Compañeros de celda | MikaYuu

Summary

Mikaela Tepes y Yuuichiro Ichinose Una relación sexual con secretos Mentiras de un vampiro Y un destino que Yuu no planea aceptar. Ellos decidirán el rumbo de sus vidas. Aunque para eso acaben en la cárcel.

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Os


—Arriba las manos—dijo un oficial de policía apuntandole con el arma a Yuuichiro Ichinose al atraparlo en un callejón tratando de escapar tras robar unas joyas de alto valor

—Jum— fue lo que salió de los labios de Yuu mientras Esbozaba un sonrisa. Seguido de eso dio un brinco, lanzó el bolso con joyas al aire y mientras está flotaba aprovecho para sujetarse de un tubo, saltar y atrapar el morral y caer en el techo y seguir su camino.

Corriendo, sintiendo el aire frio de la noche pegar contra  su cara.

Debia llegar pronto, debia estar alli antes de que mikaela llegara

—Tontos oficiales, acaso creen que me podrán atrapar? —dijo Yuuichiro para si mismo. Habían pasado al cabo de 15 minutos desde que yuu salió de la escena donde tuvo lugar el robo y no escuchaba sirenas asique decidió irse a su escondite.

Una vez allí en su "comodo" hogar; Si es así se le podía decir, se bajó el bolso repleto de joyas y se sentó en un sillón algo deteriorado frente a una tele vieja para luego ver las noticias de su "gran" hazaña; preguntándose también, el hecho de que mikaela no habia llegado.

Miro la hora en el reloj. 8:47pm.

Ese idiota tendría que haber llegado ya, pero despues se la cobraria.

Encendió el televisor y puso el canal de noticias, el rostro de la periodista dando de lleno en su pantalla.

Una mujer rubia, de rostro serio.

—En las noticias de hoy:

Hubo un robo en la calle principal de shibuya donde se robaron más 200.000 millones de yenes en joyas como diamantes y esmeraldas que se dice fueron robadas por el famoso ladrón de joyas Yuuichiro Ichinose conocido como "la sombra". Pero en las noticias principales se encuentra el cruel asesinato que fue revelado hace 2 horas. Oficiales de la ley afirman haber recibido una llamada de un número movil diciendo que hubo un asesinato, la voz no pudo ser reconocida por el sistema de los oficiales a cargo. Al llegar a la carretera principal se encontraron con una escena que dejo perturbados a los oficiales, el cuerpo estaba entero a excepción de que las venas de la víctima no estaban y toda la sangre estaba drenada lo que hace sospechar a los investigadores de que se trata del asesino a suelto que ha sido nombrado como "el vampiro" dado que nadie sabe como es y no tienen una pista que los ayude tan siquiera para acercase al asesino. El cuerpo lo habian dejado aun lado del camino pero se sospecha que la escena del crimen tuvo lugar en otro sitio. La busqueda de evidencias tambien fueron en vano ya que no habia rastro de sangre, huellas o algun tipo de muestra de ADN para identificar al sospechoso asesino. Es todo por hoy. Cuídense.—

eso era todo yuu estaba harto de ese maldito asesino que lo único que hacía era robarse su atención lo cual es irónico porque el mejor ladrón era él ¡por Dios tiene la astucia de un gato! ¿¡acaso el asesino ese de pacotilla podía hacer sus movimientos?! ¡¡NO!! Pero bueno...los policías dejaban de buscarlo gracias a que el acapara toda la atención, aun asi, sintio que debia estar alerta por si se lo encontraba.

Decidio que era mejor irse a dormir ya era tarde y probablemente mikaela no iba a ir a visitarlo. Ése desgraciado nunca era puntual.

(...)

Lentamente, tratando de no hacer ruido, la puerta de entrada se abrio. Lo primero que opaco su vista fue el viejo sillón mallugado, frente a una tele vieja pero funcional. En una esquina del cuarto en un jarrón, el bolso que con todo probabilidad, contenía joyas. Luego, una pequeña cocina y su alacena. Ignoro todo aquello y poso su vista en el cuerpo que yacia dormido sobre una cama, a paso lento empezo a caminar hacia ese lugar con el propósito de cometer su crimen, cerro la puerta y quito sus zapatos.

Con cada paso que daba la madera rechinaba, y cada vez estaba mas cerca de su víctima.

La persona yacia dormido en esa cama, ajeno a todo y sin saber el peligro que le acechaba.

Lo observo, su silueta siendo constrastada por la luz de la luna que entraba por un pequeña ventana.

Y sin mas contratiempos, saltó hacia su presa.

—Yuu-chan!!—grito un rubio muy alegre mientras daba saltos encima de su amigo —¿Yuu-Chan?—dijo el rubio al darse cuenta de que este estaba dormido todavia no hacia amage de querer despertar, y le dio tanta ternura que no pudo evitar imaginarselo de otra forma que no fuera vistiendo como maid, ¿porque? Cosas de él. Ademas, nadie podia culparle, ya que yuu le habia robado su corazón y este ni enterado estaba.

Ese chico de verdad que era el mejor ladrón ya que desde siempre a sido bueno para robar el corazón de cualquier chica que desease pero lo que el rubio no sabía es que el azabache era homosexual y tenía sexo con las mujeres sólo para olvidarse de su amor no correspondido.

—Yuu-chan~ hey, yuu-chan despierta— dijo mientras se levantaba y tiraba en la cama mas fuerte, encima de su amigo para despertarlo; lo cual tuvo éxito, porque el azabache se paró desconcertado y al ver al rubio en una posición un tanto comprometedora lo hizo sonrojarse.

—Mika, ¿podrias pararte de encima?

No entendía porque debia hacerlo, ni mucho menos el sonrojo de su cara.

—¿Porque?—preguntó. Yuu lo observo tratando de ver si bromeaba y se dio cuenta de que de verdad estaba confundido.

Aveces no entendia si su amigo era un tonto de naturaleza o estaba en practica.

—Uh, estamos en una pose..., un tanto comprometedora— seguido de decir eso señalo en medio de sus cuerpos y mika dirigio su vista alli, haciendolo enrojecer inevitablemente.

Mika estaba con el corazón acelerado. Tenia sus manos en su pecho y las piernas a sus costados, y para él, si la situación fuera al revez le sacaria provecho y aun asi no podía evitar mirar los labios del azabache pero debía controlarse sino quería que su amigo le evitará

Se bajó del cuerpo de su amigo y se sentó a su lado, esta vez viéndole con reproche y con un puchero involuntario.

—Hey~ yuu-chan, ¿porque te dormiste? te dije que vendría en cuanto pudiera.—Se cruzo de brazos.

—Tch, Idiota, es que eres más tonto que ayer o que?—miro el reloj y casi se le salen los ojos—. Son las 2 am! ¡Las 2! Esperabas que te esperara todo ese tiempo??

