Legado Sanguíneo

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Summary

A lo largo de los años, los miembros de la Casa Anase han forjado un gran prestigio dentro de un país donde priman la violencia y las injusticias. Para mantener ese legado, se le exige constantemente resultados que evidencien la perfección mágica al primogénito de la familia, quien no cumple con las expectativas. En la academia solo importa una cosa: el ranking de los mejores. Si Noah quiere que paren las humillaciones, tendrá que dominar su magia y enfrentarse a los mejores o caer ante el peso de un Legado Sanguíneo que no puede soportar.

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1. La vida de los Anase

Los Anase, una familia del común que luchó por salir adelante en un país donde la violencia, la inseguridad, la injusticia y el maltrato atormentan la vida de los ciudadanos. La señora Lucía, esposa del señor Dairo —hijo mayor de la familia—, dio a luz a aquel que cargará la responsabilidad de continuar con el legado familiar. Un prestigio que ha crecido gracias a las hazañas de sus miembros; quienes depositan su confianza en la próxima generación que comienza a partir del niño bautizado como Noah, quien cuenta con la responsabilidad de llegar a lo más alto, en nombre de todo su linaje.

Mechones oscuros, desordenados por toda la cabeza; unos ojos grandes que brillan, piel de tono medio y una gran sonrisa. Todo lo contrario a su padre: un hombre de tez morena, rapado al mínimo, cuya mirada siempre se mantiene firme, sosteniendo una expresión seria y amenazadora. Un niño más parecido a su madre, cuyo tono de piel es claro, sonrisa cautivadora, y larga cabellera negra.

Fruto del esfuerzo de sus padres, el niño creció con grandes comodidades. El señor Dairo —su padre—, era afín al elemento fuego y, gracias a su capacidad de soportar y expulsar grandes cantidades de este, poseía uno de los mejores puestos en una fábrica local encargada de producir maquinaria para transportar a las personas. La señora Lucía —su madre—, a pesar de los reniegos de su esposo, se destaca trabajando en el departamento de cartas ya que con su magia afín al viento es capaz de clasificar, organizar y gestionar todo lo que había que hacer de forma rápida y eficiente, hace tan buen trabajo que en ocasiones incluso ha llegado a ganar más que él, cosa que no es lo común en las familias, al ser el hombre el encargado de proveer a estas.

No todo era color de rosa, las comodidades que recibía no eran gratis, a cambio de estas se le exigieron resultados. Avances y mejora constante en el uso de la magia, demandas que terminaban en abusos, que eran justificados como una forma de garantizar que las cosas saldrían bien, sin embargo, esto no les funcionaba. Noah no se destacaba en nada en particular, era afín al fuego como su padre y tenía una gran capacidad de análisis, pero más allá de eso nada. Ganándose el rechazo de su familia, quienes lo ven como un mediocre, por ello recibía castigos constantes por parte de sus padres, quienes cada vez buscaban la forma de incrementar más la intensidad, golpes que resultaban en marcas, gritos que ensordecen los oídos, manipulación y comparaciones constantes. Rutina ganada por Noah, por no cumplir las expectativas que su padre puso en él.

A pesar de todo, Noah siempre fue un niño normal: le gustaba jugar, era sensible, nunca tuvo enfermedades, ni complicaciones fuera de lo común. Pero con todo y esto no parecía interesarse por algo más allá de lo típico. Después de todo la clase media es conocida por esforzarse lo mínimo para estar bien y darle comodidad a sus hijos, haciendo que parezca que no tienen problema alguno. Y aun con la presión de los castigos y regaños, se deriva un confort tras esa falsedad con la que viven que limitaba la exploración de algo fuera de lo usual.

Pronto nació su prima menor, con un talento excepcional en el control y manejo de la magia del agua. Al poco tiempo desarrolló la hierba también.

—¡Ha nacido una prodigio en nuestra familia!, —repetía una y otra vez Lilith, esposa de Dariel quien era hermano menor de Dairo y padres de la genio Dalia.

Lilith desde que se casó, siempre ha velado por sus propios intereses, y ha recurrido a trucos sucios, traiciones, y mentiras para alcanzar posiciones en la familia.

