Capítulo 1
Te extraño mucho, tal vez mucho más de lo que debo... He tenido esta sensación de vacío desde que ya no estás y no paro de pensar de si alguna vez eh cruzado tu mente...
4 de Diciembre de 2005
Nos conocimos justo en mi cumpleaños 18, recuerdo que ibas muy apurado y balbuceando cosas, yo estaba sentada cerca del lago que estaba en la preparatoria.
Estaba agachada cerca del lago, los sonidos que habían en su cabeza eran más ruidosos que lo s de su alrededor, de vez en cuando fruncía en ceño por uno que otro recuerdo que se le venía a la cabeza, estaba muy perdida en sus arrepentimientos y nostalgia. Y entonces, llegó él, también muy perdido en sus pensamientos para darse cuenta de lo que ocurría a su alrededor, con la mirada perdida en el cielo y el semblante serio.
De pronto para infortunio empapada salió de su trance de reflexión, tenía agua hasta en la orejas, tosiendo muy fuerte por haber tragado agua sucia (con desechos de peces y patos), y el cayendo boca abajo como si hubiese querido darse un chapuzón intencional, cuando el agua lo despertó, rápidamente trato de secarse la cara con una mano y llevarse los mechones de pelo en su cara hacia atrás, se levantó y muy avergonzado sin cuidado la agarro de un brazo y la subió.
¿Estás bien? - preguntó muy apenado y aún sujetándola del brazo sin cuidado.
Con incredulidad subió su rostro empapado para verlo, un poco molesta y con ironía contestó. - Estoy perfecta de hecho, tenía mucho calor.
Y te inmediato, la soltó.
Ella volvió a salir del agua, se pasó una mano en la cara en un intento de secarse el rostro y suspiró frustrada.- ¡La cereza del pastel!
Ambos saliendo del agua con cierta distancia, él la vio aún avergonzado se mordió el labio inferior y con una mano en su nuca dirigió su cuerpo en dirección a ella.- Yo.. lo siento mucho, estaba un poco distraído y realmente no me di cuenta de que estabas aquí.
Ella escurriéndose el cabello se volteó en dirección a él dejando un gran suspiro antes de verlo.- Tranquilo, no pasa nada... fue un accidente.
Analizando un poco la situación se detuvo levemente en el inusual uniforme que ella llevaba, tono azul oscuro, botones en dorado inusuales.... Sí, el de el Colegio Técnico de Magia Metropolitana de Tokio. - ¿Tu... estudias aquí? - Preguntó con curiosidad.
Aún viendo el desastre que ahora era, esa pregunta la saco de donde sea que estaba su mente y con un movimiento rápido lo miró a la cara y luego se vio el uniforme, puso sus manos en su cabeza frustrada y le dio la espalda. - Mierda estoy hecha un desastre.. se supone que hoy era mi primer día aquí ¿y ahora que se supone que haga?
Él la tomó de la mano y la llevó con él mientras comenzaba a caminar hacia las instalaciones, confusa ella se dejó llevar, mientras veía con detalle las instalaciones, era un lugar casi precioso, la estructura, los campos verdes y privados, el sonido de los demás estudiantes, el agua que fluía y uno que otro entrenamiento que se escuchaba, de pronto se detuvieron en seco en una de las que parecía ser una habitación, el tocó la puerta tres veces, una chica de pelo corto y castaño, delgada de piel clara y con los ojos un tanto grandes, salió de la habitación y vio al chico con una ceja levantada.
Shoko! tan reluciente como siempre! - Dijo él para después abrazarla de con intenciones de molestarla, a lo que ella respondió apartándolo en forma de protesta.
¿Ahora que bicho te pico o en qué problema de metiste Suguro? - preguntó finalmente quitándoselo de encima y desviando su mirada a quién lo acompañaba y con descaro y mucha curiosidad la miró de arriba hacia abajo.
Ella es una amiga! ehhh - Se agachó un poco y le susurró - ¿Cuál es tu nombre?.
Mirando a Shoko y un poco intimidada contestó en otro susurro - Seiko...
Este se incorporó y sonriendo miro a Shoko - Seika!, verás tuvimos un pequeño accidente... como verás estamos totalmente empapados y viéndolas, creo que ambas son de la misma talla, me preguntaba si podrías considerar prestarle uno de tus uniformes y secarla un poco, solo por hoy que es su día de inducción.
Shoko lo miró con sospecha y luego la volvió a ver a ella, le sonrió y con cuidado la tomo de la mano. - Ven, te ayudaré, y discúlpame si este - viéndolo molesta, para volver a verte un poco apretando los dientes y con un tono molesto - bruto, te causó algún inconveniente, justamente mis otros uniformes están secos.
Ambas entrarón a la habitación de Shoko, cerrandole la puerta en la cara al chico que la había empapado y luego acompañado, y la misma comenzó a buscar uno de sus uniformes para Seiko. - Tengo una toalla de sobra en el baño, si deseas puedes secarte con ella, también tengo una secadora por si quieres arreglar tu cabello, oh, y también tengo un poco de maquillaje de sobra por si quieres retocarte, yo no suelo usarlo, no te preocupes - Dijo, a lo que Seiko se adentró al baño, encontró la toalla que Shoko le había indicado, comenzó a desvestirse y secarse lo más que pudo, se ajusto el uniforme que amablemente le habían ofrecido, conecto la secadora y se comenzó a arreglar. Finalmente salió del baño y Shoko sonriente la miró. - Vaya, eres bastante. bonita, hace un rato pensé que eras la llorona.- Y volvió s sonreír.
En unos minutos es mi inducción.. tenía miedo de presentarme hecha un desastre, muchísimas gracias Shoko.- Sonriente le contestó.
¿Seiko verdad?, Lindo nombre por cierto, no te preocupes, no es nada, ese idiota de Suguro junto al otro chiflado de Satoru suelen meterse en "incidentes" muy a menudo, de ahora en adelante me puedes considerar como una amiga si te parece. - Sonrió.
El corazón de Seiko se sintió cálido ante tan dulce forma de ser, el mismo le provocó una sonrisia y en un acto impulsivo, la abrazó.-Muchas gracias, en serio. - Shoko le devolvió el abrazo sonriente, presintiendo un poco de soledad el Seiko.
El día transcurrió con normalidad, Shoko acompaño a la nueva por los pasillos de la preparatoria, claro, silenciosamente examinándola. - ¿Puedo preguntar por qué tu inducción tan tardía?, quiero decir, entras realmente tarde, prácticamente estás entrando en el mismo grado que nosotros aún con todo lo que vimos y tu no... - Pregunto caminando a su lado.
Es algo complicado, digamos que me transfirieron, no es que me haya saltado todo el semestre. - sonrió - yo pensaba salirme de esto... pero fui muy cobarde para hablar, así que aquí estoy. - explicó para luego bajar la mirada.
finalmente luego de un largo día de inducción, se le mostraron; los salones, las áreas de entrenamiento, sala de reuniones, y finalmente, su habitación. Al instalarse, se cambio de ropa y se puso una pijama: camisa manga larga negra y pantalones afelpados de piñas, sentía que no había dado una buena impresión o que habían personas que se creían superior.. eso le aterraba, salió un momento de su habitación y se sentó en le filo del suelo del pasillo y se quedó viendo la luna...