Cuando se acabe el verano

All Rights Reserved ©

Summary

Antes de mudarse a una nueva ciudad, los padres de Nicol decidieron regalarle las últimas vacaciones en una isla lejos de todo lo que conocía. Allí, entre playas, noches cálidas y libertad, conoció a Neithan un chico que la desarmó en cuestión de horas. Conectaron demasiado rápido... y demasiado fuerte. Tanto, que lo que pasó entre ellos en aquella isla parecía destinado a quedarse en ese verano Pero el destino tenía otros planes. Al volver y empezar en su nueva universidad, Nicol queda helada: Neithan está allí. El mismo que la hizo sentir viva El mismo… pero con novia. Lo que debía ser un recuerdo se convierte en una tensión peligrosa: miradas que queman, secretos que pesan y un deseo que ninguno sabe controlar. Porque por más que intenten alejarse, siempre vuelven a encontrarse. Entre culpa, atracción y verdades que duelen, tendrán que elegir entre lo correcto… y lo que realmente quieren. ¿El final? Ni ellos lo saben. Y tú estás a punto de descubrirlo.

Genre
Romance
Author
Nia
Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

La última noche de mis vacaciones

No podía creer que, en serio, ya fuera la última noche aquí. Una semana de vacaciones con mi familia, una semana para intentar convencerme de que esto era justo lo que necesitaba antes de empezar de cero.

Nueva ciudad, nueva vida y la carrera de mis sueños.

Pero mientras metía mis sandalias en la maleta, mi hermana menor asomó la cabeza por la puerta con una sonrisa de esas que ya conozco demasiado bien.

—¿Aún te vas a quedar aquí? —preguntó en su tono dramático—. Es la última noche, Nicol. Todos vamos a la reunión de la playa.

—Todos menos yo… —le lancé una mirada de advertencia—. Mañana tenemos que irnos temprano, y tampoco es que tengan muchas ganas de estar sudando a esta hora.

—¡Oh, venga! —se dejó caer sobre mi cama—. Dicen que va a haber fogata, música en vivo y juegos. ¿Qué más vas a hacer, dormir?

La miré por un momento en silencio y luego bufé porque claro… quizás necesitaba esta noche, un cierre, algo que me hiciera sentir que de verdad estaba dejando atrás todo lo viejo para empezar con lo nuevo.

—Está bien, pero solo por un rato. En serio necesito descansar —cedí mientras ella daba un grito victorioso.

Dos horas después, ahí estaba yo. El cielo estaba teñido de tonos naranjas y el sonido del mar se mezclaba con risas, música y el crujir de la fogata enorme en el medio de la playa.

La brisa olía a sal y a verano, y aunque había dicho que solo iría un rato, terminé quedándome más de lo planeado.

Mi hermana no duró mucho a mi lado; desapareció con los nuevos amigos que había hecho en cuanto llegamos, así que me quedé sola, observando cómo la gente bailaba descalza, cómo las luces de las antorchas se reflejaban en las olas.

Y entonces hicimos contacto visual.

Apoyado en una tabla de surf, camiseta negra, sonrisa fácil , había un chico .Mirada demasiado segura para mi gusto… aunque no se podía negar que era realmente guapo.

Genial. Otro más creyendo que puede conseguir lo que quiera con una sonrisa bonita.

Me giré, decidida a ignorarlo, porque las miradas cada vez se volvían más constantes y comenzaban a ponerme incómoda, pero no di muchos pasos cuando escuché una voz a mi espalda:

—No sabía que las chicas venían solas a las fiestas.

Rodé los ojos antes de girarme.

—Y yo pensaba que los chicos ya no soltaban esas frases tan patéticas.

Él sonrió, divertido.

—Tienes razón —se aclaró la garganta— Déjame empezar de nuevo, me llamo Neithan.

—Nicol.

—Bonito nombre —me observó un segundo más con esa calma molesta de quien sabe que está llamando la atención—. ¿Estás aburrida, no?

—Un poco.

Él soltó una risa suave, una de esas que parecen peligrosas sin saber por qué.

—Oh, esa es mi canción favorita —se quedó un segundo escuchando—. ¿Quieres?

Sonreí; no me negué. Después de todo, no estaba haciendo nada.

Las canciones eran variadas. No hubo nada de tocarnos o de pegarnos, solo bailábamos al estilo libre. No daba los mejores pasos, pero me hizo reír bastante.

El tiempo pasó realmente rápido y, cuando la playa empezaba a vaciarse, ahí seguíamos nosotros dos, entre sarcasmos, piropos realmente malos y algunas chispas que empiezan sin aviso.

Ni siquiera recuerdo en qué momento dejé de sentirme incómoda; solo sé que, de pronto, estábamos caminando cerca del agua, con los pies mojándose en la orilla, hablando de cualquier cosa.

Me habló de hace cuánto vivía en esta isla, que había salido solo dos veces: una a Cuba y otra a Canadá. Habló tanto de él, y a mí me gustaba escucharlo.

—¿Entonces me dijiste que… veterinaria? —dijo en tono burlón—. No te imagino ni siquiera acariciando a un perro.

Reí.

—¿Y qué te imaginas?

—Algo más… —se quedó pensando— ¿salvaje? —sus ojos brillaron al decirlo.

No supe si sonreír o tirarlo al mar. Tal vez las dos cosas.

El aire se volvió distinto. Nos habíamos alejado tanto de la playa que solo nos iluminaba la luz de la luna.

Este tipo era un idiota… pero no podía engañarme: me encantaba. A veces podía ser perfectamente romántico y, a veces, jodidamente insoportable. Pero es que su forma de mirarme me ponía difícil la parte de quitarle los ojos de encima.

Entonces, esa noche se volvió un borrón de fuego, arena y una promesa vacía.

Esto se queda aquí.

Solo por el cierre de verano.

Pero cuando abrí los ojos al amanecer, él ya no estaba ahí. Solo su camiseta tirada sobre la arena y el sonido del mar despidiéndose.

En el fondo me picó algo.

Pensé que se despediría.

Después de todo, le había entregado mi piel.



Hola, espero de todo corazón que te haya gustado este primer capitulo prometo que vengo con toda. Si llegaste hasta aqui espero me apoyes. Nos vemos en dos dias para nuestro segundo capitulo.💣❤️‍🩹