Por otro lado, Noah tenía una prima mayor, quien no era reconocida como miembro de la familia ya que su padre fue producto de adulterio por parte del jefe de la familia; Ella también empezó a destacar con la magia de fuego, algo que fue imposible de ignorar.

Al ver esto, y en un intento desesperado porque su hijo le siguiera el paso a sus primas el señor Dairo, cesó los castigos y Noah fue ingresado a una de las academias más prestigiosas del país, con la esperanza que este mejore, sin embargo, nada más alejado de la realidad. Calificaciones aprobatorias, logros nulos e indicios de un futuro más cercano al fracaso que al de éxito soñado.

De un momento a otro, la presión cesó. Era como si todas las expectativas que había puesto su familia en él, se hubieran esfumado en menos de un segundo. Pero el fin de este sufrimiento vino acompañado con la separación de los pocos lazos que aún mantenía con su padre e incluso lidiar con la actitud indiferente de su madre.

Años más tarde estos decidieron tener otro hijo, Liam fue su nombre, físicamente era idéntico a su padre, incluso heredó su magia de fuego, y desde sus primeros años demostró tener más talento que su hermano. Meses después, nació una prima nueva, hermana de Dalia, es decir que Lilith podría llegar a conseguir más poder y relevancia dentro de la familia.

Zaireth era bastante peculiar, disfrutaba analizar todo a su alrededor sin decir una palabra, creaba escondites en lugares aislados de la casa, y no se regía a la enseñanza tradicional de la magia. Sus actitudes y el hecho de que no estaba ni cerca del talento de su hermana, la llevaron a ser reprendida en múltiples ocasiones. Ese es el precio de no ser ese ser perfecto que quieren tus padres, pero solo unos pocos tienen la fortaleza de escoger seguir sus propios pensamientos sobre lo impuesto por los demás.

Todos sabían que no faltaba mucho tiempo para que se agravara el conflicto en la nación, pero la guerra civil tomó a todos por sorpresa; ningún lugar era seguro y nadie estaba exento de participar en la batalla.

El señor Dairo Anase decidió ir a combatir, siendo de gran ayuda en el combate con su magia de fuego, y apoyando en el funcionamiento de los transportes que desplazaban soldados. Por su parte la señora Lucía permaneció en casa, protegiendo a sus hijos y manteniendo en pie, su educación, ya que se encargaba de impartirles clases todos los días, para que no se quedaran atrás debido a la suspensión de las academias, también lo usaba como una forma de pasar más tiempo con sus hijos, ya que antes ese tiempo estaba limitado por su trabajo.

— Elaboración Mágica, Noah se destaca creando objetos que lo ayudan a potenciar sus poderes.... Él incluso podría llegar a ser un excelente caballero. — dijo Lucía con una gran sonrisa a Dairo quien mantenía su mirada seria mientras miraba el paisaje por la ventana de la sala principal.

— Ese mocoso no tiene nada de especial, y entre más rápido nos hagamos a la idea mejor.... Más tiempo podemos dedicar al pequeño, para que logré llegar a ser lo que este no pudo. — dijo el padre mientras fruncía el ceño — Yo soy el hijo mayor de Aníbal Anase y digno representante de la familia, un hijo mío tiene que ser aquel que deje en alto nuestras raíces.

Lucía no respondió nada ante esto, agachó la cabeza y se retiró del lugar.

Mi esposo es un hombre difícil, fue lo mejor no insistir más con el tema. ¿Será, que Noah en realidad puede llegar a ser un gran orgullo para nosotros, o simplemente es lo que yo quiero como madre?

Finalmente la guerra llegó a su fin y los terroristas fueron derrotados. Deina, hermana menor de Dairo y Dariel, fue la única de la familia que entró a una legión de combate al igual que su padre cuando era joven. Odion, era una legión de especialistas en el uso de armas mágicas, y fueron de mucha ayuda en medio del conflicto, jactándose de gran reconocimiento. A pesar de ser la más capacitada, no es la heredera de la familia gracias a sus constantes desafíos a la autoridad, desdén hacia las normas y su negación a tener un descendiente que siga su legado en la familia.

— Noah no tiene que ser lo que tu decidas Dairo, él es solo un niño, luego puede destacarse e incluso llegar a cosas más grandes que nosotros. — gritó Deina a Dairo.