—yuu-chan te dije que estaría ocupado.— bajo la mirada, sintiéndose como un cachorrito regañado

—ocupado con que?—preguntó, mas por curiosidad que por cualquier otra cosa.

Esa pregunta le dejo la piel de hielo. Él no podría... no se atrevía a decirle su secreto a yuu, temia que no le volviera a hablar y lo intentará delatar -siendobeso algo imposible- así que debía inventar una buena excusa.

-—Vamos mikaela eres asesino a suelto y no eres capaz de inventar una coartada ¡imbécil!—se decía mentalmente

—Mikaela, te pregunté algo.— dijo, esta vez, de forma seria.

Oh no, yuu estaba molesto, lo noto por el hecho de que lo llamo por su nombre.

—Ehm...eto...ps...yo...—vamos mikaela piensa algo.

Yuu le miraba con cara de poker y luego enarco una ceja en señal de disgusto.

Asi que dijo lo primero que se le vino a la cabeza.

—Pues que más estaría haciendo yuu-chan? Preparar un regalo.—dijo nervioso pero tratando de disimularlo

—Regalo de que?— ahora si, yuu no entendia nada

—De aniversario.—

-¿Aniversario? ¿Acasa mikaela tenia pareja? ¿Porque se sentía celoso? Aunque la ultima pregunta se la hizo aun sabiendo la respuesta

—Aniversario? Con quien?— no pudo evitar preguntar, el disgusto llenando sus facciones.

Mikaela sabia que ya habia ganado, solo daria el goloe de gracia que desataria la explocion.

La explocion, era yuu, obviamente.

—Oh yuu-chan de verdad no lo recuerdas? Creo que me equivoque, no eres un buen amigo—dijo el rubio fingiendo tristeza. Cuando por dentro estaba sonriendo.

-podria ser actor- pensó, pero seguidamente desecho esa idea.

—Eh?—dijo un muy confundido yuu— claro que lo recuerdo mika como olvidarlo—dijo fingiendo saber a que se refería su amigo. A mika se le ocurrió esa coartada ya que a yuu no se le dan bien las fechas cosa que resultó a su favor—pero no tienes que hacerme ningún regalo mika con tu amistad me basta, así que tampoco esperes un regalo de mi parte ¿vale? —

-Listo todo arreglado ahora yuu no sabra mi secreto y podremos seguir siendo amigos.- pensó el rubio

—Oye yuu-chan ¿me puedo quedar a dormir? es que ya es muy tarde.

—S-si mika—dijo para luego darle espacio al rubio para que se acostara a su lado. Era raro para yuu dormir con mika ya que normalmente el rubio siempre le da la espalda pero está vez algo cambio. El rubio empezó a rodearlo con sus brazos al rededor de la cintura y pego su cara al cuello de yuu (yuu estaba dándole la espada a mika) y tras eso escucho unas palabras que le susurró el rubio en el oido, mandando descargas eléctricas por su cuerpo- porfavor yuu-chan nunca me dejes ¿ok? Te quiero—

—Y yo a ti mika—

Él resto de la madrugada estuvieron durmiendo. Yuu quiso pensar que lo que dijo mika fue en la forma de su amistad y así no se haría ilusiones.

Porque lo de ellos, solo era una amistad con beneficios.

(...)

El sonido de una alarma se escuchaba de forma incesante

Inmediatamente Yuu se levantó y se dio cuenta de que mika se había ido. Cada vez que mika hacia eso lo odiaba, porque siempre despertaba sólo y eso lo hacía sentir vacío. Pero no tenia derecho a decirle nada.

(...)

Pov Mika

Iba caminando por la calle, para ser exacto iba de compras. Ya que yuu no lo podía hacer por sus crímenes porque si salia, corria el riesgo de ser reconocido y capturado; por lo tanto lo hacia yo.

En fin, mientras iba caminando, pensaba en que hacer respecto a mis sentimientos por yuu, sin saber que hacer o alguna manera de decirle asique decidi poner mas atención a mis compras.

—¿Mantequilla de mani o Jalea de fresa? Creo que..., seran las dos.

Una vez pague las compras fui al departamento de yuu, pero no habia nadie y el bolso con joyas no estaba.

Puse las bolsas en la mesa y me fui.

(...)

Una semana después

Pov yuu

Ese maldito de Mikaela Shindo Tepes no se aparecía por ningún lado, sólo vino una vez y fue para dejarme las compras y no volvió más, ni siquiera fue capaz de dejar una nota que por lo menos dijera que no vendria

¿que estara haciendo ese desgraciado de Tepes?

Bueno será mejor que me relaje, voy a encender la tv y veré las noticias.

—Noticias de último momento.

Hoy los oficiales Guren Ichinose y Kureto Hiragi lograron obtener una descripcion del tan conocido asesino a suelto "el vampiro" gracias al testimonio de un testigo y se llegó a la conclusión de que el asesino no es nadie más que Mikaela Tepes un trabajador común en la tienda Owari No Seraph y se calcula que este asesino es culpable de cometer los horribles asesinatos de las siguientes victimas:

•Krul Tepes

•ferid bathory

•Akane Hyakuya

•Shinoa Hiragi

•Shiho kimizuki

Por ahora las autoridades están en la búsqueda- me niego a creer está mierda, no puede ser cierto el no me ocultaria algo así.

¿ o Si?

La verdad ya no se, pensé que el y yo éramos amigos pero parece que no confía lo suficiente en mi.

Estaba tan ido en mi estado de shok que no me di cuenta de que alguien había abierto la puerta de mi departamento y no fue hasta que sentí el roce de una mano en mi cabeza donde me puse alerta y me moví lo más rápido que pude levantándome del sillón y girando para ver de quiem se trataba dando con la sorpresa cuando me fije que era mika, detrás del sillón con su mano en el aire -cosa que me sorprendió-

¿acaso estaba por darme una caricia?

Da igual, es un asesino; aunque no puedo juzgarle, yo robo. Pero lo que más me dolió, diría yo, fue el hecho de que me mintió.

Mika aún estaba hay observandome con una sonrisa ¿acaso iba a matarme? De todas formas no permitiré que haga eso.

—yuu-chan, ¿que sucede? ¿tienes algo?—

—Si, mikaela estoy enojado—trate de mantenerme lo más tranquilo posible estaba tratando con un asesino. Y si fue capaz de mentirme, vaya a saber quien, de que otras cosas es capaz.

Su sonrisa se borró de inmediato—¿Qué sucede yuu-chan? Puedes contarme, confía en mi.—

—Confiar en ti...—y toda mi paciencia se fue por el caño—¡CONFIAR EN TI MIKAELA! CUANTO TU SÓLO MIENTES, ¡MIENTES, MIENTES Y MIENTES! ¿¡COMO ESPERAS QUE HAGA ESO!? ¡¡DIME!!— uff pude sentir como se iba una carga de encima

Cuando gritas, es como si todo el dolor, la ira y la tristeza fluyeran fuera de mi sistema.

