Mike y la puerta puerta secreta (Furry Gay) [Furry x Humano]

Summary

Basada en la popular película "Coraline y la puerta secreta." Esta historia es una parodia homosexual de la famosa película, tiene una premisa similar pero mas madura y hecha para ser un fan-service para furros. Trata de Mike, un adolescente juguetón de 16 años que pasa por un proceso entre la pubertad y la niñez, al mudarse a su nuevo hogar en un ambiente muy apagado, descubre una pequeña puerta escondida en su casa, encuentra detrás de esta puerta una realidad alternativa bastante parecida a la que ya es su vida pero la diferencia es que en esta unos animales antropomórficos amigables se encargan de satisfacer las necesidades de atención de Mike y convierten de este mundo una realidad mucho mejor para Mike pero creo que todos sabemos como termina esta historia solo que al mismo tiempo no sabemos como~

Status
Complete
Chapters
24
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Capítulo 1


En algún espacio misterioso, un peluche en forma de gato rosado vuela en una especie de espacio exterior pintado con crayones, y de pronto unas manos que parecen patas de algún animal lo toman y lo colocan en una mesa que contenía instrumentos de costura, con un descosedor de costura empieza a cortar el hilo rosado del peluche lentamente y muy preciso, la tela delicada se abre y se revela un interior lleno de arena negra, que las patas sacan de la tela y la tiran lejos, de pronto unas telas azules flotan hacia la mesa junto a un hilo azul celeste, y las patas los toman, empiezan a darles forma y las patas empiezan a coser con cuidado, cada pequeño detalle, uniendo todo al cuerpo del peluche que antes era un gato, ahora con las costuras hechas, este peluche empieza a tomar la forma de un perro, las patas rellenan al perro con peluche en el interior y abren un cajón, buscan unos botones específicos de color miel, al tomarlos los empiezan a coser en el peluche, dándoles el aspecto de ojos, las patas terminan los últimos detalles en el peluche y ahora se mira aun lindo perrito azul, el cual las patas del animal se dirigen a la ventana y dejan caer el peluche de nuevo en el espacio hecho de crayones.


MIKE Y LA PUERTA SECRETA


En un vecindario muy apagado y gris se escuchaba un auto de mudanzas llegar a una gran casa rosada, donde unos trabajadores estaban metiendo artículos del hogar en la nueva casa, la puerta se abre y un humano llamado Mike sale por la puerta principal, con su ropa ajustada y su sudadera rosada, su cabello desaliñado y sus ojos verdes brillando con la emoción de explorar el nuevo lugar lleno de secretos.

Mike: *Mike camina por el bosque que se encontraba cerca de su hogar, observando cada detalle con ojos de un explorador que busca la aventura.* Veamos, ¿Qué haría mi personaje favorito de mi anime de heroes?, Hmmm...

De pronto a lo lejos mirar a un gato negro de ojos azules observarlo con curiosidad, Mike se acerca con sigilo, su mente llena de historias de su infancia, su corazón acelerando. El gato no parecía asustarse y lo miraba fijamente, haciéndole sentir que lo entendía, que sabia de la soledad que el sentía en este extraño y apagado barrio, Mike sonríe, y el gato se acercó a el, le dio un par de maullidos y súbitamente desaparece en la maleza, Mike lo sigue con emoción, el camino se torna mas intrincado y el bosque mas espeso, el silbido del viento y la tierra húmeda son los únicos sonidos que lo acompañan, su imaginación se dispara, creyendo que este era el comienzo de una aventura, como verán, a pesar de tener 16 años, Mike es un chico muy infantil y aventurero, fanático del anime y la fantasía, que sueña con que su vida sea un manga.

Mike: *Observa al gato detenerse en un circulo de tierra, en el que hay un pozo que Mike no había notado.* “¿Eh, tú?¿Conoces la ruta a la aventura?“, se ríe Mike, acercándose al pozo. El gato se queda inmóvil y lame su pata y cuando Mike se acerca al gato de lejos se escucha una motocicleta que se acelera y se detiene, y la figura de un muchacho de vestimenta de cuero negro se acerca.*

El muchacho en su moto se acerca hacia Mike, con una sonrisa que desafía el cielo gris, su cabello plateado brilla con la poca luz que atraviesa las copas de los arboles. “Vaya, un rostro nuevo por la zona.” Dice sin quitarse el casco.

Mike: *Confundido por el encuentro con el nuevo extraño personaje, Mike se detiene en seco* “¿HHola?...¿Quién eres?” *Le pregunta al chico entrometido con moto.* El chico se quita el casco revelando un rostro apuesto de un muchacho muy cuidado y este tiene una mirada burlona en su rostro.

