A pesar de todo

Summary

Tras aceptar la propuesta del príncipe de los sustos Frankelda debe viajar a su reino y probarse como escritora, pero no todos están contentos con esa idea. Fanfic de Los Sustos Ocultos de Frankelda por los Hermanos Ambriz.

Genre
Romance
Author
Darinka
Status
Complete
Chapters
15
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

Nota:

Esta historia la empece después de que fuera el Annecy del 2024 y se mostraran los adelantos para la película. Tome inspiración de dos escenas y lo demás es imaginación mía, por si algunas cosas no entran en el canon actual, especialmente ahora que faltan unas semanas para que salga la película en cines.


Frankelda se quedó asombrada viendo sus manos con curiosidad, podía ver los árboles y tumbas en el fondo por su ahora transparente piel.

El susto que acababa de conocer ,pero que extrañamente lo sentía tan cercano, voló para dejar con delicadeza su cuerpo ahora inerte, dormido. Una vez hecho esto la volteo a ver -Ven conmigo Francisca.

Ella se le quedo viendo sonriente, con ansias y anticipación del futuro, hacia una aventura, el reino de este susto que había llegado en el momento más oportuno para cambiar su vida. -Francisca no, soy Frankelda- y riendo tomó su mano.

Mientras la guiaba con delicadeza hacia una cripta, Frankelda tomó su libro de sustos, uno de los muchísimos libros que tenía, pero a su parecer este era uno de los más se esforzó en perfeccionar.

Herneval pronunció una palabras que la chica no pudo entender y ante sus ojos las puertas del mausoleo se abrieron de par en par, dejando ver un mundo surreal.

No dejo que sus dudas ni miedos se apoderaran de ella y se lanzó dentro, sintiendo un sinfín de emociones revoloteando su ser, nubes la rodeaban de todos los colores imaginables y a pesar de estar flotando sentía que se precipitada en caída libre, a su lado, el príncipe de los sustos reía con júbilo.

Pronto su vista fue iluminada por una luz blanca incandescente, al parpadear pudo ver que se encontraban en un lugar rocoso, parecía de noche pero todo se veía iluminado, Frankelda flotó cerca de lo que parecía un mar.

-Cuidado- le dijo Herneval que voló hacia donde estaba para sostenerla. -¿Qué es?- le preguntó confundida ante su reacción. -Le decimos el Mar de ideas pero son parte de lo que queda cuando desaparece un susto, si caes no te dejarán ir.

Al escuchar las palabras entendió y se retiró un poco del borde. Una vez pudo ver mejor tras acostumbrar sus ojos se emocionó, las rocas que había, destellando con la luz... no podía ver algo como la luna pero brillaban tenuamente, dándole ese aire magico. -Wow- suspiró. Volteó a ver a Herneval que se encontraba cerca del borde, esperando.

Cuando le iba a preguntar a donde se tenían que dirigir vio ante sus ojos como una criatura emergió del mar de ideas y se puso frente a Herneval, era una especie de dragón, cuya montura lo hacía parecer un barco.

Frankelda se dirigió hacia la criatura quien la empezó a lamer como saludo, haciendo que esta soltara una risa.

Herneval voló hacia el lomo de la criatura y la volteo a ver expectante y estrechando una mano en signo de invitación. Entusiasmada la tomó para subirse al lomo -¿Dónde estamos?

-Mi hogar- le contesto mientras le hacía la señal a la criatura de que comenzara su viaje.

-Pero esto es real o imaginario? ¿Cuántos tipos de sustos existen? Es lo mismo un monstruo que un susto? ¿Cuánto vive un susto promedio? ¿Cuánto tiempo llevamos aquí?

El susto rió sacudiendo la cabeza. -El tiempo transcurre de forma diferente aquí.

Frankelda asintió pero después de quedarse pensando unos segundos continuó. -Exactamente ¿Cómo? ¿A cuánto equivale una hora de aquí contra una hora-

Herneval la interrumpió -no puedes entender el plano de los sustos con la lógica del plano de la existencia. -Dicho esto, tomó un instrumento de uno de los múltiples cofres esparcidos alrededor.

Frankelda bajó de donde yacía flotando y se acercó a él cuando empezó a tocar y con una melodiosa voz le empezó a tratar de explicar su mundo, al escuchar su voz y rodeada del mar de ideas, bajó las estrellas, cerró sus ojos recordando porque el lugar se le hacía tan familiar, sentía que ya había estado ahí antes, como si al dormir hubiera viajado, sin notarlo también empezó a cantar junto a Herneval.

Tras terminar de cantar ambos se quedaron en un silencio cómodo, disfrutando simplemente de estar en la compañía del otro, pronto a lo lejos se empezó a ver otro cúmulo de piedras pero también una reja dorada.

-Llegamos.- Le dijo Herneval, esperando a que la criatura se acercara un poco más antes de volar hacía la reja y esperando a que Frankelda se le uniera. Abrió las rejas doradas y le hizo la señal de que lo siguiera, a lo lejos pudo notar un montón de sustos y lo que supuso eran sus casas. -Después podemos venir al pueblo pero urge llegar al castillo, vamos.- Le dijo antes de tomarla de la mano y empezar a volar hacia una colina donde se posaba un castillo.

08/10/2025