Él rubio le miraba confundido hasta que pensó un poco y pareció entender a lo que se refería

— yuu-chan Yo... Ah... —solto un largo suspiro— no tengo excusa, si te quieres alejar de mi lo entenderé pero quería venir a decirt—

—callate mikaela!! No hay excusa para que me mintieras! —

Eran tantos los gritos, que no se dieron cuentan de que estaban siendo rodeados.

El rubio no habia sido lo suficientemente cuidadoso.

—Pero yuu-chan-

— yuu-chan nada, ¿y te puedo pedir un favor? No me vuelvas a llamar así. Mi nombre es YUUICHIROOOO—

BOOM-

Un gran estruendo habia llamado la atención de los dos fugitivos, quienes se taparon la nariz y boca para no inhalar el polvo que se levanto.

Y luego, una voz demasiado conocida se escucho.

—Mikaela Tepes y Yuuichiro Ichinose quedan arrestados, tienen derecho a guardar silencio todo lo que digan será usado en su contra tiene derecho aún abogado...

Kureto Hiragi.

-Maldito mika.- pensó el azabache.

.

.

.

Que feliz hubiera sido la vida de mikaela Tepes si hubiera podido; al menos decirle a Yuu que lo amaba, pero ya no podía estaba en el tribunal frente a un juez siendo juzgado por sus delitos y el veredicto era obvio... Pero por un momento, quizo no pensar en eso y dirijir su mente a los recuerdos.

Flash Back

Era un dia nublado, pero perfecto para estar en casa. Unos jovenes "rebeldes" aprovecharon la lluvia para pasar el rato acurrucados. A sus ojos todo era perfecto.

La lluvia.

Guren no estaba en el hogar.

Y el frio.

El frio fue la excusa perfecta para el rubio, que no vaciló en acercarse a el azabache para recibir su calor, y lo que comenzo con una busqueda de abrigo, termino en besos y caricias que eran repartidas por las manos inexpertas de unos pubertos de dieciséis años.

Poco a poco la habitación se iba llenando de jadeos, gruñidos y gemidos.

—Ah, mikaela... ¡Ah! — los gemidos del azabache se volvieron mas audibles ante la intromisión de su acompañante.

Las estocadas eran lentas pero certeras, dando en el lugar correcto, haciendo que el cuerpo de ambos sucumbiera ante el orgasmo.

Fin del flash back.

Estaba tan metido en su ensoñación, que la solo el sonido del martillo del juez pudo sacarle de ahi, dando su triste veredicto.

Sabia que el juez lo hizo a proposito. Dio una mala mirada a este y se la devolvió con una sonrisa burlona.

Si,definitivamente matare a Eusford. Pensó

—Mikaela Tepes se te encuentra culpable de los cargos de asesinato en primer grado y por femicidio, algo que decir a tu favor?—Dijo el juez crowley viéndolo a los ojos.

Y como si estuviera planeado, mostro una sonrisa que en otro momemto habria sincera, y dijo.

—Ellos merecían morir— Dijo con una mirada fría y sin una pisca de arrepentimiento en su semblante.

Eusford lo miro por un instante, cómo si con la mirada tratara de decirle muchas cosas, pero era un caso perdido.

—Llevencelo a la correcciónal japonésa de alta seguridad, condenado a muerte—Dijo para que los oficiales lo espozaran y lo llavaran a su celda.

En serio, Eusford. Pudiste hacer algo mejor que eso.

En todo el camino mikaela no paro de pensar en Yuu ¿cuando darán su juicio?, a él le importaba poco su propia muerten, igual sin Yuu su vida no valía nada.

Y llamenlo exagerado, pero lo que decia, lo decia de manera literal.

—Oiga cuando sera el juicio de Yuuichiro Ichinose?— Preguntó fingiendo desinterés.

—En tres días, apuesto a qué el tendra mejor suerte que tu y saldrá en unos años y tu en cambio tienes un mes de vida aproximadamente jaja—Dijo el oficial.

No podia negar que le aliviaba. Por lo menos no moriria. Él se salvaria si pudiera, pero sabe que no puede hacerlo, sabe que todo debe ir como en sus planes.

Una vez en la cárcel revisaron a mikaela y llenaron un informe con sus datos personales e información de su sentencia y delitos, para seguidamemte tomarle una foto y darle su número de celda y escoltarlo hasta alli.

—Será mejor que te comportes Tepes, sino quieres morir antes de tiempo. —

—Tch, como si me importara— Dijo una vez cerrada la celda.

Observó el lugar donde estaría y vio a un chico sentado en el rincón más oscuro—Hola, de que te acusaron a ti?. —

—Me llamo Rene y deberías de tener cuidado con quien hablas; estoy aquí por asesinato en 3er grado— Dijo sonriendo de forma amenazante—Y dime a ti porque te metieron en este agujero?—Dijo dejando escapar una risita aterradora.

—"Por asesinato en primer grado."—

—Ah?—dijo aburrido—pensé que era algo peor, aunque por la comillas supongo que fue un veredicto mal dado y no tienes cara de asesino, como te llamas? —pregunto él

—Mikaela Tepes.—dijo simple, como si nombre no fuera conocido por sus brutales asesinatos.

—Que!? —Dijo levantándose para salir a la luz. Haciendo caer inconscientemente la butaca en la que estaba sentado—Tu eres el que llaman el vampiro, ¿no?. Pero... Si eres solo un niño— Dijo, mientras empezaba a reirse

Mikaela empezaba a hartarse, ese sujeto se atrevia a decirle que era solo un niño y se reía en su cara. De verdad, en estos momentos odiaba a Ferid.

—No tiene nada que ver, además asesine más personas solo por proteger a quien amo.—Dijo alejando la mirada de aquel chico cuya piel era tan pálida como la suya y ojos cuyas ojeras eran grandes.— Y lo seguiría haciendo solo por el... —

Por Yuu, por la persona que amo, haria a Norte Dram arder. Se dijo asi mismo.

—Que tierno— dijo falsamente, para despues hacer cara de asco—Bien Tepes, en unos días me cambiaran de celda y tendrás un nuevo compañero, asique por favor no me mates de aquí a allá o te las veras en problemas.—

—Un muerto no puede matar a un vivo. —

—No dije que sería yo quien Te haría sufrir.—Sonrio, y se acercó lo suficiente al rubio como oara conectar a un mas sus miradas.

Queria intimidarlo, pero no era tarea sencilla. Debia reconocerlo, el rubio era un enigma.

—Tienes un secuas?—

—Es algo más que un secuas, es el amor de mi vida la razón para necesitar salir de aquí. —

—Te da asco que yo sea cursi, pero tu estas enamorado. —Sonrio burlon —Que hipócrita de tu parte Sens.

