre sus palmas. --Pronto descubriremos cómo devolverte a la normalidad. Sabes bien que el viaje que deseo hacer es para eso. Quiero que vuelvas a la normalidad y me ayudes a librarme del mal.
Mo Xuanyu hizo un puchero enojoso. ¡No lo estaba escuchando! Jin GuangYao sabía lo que debía hacer para no sufrir una muerte segura en un futuro, pero no lo tomaba en serio.
--¿Acaso no quieres ayudarme?
Mo Xuanyu se cruzó de brazos y desvío la mirada. Para ese entonces, Meng-Yao sonrió al parecerle adorable. Cómo siempre, tenía que ser demasiado rebelde.
No quería lidiar con una oposición de su parte. Así que, Jin GuangYao lo dejó caer sobre el sombrero. Mo Xuanyu cayó de cuerpo completo sobre el material que no resultaba ser tan duro.
--Si no piensas ayudarme, entonces, te dejaré en un lugar lejos de LanlingJin para que no vuelvas a molestarme. De todas formas, no me ayudaste a asesinar a Wei Wuxian cuando tuviste la oportunidad.
“¡Qué ingrato!” Pensó Mo Xuanyu. Si no hubiese sido por él que le informó a Jin GuangYao que Wei Wuxian se había infiltrado a través de un hechizo de papel a la recámara secreta, jamás lo hubiese descubierto. Además, si no hubiese sido también por él, tampoco hubiese ocultado la cabeza de Nie Mingjue tan fácil, pues, Mo Xuanyu había utilizado parte de su magia sobrenatural para volverla invisible.
Mo Xuanyu frunció el ceño bastante molesto. Todavía sobre el gorro, agitó las alas, y luego saltó para volar hacia su cabeza. Allí, aterrizó en su largo cabello, y trepó hasta llegar sobre su cabeza.
Para ese entonces, Jin GuangYao se sintió raro al tener a un pequeño ser vivo apoyado en el lugar donde debería estar su sombrero.
--¿Qué piensas hacer? --Le preguntó, pero Mo Xuanyu lo único que hizo fue enredar sus pequeñas manos en las hebras de cabellos y jalar un poco desde la raíz, como diciéndole que recapacitara.
Jin GuangYao le causó cosquillas que le estuviera jalando el cabello de esa forma, pero no se esperó que otro ruido desde las afueras lo haya alertado, al punto de que tuvo que coger del pequeño Mo Xuanyu con sus dos manos nuevamente, para luego esconderlo en la cortina que tapaba la cabeza de Nie Mingjue. --Quédate aquí. No salgas sin mi autorización.
Mo Xuanyu fue abandonado. Se apresuró en alcanzar la túnica blanca de su brazo para impedir que se alejara, pero terminó por tomar la cortina roja, viendo desde las lejanías cómo Jin GuangYao regresaba a colocarse el sombrero sobre su cabeza.
--¿Meng-Yao? --De pronto, Su She ingresó a la recámara secreta a través del espejo de bronce, y se detuvo a penas lo divisó-- ¿Cómo te sientes?
Jin GuangYao recordó la excusa que le expuso a todos, por poco olvidándose de su dolor estomacal. --Un poco mejor...
Su She asintió lentamente. --Es bueno saberlo. De seguro, te estarás preguntando qué hago aquí, además de venir a preguntar sobre tu salud. Jin GuangYao, sabes que debemos hablar sobre el próximo plan a ejecutar. Si no actuamos pronto, tu reputación estará en juego, y puede que sea demasiado tarde. Debemos encontrar la forma de hacer que el mundo del cultivo odié más al patriarca Yiling. Así ganaremos tiempo para huir, y que las personas olviden la conspiración en tu contra.
Jin GuangYao lo escuchó atentamente, mientras llevaba sus manos atrás de su espalda.
--Estaba pensando que debemos hacer algo que siempre hacía el patriarca Yiling hace trece años con el poder del tigre estigio, y terminar por alterar a todo el mundo de la cultivación. De hecho, podemos utilizar los túmulos funerarios como punto de partida.
