Adult games

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Summary

A dirty and pervert story of a girl and her sexual experience.

Genre
Erotica
Author
Prixxy
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Recuerdos

Acostada en mi cama, un día de la nada me llegó el recuerdo de aquel señor en mi infancia y lo que me hacía. Es loco pensar en ello por las noches y masturbarme, pero para que lo comprendan les contare mi relato y lo que sucedió...

Desde pequeña yo ya experimente lo que eran las relaciones sexuales y aprendí a estimularme con un movimiento que hacía frotándome con las piernas y también lo usaba con una almohada. Mí primera experiencia casi sexual fue en mi niñez, con una amiguita. Ella y yo nos besábamos y nos frotábamos debajo de las sábanas de cama, cuándo hacíamos pijamadas.

Me parecía divertido, pero en el fondo sabía que eso estaba mal, porqué eran cosas de adultos que veía en la tele, pero esa lujuria que pasaba por mi pequeña cabeza rebasaba la edad. Tiempo después eso cambio por el nuevo trabajo de mi madre y lo que parecía un juego, no volvió a serlo más.

Mi madre tenía que trabajar y como vivíamos solo las dos en la casa, a mi me dejaba con un señor que conocía hace tiempo, él señor vivía solo y al principio todo era normal, era distante conmigo y solo me vigilaba hasta que mi madre vuelva de su trabajo y pase a recogerme.

Ya al pasar unos días comenzó a ser amigable conmigo y acercarse a mi, pasaron los días y poco a poco le fui teniendo mas confianza hasta llevarnos bien, mí madre se alegraba que me sintiera cómoda con el señor asi no se preocupaba que yo este pasando un mal momento ya que el señor era muy amable conmigo y me cuidaba.

Un día ,ese señor me dijo para jugar un juego de adultos y que nadie mas lo tenía que saber, que mi madre se enojaría conmigo y el también si decía algo.

Me llevo a su habitación y nos sentamos en la cama, prendió el televisor con el control remoto y luego comenzó a bajarse los pantalones. Recuerdo que me sentía confundida por lo que veía, puesto que era la primera vez que veía la verga de un hombre.

Lo primero que hizo fue tomar mi mano y hacer que le agarrara la verga, se sentía caliente; me pidió que la frotara por mucho rato hasta que su verga hizo más grande y se puso dura. Yo no quería pero me insistió bastante y prometió recompensarme...

Luego me pidió que me bajara las bragas, para jugar a algo llamado sexo oral, no entendía como se jugaba o que significado tenia esas palabras, y entonces abrió mis piernas y comenzó a lamer mi vagina, eso me erizo la piel al instante, me dieron leves espasmos y ganas como de orinarme, estaba algo incomoda, pero me gustaba esa sensación cuando pasaba su lengua por mi vulva y clítoris. Sentía caliente mi cuerpo y me hacia jadear, era la primera vez que me hacían sexo oral.

Despues de un rato se detuvo y me pidió que ahora yo le hiciera sexo oral, así que me anime a hacerlo, tomé su verga con la mano llevándola hacia mi boca y comencé a lamerlo, sabia salado y no me daba ganas de seguir lamiendo, pero el señor me dijo que él me hizo sentir bien primero asi que yo tenia que hacer lo mismo, dudé pero seguí haciéndolo, supongo que no quería ser malagradecida.

Momentos después me pidió que se lo chupe y asi lo hice, sentía asqueroso al chuparlo, como si de la piel de un pollo o carne cruda se tratase, mientras tanto ese señor tenia su mano en mi cabeza y me acariciaba tiernamente, luego de un rato sentí tragar un líquido amargo y espeso, mire su verga y vi como si leche saliera de el, pero sabia asqueroso y al tocarlo era viscoso, fue la primera vez que veía semen también.

Después de eso me agradeció y abrazo, me llevo a la tienda y me compro lo que le pedía ,el señor cumplió lo que me prometió así que no le di importancia a eso que paso y solo lo vi como un juego algo raro.