???: ¿Jugando ya siendo un adolescente?, ¿Qué eres, un niño de 8 años? *Dice el chico con un tono burlón*

Mike: *Mike se molesta por la burla del nuevo extraño.* No, y eso no te interesa.

???: Bueno, bueno, perdóname, lo que hagas con tu vida no me incumbe, solo me extrañaba ver a alguien nuevo por aquí. *El chico se baja de la moto con la gracia de un gato, estirando su pantalón de cuero.* Mi nombre es Leo, soy el guardián de este bosque, y a juzgar por la vibra que desprendes, estás buscando emociones.

Mike: Bien “Leo” *Mike lo mira con cautela.* Soy Mike, y si estoy buscando emociones, eso no es asunto tuyo.

Leo: Bueno te pregunto eso, porque si de verdad lo buscas, pisa mas duro donde estas y pronto caerás profundo dentro de ese pozo. *Apunta al circulo donde Mike estaba parado.*

Mike: AY *Mira al pozo y retrocede rápidamente para no caerse en el.*

Leo: *Toma un palo y lo mete en la esquina de la tapa, pisa el palo y el pozo se abre.* Mira dicen que es tan profundo aquí dentro que se puede ver una noche estrellada del otro lado.

Mike: *Con una mixtura de miedo y emoción en la cara, Mike se acerca al pozo.* Eso suena... *Mira a Leo con cautela*... un poquito aterrador.

Leo: *Leo se ríe por la reacción de Mike, su sonrisa amplía. Su mirada se torna siniestra.* Tranquilo, no es para ti, al menos no por ahora. *Mira al pozo.* Ese es el camino a la tierra de los deseos, si quieres la aventura que buscas, puedes intentar bajar por allí.

Mike: *Mira incrédulo al chico.* Bien, si quieres ir a una aventura, ¿por qué no te tiras tu primero? *Le dice regresándole la broma al chico.*

Leo: *Sus ojos se iluminan.* Oh, Mike, no soy yo el que quiere la aventura, soy yo el que la provee. *Se ríe con picardía.*

De lejos se escucha como alguien grita. “LEONARDO”

Mike: Hmmmm, creo que alguien te esta llamando “Leonardo” *Dice burlonamente.*

Leo: *Leo se gira, su sonrisa desaparece y su cara se endurece.* Sí, mi hermana... *Mira a Mike* No te preocupes por eso, solo cuida de ti. *Su tono de burla se convierte en uno serio.* Y recuerda, si quieres la aventura, la tierra de los deseos te la ofrece. *Se sube a su moto y arranca el motor, desapareciendo en la espesura del bosque.*

Mike: Si, vete, niño entrometido. *Hace una mueca molesta infantil y cuando voltea a ver al gato este lo mira con decepción y Mike lo ve irse.*

En la casa de Mike, el chico estaba acomodando comida en la cocina, pensando en la aventura que acaba de pasar con el misterioso chico de la moto, el gato y el pozo, su mente divagaba en la posibilidad de que su vida se convierta en un manga de la noche a la mañana, las imágenes de su infancia con los animales antropomorfos se entremezclan con la realidad.

Mike: Casi me caigo en un pozo mamá.

Mamá: *Teclea en su computadora.* Aja... Mike: Casi muero ahí. *Mike se acercó a la mesa con la comida, la miraba sin apetito.* Mamá: Que genial. *Sin prestarle atención a Mike.*

Mike: Entonces, ¿puedo salir?, esta lloviendo y es un buen día para hacer jardinería. *Mike intenta que su mamá levante la mirada de la computadora, sus ojos verdes brillando de emoción.*

Mamá: *Sin alzarse de su silla, la mamá de Mike, una mujer delgada, de cabello castaño con mechones grises, y rostro cansado, alza la vista y lo mira por encima de sus gafas. Su respiración es agitada y su tono cansado.* No, Mike, no quiero que te enlodes la ropa que acabo de lavar. *Sin darle importancia a la emoción de su hijo, su mirada se pierde en la pantalla de la computadora de nuevo.*

Mike: *Mike mira a su mamá, sus ojos se apagan ligeramente, su espalda se encoge y la ilusión se desvanece. Sabe que la mudanza ha traído consigo muchas preocupaciones a sus padres, y que su deseo de aventura no es una prioridad. Resopla y se sienta en una silla, cruzando los brazos.* Pero mamá, necesitamos hacer un bonito jardín, quiero tener cosechas que plantar como prometiste, recuerdas, íbamos a plantar tómate y más

Mamá: *Sigue trabajando en su computadora.* Mike se que lo prometí, pero ahora no es el momento, ya te dije que no puedes salir. El barrio es demasiado sucio y la lluvia no ayuda. Tu papá y yo estamos un poquito estresados con el cambio de trabajo y la mudanza, y la verdad no tenemos el presupuesto para que te enlodes la ropa.

