Lo que aprendí de el

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Summary

La narradora nos cuenta su experiencia con dos personas importantes en su vida, un tutor y un profesor. de quienes aprendió cosas que nunca imaginó que podría hacer, o gustarle.

Genre
Erotica
Author
Anonimia
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Nuestro primer encuentro

Mañana sería mi cumpleaños más esperado, el número 20. Solo hago celebraciones sencillas con mi familia, que se compone de Aisha y Emmanuel del orfanato. Junto con Lucas y Des, quienes nos adoptaron.

Mi relación con Des es particular, pasamos de odiarnos a llevarnos bien. Tuve sentimientos por el en algún momento, pero actualmente es solo un adulto que vive conmigo. Hoy tenía pensado pedirle algo un poco inusual, pero quizá pueda hacerse realidad.

Estaba en el parque paseando con Des, el había salido temprano de su trabajo y yo me lo encontré mientras caminaba por la calle. Fuimos por unas bebidas y quedamos hablando un rato largo sentados.

-Bueno, ya cumpliste 20 así que eres toda una adulta -dijo apoyando su mano en mi hombro.

-Si, a partir de ahora no sé que me deparará la vida.

-Es un largo camino por recorrer -respondió con una sonrisa.

Tomé un trago de mi gaseosa y quedamos en silencio por un rato, contemplando la gente que pasaba por el parque. Hasta que el rompió el silencio y me dijo:

-Todavía ni se que regalarte para tu cumpleaños, pero lo bueno es que a ti no te importan estas cosas ¿No es así?

Nos reímos juntos y luego le dije:

-De hecho... quería pedirte algo un poco inusual -tan solo pronunciar estas palabras me hace sentir nerviosa, no puedo creer que de verdad se lo vaya a decir.

-¿Uh? ¿Cómo qué?

-Bueno... tu sabes que cuando alguien crece... comienza a tener intereses en ciertas cosas -bajé la mirada y comencé a jugar con mis dedos, esperando que eso calmara la vergüenza.

Su mirada comenzó a cambiar de alegre a incertidumbre.

-¿Como cuáles?

-En otras personas... y de cierta forma.

-¿A dónde quieres llegar con todo esto?

-Quiero... perder mi virginidad.

Su rostro indicaba que todavía no lograba entender qué quería decirle.

-¿Quieres que te ayude a conquistar algún chico? ¿O cómo?

-Eh, no... no es eso.

Hubo un silencio incómodo, hasta que el entendió todo. Se notaba muy confundido, incluso asustado por la propuesta. Por eso me respondió:

-Lo siento, no puedo hacerlo.

-No es necesario que te guste, solo hacerlo y ya, no diré nada.

La conversación dejó de ser amigable y comenzó a ponerse seria. No sé que tenía en la cabeza para proponerle eso, era imposible convencerlo.

-¿Estás loca? Yo te sigo viendo como una niña.

-¿Por qué para algunas cosas soy una adulta y para otras soy una niña?

-No es eso, es que... te sigo viendo de la misma forma que cuando Lucas te adoptó -Lucas es el otro adulto.

-Bien... perdón, fue una idea descabellada. No se por qué la mencioné.

En ese momento volvimos a casa y luego de eso no hablamos en casi todo el día. Des salió a la noche y no recibí noticias de el. Hasta que me mandó un mensaje que decía: "bien, pero nada de besos". No podía creer lo que estaba pasando, realmente aceptó mi petición. Pero qué tal si...

"¿Estás sobrio?" le respondí. A los pocos minutos me respondió. "Si no lo estuviera ni hubiera podido agarrar el teléfono". Luego de unos minutos volvió a escribir: "ponte cómoda, solo ropa casual" "ah y lo haremos entre las 3 y las 5 de la tarde". Ese es un horario ideal, nosotros estaremos solos en casa y nadie nos verá.

Al día siguiente, yo regresé de un examen pendiente y almorcé con Aisha. Ella me preguntó sobre ir al campo de tiros, lo aceptaría, pero hoy es un día especial para mi, así que le dije que no por ahora. Le pareció raro, pero no le dio mucha importancia. Me deseó feliz cumpleaños y se fue.

Fui a darme un baño rápido y de paso me recorté el vello púbico, por si entorpece el acto. Me puse ropa cómoda y sin corpiño, quería sorprenderlo cuando me empiece a desvestir. Me maquillé un poco y ahora solo quedaba esperarlo.