Las horas pasaron y llegó mi madre de su trabajo, paso a recogerme y me despedí del señor, volvimos a casa y pase la noche algo confundida, pensando en lo que paso pero sin comentarle nada a mi madre.

A día siguiente, mí mama se fue a trabajar y me volvió a dejar con el señor, y él quería volver a jugar a eso otra vez, yo no quería pero volvía a insistir e insistir, hasta convencerme.

Pero esa vez el juego cambio. Me bajo las bragas y en vez de lamerme, metió un poco sus dedos dentro de mi vagina, eso dolía un poco y me erizaba la piel, me decía que no me preocupe que eso me iba a gustar y que me daría algo después.

Continuo un rato metiendo y sacando sus dedos delicadamente de mi coño y luego empezó a lamerme, comencé a hacer pequeños gemidos, me sentía tan bien que cerré los ojos mientras me lamia, concentrándome en esa rica sensación en mi vagina.

Después eso se volvió un juego secreto entre los dos, siempre que estábamos solos me lamia el coño y me ponía de rodillas para que yo le chupara la verga hasta correrse en mi cara o en mi boca, me molestaba tragar su semen un poco, pero ya me estaba acostumbrando a el sabor, y como me daba una recompensa no me importaba hacerlo.

Y así pasaron los días y esa fue mi rutina diaria cada vez que lo veía...

Semanas después, me dijo que ya estaba lista para jugar a algo nuevo y “más rico”, me quito el vestido y me desnudo, me acostó en su cama, me beso mis pequeños pechos, luego abrió mis piernas y me tocaba el coño con sus dedos, eso empezaba a sentirse placentero asi que cerré mis ojos. Sin darme cuenta, él intentaba quererme penetrar, luego de un rato llego el momento donde por fin me penetro.

Sentí como un dolor mezclado con placer, me sorprendió bastante al ver su verga dentro de mi coño, entrando y saliendo, al principio sentía miedo pero ya después de un rato, era rico esa sensación. Me lo metía muy suave y lento, pero firme y constante, lo hizo con una delicadeza para ocasionarme el menos dolor posible y lo disfrutara.

Ese momento de placer continuo en la habitación; hasta que el señor llego al clímax y eyaculo bastante sobre mi abdomen y muslos. Yo también me sentía algo extraña, sentía las piernas temblorosas y húmedas como si me orinara, ambos estábamos sudados y agotados en la cama, él me abrazo de costado, por la espalda y sentí su miembro palpitando, rozar mis nalgas con un poco de semen. Él señor se veía tan placido y relajado abrazándome en esa posición, yo también estaba relajada pero algo agotada, y asi nos quedamos ambos dormidos unas horas en esa habitación.

Ese dio disfrute del sexo como nunca con ese señor, lo único que rechazaba era besarlo porque no me gustaba, pero me encanto que me penetre, y a pesar de mi tonta inocencia sabia que algo no estaba bien. Lo que había hecho con ese señor ya no pude sacarme de mi mente y seguir ocultándolo, por lo que un día le comente todo lo que hacia con ese señor a mi madre. En ese momento ella puso el rostro despavorido como si fuera a gritar pero en silencio, luego se fue al baño y la escuche llorar a través de la puerta.

Y asi termino todo para el...

Ese mismo día, mi madre me llevo a la comisaria y colocó la denuncia contra ese señor y fue detenido, les conté todo lo que había hecho el señor y pusieron la misma cara que había puesto mi madre, luego me dieron unos dulces, tiempo despues la policía fue a buscar al señor, él confeso todo asi que no había mas que hacer, termino encarcelado y tiempo después le sentenciaron su condena.

Ahora lose, lo que me hizo fue algo horrible y que no se le desea a nadie. Tal vez estoy loca y sonara mal lo que diré, pero aunque me hayan hecho eso, al recordar todo lo que me hizo y como me lo hacía, me excita demasiado, disfrute tanto sexualmente en ese entonces, que no me arrepiento que ese señor se allá aprovechado de mí.