—Como sabes mi apellido? —pregunto serio.

—Algun dia lo sabras—volteó su mirada hacia la izquierda y retomo los hilos de la conversación —¿Él esta libre?

—No, está en otra celda, pero estoy planeando escapar y salvarlo. —dijo—¿Que dices? ¿Te unes? Asi podriamos salvar a tu amor ¿no crees?

—Me parece bien, Sens—

Ambos apretaron sus manos y se dirigieron cada uno al trozo de cemento que tenían por cama.

(…)

Tres días después...

Vaya mentira he vivido toda mi vida, ahora estoy condenado a pasar 8 meses de cárcel en la prisión de alta seguridad.

Solo por ser familia de un Ichinose Hiragi

Pura mierda.

Fue un viaje más o menos largo; pero, aquí estoy en la prisión pasando condena, y no tiene nada de malo, pero aunque Mika me mintió..., desearía poder hablar con él una última Vez,

Me tocó dormir solo en esta celda y lo peor es que ya Mika no esta en la misma cama que yo.

Odio pensarlo, pero lo hago. Extraño a ese rubio oxigenado.

Odio amarlo, y peor aun odio que hayamos peleado. Pero el se lo busco.

Y odio aun mas que a nada, recordar su piel y su tacto sobre la mia, sus labios; que han besado cada parte de mi piel. Simplemente quisiera, tenerlo a mi lado de nuevo.

Lo segundo malo es que el chico de la celda del frente me está observando y sus ojos color amatista no paran de verme, como si quisieran leerme y explorar mi conciencia.

(...)

Pov Lacus

Que gran vida estar en la prisión, estoy sentado en una de las bancas de la cancha de la prisión y observando de lejos a Rene mientras habla con alguien y veo que ya se acercan a mi,

me pregunto si Rene sabrá del chico que esta encarcelado frente a mi celda?

—Oye Lacus, te presento a mikaela esta en la misma celda que yo—

—En serio?—sonrió y estiro mi mano a modo de saludo—Un gusto mikaela e oído mucho sobre ti—

—Lo sé, no me sorprende —

Que errogante.

—Oye Rene,—lle llamo y fija su vista en mi, esperando que hable—me preguntaba si tú sabes del nuevo que esta frente a mi celda —

—No, quien es? —

—No lo se, pero tenía unos ojos rojos increíbles y pensé que tu sabrías, no por nada el informante aqui—

—No, pero veré quien es o si puedes hacerlo tu, mejor—

—Esta bien, mejor nos vamos, ya es hora de entrar a la celda—

Me acerco a él para rodear su cuello con mis brazos y darle un beso. Siento sus manos en mi cintura y como me acerca mas para profundizar el beso.

Minutos después nos separamos por falta de aire y sonreímos.

—Creeme que te sacare de aquí Lacus— Dijo para besar su mejilla y soltarse del abrazo.

—Tranquilo tonto, se que lo harás—dijo sonriente. — Adios, mikaela.

(...)

Voy caminando por el pasillo y estoy cerca de mi celda, cuando escucho a alguien hablar.

—¡Mierda! me aburro aquí solo, iré mañana a ver que pasa de interesante en la prision, si estuvieras aquí mika todo sería distinto...—

¿Mikaela?

¿Acaso esta hablando de mikaela?

Seguí camimando y llegué a mi celda.

Una vez dentro lo mire detenidamente y, un momento.., sus ojos, acaso ahora son... ¡¿VERDES?!

¡Tiene que ser una jodida broma!

(...)

Povs Lacuss

Vaya que si, sus ojos pasaron de rojo a verde, pero viéndolo mejor le sienta más el verde y son un ojos tan ignotizantes  los que tiene este chico.

Tal vez deba hablarle y saber por lo menos como haze para cambiar el color de sus ojos.

—Oye tu, niño bonito—dije acercándome a las rejas con mi usual sonrisa.

—¿Que quieres? — ni siquiera me dirije la mirada ¿¡Quien se ha creído!?

—¿Quién eres tú? ¿Y como le haces para cambiar el color de tus ojos?.—pregunté

—Ja, Pobre tonto... Soy...— se inclina y luega susurra su nombre para que solo yo le escuche.

No lo podía creer... El no podía ser esa persona o acaso en verdad el es ¡¿La Sombra?!

Sonreí

—No te creo, pruébalo.— dije

—Como quieras—se encogió de hombros —, respondí tu pregunta y no tengo intención de demostrarte nada en absoluto.

En ese momento recordé que el había dicho algo sobre mikaela y, no se que relación tendrán estos dos pero lo mejor será averiguarlo, tal vez mikaela no sabe que este sujeto está aquí, tal vez se odian.

Le mire.

—Oye, Tu mencionas ser la sombra, pero a decir verdad creo que el vampiro es... ¿Como decirlo? ¡Ah, ya! Mejor que tu.

¿Maldita sea, que era lo que quería este mencionandome mika?. Penso el azabache, ademas de que lo hizo a propósito.

—Pero a decir verdad, es increíble tener a dos grandes mentes criminales en la misma prisión— dije

—¿¡A que te refieres!? ¿¡Que sabes de el!? —empezaba a impacientarlo, sabia que tenia que conocerlo, pero la pregunta es ¿De dónde?

Me rei un poco antes de contestar —... Tal vez tenga cierta información de él...- dije con una sonrisa que trate, fuera inocente

—Escupelo.— gruño

—No es tan fácil—empeze a caminar por la celda.

—¿Que es lo que quieres? — Bien, ahora si podemos entendernos.

—De seguro alguien como tu intentará escapar y, quiero que me ayudes a mi y a mi compañero a escapar también. Solo eso— dije

—Estas loco. — dijo y, empezo a reírse.

—Pero tu quieres información de mika-san ¿o no? Y yo la tengo — comenté

—¿Cómo sabes su nombre?

—Te dije que la información no es-

—Mierda, esta bien, ¡pero mas te vale decirme donde esta! — vocifero

Tranquilo yuichiro, respira y calmate... Se decia asi mismo.

—Descuida, te llevaré con el—dije para luego esconderme entre la oscuridad de mi celda.

(...)

La noche llegó, y la luna a llegado para tomar el puesto del sol, siendo testigo de dos corazones que anhelaban encontrarse.

Yuu y Mika se encontraban viendo la luz de la luna atravez de los barrotes de una pequeña ventana en la comodidad de su celda, ansiando verse de nuevo.

Mika quería hablar con Yuu y explicarle todo. Yuu solo quería abrazarlo, decirle lo que sentía y huir de ese lugar. No planeaba guardarse mas sus sentimientos.

Al día siguente dicho joven de ojos esmeraldas se encontraba caminando hacia la parte de la prisión donde estaban Mikaela y Rene.