Mientras Su She hablaba sobre la aparición de cadáveres deambulantes por los túmulos funerarios como una especie de distracción, fomentando un segundo asedio, Jin GuangYao no paraba de pensar que Mo Xuanyu se encontraba escondido detrás de la cortina, escuchando atentamente.
Por otro lado, Mo Xuanyu no pudo evitar preocuparse por las palabras de Su She. No podía seguir permitiendo que Meng-Yao siguiera mintiendo para salvar su pellejo.
Sintió mucha angustia. Si Jin GuangYao seguía ocultando sus fechorías, sin intenciones de redimirse, la muerte era lo que le deparaba.
Giró hacia todos lados, intentando encontrar algo que pudiese llamar su atención sin ser visto, y fue allí cuando se acercó a uno de los objetos cerca de la cabeza, y lo empujó con todas sus fuerzas hasta el suelo.
Cuando el objeto hizo ruido, cada uno de ellos giraron hacia allá.
--¿Qué es eso? ¿Acaso algo se cayó? --Su She frunció el ceño.
--Si... --Jin GuangYao no hizo énfasis-- Estaba arreglando ese lugar cuando llegaste. Sobre lo otro que me estabas diciendo... ¿Crees que funcionaría? ¿Qué porcentaje le entregarías a ese plan?
--Lo suficiente para que todos piensen que Wei Wuxian es la verdadera amenaza aquí. Lan Wangji estará junto a él, y ambos están solos. Debemos aprovechar que todos están de nuestro lado por ahora. Lo otro que debemos debatir es cómo librarnos de Lan Xichen. Estoy seguro de que él querrá venir a hablar de nuevo las cosas.
Jin GuangYao cambiaba por completo al pensar en Lan Xichen, y en lo amenazada que estaba su amistad. No podía ni imaginar su reacción si se enteraba de todas las maldades que había hecho hasta ahora.
--Creo que tendrás que encargarte de él tarde o temprano --Su She añadió.
--Lo mejor que puedo hacer ahora con él es regresarle el pase que siempre me ha confiado para entrar a las adyacencias del clan GusuLan --Jin GuangYao añadió con seriedad mientras permanecía pensativo--. Lo recomendable es que lo aleje de mi vida para evitar más sospechas.
De pronto, otro ruido de ese lugar se escuchó, logrando llamar la atención de ambos.
--¿Qué fue eso? --Su She se puso en alerta-- ¿Será otra vez Wei Wuxian infiltrado?
Jin GuangYao sabía que no era Wei Wuxian. Sabía que era Mo Xuanyu intentando llamar la atención.
De hecho, no hizo énfasis y le dijo con una sonrisa. --Tranquilo. Aseguré el salón con un talismán de protección altamente eficiente para que nadie desconocido se filtre de nuevo...
Su She estaba paranoico. Era evidente su comportamiento. Si Meng-Yao caía, él también caería con él, pero tal parece que Meng-Yao no estaba tan preocupado como debería.
--Comprendo todo lo que me has dicho --Continúo diciendo Meng-Yao con calma en el afán de que no siguiera prestándole atención a las cortinas--. Sin embargo, todavía mantengo en pie el viaje como retiro espiritual.
--¿Qué? ¿Y a dónde piensas ir?
Jin GuangYao encogió lo hombros. --Quizás, a Yiling.
--¿Qué? ¿Por qué irás a esas tierras contaminadas?
--Yiling es más que solo los túmulos funerarios. Además, necesito ir para buscar más pistas, y así poner en marcha el plan que me estás diciendo, ¿No? Podemos matar dos pájaros de un solo tiro.
Su She pareció asentir un tanto confuso al no haber visto esa parte de la historia. Jin GuangYao le explicó sus intenciones (ocultando las reales), y justo cuando estaba por acotar algo más, giró hacia donde estaba la cortina, y se distrajo cuando vio a Mo Xuanyu haciéndole señas con las manos de que no siguiera hablando.
Jin GuangYao se quedó a medio camino al haber sido interrumpido. Mo Xuanyu le negaba. Eso significaba que no estaba de acuerdo con nada de lo que decía.
