La mala suerte de nuestra rayita
Hooolaa.
Pues antes de iniciar quiero aclarar que este fanfic es solamente producto de ciertas ideas que me surgen de repente, por lo mismo en algunas partes le falta coherencia y tampoco tiene la mejor ortografia -me disculpo por eso- y nada, pues espero que almenos les sea algo entretenido.
Se les quiere:
La novia de Kokonoi. 😘
Oh, por cierto, en teoria no es una rayita ya que le coloque nombre porque pues, es más comodo escribir asi.
En fin, con ustedes, mis amigos los malandros: ✨️
La fruta madre.
Lo único que me faltaba era esto. Ya, universo, mejor dime que es personal, ¿no?
Estaba a una cuadra de mi casita; había tenido un día larguisimo y lo único que deseaba era llegar a mi habitación, ponerme ropa cómoda y dormir por lo menos unas horas antes de seguir echándole ganas a la vida.
Pero no.
Nunca podían salirme las cosas como las planeaba. Tal vez era karma. Seguramente había hecho algo bien estúpido en mi vida pasada, y ahora el universo se las estaba cobrando.
Porque joder... ¿qué tan fregada tenías que estar para que, de todos los lugares existentes de Japón, un montón de pandilleros eligieran pelear justo frente a tu casa?
Exacto. Muy fregada.
Y eso que ni siquiera estaba tomando en cuenta que mi casa estaba en una ubicación decente. Es decir, aquí normalmente era tranquilo.
De hecho, me sorprendía que ninguno de mis vecinos hubiera salido ya a echarlos.
Probablemente estaban igual de cagados de miedo que yo y solo habían llamado a la policía... ¿pero de verdad tenía que esperar a que llegaran para entrar a mi casa?
Es decir, estaba cansada... y no se, podria solo ¿Esquivarlos?
Podria ser una buena idea ¿No?
Podria rodearlos, entrar por la puerta del jardin trasero y luego treparme por la ventana.
Sonaba a buen plan.
Me quede viendolos, sopesando si hacerlo o no. Quizas si me hacia pasar por uno de ellos me dejarian el paso libre. No, era probable que me agarraran a chingadazos tambien.
Suspire y entonces senti una enorme mano apretarme el trasero.
Me hele porque les juro que fue asi de sorpresivo, de un momento a otro ya tenia una mano estrujome las nalgas como si fueran un maldito patito de hule.
Alguien soltó una carcajada detrás de mi y descaradamente volvio a estrujarme una pompi.
-¿Ves? Te lo dije, es una chica. -Soltó el idiota y entonces voltee la cabeza de un solo movimiento, como habia visto millones se veces en las peliculas de terror.
Ya saben, como si tuviera un espiritu maligno dentro y asi.
-Mamaste -solté antes de tomar mi mochila y empezar a darle con ella.
Ustedes podran decir ¿Pero Mai, con la mochila? Pero a que no saben que aqui dentro hay un ladrillo.
Mejor no pregunten porque.
Pude acertarle un par de golpes hasta que me lo arrebató.
Pero ojo: nadie me toca las nalgas y sale ileso de esto.
Le quité mi mochila de un jalón, tomé impulso, afirmé los pies en el suelo y, como mi hermano me enseñó, le pateé en los hijos.
Ahora estariamos a mano, yo sin dignidad y el sin decendencia.
El tipo gruñó, se tomó la parte y cayó de rodillas al suelo. Aprovechando eso, volví a tomar impulso con los brazos y le di un mochilazo en la cara.
-¡Tome, puto! -Exclamé antes, el chico cayó completamente al suelo y se retorció de la manera menos macha que ustedes puedan imaginar.
El que lo acompañaba ya no estaba en cuanto eleve la mirada.
Respiré, me acomodé el cabello y regresé mi vista a los salvajillos esos. La mayoría seguía en lo suyo.
Momento perfecto para escabuirme.
Aúnque talvez podria esperar, estaba interesante el como se repartian de a putazos. Quizas la vida trataba de decirme que hasta en momentos malos podia pasarla bien y solamente estaba exagerando mis quejas con el pobre universo...
Sonrei un poco ante mis pensamientos y entonces un monton de agua calló directo sobre mi cabeza.
Me retracto, pinche vida culera.
Me dio un tic cuando escuche a mi vecina soltarme un sermon de "no pararme cerca de su entrada".
Nisiquiera parecia interesarle que un monton de malandros se estuvieran puteando frente a mi casa.
Hinale aire y como me habian dicho en terapia comenze a contar hasta diez. Pero como a la vida le gusta joderme pronto escuche como un grupito de estupidos se reian de mi desgracia.
Y eso señores, termino por agotar mi paciencia.
Camine como alma que lleva el diablo hacia mi casa, rodee la manada de imbeciles, esquive a un par de bastardos, llegué al portón de mi casa, lo abrí mientras evitaba pisar un cuerpo y entré.
No lo pense dos veces en cuanto mis ojos captaron la manguera del jardin, la tome y sali de nuevo.
Era estupido, pero esta seria mi venganza ¿Que te parece eso universo?
Me paré al frente. Los miré.