Iba decidido, pero al verlo sentado en las gradas del patio con la mirada perdida y su cabello siendo movido por el viento, sintió esas cosquillas en el estómago y ya no estaba tan seguro de querer ir hacia allá, pero como si la vida lo empujara —de manera literal — cierto chico de cabello morado apareció por su espalda.

—¡Oye, mika-San!— grito el pelimorado.

Puedo observar el momento exacto de mikaela se giraba para ver quién lo llamaba y, cuando sus ojos se encontraron con esos iris azules que tanto amaba siento que en cualquier momento caería.

—¡Yuu-Chan!— grito emociónado el rubio al poder ver a ese azabache que lo traía loco.

Yuu-Chan, esta aquí..., Penso el rubio.

—¡Yuu-Chan!— podía verlo y, no era una ilusión. Yuu estaba ahí.

El oji azul corrio hacia dónde estaba, y el azabache no daba un paso; estaba en shock. Cuando por fin llego hasta donde estaba, el rubio empezo a llorar. Estaba pletórico.

—Mika, no llores...— decía preocupado, le dolia ver al rubio llorar. Poco a poco calmo las lágrimas.

El rubio se acercó lentamente a su rostro y junto sus frentes, podían sentir su respiración chocar con la contraria, se tomaron las caras entre sus manos y, el ojo esmeralda limpiaba el rastro de lagrimas.

—Mika... Y-yo te extrañe idiota— un par de lágrimas empezaron a salir de sus ojos.

Yo también te extrañe Yuu-Chan, Pensó el rubio

—Baka, me debes una explicación...—dijo, enjuago sus lagrimas con el dorso de su mano—Y mas vale que sea buena—

—Lo sé Yuu-Chan, y te la daré—

Se separaron lentamente y se dirigieron a un lugar donde no los vieran ni los molestaran. Ya ahí, empezó a explicarle todo paso por paso.

—Haber mika, dices, ¿que eres un vampiro? ¿Porque envejece entonces?— dice confundido

—Yuu-Chan, cuando pasa mucho tiempo y no me alimento empiezo a envejecer, pero los vampiros lo hacen de una manera más rápida que un humano, pero mientras beba sangre envejer a un ritmo más lento. Del común — explica

—¿Y para no envejecer?

—Solo si bebo la sangre de mi destinado — dije

—¿Destinado? — le miro con extrañesa.

—Ujum... Yuu-Chan sobre eso. —

—¿Esperas que te crea? Mika, sino me quieres decir porque los asesinaste esta bien, lo que me molesto fue que no me tuvieras confianza... pero no me vuelvas a ocultar lo que haces o sientes o no te lo perdonaré. — explica

Ah, Yuu-Chan, mi Yuu-Chan... Siempre tan tsundere 💕

—Esta bien Yuu-Chan, lo prometo, pero... Hay algo que quiero hacer. —

—Qu-  — '¿Que quieres hacer?' trato de preguntarle cuando el rubio sello sus labios en un beso que decía todo lo que llevó guardado todos esos años, y yuu torpemente intentaba seguirle el paso, pero se separaron por la falta de aire dejando un hilo de saliba en los labios del otro.

Sus ojos mostraban aquella lujuria que sentían ambos en ese momento.

(...)

Yuu era demasiado despistado, así que, a menos que le dijeran de frente Te amo no lo entendería. Por eso al principio estaba confundido, no entendia mucho, solo que Mikaela tenia cara de querer follarlo ahi mismo.

—M-mika... — tartamudeo. Sus labios hinchados ligeramente y un rubor casi imperceptible se posaba en  la cara de Yuu.

—Yuu-chan, tu eres mi otra mitad, tu eres mi complemento más vital e importante, Yuu... Te amo y asesinare a todo aquel que te haga daño o intente separarnos... — le susurro en el oído de manera que le mando corrientes de energía por la columna.

Esa confesión lo descolocó.

¿Era correspondido? ¿De verdad, no estaba soñando?. Tenia miedo de que no fuera real y, al despertar volver a la cruda realidad.

—Mika... —Decía aún tratando de recuperar el aliento.

— Se que nunca lo dije, y que es raro para ti que lo diga ahora, pero probablemente no salgamos con vida de aqui— prosiguió

—Mika... — volvió a repetir, muy ido en su cabeza por todo lo que le era confesado.

—Te amo desde hace tanto tiempo y hasta ahora tomo el valor de decirlo, Yuu-chan. Te amo— dijo aprentandolo en un abrazo.

—Mika... — pío en un hilo de voz y con los ojos apuntó de derramar gotas saladas.

—Yuu-chan, ¿no dirás algo más que sólo "Mika"? No se, algo como "también te amo" — dijo, medio en broma y medio en serio.

Yuu lo miro directo a sus ojos y se abalanzó a sus labios, reforzando mas el abrazo entre ambos.

—Mika idiota, te amo, mi ángel. —Dice escondiendo su cara sonrojada en el hombro de su... Lo que sea que sean.

—Yuu-chan, no soy un angel—Dijo correspondiendo a los calidos labios del azabache, en tanto sentia caricias en su cabello—Pero por ti lo seria; Yuu, yo por ti soy capaz de bajar al infierno si es necesario... —Dijo apenas en un susurro.

(...)

Ya habian pasado dos semanas desde que se confesaron todo lo que su corazón guardaba. Y los besos de parte de ambos no faltaban en tanto buscaban como salir de alli sin ser atrapados. Porque si algo tenían seguro, era que ó salian juntos, o morirían en el intento.

También llevaban con mas tranquilidad todo, ahora que sabían que eran correspondidos querían llevar las cosas de forma mas lenta, para poder hacer las cosas bien.

(...)

Paredes, piso y techo grises, una pequeña ventana que esta posicionada demasiado alto para alcanzar a ver algo y unos barrotes de acero, eso era lo unico que veria el resto de lo que le queda de vida sino se apresura en encontrar una salida. Ese lugar era aburrido, queria escapar y huir con Mikaela a otro país y empezar de cero, juntos.

Se levanto de su cama y se coloco los lentes de contactos rojos que siempre usa.

Decidio pensar un poco en como saldria de ahi, en las posibilidades, puntos ciegos y salidas fáciles junto a distracciónes. No podia perder tiempo, tenia que hacer algo pero en ese momento la reja de su celda se abrio dejando ver a uno de los guardias del lugar.

—Ichinose, tienes visitas — dijo el hombre robusto mientras le colocaba las esposas.

Yuu solo se limito a sonreír, ¿Quien sera el idiota que lo visitara?.

—Quien viene a ver a este criminal, hay que ser muy estupido para visitar a alguien como yo — comentó con una sonrisa burlona, haciendo exasperar al guardia de seguridad.

