Un "buen comienzo"
Advertencia. Historia con contenido sexual (Esta historia tendrá contenido sexual o grosero, fetiches, furry, violación, etc... Si no te gusta este tipo de cosas no sigas leyendo) esta historia solo esta con el hecho de entretener, el siguiente contenido solo es ficticio y se debe quedar ahí
Narra Apolo
Apolo: ¡Mierda! ¡Llegare tarde! -dije preocupado-
Hola a todos, y discúlpenme por mi prisa, es que voy a llegar tarde a la preparatoria, lo cual no quería que pasara, les daré una pequeña introducción lo más rápida posible ¿Bien?
Mi nombre es Apolo soy un chico Cobra antropomórfico de 18 años que mide 1,98 m de alto y vive en una sociedad mezclada entre furrys y humanos, suena normal ¿Verdad?
Pues la verdad es que no lo era, la corrupción política estaba a la orden del día, la pobreza era mucha y sin mencionar a los criminales los cuales incluso parecían no tener miedo a la hora de asaltar en el día, la vida en esta ciudad se podría describir como una porquería si eras de clase baja, los de clase media al menos tenían del como sostener sus casas mientras que los de la clase alta se aprovechaban de los otros dos
¿Era malo? Sí, pero al menos cada uno se ganaba la vida de forma justa. Oh bueno, en su mayoría. Mi vida al igual que los demás no fue fácil, yo fui adoptado por una prostituta la cual me encontró en un callejón cuando era pequeño, así como algunos no tenían padres o madres yo no tuve a ambos y solo tuve a la señorita Rosie, la cual a pesar de sus problemas económicos me ayudo por lo que estoy muy agradecido con ella… Por cierto, Rosie es una Zebra
Ahora yo. Verán, cuando estuve creciendo ciertas partes de mi cuerpo se estiraron y crecieron más de lo que deberían, esto llevo a que tuviera pantalones más grandes para que no se notara el gran bulto que colgaba entre mis piernas, pero a medida que crecía mi cuerpo esa parte de este crecía más y cuando fuimos a un doctor para que me revisaran, al parecer este había dicho que yo era uno entre tres millones de ser el afortunado de tener genitales muy dotados
Después de varios años ya era imposible ocultar el bulto entre mis piernas por lo que deje de darle importancia, claro que aún me seguía poniendo pantalones, pero el bulto bajo estos era demasiado notable
Durante ese momento de infancia sufrí por matones y burlas, lo cual pude soportar aunque el rencor que tenía por todos ellos ahora estaban en lo más profundo de mi mente, tal vez ya no me sentía tan molesto como antes, pero eso no evita el rencor que aún tengo guardado dentro de mi
Aunque hubo un momento que por poco exploto en ira y fue cuando los maestros creyeron que yo era una mala influencia para el resto de jóvenes, esto debido a mi cierta parte dotada de mi cuerpo, no es mi culpa que los maestros machos tuvieran envidia de mí, mientras que las maestras hembras solo me miraban con asco y pensando que era una clase de pervertido, pero por suerte pude mantenerme de la institución sin que me echaran ya que la señorita Rosie le explico de mi condición a la directora
Fue bueno pero igual no quería ir a esa estúpida preparatoria, aunque no tenía opción, éramos pobres y la señorita Rosie hacia todo lo posible para pagar todas mis cosas, como los útiles escolares, le debía tanto a la señorita Rosie que sentía que no la podía decepcionar
Por lo que soportando los golpes y burlas de los otros estudiantes, como los maltratos de los otros profesores, los cuales me obligaban a limpiar el salón o hacer planas, pude llegar hasta el último año
Estaba en el mes de enero, lo que significaba que solo debía soportar otro año más de clases y toda esta mierda acabaría, solo había un pequeño problema… Ya iba tarde a mi primer día de clases, oh y si preguntas. Sí, estoy yendo lo más rápido que pueda, pero debido al gran bulto de mí entrepierna en vez de correr pareciera que en verdad estoy corriendo rápido
Uff ¿Dios acaso me dio este dote para ser su mejor guerrero? Porque si era así vaya que si dolía mucho al momento de correr. Pero bueno, dejando eso de lado si me permiten debo ir a mi salón ahora que he llegado a la preparatoria
Narrador
En cuanto el chico Cobra llego a la preparatoria trato de ir lo más rápido por los pasillos del lugar hasta que a lo lejos vio una de las puertas de los salones entre abiertas, mirando hacia el lado de la puerta Apolo pudo ver que era su salón gracias al pequeño letrero que tenía este al lado de la puerta
Apolo: ¡Esperen! ¡No cierren!
