๐๐๐ฉรญ๐ญ๐ฎ๐ฅ๐จ รบ๐ง๐ข๐๐จ
Los rumores corrรญan rรกpido. Niรฑos, adultos y ancianos aseguraban haber visto un monstruo en el bosque, algo cerca de una construcciรณn. La gente creyente se escandalizaba, mientras que los ateos lo descartaban como puro invento.
ยฟY acaso lo era?
Elisa se lo preguntaba una y otra vez. Si se metรญa en el bosque, ยฟpodrรญa conocer al mismรญsimo monstruo?.
Su madre siempre decรญa que la curiosidad era un arma de doble filo, pero esa frase quedรณ en el aire cuando decidiรณ ir en busca de su propia experiencia.
Su curiosidad floreciรณ cuando, en su grupo de amigas, todas ya tenรญan una historia con รฉl. Camila dijo que era rojo y poseรญa colmillos. Daniela jurรณ haber visto una lengua de serpiente salirle de la boca.
ยฟY ella? Nada. Ni una anรฉcdota. Ni una sombra.
No le habรญa importadoโฆ hasta que todas empezaron a hablar del tema sin pausa.
Cuando llegase, ยฟQuรฉ encontrarรญa? ยฟAlgรบn fantasma? ยฟUna broma? Se morรญa por saber, por formar parte de los que habรญan visto para luego contar.
Al llegar al punto donde la criatura supuestamente se hacรญa presente, observรณ con cuidado. No habรญa nada extraรฑo, pensรณ, el bosque estaba sereno, el olor a tierra hรบmeda llenaba el aire y los pรกjaros cantaban con fuerza, como normalmente lo hacรญan. Esperรณ horas, hasta que el cielo se volviรณ naranja y anunciรณ el atardecer. Entonces suspirรณ, resignada. Serรญa solo eso: un rumor.
Emprendiรณ el regreso, algo desilusionada.
Pero mientras caminaba por el sendero tranquilo, escuchรณ pisadas que no eran suyas. Pasos detrรกs de ella. Pesados. Cercanos.
Se convenciรณ de que quizรก era un vecino y girรณ sobre sus talones.
A lo lejos, vio la sombra de una figura humanaโฆ con cuernos.
Inmรณvil. Observรกndola.
Su corazรณn se acelerรณ tanto que parecรญa querer escapar sin ella. Las piernas se le endurecieron como si el suelo la hubiera atrapado.
โCORRE.โ
Lo pensaba, lo suplicaba, pero su cuerpo no respondรญa.
La sombra seguรญa quieta. Silenciosa.
Cuando por fin recuperรณ el control de sus piernas, comenzรณ a caminar. Despacio primero.
Hasta que escuchรณ, demasiado cerca, el crujido de una rama rota por una pisada.
El pรกnico le incendiรณ los mรบsculos y sus pasos se volvieron torpes y desesperados.
โDios mรญo"
"ยกDios mรญo!"
"ยกDIOS MรO!"
Las lรกgrimas que se le escapaban le nublaban la vista. โDebรญ haber escuchado a mi madreโฆโ, pensรณ. Le resultรณ extraรฑo cรณmo solo en los momentos mรกs crรญticos recordamos las advertencias que ignoramos. Ya ni siquiera recordaba por quรฉ querรญa conocer al monstruo.
Tropezรณ con la raรญz de un รกrbol y cayรณ de rodillas. Un golpe seco, una roca, y la herida se abriรณ en su piel. Intentรณ levantarse, fallรณ por el dolor, y terminรณ hecha un ovillo, suplicando sin aliento:
โMonstruoโฆ perdรณname la vidaโฆโ
Los pasos la alcanzaron. Se detuvieron demasiado cerca y, aguantando la respiraciรณn, Elisa ya esperaba lo peor.
Entonces una voz femenina, casi melodiosa, hablรณ:
โCriatura nacida de la vida mismaโฆ yo no debo perdonarte nada, solo espero que respetes mi bosque.โ
Elisa alzรณ la mirada. Su respiraciรณn se atascรณ en la garganta. El sudor frรญo le recorrรญa la espalda.
La figura sin rostro que habรญa logrado ver antes tomรณ forma ante sus ojos. La criatura tenรญa aspecto humano, pero no lo era. Sobre su cabeza llevaba cuernos de cabra; de sus ojos rojos caรญan lรกgrimas oscuras; alrededor del cuello lucรญa un collar de ramas con espinas. Sus hombros estaban cubiertos de musgo y hongos. Y donde debรญa haber una boca, habรญa un pequeรฑo arbusto de rosas, cuyas espinas se clavaban en sus mejillas y dejaban surcos de sangre que bajaban por su mentรณn.
Aun asรญ, no emanaba amenaza.
Emanaba una especie de tristeza antigua.
Eraโฆ aterradoramente majestuosa.
โยฟQuรฉ eres? โlogrรณ preguntar.
La criatura posรณ sus ojos en su rodilla herida. Se inclinรณ con delicadeza y la tocรณ apenas. Una caricia. El dolor desapareciรณ.
La herida tambiรฉn.
โSoy el Dios del bosque โdijo con voz melodiosa, juvenil. Las rosas se agitaban con cada palabra pronunciadaโ. No busco castigar ni asustar. Solo cuidar lo que necesita ser cuidado.
โยฟLo que necesita ser cuidado? โmurmurรณ Elisa, ya mรกs tranquila.
โSรญ. Aquello que no puede comunicarse como ustedes o como yo.
La criatura se girรณ para marcharseโ. Tal vez existan las seres que mencionan ustedes, demonios, monstruos, incluso el diabloโฆ pero no estรกn aquรญ. Son parte de ustedes. Los humanos les dieron vida. En mi mundo no existen.
No aรฑadiรณ nada mรกs. Se alejรณ con un paso tambaleante, y antes de desaparecer entre los รกrboles, Elisa notรณ que en vez de pies poseรญa unas grandes pezuรฑas.
โEntoncesโฆโ
โยฟLos monstruos quiรฉnes son?โ
โยฟLos humanos?โ
Negรณ con la cabeza. Ella no era mala. La criatura debรญa estar equivocadaโฆ ยฟno?
Se levantรณ y caminรณ hacia su casa. Al principio nerviosa, luego un poco mรกs firme. Por ahora sรณlo querรญa salir de este lugar.
Llegรณ al punto de partida.
Parte del bosque habรญa sido talada. La construcciรณn del shopping โla misma que se habรญa detenido por el supuesto monstruoโ habรญa dejado cicatrices visibles. La escena la abrumรณ; bajรณ la mirada para pensarโฆ
Y entonces lo viรณ.
Un nido caรญdo. Pichones muertos. Pequeรฑas gotas de sangre alrededor de los cuerpos diminutos.
Debieron morir por el impacto.
La idea cayรณ en ella como una piedra helada.
La gente hablaba de un monstruo acechando entre los รกrboles. De un enemigo. De un mal oculto en el bosque.
Elisa mirรณ hacia las ruinas de รกrbolesโฆ
y por primera vez dudรณ.
No sabรญa si el mal venรญa del bosqueโฆ
o iba hacia รฉl.