Unas horas después Des llegó, se lo notaba agotado pero aún así accedió a hacerlo.

-¿Por qué te arreglaste?- dijo mirándome de arriba a abajo.

-¿Se me ve mal?

-Para nada, te ves bien, solo que... nada, por si no hacemos mucho.

-Da igual, yo me lo voy a dejar.

-Como quieras, vamos a mi habitación.

Por más que dijera que me queda bien, me incomodó un poco su expresión, es como si no tuviera expectativas sobre esto. Fui para su habitación que, para mi sorpresa, estaba ordenada. No es usual que el ordene la suya.

-Parece que va a llover porque tu habitación está impecable -le dije en broma.

-Jeje, siéntate y ponte cómoda.

Hice lo que me pidió, me senté en su cama y lo primero que hizo fue rodearme con su brazo, acariciarme el hombro y darme un beso en la mejilla. Me miró a los ojos y me dijo:

-estos son solo caricias, como para que vayas entrando en confianza.

Poco a poco comenzó a dejarme sobre la cama mientras me acariciaba. A su vez me besaba el cuello, la mejilla y un poco atrás de la oreja. Se sentía tan bien que podía pasar así durante horas. Entonces le quité su camisa y el quedó con el torso desnudo. Siempre me dio curiosidad esa parte de su cuerpo, de alguna forma me atraía.

Quise acercarme a acariciarlo yo también, pero por accidente terminé besándole los labios, intenté disculparme, pero el volvió a hacerlo. Me dijo que no le importaba, podía hacerlo si quería ya que la condición de "nada de besos" no era obligatoria. Luego me incorporé un poco y lo besé en la mejilla.

A continuación ,me sacó el suéter y para su sorpresa, quedé con el torso desnudo. Me tapé los pechos por si le incomodaba, pero no me veía de esa forma, era más bien una forma de asombro, como si pensaba ver otra cosa, pero lo que ve ahora realmente le gusta. Me dijo:

-Guau, realmente eres una mujer, me olvidaba que ya habías crecido... y de buena forma.

Luego de esto continuó besándome, pero esta vez por todo el cuerpo, sobre todo los senos. Ahora parece que realmente le gustaban mis pechos, porque solo se limitaba a besarlos y tocarlos.

-Realmente, eres una mujer hermosa -dijo para luego besarme

Mientras lo hacía, me acariciaba por todos lados, más que nada por mis muslos y debajo de mi falda. Des me preguntó si podía comenzar a tocarme por encima de la ropa interior.

-Hazlo, por favor.

Siguió tocándome por esa parte, pero esta vez yo quería más, el problema es que no sabía como pedírselo. Entonces, el notó que mi voz se empezaba a agitar, así que me susurró al oído:

-Pídeme lo que quieras

Le di permiso para que metiera su mano en mi entrepierna y lo hizo. Pasó su mano por esa zona de la vulva y procedió a acariciarme el clítoris. El sabía como hacerlo para excitarme, se sentía más suave y me gustaba. Anteriormente Des estuvo con otras mujeres. No me molesta, porque la ventaja de eso es que el tiene experiencia y sabe como tocarme, incluso siendo la primera vez.

-Te estás poniendo muy húmeda, te gusta ¿Verdad?- asentí con la cabeza luego de que me hablara al oído.

Se sentía tan bien todo, sus besos combinados con sus dedos en mi vulva, no quería nada más ahora. Al besarlo, me entusiasmé y metí mi lengua en su boca, no era mi intención, pero a el no le molestaba. Y hasta la acompañó con la suya.

-¿Quieres que haga algo más?

-¿Como qué?

-Tu dime como se siente esto -entonces, me introdujo un dedo adentro de la vagina.

Me esforcé para no hacer ningún ruido, pero es que se sentía mejor que cuando yo lo hacía conmigo, el lo acompañó con un beso y a continuación me sacó todo lo de abajo.

Mientras el besaba todo mi cuerpo, no me contuve y comencé a gemir de placer. Des callaba los gemidos con besos, pero eso solo hacía que me excitara más. Cuando él me empezó a meter dos dedos, yo lo sentía más placentero cada vez, y el lo notaba. Por accidente dije su nombre en voz alta, el se preocupó de que me estuviera haciendo daño, pero yo le respondí:

-Por favor no pares, mételos más adentro.

-Bueno, si eso quieres.

Cuanto más los introducía, yo elevaba mi voz.

-Te gusta esto ¿no es así?

