𝑇ℎ𝑒 𝑙𝑖𝑓𝑒
Marceline Abadeer:
Suspiré, estaba muy cansada pero continué trabajando, atendía a los clientes siempre con amabilidad y una sonrisa aunque tuviera qué fingirla en estos momentos, sólo quería llegar a mí cama y acostarme en ella pero aún faltaba al menos dos horas para qué acabará mi turnó en aquel restaurante. Y aún para mí la vida no ha sido un camino llenó de rosas, no me quejó aunque quisiera mejorar mi situación económica pero una personita siempre está en mí menté y por ella hago lo qué sea, por ella tengo esté trabajó qué es pesado pero me pagan lo suficiente para mantenerme. Apenas tengo 23 años, no pude ir a la universidad y tuve qué salir adelante en muchas situaciones difíciles, diría qué tuve qué aprender lo duró que es la vida y qué nada es cómo en los cuentos de hadas.
Me quité mi delantal, lo coloqué en su lugar, me despedí de mis compañeras de trabajó, caminé hacia la guardería y me alegraba tanto qué estaba a unos 7 minutos de mí trabajó. En cuánto llegué a la puerta y la maestra me vió, la llamó, tomó sus cosas y vino corriendo hacía mí con una sonrisa, me arrodillé para estar a su altura. ¡Mami! -Chilló de emoción, nos abrazamos. Mi pequeña niña de 5 años. Te extrañé mucho, gomita -Le dije dándole un besó en su mejilla haciéndola reír. Y yo a ti, mami -Tomé su mochila y su manó, caminamos hacía nuestro pequeño apartamento, qué también estaba cercas.
Entramos al apartamento, cerré la puerta y me dirigí a la pequeña cocina para preparar comida para ambas. ¿Cómo te fue en la guardería? -Le pregunté. Bien. ¡Mi maestra me está enseñando a escribir todas las letras de abecedario! -Dijo emocionada, ella es una niña muy inteligente y su maestra le ayudó primero a pronunciar palabras qué pronunciaba mal, ahora habla perfectamente aunque hay algunas palabras qué las sigue pronunciando mal pero es normal a su edad, y aprenderá muy rápido a escribir. ¡Esa es mí niña, estoy muy orgullosa de ti! -Me acerqué y le di un besó en su mejilla, luego revolví cariñosamente su cabello y ella rió tiernamente. Mientras cocinaba, mi pequeña coloreaba aquel libro de animales para colorear qué le acabó de comprar. Dé reojo la miraba mientras coloreaba fruncía él ceño y se veía adorable, se parecían tanto y eso me daba alegría pero tristeza a la vez.
Ambas comíamos mientras veíamos un poco de televisión, cambiaba los canales porqué no había nada bueno en ella, y pare en uno de los canales. Bonnibel Bubblegum, de 23 años, empresaria exitosa de moda del momento. Ha dado un giro radical en él mundo de la moda. Dió una entrevista a una famosa revista...-Dijo aquella presentadora de noticias mientras pasaban imágenes y videos de aquella chica, y también de algunos diseños suyos. Mí hija miraba aquello con mucha atención, se notaba qué le gustaba mucho. De grande quiero ser cómo ella -Dijo con mucha emoción, le sonreí. Claro qué si corazón, claro qué si...-Dije acariciandole su cabello. Desde aquel momento mi pequeña comenzó a ver más cosas sobre Bonnibel incluso se convirtió en su heroína. Aquello me hacía feliz, la felicidad de mí niña también es la mía.
Bonnibel Bubblegum:
Mi empresa se volvió muy exitosa de golpe, ahora tenía mucho trabajo pero es algo qué amo realmente, estoy cumpliendo uno de mis mayores sueños en está vida pero algunas veces no puedo evitar sentirme completamente sola, he tratado de salir con personas pero no funciona, solo con una persona me he sentido muy feliz pero terminó conmigo hace tiempo, he tratado de buscarla pero no la he podido encontrar. A veces me pregunto ¿En dónde estará? ¿Y qué estará haciendo?. Me sacudí la cabeza, volví a enfocarme en mí trabajó.
Al salir del trabajó, fui a un local dónde hacen cafés porqué moría por uno. Está vez, en vez de pedir dónde siempre lo hacía, decidí ir a uno nuevo, aquel local era pequeño y él aire olía a café recién hecho. Delicioso. Me acerqué para pedir mi café. Hola, bienvenida. ¿Puedo tomar su orden? -Preguntó amable, me le quedé viendo por un segundo porqué se me hacía conocida, hasta qué...¡¿Georgina?! -Pregunté asombrada, fue una de mis amigas en la preparatoria, todos le habíamos apodado "Grumosa". ¡¿Bonnibel?! -También se asombró al verme, ella rodeó la barra para acercarse a mí y nos abrazamos, tuvimos esa pequeña pero típica conversación: ¿Cómo haz estado? ¿Qué haz hecho? Etc...Por suerte su compañera la cubrió mientras nosotras nos sentamos en una mesa para tratar de ponernos al corriente aunque fuera por unos minutos. ¿Y...Cómo va todo con tú hija? -Preguntó, pero la miré confusa. ¿Hija? Yo no tengo una hija -Le respondí, ella me miró arrepentida, cómo si hubiera dicho algo qué no debiera decir. Claro...qué tonta. Discúlpame, tanto trabajó hace qué mi cerebro no pueda más -Dijo mirando para todos lados, luego me sonrió nerviosa. La conozco tan bien qué se que me está ocultando algo. Té conozco grumosa. Por favor, dime lo qué pasa. Explícame -Le pedí, ella me miró y supongo qué con mí expresión la convencí, ella suspiró y todo quedó en silencio. ¿Recuerdas a tú novia de prepa? -Me preguntó. Claro. ¿Qué sucede con ella? -Claro qué la recuerdo, ella es la única persona de la qué me he enamorado profundamente y no he podido olvidarla. Ella quedó embarazada...de ti -Confeso. En ese momento sentí qué me cayó agua fría, me quedé en shock, tengo una hija y apenas me estoy enterando. Me pasé mis manos por mí cara y mí cabello, miles de emociones me recorrían y no sabía qué hacer. ¿Sabes dónde vive? -Le pregunté y ella negó, me sentí impotente. Pero si sé dónde trabaja -Susurró, tomó un papel y anotó la dirección, le agradecí y me fui dé ahí. Sabía qué para hablar con ella tendría qué esperar hasta mañana, así qué en él momento qué me acosté para dormir, no pude, no pude cerrar los ojos en toda la noche. Mis pensamientos no sé callaron en toda la noche.