--¿Qué pasa? --Su She vio raro esa interrupción-- ¿Te sientes bien?
--No --Jin GuangYao no quería seguir hablando--. ¿Te parece si hablamos en otro momento? Me siento indispuesto todavía...
Su She comprendía que, después de todo lo que había pasado, nada era fácil de afrontar desde ahora. No dijo nada más y se retiró, dejándole en claro que no deberían seguir perdiendo más tiempo para tomar una decisión.
Jin GuangYao sonrió al despedirlo por completo, terminando por cambiar su expresión alegre a una totalmente llena de seriedad, cansado de todo esto.
Acto seguido, bloqueó con una matriz el ingreso de otra persona, pues, desde que todo el mundo se enteró que tenía una recámara secreta, ya no era tan secreta que se diga.
Jin GuangYao quería su privacidad, y si debía reforzar la seguridad, lo haría sin ningún problema.
Terminó por girar hacia donde había escuchado los sonidos desde la cortina. --Mo Xuanyu --Llamó con seriedad. Pero, al no ver al pequeño salir de ahí, se acercó-- Sal.
Cuando vio que no le obedecía, Jin GuangYao retiró la cortina, pero luego fue que alguien vino volando desde quién sabe dónde y aterrizó en su sombrero. Por supuesto que Meng-Yao quedó descolocado cuando sintió que había un hombrecito recargado en su sombrero.
--¿Se puede saber qué andas haciendo?
Mo Xuanyu se deslizó por sus cabellos hasta caer sobre sus manos cuando Meng-Yao formó una superficie. Rozó una de sus mejillas para que le prestará atención, y entendiera de una vez por todas que lo que estaba planificando con ese tal “Su She”, estaba mal.
--No te puedo llevar en la cajita --Jin GuangYao sabía lo que intentaba comunicarle, pero no le prestaba atención. Solo tenía en mente el viaje que quería realizar a solas--. Tengo que buscar otro lugar donde llevarte. Mm... ¿Dónde puede ser?
Mo Xuanyu agitó sus alas todavía sobre sus palmas y le señaló el sombrero. Jin GuangYao alzó una ceja. Cuando lo levantó, Mo Xuanyu se escondió debajo del sombrero, siendo cubierto en su totalidad cuando lo bajó.
--¿Estás seguro? --Jin GuangYao tenía sus dudas porque no quería lastimarlo, ya que era una criatura muy frágil y delicada, pero Mo Xuanyu logró levantar un poco más el sombrero con sus manitas y así asomarse.
Jin GuangYao se acercó al espejo de bronce, y sonrió al ver al pequeño levantar el sombrero y luego dejarlo caer, desapareciendo por arte de magia.
--De acuerdo. Te dejaré ir allí. Solo, no causes problemas.
Mo Xuanyu hizo un sonidito de refunfuño en el interior de su sombrero. Jin GuangYao no dijo nada, pero claramente se dio cuenta de que se había molestado.
--Oh, A-Yu, si no fuera por ti, debo admitir que estaría muy triste por la muerte de A-Su... ¿Quién escucharía los lamentos aburridos de un emperador viudo?
Mo Xuanyu elevó de nuevo el sombrero y pudo visualizar a través del espejo su mirada entristecida. Le partió el corazón verlo así. Salió de su escondite y se deslizó como si su cabello fuese un tobogán, y cayó entre sus manos.
Jin GuangYao lo atrapó durante el descenso. Sabía que a Mo Xuanyu no le gustaba verlo triste por nada del mundo. Así estuviese fingiendo, no fue difícil engañarlo. Le sonrió al verlo a los ojos, creyendo que era la cosa más tierna del mundo.
Por lo menos, tenía una compañía incondicional hasta que se aburriera de él y lo echará de nuevo del palacio. Meng-Yao todavía debía protegerse las espaldas, y eso involucraba protegerse también de Mo Xuanyu, así este hubiese llegado de nuevo a su vida con la intención de protegerlo de la muerte.
Pero eso, Jin GuangYao no lo quería aceptar.