—En la sala de interrogación lo veras—. Fue lo único que se digno a decirle

¿Sala de interrogación? ¿Sera un oficial? Tiene que serlo, que otro podria ser...

En ese momento Yuu sabia lo que se venia, y jamas imagino que volveria a ver a la persona que mas daño le hizo. La persona en quien confío y le dio la espalda.

Cuando estuvo frente a la puerta de la sala de interrogación sintio un escalofríos en su cuerpo, de tan solo imaginar de quien o quienes se trataba. Porque podia hacerle a quien fuera, menos a la unica persona que le apoyo pese a todo, y la culpa lo mataria si le veía, para eso no estaba listo. No estaba listo para ver a Shinya.

Abrió la puerta lentamente, siendo vigilado por el guardia y al entrar y ver al ojiamatista sentado se quedo helado.

Guren... Como hubiera preferido que fuese Shinya o Mahiru.

—Hola... Papá...

El ojiamatista sonrió de lado como saludo, pero su sonrisa rápidamente se borro al ver a su hijo con el uniforme de reo de la prisión.

—Sientate mocoso.

Lo miro por unos segundos antes de obedecer y sentarse en la silla frente a el.

Viendolo de cerca no habia cambiado mucho en los últimos años y por su uniforme seguia en el ejército. De cierta forma, estaba resentido con Guren por muchas razones. La primera, por estar ausente gran parte de su vida. La segunda, darle la espalda cuando le dijo que no estaria en el ejército como todos en su familia. Y de pronto, sintio curiosidad...

¿Para que volvio? ¿Que pretende ahora? ¿O acaso quiere burlarse de mi como antes?

—Hmg... ¿Que es lo que quieres Guren? Estoy seguro que no vienes a disculparte por lo de hace años... ¿O si? — preguntó, recibiendo una negación.

El teniente solo observaba serio, pensando en como decirle los acontecimientos que ocurrierron.

¿Como le digo que shinya esta enfermo de muerte, que mahiru murio, que tiene una herencia que le dejo Shinoa? ¿Como le explico que ahora no tiene opcion y debe unirse a la armada? —penso guren —Ni modo... Tirare el golpe en gracia.

—Yuu, tenemos que hablar, Shinya...

Su corazón empezo a latir rápidamente y su garganta se seco.

No, no, eso no es cierto...

(...)

Me encontraba observando el techo de la celda que de repente se me hizo muy interesante. No hacia mas que contar las horas, minutos y segundos para volver a salir y encontrarme con Yuu, tenia que decirle que habia encontrado una salida. Aunque debíamos planear todo de manera perfecta debia decirle.

La última semana Rene, Lacus y yo hemos estado investigando y sacando información acerca de cómo escapar de este lugar y resulto ser que los ayudantes de la cocina tienen salida directa al exterior, el unico problema serian las camaras de seguridad y como hariamos para colarnos por ahi, ya que cuando la cocina esta activa las celdas estan cerradas y necesitariamos llaves, ademas de eso una distracción para que los cocineros no nos vean cuando salgamos y no nos puedan detener.

Si, ya se habia encargado de encontrar una solución, solo le faltaba hablar con Yuu-chan y los dos idiotas enamorados... Y si lograban llenar los huecos faltantes podrían ver la luz de la libertad.

¿Que estara haciendo Yuu-chan en estos momentos?

(...)

No...

Un sollozo se escucho entre las cuatro paredes de aquel lugar que, para cierto chico de ojos verdes se habia convertido en el lugar que mas odiaba. Lo cual era estúpido, la culpa no era del cuarto interrogatorio, toda la maldita culpa era de Kureto.

—No... No es posible... Papá ¿Porque yo? ¿Como sucedio? ¿Cuando paso? — me quede mirando fijamente al hombre frente a mi que no había dicho una sola palabra despues de lo que dijo — ¡Contesta, maldita sea! ¡Porque!—Otro sollozo.

El azabache puso sus manos sobre su boca para que no se siguieran escuchando sus sollozos mientras sus lagrimas caían lentamente. El dolor... Su persona favorita en el mundo, la mujer que le dio la vida y el hombre que le dio crianza. ¿Porque tenía que sufrir de esta manera? Al fin y al cabo los muertos no sufren después de morir, pero los que amaban a esas personas en vida viviran con el dolor. El mismo dolor que sentía en su aquejado corazón

Shinya... Jaja shinya-sama...

•°. —Oe, shinya. ¡Vas a perder! — dijo un azabache de 5 años que jugaba en la consola un dia domingo junto con el novio de su padre.

El albino le sonrio de forma juguetona ante la rivalidad del menor.

— Hagamos algo Yuu, si gano empezarás a llamarme shinya-sama ¿si? Y si yo pierdo te llevare a la feria ¿Que dices? — apostó el albino

El Menor dudo unos instantes para despues aceptar.

Tiempo despues, se encontraba un Yuu muy molesto por perder, y un shinya muy divertido por la situación.

— Has ganado shinya-sama —dijo haciendo un puchero y cruzandose de brazos de manera dramática.

Shinya solto una pequeña risita antes de acercarse al menor y decirle "tranquilo, aun asi, te llevare a la feria"

Aun recuerda lo mucho que se divirtio ese dia con ese hombre que tiempo despues se convirtio en su padre. .°•

Mas sollozos se escaparon de su boca siendo amortiguados por la fuerza que ponia en las manos que yacian aun sobre sus labios.

Guren solo le veia triste, su hijo podia ser un ladron de primera pero aun lo amaba. El hecho de que su hijo sea lo que es, es por su propia culpa por haberlo abandonado cuando mas lo necesito, pero verlo asi, tan vulnerable le hacia saber que aun quedaba humanidad en su hijo. Además, podía comprender el dolor por el que pasaba su Yuu.

—Shinya no queria que te dijera, pero pense que merecias saberlo. Después de todo siempre se llevó mejor contigo, y sobre lo de tu abuelo... Lo hablaremos despues, hoy quiero que hablemos de Mahiru y Shinya. — no quería presionarlo, a diferencia de antes, ahora le dara el apoyo que se merece.

(...)

Me encontraba en la celda de Yuu. Por lo que me enteré, habia recibido visitas, pero no sabia que era lo que había sucedido en ese visita como para que Yuu se encuentre en este estado. Ido. Con lo ojos rojos igual que su nariz, producido por haber llorado. Muy pocas veces e visto a Yuu-chan llorando, suele guardarse todo para no preocupar a nadie y demostrar que es fuerte.

La dude me come y me atrevo a preguntarle.

—Yuu-chan... ¿Que sucede?

Volteo a verme y en sus ojos pude ver la tristeza que lo invade. Lentamente de sus ojos empezaron a salir mas lágrimas gruesas y cristalinas. Senti como se aferro a mi pecho escondiendo su rostro en el hueco entre mi hombro y cuello y, soltaba leves sollozos.