Fue lo que dijo el chico cobra tratando de llegar lo más rápido posible, pero justo cuando creía que iba a pasar la puerta esta se cerró de golpe haciendo que Apolo choque contra esta de forma abrupta
Apolo: (Creo que hoy no será mi día) -pensó con dolor mientras se deslizaba por la puerta hasta caer al piso-
Debido al estruendo del choque alguien abrió la puerta desde el otro lado, pero para su mala suerte, en vez de haber sido un estudiante fue su maestra Candy, no te dejes engañar por el nombre porque la maestra Candy al igual que apolo era una Cobra, solo que a diferencia de este en vez de tener colores verdes esta tenia colores oscuros siendo una Cobra casi completamente negra
En cuanto Apolo miro hacia arriba aun algo aturdido pudo ver a su maestra, esta tenía un cuerpo bien construido muslos bien formados, con anchas caderas y cuerpo delgado con una cola la de Cobra la cual mantenía perfectamente limpia, sus labios carnosos y oscuros por el labial que siempre usaba le daban un toque algo atrevido, pero lo que realmente destacable fue fueron las ¡Enormes! Sandias que colgaban del pecho de la maestra Candy
Para Apolo la maestra Candy era alguien que podían dejar en vergüenza a su maestra de educación física y a la directora con esos dos grandes melones, sin mencionar que la maestra Candy también era muy alta dándole un aura de dominancia que jamás había visto en otra mejor que no sea la maestra de educación física
Candy: Oh, es usted señor Apolo -dijo ella con indiferencia-
En cuanto su maestra hablo Apolo salió de su trance mientras trataba de no sonrojarse y evitar que toda su sangre caliente se vaya a su entrepierna, en cuanto este se calmó se puso de pie mientras se frotaba la cabeza aun por el choque que tuvo contra la puerta
Apolo: ¡Buen día maestra Candy! Lamento mi demora -algo avergonzado-
Candy: Sabes, no te dejaría entrar por llegar unos segundos tarde -con una mirada seria-
Apolo: (Ay no) -pensó con pánico-
Candy: Pero… como es el primer día de clases lo voy a dejar pasar -dijo moviendo la mano con desdén- solo por esta vez, estoy siendo amable señor Apolo -mirándolo de forma directa-
Apolo: -suspirando de alivio- gracias maestra, de verdad se lo agradezco mucho -con una pequeña sonrisa-
Pero antes de que pudiera entrar la maestra Candy lo sostuvo con algo de fuerza en su brazo haciendo que Apolo salte de sorpresa por el fuerte agarre, luego noto como el rostro de la maestra Candy se acercaba hacia el suyo con una mirada amenazante
Candy: Y más vale que te comportes como el año pasado y no andes de pervertido
Apolo: Ay, tranquila maestra Candy. Además, ya le dije que no era un pervertido ¡Es mi condición que crean eso! -dijo algo molesto al final-
Candy: Como sea -la ignora mientras suelta su brazo- ahora pase y tome un asiente en silencio sin molestar a los demás
Apolo: Si maestra…
Narra Apolo
En cuanto ambos entramos levanto mi cabeza para notar como el resto de la clase me miraban con burla, muchos de estos ya los había conocido en años anteriores, aunque había notado que había dos caras nuevas, una era la de una tigre y el otro era un lince, quien para mi desgracia este último se había juntado con Thompson
Thompson era el matón de la escuela, ya ha tenido problemas antes y él ya había estado en dirección varias veces cumpliendo castigos. Thompson era un toro de 2 metros de alto y si bien mi maestra media la increíble cantidad de 2,30 metros de alto no era alguien que se pusiera contra Thompson
¿La razón? Es que Thompson era un toro por lo que ese cabron parecía tener más esteroides que músculos, en pocas palabras: ere el musculoso del salón pero era un idiota de primera clase mundial
Sin decir nada o evitar provocar algo me fui lo más rápido posible a los asientos de atrás, mire por un momento a la nueva la cual era la tigre, esta estaba en su celular ignorando el mundo a su alrededor, como si no le importara nadie, o al menos eso creía, volví mi vista al frente y cuando llegue me acomode en el asiento de forma lenta debido al gran tamaño del bulto en mi entrepierna. En cuanto me senté note como algunos me miraban, incluso la maestra aun me miraba en desconfianza por lo que suspire… Sabía que este año iba a ser una mierda
Luego de unos segundos la maestra comenzó con la presentación cada vez que iniciábamos un nuevo año, obviamente la maestra Candy presento a los nuevos pero la verdad preferí no prestarles atención, de igual forma sentía que ellos no se iban a llevar bien conmigo
Después de terminar la introducción la maestra nos dio nuestros nuevos horarios así como las horas y el momento en que debía presentarse todos en clase, al ser inicio de año escolar al principio las cosas serían relajadas por lo que muchos estudiantes ya estábamos en el patio de la preparatoria, incluyéndome. Cuando saque mi bandeja y fui a la cafetería rápidamente me dieron mi parte de la comida, el sabor no era tan bueno pero peor es nada, así que decidí buscar algún lugar alejado en donde comer en paz
Justo cuando creí encontrar un lugar perfecto para comer tranquilo escucho una voz detrás mío, una voz que no quería escuchar apenas comenzando el año escolar
Thompson: Vaya, vaya pero si no es el bolas de boliche -dijo en un tono burlón-
Apolo: (Al menos las tengo más grandes que tu bolas de canica) -pensé con enojo para luego verlo con una sonrisa nerviosa- ¡Ey! Que tal… Thompson, es bueno verte de nuevo ¿Listo para el año escolar?