Mike: Pero no es mi culpa que los hayan transferido a esta ciudad. *Dice muy desilusionado.*

Mamá: Nunca dije que lo fuera Mike, solo que tenemos que adaptarnos y ahorrar por el futuro. *Su mirada se torna molesta.*

Mike: Pero no es justo. *Mike murmura, la decepción en su rostro se profundiza, la frustración por la falta de atención de sus padres en su vida lo consume.* Solo quiero un pedacito de diversión en mi vida.

Mamá: Mike, no tengo tiempo para ti ahora, cariño. Tienes que entender que las cosas son difíciles. Tu papá y yo estamos haciendo todo lo que podemos. Quizás en unas semanas, ya estaremos más tranquilos. *Suena el teléfono, interrumpiendo su frase. Ella respira hondamente y lo contesta.* Hola!... dame un minuto. *Le dice a Mike sin siquiera mirarle.*

Mike: *Mira a su madre irse con una pizca de tristeza.* Huummmm...

Mamá: Ah y se me olvidaba, un muchacho dejo ese paquete en la puerta. *Dice refiriéndose a un paquete en la mesa.*

Mike: *Mike mira curioso el paquete y lee la nota que estaba pegada en el que decía.* “Ey chico aventurero, mira lo que encontré en el baúl de mi abuela, ¿te parece lindo?, Leo” *Le quita el papel al paquete y dentro había un peluche de un perro azul muy bonito.* ¿Huh? ¿Un peluche?, Soy muy grande para estás cosas... Aunque, ¿Por qué se me hace conocido este diseño? Sin darle mucha importancia, Mike ahora se dirige al cuarto de trabajo de su padre, donde el se encontraba tecleando cosas para su propio trabajo.

Mike: Hola papá. *Le dice pero no hay respuesta.* ¿Como vas? *Insiste.*

Papá: *Se da cuenta de la presencia de su hijo.* Hola Mike y.... *Mira al peluche.* ...¿Perro azul? *Regresa su vista hacia la computadora.*

Mike: Y....¿las cosas de jardinería?.

Papá: ...esta lloviendo afuera, ¿No? *El papá de Mike levanta la mirada de su computador portátil, sus ojos cansados se posan brevemente en Mike.*

Mike: Si pero no tanto. *Dice intentando minimizar las cosas.*

Papá: ¿La patrona que dijo? *Refiriéndose a la madre.*

Mike: Ni siquiera pienses en salir, Mike Inu. *Dice exagerando sus reacciones.*

Papá: *Sonríe levemente.* Pues no necesitas esas cosas.

Mike: *Mike frunce el ceño, molesto.* Awww *Empieza a jugar con la puerta irritando un poco al padre.*

Papá: El papá de Mike, un hombre delgado, con cabello castaño despeinado y ojos verdes cansados, levanta la vista de la pantalla, notando la insistencia de su hijo. Con un suspiro, cierra la computadora portátil. Hijo, esta casa tiene 160 años de historia.

Mike: ¿Y que?

Papá: Qué...la explores, sal a contar las puertas y ventanas, enlista los objetos azules y... DÉJAME TRABAJAR. *Dice para regresar a su computador.*

Mike: ¿Qué?... Eso no es una aventura.... *Suspira rendido y sale para empezar a hacer esa tarea.*

Mike camina por los pasillos de la mansión, contando puertas y ventanas, y cada paso que da, la soledad lo rodea. La lluvia suena suavemente en el techo, creando un ambiente melancólico, cada gota que cae le recuerda la tristeza que siente por la falta de aceptación a su infancia que se quiere colar en su adolescencia.

Mike: 12 ventanas con goteras... *Camina hacia otra habitación hacia el baño, y cuando entra observa a bichos en las paredes, y del asco empieza a matarlos.* Ewww, que asco. *Mata a todos los que puede y sus manos quedan con restos de bichos asquerosos.* Vaya, no es un buen inicio de aventura. *Se acerca al espejo, mira sus manos y las lava, se frota las manos con un paño que se encontró.*

Mike entra en una nueva habitación, donde hay un calentador oxidado, y lo anota en la libreta.

Mike: Un calentador de hierro que no calienta...¿Cuántos mas? *Suspira y apaga la luz, pero no se dio cuenta que apago el incorrecto y la luz empieza a fallar y en la habitación de trabajo de Papá empieza a fallarle la luz.*

Papá: “No, no no no no” *Su papá gritó, la preocupación en su tono y la laptop se apaga.* ¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!

