πππ«π§π π―π’π―π
πππ«π§π π―π’π―π.
Kenneth esconde un secreto y Violett lo observa hasta deshacer su propia mente, en silencio, hambrienta, brillante, delirante.
Cuando la obsesiΓ³n se vuelve un ritual, no una muestras en busca de amor perfecto, sino de adrenalina, Γ©xtasis y busca de alimentar al monstruo.
El monstruo estΓ‘ mΓ‘s cerca de lo que imaginas: Respira detrΓ‘s de tu espalda, deja besos silenciosos que marcan su pertenencia, alimentΓ‘ndose de cada parte que pueda sangrar.
Y cuando la verdad despierte, ninguno podrΓ‘ salir con vida.
Solo no confΓes. No lo alimentes.
No dejes que su hambre explote.
Solo lo tienen aquellos que aceptan los que todos temen a nombrar.
Hambre.