Yo pasaba mis manos por su cabello y espalda en un intento por consolarlo y dejarle saber que cuenta conmigo. Siempre. Bajo ninguna circunstancia planeó dejar que Yuu sufra sola, su sufrimiento es el mio.

Se separó de mi y con el dorso de su mano se seco los restos de lagrimas. Inhalo una buena cantidad de aire y comenzo a hablar conmigo.

—Mika, Mahiru murio—susurro, en ese momento pude sentir un picor en mis ojos, entendiendo el hecho de que Yuu se encontrara en ese estado. Mahiru fue la única que nos apoyo con los problemas que teníamos, con nuestras confusiones. Y ahora estaba muerta. —Y... Shinya esta enfermo de gravedad, tiene poco tiempo de vida —dijo mientras su voz comenzaba a romperse. —Mika, esto es de alguna forma mi culpa... Debi haberme quedado, por él — dijo en un hilo de voz.

—No Yuu-chan, no digas eso. No es tu culpa, esas son cosas que pasan. Yo tambien lo voy a extrañar, creeme— le dí una sonrisa triste y lo abraze, ambos llorabamos. Pero quien mas sufria, era mi pequeño azabache. Shinya había sido mas padre para Yuu que Guren, y entendia que sentia culpabilidad por dejarlo.

Me retire un poco y puse mis manos en su rostro y me acerque lentamente a el para dejarle un beso en sus dulces labios. Poco a poco, subiamos la intensidad de los besos y caricias. No supe en que momento, pero nuestra ropa habia desaparecido. Aún cuando queríamos tomar esto con calma, en este momento lo necesitamos.

Sus jadeos y gemidos son la sonata mas bella que se podrian interpretar. Yuu tenia la voz mas hermosa que mis oidos escucharán en la vida. Lentamente me abrí paso entre sus piernas para si empezar a entrar lentamente en él, haciendolo soltar suspiros por la intromisión, comenzando con un vaivén, tan lento y turtuoso, como envolvente y embriagador.

No podiamos darnos el lujo de demorar demasiado, y es que estar en lugar expuesto descompone un poco las cosas. Al cabo de un tiempo ambos llegamos al climax. Su respiración estaba agitada, y la mia no era para menos. Sus ojos brillaban por las lágrimas provocadas por la lujuria y la tristeza que les habia embarcado hace apenas unos minutos.

Nos vestimos rapidamente y nos sentamos de nuevo en el orillo del futon.

Y entonces, recorde que debia decirle del plan de escape que se efectuaría esa noche.

(...)

Se encontraba solo en su celda, mikaela se había ido y él había quedado solo, con un maldito dolor de cadera. Puso a su mente a divagar. La conversación con Guren seguia en su cabeza.

— ¿Ayudarme? —

—Si, antes no te apoyé. No planeo obligarte a hacer algo que no quieres— Dijo el azabache mayor.

— ¿Y que podrías darme tu que quiera yo? —interrogó.

El azabache saco de su bolsillo una llave, una llave maestra, la deslizó hasta dejarla frente a sus ojos jade. Le miro incrédulo.

—¿Haras lo que creo que haras? — pregunto, sin creer lo que sus ojos veían — ¿Me ayudaras a escapar? — recibió un asentimiento, ¿Era de verdad el mismo Guren? —¿Porque?

—Porque de alguna forma yo te orille a esto, y quiero enmendarlo— dijo —Escapa, ve a otro país, reas tu vida. Pero no vuelvas a hacer nada malo. Esta es mi manera de pedirte perdón — explicó

— No se que demonios pensar, Guren — dijo, levanto la mirada y le sonrió en lo que tomaba la llave y la escondía — Gracias, prometo que no volveré a cometer esos errores del pasado —

El mayor le sonrió, sabía que lo que hacia estaba mal, pero muy mal. Pero si salvaba el destino de su hijo, correría el riesgo.

Suspiro, palpo uno de los bolsillos del traje de reo donde estaba la llave. El plan estaba armado y pronto serían libres.

Solo un poco más...

(...)

Ya habían trasado el plan, tenían la llave con la que habrírian las puertas de la celda. Como distracción estábamos Yuu y yo, que eramos los expertos en despistar, escapar y engañar. Rene habia conseguido uniformes de cocinero para poder pasar desapercibidos y Mikaela se encargaria de nockear a los guardias. No podia salir mal, no 'debia' salir mal.

Camino en su celda como un gato salvaje enjaulado, hacia tiempo no probaba sangre y estaba hambriento, necesitaba a Rene para poder aguantar un poco más, una vez estuvieran afuera serían libres. Incluso él se había encargado personalmente de conseguir llamar a un amigo que los sacara del país. No fue tarea sencilla, pero lo habia hecho.

Movió su cuello desesperado y ansioso, el olor de toda esa sangre al rededor le estaba causando estragos y si queria tener un perfil bajo debia evitar romper los barrotes y asaltar a alguien para no levantar sospechas. Pero Rene y Mikaela no querían romper los barrotes para escapar. Los humanos se asustaban por todo aquello que no conocieran o comprendieran.

El sonido de la celda siendo abierto lo puso en alerta, giro a ver quien era y no pudo sentirse mas dichoso cuando se topó con los ojos rojos y con ojeras de Rene, quien le sonrió sabiendo que estaba esperándolo por su comida.

Se acercó rápido hasta tomar con una mano su cabello, halandolo hacia un lado y dejar su cuello expuesto, lamio la zona descubierta para luego acercarse y dar una poderosa mordida, en cuestión de segundos el sabor dulce de la sangre inundó su paladar, satisfaciendolo a niveles inimaginables.

—Parece que alguien tenía mucha hambre — dijo, una vez haberse separado.

El peli Morado se lamio los restos del labio y cuello.

—No tienes idea de cuanta. — sonrió — estaba apuntó de cometer una estupidez —

— Cuando no... — dijo, medio broma, medio sarcástico. — En dos días estaremos libres

(...)

El plan se habia empezado a efectuar a la hora del almuerzo, cuando era el cambio de turno de los guardias que vigilaban las cámaras y las celdas.

Debajo de sus trajes de Reo tenian puesto el uniforme de la cafetería que había robado René, despues de la distracción para despistar a los pocos guardias en turno quitarían sus ropas de prisioneros y quedarían en trajes de cocineros.

La distracción que habían planeado consistía en abrir las celdas de los prisioneros, con eso se formaría distracción el tiempo suficiente para que pudieran escapar por la puerta de la cocina, que daba camino a los vestidores donde tomarían ropa 'prestada' para disfrazarse y que los guardias de salida no les viera.

Una vez afuera un auto les estaria esperando, era un amigo de Lacus que le debia un montón de dinero y favores él que los llevaría fuera de la ciudad.