Lo dijo con una mirada pervertida, yo asentí mordiéndome el labio. un beso de lengua con sus dedos adentro mío, se sentía tan bien y mi voz lo demostraba. Me los sacó un momento y me sugirió hacer algo más intenso que según el me iba a excitar más. Con sus besos bajó por todo mi cuerpo hasta llegar a la zona pélvica, ya me imaginaba lo que iba a hacer, por eso no lo detuve. Cuando llegó a mis piernas, las separó y ahora besaba mi entrepierna. Parecía como algo romántico, hasta que acercó su cabeza y comenzó a pasarme la lengua por la vulva, esto era mucho más excitante que lo anterior.

Disfrutaba tanto este momento que era imposible no levantar la voz. Esta era la primera vez que me hacían sexo oral, se siente tan bien como lo imaginé. Notaba como pasaba su lengua de arriba hacia abajo, como la metía adentro y como me lamía el clítoris. Continuó un tiempo más haciéndolo y luego levantó la cabeza, se limpió y me pasó los dedos para que yo los chupara con mucho gusto. A el le gustaba verme de esa manera. Se bajó los pantalones y ahora solo tenía el calzoncillo puesto, me acercó su bulto a la vagina y me dijo:

-¿Lo sientes verdad? La tengo muy dura.

-Quisiera sentirla adentro mío.

-Si tanto lo deseas, en ese caso...

Agarró su billetera y sacó un paquete de condones, me lo mostró y me dijo:

-Esto es lo que tiene que tener tu pareja si realmente te quiere.

Luego de bajarse calzoncillos, se sacó el pene y se puso el condón. Esta es la primera vez que veo un pene en la vida real, tal como lo imaginaba, la tiene gruesa y peluda.

Con el condón puesto, Des agarró su miembro y me lo pasó por la entrada, acto seguido me la abrió un poco y me la metió. Me sentía totalmente llena en ese momento, el creyó que me estaba doliendo pero para nada, lo estaba disfrutando. Siempre que sentía este placer, hacía que mi voz se agitara y casi gritaba de nuevo. Siguió metiéndola pero a un ritmo lento.

-¿Qué se siente?

-Más por favor.

-¿Lo quieres más adentro o más rápido?

-Más adentro... y luego más rápido.

-Si así lo quieres...

Me levantó una pierna y la metió más profundo. En ese momento, se acercó y me besó con el recorrido de antes: desde mis pechos, pasando por mi cuello hasta mis labios.

Todo era increíble, todo era fantástico. Se siente como si tu alma despegara de tu cuerpo, podría seguir así toda mi vida. Sus besos, sus penetraciones, sus caricias, todo se sentía tan bien. De repente, se despegó de mis labios y me dijo al oído:

-Eres una mujer hermosa, y estás tan buena.

Después, comenzó a lamer mis senos, ahora con más ganas. Se nota que estaba mucho más excitado que al principio. Fue subiendo con su lengua de regreso a mi boca, ahí me dio el beso más excitante de toda mi vida.

Ahora yo puse sus manos al rededor de su cuello y lo atraje hacia mi, mis manos fueron bajando y subiendo por su espalda, todo era perfecto y cada vez se hacía mas intenso. Hasta que en un momento dijo:

-creo que... en cualquier momento me vengo.

Maldición, yo todavía no llegaba al clímax, aunque estaba a punto. Parece que ya eyaculó porque salió de adentro mío. No quería que se termine, aunque me duela un poco todavía estaba muy excitada. El lo notó y me dijo:

-lo siento, se que querías llegar. Pero no te preocupes que te ayudaré.

Me dio un beso y volvió a bajar como siempre lo hace. Una vez ahí me pasó unos dedos por la boca y me los metió. Ahora me estaba chupándola, combinando dedos con lengua. De repente, la emoción volvió, se sentía tan bien como antes, no, ahora era mucho mejor. A este paso si llegaré al clímax.

Luego de llegar al orgasmo, nos recostamos haciendo cucharita. El me daba besos en el cuello, la nuca y en la espalda. Como es la última vez que lo haremos, Des aprovechaba para apreciarme de esta forma. No me importa que sea solo una vez, quizá me quede con ganas de más, pero por ahora lo prefiero así. Sería muy incómodo seguir haciéndolo con la persona que vivo hace años.

Me di vuelta y nos besamos. Voy a extrañar sus besos y lo bien que se sienten, pero dejar atrás mis sentimientos por el era lo mejor.