Caos coordinado

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Summary

La historia sigue a Nicolle, una estudiante universitaria que vive entre la normalidad de su vida cotidiana y una tensión constante que rodea su mundo. Entre clases, amistades y sentimientos confusos, destaca su relación con Will, su mejor amigo de toda la vida: cercano, protector, bromista y emocionalmente presente, aunque ella se niegue a verlo como algo más. Al mismo tiempo, Nicolle se siente atraída por Jack, una figura popular y aparentemente perfecta que representa lo que “debería” querer. Mientras Nicolle intenta avanzar, empiezan a aparecer sucesos extraños y amenazas que rompen la rutina: presencias inquietantes, peligros que no siempre pueden explicarse y una sensación constante de que algo oscuro los observa. A lo largo de estos eventos, Will se convierte en su apoyo principal, demostrando que su vínculo va mucho más allá de una simple amistad.

Genre
Scifi/Romance
Author
VR_10
Status
Complete
Chapters
50
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1 - Nicolle

Hoy fue increíble.

No vi a ningún Meta y, lo más importante, el chico que me gusta desde que entré a la facultad me invitó a comer.

Y yo… bueno, estoy hecha un manojo de nervios.

Me dijo que era un lugar muy bueno y que fuera con mis mejores galas. Quiero pensar que todo está bien, pero siento cómo se me cierra la garganta cada vez más y cómo mis manos sudan sin control. Así que voy a resolver esto… no sé cómo, pero lo voy a resolver.

Fui corriendo a mi casa para buscar algo que impresionara. Como dijo que el lugar era muy elegante, obviamente necesitaba verme bien. O sea, era Jack. Jack Smith. El chico más guapo y más popular de toda la uni… bueno, en realidad, el segundo más popular.


De repente, escuché cómo el motor de un auto se apagaba y luego el sonido de las llaves entrando en la cerradura de la puerta.

—¡Ya estoy en casa! —gritó.

—¡Bajo enseguida! —respondí.

Ahí estaba él, parado con esa sonrisa estúpida que para todo el mundo era la más bella, pero para mí… para mí era la sonrisa más falsa de mi mejor amigo.

—Hola, tonto —lo saludé con la mano, como si fuera un niño pequeño.

—Hola —me respondió del mismo modo—. Oye, ¿por qué siempre me tratas así de grosero? —dijo al darse cuenta de cómo lo había llamado—. ¿No puedes ser más amable? No sé, algo como “hola, Will” o “¿cómo has estado, William?” o algo así.

—¿Qué? ¿Quieres que te diga Sir William Brown? ¿Cómo ha estado el trabajo el día de hoy? —dije fingiendo que estábamos en el año 1600, como si fuéramos dos nobles compartiendo ideas. Incluso yo me sorprendí de lo burlona que soné.

Él empezó a reír. Esa risa sí era verdadera, no como cada sonrisa vacía que ofrecía a los demás. Esa sonrisa y esa risa eran reales… y eso a mí me hace feliz.

—Estuvo bien, creo —dijo aun riéndose.

Cuando escuché la palabra “creo”, se me heló la sangre.

—¿Cómo que “creo”? —pregunté sin apartar la mirada.

—Luego te cuento —respondió mientras se acercaba. Me tomó de los hombros y, muy delicadamente, agregó—: No te preocupes, si llegara a pasar algo, serías la primera en saberlo. Ahora mejor cuéntame de tu día —dijo mientras se quitaba el abrigo y los zapatos.

Y entonces lo recordé: Jack. Lo había olvidado por completo.

—Jack me invitó a comer —le conté emocionada. —¿Me estás jodiendo, verdad? —dijo con un tono de incredulidad muy fingido. —No seas malo, sabes bien que me ha gustado desde que empecé la uni. Además, es uno de los más guapos ahí. —¿Pensé que yo era el más guapo? ¿Ya me destronaron? —respondió con ese aire de superioridad que siempre usa para bromear. —Tú eres el más guapo, ¿cómo? No lo sé, pero todos piensan que eres el hombre más hermoso que existe —dije con una sonrisa irónica.

No lo sé, Will. Sí, es guapo, pero no entiendo por qué todos piensan que es el hombre más guapo. Para mí hay gente mucho más atractiva… como por ejemplo Jack, Jack, Jack… ¿ya dije Jack?

Quizá sea porque prácticamente crecimos juntos. Sí, tal vez por eso no veo al “maravilloso William Brown” como alguien guapo: porque lo he visto en sus peores y mejores momentos. (Prefiero no recordarlo. Una palabra: asco).

Will ha sido mi mejor amigo desde que tenía tres años. Se había mudado al vecindario con su familia adoptiva (sí, Will es adoptado, ¿y qué?) y yo me mudé a la casa de al lado con mis papás y mi hermano mayor, Liam. Con el tiempo, nuestras familias se hicieron cada vez más cercanas, hasta que se volvieron inseparables. ¿Y Liam? Bueno… se casó con la hermana de Will. Cosas de la vida, ¿no?

—Oye, enana —me llamó con ese apodo que tanto detestaba. Me lo puso un año antes de graduarnos de la preparatoria. Solo se fue dos semanas y, en ese tiempo, logró sacarme una cabeza de altura. Y pues… al lado de él parezco un enano. —¿Qué? —dije molesta, claramente cayendo en su provocación. —¿No tenías una cita? —preguntó alzando una ceja.

Mierda. Se me había olvidado otra vez. ¿Cómo es posible que con este hombre siempre parezca que tengo TDA?

—¡Claro! Jack —dije mientras subía corriendo las escaleras y entraba a mi cuarto a ver qué ponerme.

Will se quedó abajo, en la cocina. Creo que estaba tomando agua… pero bueno, a lo que iba: no sé qué ponerme.

—Will —dije con un tono tan dulce que delataba mis verdaderas intenciones. —¿Qué quieres? —respondió, sabiendo perfectamente que ese tono lo usaba para pedir favores. Me conoce demasiado. —Ayúdame —dije, igual de dulce. —No, no y no —respondió él.