Mike: *Mike se da cuenta que la cago y rápidamente prende la luz y se va como si nada fingiendo demencia por lo que acaba de hacer.*

Ahora va a otra habitación y en ella acomoda esferas de nieve de recuerdos de viajes pasados y mira un cuadro de un niño triste con su helado en el suelo.

Mike: Un pequeño azul muy aburrido, en una pintura demasiado aburrida, 4 ventanas aburridas y no hay mas puertas... Huh??? *Cuando busca al peluche del perro nota que ya no esta en su bolsillo.* A ver pequeño perrito, ¿Dónde estas?

Nota que el perro azul estaba detrás de una caja y cuando Mike va a recogerlo nota una peculiaridad en la pared.

Mike: *Al ver al peluche de perro azul detrás de una caja, Mike se acerca a recogerlo sus ojos se fijan en la pared detrás de la caja, hay una silueta de una puerta detrás del papel tapiz de la pared.* ¿Por qué no la vi? *Piensa en voz bajita. Con cuidado quita la caja para revelar la puerta, la puerta estaba cerrada.* ¿Y si hay un tesoro o un secreto? *Dice con ilusión.* ¡Oye mamá!, ¡¿A donde da esta puerta?! *Grita Mike.*

Mamá: De verdad estoy ocupada, Mike, no puedo andar respondiendo cada estúpida duda que tengas. *Su mamá se queja en respuesta a la gritería de Mike. La frustración se extiende por su tono.*

Mike: Creo que esta sellada. *Tocando los bordes.* ¡¡¡Por favor!!!

Mamá: AGHH... *Se levanta de la mesa. y se dirige con Mike y lo observa sentado junto a la puerta y lo mira con molestia.* ¿Dejaras de molestarme si te hago este favor?

Mike: *Haciéndole ojos de cachorro suplicantes.*

Mamá: Bien... *Va en busca de la llave que abre la puerta en un cajón lleno de llaves y encuentra una que tiene forma de botón de color azul. Y regresa con Mike.* La abriré si prometes, no molestarme mas. *Dice con tono agotado.*

Mike: *Ansioso ve a su madre como corta el tapiz con la llave y la introduce en la cerradura abriéndola. Al abrir la puerta, solo había dentro ladrillos viejos y polvo.* ¿Eso es todo? Ladrillos, No lo entiendo *Pregunta Mike decepcionado.*

Mamá: Debieron clausurar esto cuando dividieron la casa. *Dice sin interes.*

Mike: Es un chiste, y entonces, ¿Por qué es tan chica la puerta? *Dice Mike, intrigado.*

Mamá: Ya hicimos un trato, cierra la boca. *Se va a la mesa a trabajar.*

Mike: ...No la cerraste. *Escucha a su madre gritar desde el otro cuarto y la madre tira la llave en el cajón de llaves, Mike mira la pared de ladrillos y cierra la puerta.* En la noche.

Papá: Oohh mi dulce niño es, que consentido estas, te doy siempre tu avena y tu helado va después. *Canta mientras sirve comida asquerosa en el plato de Mike.*

Mike: Papá, por favor, no me hables como a un bebé tengo 16 *Dice Mike con un rostro de desagrado.* Y no quiero comer esto, mamá ¿Por qué tu nunca cocinas? *Dice mientras aleja el plato.*

Mamá: *Su mamá se levanta de su silla, su cara está mostrando agotamiento. Con un suspiro, se acerca a la mesa y coge el plato de Mike. Mike ya lo habíamos hablado, tu padre cocina, yo recojo y tu te quedas sin estorbar.

Mike: *Mike mira el plato que su papá le ha servido y pone cara de asco.* Bleeeh...

Mamá: Te juro que compraré comida en cuanto terminemos el proyecto de diseño del trabajo, ahora come tus verduras, te hacen falta.

Mike: *Mirando la comida con asco.* Esto parece lama mas bien.

Papá: Pues es lama o a la cama mi amor, dime que prefieres.

Mike: ¿Crees que intentan envenenarme? *Pregunta al perro de peluche, y Mike hace que el peluche asienta.*

Mike ahora cae sobre su cama, la comida sin tocar, la luz apagada, y el sonido de la lluvia se escucha suavemente afuera de la ventana. Se sienta en la cama, y la aburrida vida de adolescencia se cierne en su alma, la iluminación que solía brillar en sus ojos se ha apagado.

Mike: *Se acomoda en su cama.* Descansa, pequeñín. *Arropando al peluche del perro azul.* Mike concilia el sueño, pero mientras tanto la puerta pequeña de la habitación de abajo se abre sola y de ellas los ladrillos empiezan a desaparecer y un ambiente que parece estar pintado con crayones se puede observar.

Drip... Drip... Drip... Un portal rosa empieza a crearse dentro de la pequeña puerta.


Fin del capítulo.