Thompson: Por supuesto imbécil jajaja
Mirando atrás de Thompson pude ver a su grupo de matones el cual era un Hipopótamo que era e gordo del salón, un leopardo que a pesar de ser igual de atlético que Thompson este solo lo podía superar en velocidad y al chico nuevo el cual era el lince
Apolo: Espera Thompson -dije deteniéndolo por un momento-
Thompson: ¿¡Que!? -me dijo molesto-
Apolo: Mira, sé que no nos llevamos bien pero qué tal si podemos iniciar bien el año -le dije aun con mi sonrisa nerviosa- ¿Amigos? -dije mientras le extendía una mano para estrecharla-
Thompson:…
Okey, quizás esto es lo más raro que me había pasado, pero al ver la mirada de incredulidad de Thompson hizo que me sintiera algo nervioso, solo para luego sentirme incomodo al ver como estallaba en risa junto con sus colegas, aunque el lince no parecía entender del todo la situación
Thompson: ¡Jajajajaja! ¡En serio crees que seré amigo de un fenómeno como tú! ¡Jajajajaja! ¡Que buen chiste! ¡Jajajajaja!
Y con eso ellos se fueron riendo pero no sin antes de que Thompson agarrara la bandeja de mi comida y me la tirara hacia la cara, decir que fue humillante era quedarse corto, ahora todos los que estaban en la cafetería se estaban riendo, yo por otro lado solo solté un suspiro mientras me agachaba para recoger la comida que aun podía salvar y que estaba sobre la bandeja
Apolo: (Viendo el lado bueno al menos no me golpeo) -pensé con algo de alivio-
Narrador
En ese momento la maestra Candy estaba entrando a la cafetería por un pequeño refrigerio. Thompson al ver esto no desaprovecho la oportunidad, cosa que notaron sus compañeros y sonrieron con malicia, agarrando un poco de la comida de su bandeja Thompson la arrojo sobre la maestra
Cuando la maestra Candy sintió algo impactar contra su espalda y manchar su ropa hizo que se diera la vuelta de forma rápida para encontrar el responsable, su mirada de furia hizo que más de uno se sintiera intimidado y cuando noto a Thompson señalando a una dirección con algo de nervios pudo ver al “culpable” por lo que no dudo en ir hacia este
Candy: Señor Apolo -dijo la cobra más alta llamando la atención del otro el cual parecía sorprendido en verla-
Apolo: ¿Maestra Candy? ¿Sucede algo? -confundido y nervioso-
Candy: Oh no es nada -dijo con claro sarcasmo- solo me gustaría saber del porque le parece tan gracioso lanzarle comida a su maestra
Apolo: ¿Qué?
Molesta por el asunto la maestra Candy le siseo haciendo que Apolo se sienta un poco intimidado por el caso de advertencia
Candy: Sss te quedaras en el salón hasta la ultima hora y lo limpiaras ¿Entendido?
Apolo: P-pero maestra…
Candy: ¿¡ENTENDIDO!? -furiosa-
Apolo: Si… maestra -respondió con la cabeza agachada-
Candy: Bien, ahora lárgate al salón, no tendrás recreo -dijo ella fríamente-
Sin decir nada más Apolo salió del lugar mientras podía escuchar las burlas de los demás por su desgracia, después de que llegara a su salón estaba solo y mirando por la ventana este soltó un suspiro, por suerte mientras iba hacia el salón logro quitarse algunos restos de comida que habían sobre él, mientras aun miraba por la ventana este miro al cielo un momento
Apolo: Sé que Dios no me dio esta parte dotada como una maldición -dijo con el ceño fruncido- y cuando tenga la oportunidad, me vengare de cada uno de ustedes malditos Sss -siseo con enojo el chico Cobra-
Pero sin que Apolo lo notara sus ojos por un momento brillaron en rojo solo para que ese brillo desapareciera unos segundos después