Pero Yuu antes de irse queria hacer una nueva parada, habia alguien con quien tenía que hablar.

Una vez todo listo y la hora del almuerzo marcada empezaron con el plan, siguiendo paso a paso cada parte de este para evitar ser atrapados.

Cuando por fin habían logrado llegar hasta la cocina y salir al vestidor se escucharon los pasos de alguien. Los cuatros se tensaron y corrieron para buscar donde esconderse y escapar rápido, por suerte para ellos solo era una cocinera buscando un encendedor y cigarrillos.

Cuando por fin se vistieron usaron pintura en spray para cubrir sus cabellos y, se pusieron lentes de contacto, ó en el caso de Yuu, simplemente se los quito.

Rene habia pintado su cabello de blanco al igual que Lacus. Mikaela se lo tiño de Azul Celeste y Yuu de Amarillo. Los ojos de Mikaela estaban Rojos y los de Lacus y René Amarillos.

Salieron del vestidor, y una vez pasaron la puerta de seguridad y los guardias pudieron respirar en paz.

A una dos calles de haber caminado Lacus divisó el auto de su amigo y corrió hacia él.

-¡Ferid!- Grito Lacus.

-Ay no... - se lamento Mikaela

-¿Que sucede, Mika? -preguntó Yuu al ver al Mikaela asqueado al ver a Ferid.

-Se supone que deberia estar muerto... - le dijo el Rubio.

De inmediato Yuu comprendió lo que le quiso decir.

-Pero ¿como...?

-¿Recuerdas lo que te dije de los vampiros?- interrogó

-Los vampiros no existen, mika- dijo

-¿Ah si? Pues, tienes uno frente a ti... De hecho, Lacus y René también son vampiros - comunico

-¿Necesitas un médico? - pregunto extrañado

-Ya veras que no miento y que no estoy loco... - no le preocupaba, él tampoco creía en esas cosas.

-Ah, mika-san- saludo el peliplata -¿Listo para irnos? -pregunto cantarin.

- De hecho, antes quiero hacer una pequeña visita al hospital - dijo Yuu

Mika le miró, sabía lo que queria hacer, y no podia negarselo.

-Ara~ Pero no tardes tanto, a este punto ya deberían estar buscándolos~-advirtió

-Esta bien - acepto

Despues de eso todos subieron al auto y partieron al hospital.

(...)

Llegar al hospital habia sido pan comido, entrar fue igualmente fácil, ya que estaban disfrazados nadie se daba cuenta que en realidad eran unos convictos que escaparon de la cárcel, pero con la diferencia de que ellos no tenían la intención de formar alboroto en el hospital, todo lo contrario, Yuu solo queria ir y visitar a su padre antes de huir del país con Mikaela.

Después de que Lacus distrajera a la enfermera en recepción Rene busco en la computadora el piso del paciente Shinya Hiragi. El piso de cuidados intensivo no tenía muchos pacientes, por alguna razón. Solo habían 15 y eran pacientes prácticamente al borde de la muerte. Entre ellos, Shinya.

Una vez con el número de habitación, subieron para buscarlo, iban Mikaela -para vigilar que nadie los reconociera- y Yuu, quien iba adelante para llegar antes al lugar estimado.

Una vez frente a la puerta de color blanco, se detuvo.

-Entra- le dijo el rubio.

Yuu no estaba seguro de que fuera una buena idea, tenia miedo de que Shinya no quisiera verlo allí

-¿Y si él no -? -

-Yuu, nos iremos en 30 minutos, por lo mínimo deberías pedirle perdón por no haber venido antes, nunca volveremos, aprovecha esta oportunidad para despedirte

El azabache suspiro. Inhalo profundamente para darse valor y abrio la puerta, entrando completamente y cerrandola al estar dentro.

Una mirada curiosa y la vez cansada se dirigió a la puerta recién cerrada, ampliándose al ver la persona que estaba en la habitación del hospital, aún con el tinte, los lentes de contacto y la piel ligeramente más clara, pudo reconocerlo. Habia visto a ese pequeño niño convertirse en hombre. Pero siempre sería y es, su niño.

-Yuuichiro - dijo en un suspiro - Estas aqui... ¿Cómo es que estas aquí? - preguntó confundido. Guren le había dicho que estaba en la cárcel, una de alta seguridad.

-Escape... Pero no vengo a hablar de eso, no tienes que preocuparte tampoco por ello, solo vengo a despedirme... Y a pedirte perdón - dijo, con la mirada bajandola con cada palabra que salia de sus labios.

-¿A dónde iras, Yuu? - preguntó triste -¿Volverás a robar? Por favor no lo hagas, Yuu.

Levantó la cabeza ante la suplica de su padre.

-No no, no haré nada malo, pero no estoy seguro aqui... Debo irme, pero antes quería verte y... - se corto sus palabras, apreto los labios fuertemente junto a los ojos, debia decirlo, se le acababa el tiempo. - Lo siento, por haberte causado tanto dolor y molestias, se que creiste en mi, pero la cague, y estoy dispuesto a arreglar mis errores, pero necesito tu perdón o no podre seguir adelante con la culpa...

Sus lágrimas estaban trabadas, solo una o dos salieron de sus ojos, pero debía ser fuerte, ya cuando estuviera solo lloraría todo lo que fuera necesario.

-No tengo nada que perdonar, Hijo - le sonríe el albino, estaba muy resignado a que su hijo se fuera, sabia que era lo mejor - Solo... Prometeme que a donde vayas haras las cosas bien, hazlo por mi por favor, asi me sentiré menos culpable por no haber hecho algo antes de que tomaras el camino incorrecto

-No eres cul-pable de nada, Papá - para este punto estaban vueltos un mar de lágrimas, ambos eran unos bebés sentimentales - Lo hare, Te quiero -

-Cuidate mucho, Yuu- yuu se acercó a él y se fundió en un abrazo con él. Sentía que su alma se resquebrajaba en miles de pedacitos. Se separó, era hora de irse.

-Adios, Shinya-Sama - sonrió triste para luego irse.

Al salir camino en silencio a la salida, Mikaela sabia que necesitaba espacio.

Cuando subio al auto seguía igualmente al modo mute. Incluso al subir al avión -cosa que lograron por unas identidadades falsas que sacó una amiga de Yuu, para ellos- seguia callado.

Cuando el viaje terminó y llegaron a su destino, bajaron, tomaron sus maletas y se fueron a tomar un taxi.

-¿Wohin haben Sie, meine Herren, Sie gebracht? - ¿A dónde los llevó, caballeros? preguntó el chófer en Alemán. Siendo Rene el unico que respondió al hablar el idioma.

-Zu den Wohnungen Beachfront -A los apartamentos Beachfront contestó, seguido, partieron a su nuevo hogar.

-Todo estara bien, Yuu. Estoy contigo.

-Te amo, Mika.

Fin...