Ninguno parecia interesado en lo que estaba apunto de hacer, y entonces...
Abrí la llave.
¿Cómo les explico lo malditamente hermoso que se sintió verlos chillar por el agua helada?
Se dispersaron de inmediato, tapándose la cara, gruñéndome, insultándome.
Me reí como una loca y segui mojandolos.
En un instante la pelea de ambos bandos quedo en el olvido.
Los de traje blanco y los de traje negro volteron a verme mal por igual. La mayoria estaban mojados y los que se habia salvado estaban preguntando al resto que habia pasado.
Si, eran bien chismosos, y sus problema quedo en segundo plano porque ahí handaban hablando con el enemigo con tal de saber porque gran parte de ellos parecian querer despellejarme viva.
Ahora cambiaria mi descripción de facebook a: Maria-san. Buena resolviendo conflictos entre pandillero de mala muerte.
Como diria mi tia.
En fin.
¿Si les habia mencionado de mi mala suerte? Porque si no, permitanme decirles que tengo una TERRIBLE SUERTE.
Con decirles que una vez ayude a una anciana a cruzar la calle y me acuso de secuestro.
Asi de horrible estaba mi historial de "cosas pendejas que me han pasado.". Y se pondria peor, claro que si, porque nunca podia mantener las manos quietas y se me habia ocurrido mojar a un monton de delincuentes.
¿Que si me arrepentia? Porsupuesto que no, porque igual, eso no me salvaria de las chingas que probablemente resiviria.
Cuando menos me lo espere uno de ellos comenzo a acercarse a mi. Caminaba tirando flow.
Nah, mentira, caminaba como si tuviera el calzon metido. Bufé y sin sentirme para nada intimidada le apunte al rostro y el agua salio disparada con toda la fuerza hacia su boca.
El wey se ahogo bien feo y comenzo a toser. -¿¡Que demonios te pasa!? -Chillo, la voz le salio algo aguda.
-¿Qué demonios les pasa a ustedes, eh? Aqui hay gente decente que desea descansar. ‐Me hise la digna y saque a relucir mi mejor tono de señora.
Todos soltaron gruñidos de perros rabiosos y pude ver como un par se tronaba los dedos.
Ahora si cagaste Mai.
-¿Quién te crees que eres? ¿Sabes a quiénes les estas hablando, idiota? -Un chico de cabello negro se acercó a mi.
Este, a diferencia del otro, si tenia pinta de que con una patada me enviaba a Paris y a conoser a mis ancestros.
Aún asi, no retrocedi. Intente la misma maniobra pero oigan, con la novedad de que no salio ni una sola gota de agua.
Pero ni me sorpredio vida culera, si ya se que eres bien ojete.
-Si, estoy hablando con un grupo de bobos que no tienen nada bueno para hacer. -Respondi y eleve la barbilla sin despegarle la vista.
#noletemoalamuerte.
-Pequeño imbecil, voy a cállarte esa boca impertinente -Dijo y comenzo a atarse el cabello.
-¿Asi, tú y cuantos más? -Le reté.
El greñudo sonrio burlon y un cabeza de chawmen se carcajeo atras. -Yo solito voy a hacer morderte el polvo.
Se acercó a mi a paso veloz y elevo su puño en dirección a mi rostro.
Pero yo de burra solo tenia la cara. Eleve la manguera, justo como habia echo con mi mochila y le di un manguerazo bien fuerte que le atraveso toda la espalda, justo como esos que me daba mi mamá de niña cuando me colocaba a comer tierra sin razon alguna.
Si, latinoamerica es igual a violencia bruta.
Aúnque talvez eso no era lo importante ahora, porque muchachos, creo que lo descompuse.
El chico se quedo tieso, pero era obio que le habia dolido porque bueno... yo sabia que esta cosa ardia.
Por un momento hasta me sentia una desalmada. Y a pesar de eso no pude reprimir una pequeña risilla que resono en toda la calle porque me recorde justo en ese instante del meme de Willy Wonka si se lo saben ¿No?
La de: ¿Qué? ¿Papá?
Pero obio que nadie lo tomo para bien, menos el greña larga.
En un parpadear mis pies dejaron de tocar el suelo, el tipo me habia tomado del cuello de la camisa y me habia elevado como si no pesara nada.
Me acercó a su rostro y elevo nuevamente el puño dispuesto a golpearme, pero justo en ese momento las sirenas de las patrullas se hisieron presentes.
Todos comenzaron a huir, el chico me soltó y cai de nalgas al suelo de menera cero delicada.
-Esto no ha acabado- Me amenazo antes de echarse correr a su motocicleta justo como los demas.
Me quede ahí, sentada en el frio suelo mientras los veia huir y luego, decidi entrar a mi casa ya que las patrullas ya estaban cerca.
Honestamente no queria lidiar con la policia ahora.
Acababa de salvarme de tremendo chingadazo que me habia conseguido por darle con una manguera a un pandillero, creo que necesitaba tomarme un té de manzanilla y tambien ponerme a rezar a Dios por salvarme.
Suspiré. Perfecto Mai.
Ahora que sigues viva, mejor durmete antes de que hagas otra idiotez.