Capítulo 1: Desde que llegaste
1. Nunca supe que te estaba esperando
Antes de ti, el mundo no dolía, pero tampoco brillaba.Mi vida era un hilo, pero sin trama ni puntada.Entonces llegaste, como un viento que no avisa,y sin decir palabra, cambiaste toda mi prisa.No sabía que el amor tenía tu silueta,ni que el calor podía llevar tu chaqueta.Nunca te busqué, pero igual te reconocí,como si al nacer, ya llevara un poco de ti.
2. Desde que estás, sonrío distinto
Hay una curva nueva en mi risa desde que llegaste,una que no se va, ni cuando el día es desaste.Tu voz la enciende, tu presencia la prolonga,y aún en mis días grises, es tu luz la que me asombra.No sé explicarlo con ciencia ni razón,pero tú eres el sol que nació en mi estación.Desde que estás, algo brilla sin motivo,y aunque no lo veas... por dentro sobrevivo.
3. Tus ojos fueron mi primera casa
No fue tu voz ni tus palabras la que me anclaron,fueron tus ojos... que sin hablar, me habitaron.Allí me sentí niña, segura y sin defensa,como si toda mi historia cupiera en tu presencia.Desde entonces, no hay lugar más cierto que mirarte de cerca, aunque el mundo esté incierto.Tus ojos no miran... tus ojos me abrazan,y en ellos aprendí que hay casas que no se arrasan.
4. Te soñé antes de conocerte
Te vi sin verte, amor, en sueños que no entendía,eras sombra y melodía en la noche más vacía.Ahora que estás, todo encaja, todo tiene sentido,eras tú el susurro que mi alma había oído.Quizá el destino tejía hilos sin que yo supiera,quizá mi corazón ya te esperaba afuera.No me importa el tiempo ni todo lo que perdí,si al final del camino... siempre estabas ahí.
5. Mi corazón aprendió a escribir tu nombre
Antes de ti, mi corazón escribía en tinta gris,palabras rotas, nombres que no quise decir.Pero desde ti, cada latido es verso nuevo,una sinfonía suave, sin apuros, sin relevo.Tu nombre se volvió idioma en mi pecho,y en cada letra, te siento aún más cerca, más derecho.Si alguna vez dejo de hablar o de existir,que mi corazón, por ti... no deje de latir.