— Ya él no es un niño, en 3 años se gradúa de la academia y no necesitamos en la familia a alguien que no nos aporte nada. — respondió Dairo manteniendo la calma.

— Algo podemos hacer; él puede entrenar conmigo un tiempo. ¿Tu qué opinas padre? — dijo Dariel quien estaba sentado en una silla al costado de la habitación mientras observaba a sus hermanos pelear.

Aníbal, líder de la familia se encontraba de espaldas a sus hijos, escuchando atentamente con una expresión seria todo lo que estos decían. Barba hasta que llegaba hasta el piso, nada de pelo en la cabeza, tez morena y mirada intimidante. Aníbal decide voltear y todos hacen silencio inmediatamente.

— Vanessa, a quien ustedes decidieron apartar de la familia de igual forma que a su padre. Consiguió entrar a una muy buena legión. Noah es uno mi primer nieto oficial, el tarde o temprano logrará ser alguien relevante al igual que yo lo fui en su momento, traiganlo ante mi.

Vanessa desde su niñez se esforzó más que nadie en esta familia, todo por ser aceptada. Ella es mi nieta mayor pero jamás logrará tener un buen puesto en la familia a pesar del aprecio que le tenemos Deina y yo. A ver traicionado a mi familia fue mi mayor error y por mi culpa ella y su padre pagaron los platos rotos. Ella acaba de entrar a una excelente legión, incluso mejor que la mía en su momento, su magia de lava es algo de temer, es ¡Impresionante!, por otro lado, Dairo apenas va a entrar a la etapa decisiva de su vida y yo sé que él puede llegar a grandes cosas, por algo él es de mi sangre.

Piso de madera, paredes de ladrillo puro, pintado de blanco, un ventanal gigante que daba vista de la ciudad, y abundante, arte, libros y artefactos colocados en los estantes de madera antiguos.

Noah, se acerca lentamente mientras se encogía de hombros , y empezó a temblar un poco.

¿El abuelo......?, he visto cómo regaña constantemente a todos, incluso a mi padre. Nunca me había mandado a llamar así.... ¿Qué querrá de mí?

—Abuelo...,—dijo con la voz quebrada—, ¿Me necesitaba?

— Noah, ven acá y mírala —el abuelo me hablo de forma muy suave y baja, pero aun asi me mantenia temblando —La ciudad, esta siendo reconstruida nuevamente.

— ¿Nuevamente?, esta es la primera gran guerra que tiene nuestra nación ¿no? —el abuelo, el cual media unos 2 metros, me miró y sonrió.

— Sí, pero guerra siempre ha habido, el conflicto interno debido a las clases sociales, gente sin oportunidades, condenados a quedarse en la miseria, y personas que están en contra del mandato de los más fuertes. Todos los días hay guerra, incluso si solo son dos niños en la escuela peleando. Ni siquiera los más jóvenes tienen paz, gracias a las decisiones que toman los adultos y el reflejo que le dan a sus descendientes. —el abuelo se mantuvo en silencio por un instante mirando a la nada, se dio la vuelta y en uno de sus estantes de madera, agarró un libro, y se sentó.

Y, ¿cómo se puede lograr la paz abuelo?

— Siéntate, te mostraré algo. —abrió el libro y era nuestro árbol genealógico, un papel cartográfico gigante donde se mostraba toda la línea de los Anase, el abuelo señaló su rostro. —Yo fui el primer hijo de mi padre, gracias a su ejemplo me esforcé, destaque y me volví el líder de la familia y más importante, pude hacerle un buen nombre. Tu padre, fue mi primer hijo y aunque no el más talentoso, ha logrado mantener las riendas de la familia cuando yo no estoy, tiene su carácter fuerte, pero un talento innato para liderar. Tú eres su primer hijo, el primogénito.

— Yo no soy como mi padre, y tampoco tan bueno con la magia como usted. —miré a mi abuelo fijamente, él cerró el libro y empezó a buscar algo en los bolsillos de su camisa y saco una pequeña foto.

— Ese soy yo, y al lado el ranking de mi academia cuando joven —primer lugar se alcanzaba a leer, aunque la foto estuviera algo vieja y en mal estado.— ¿Alcanzas a leer quien estaba en el puesto N°9?

— ¡¿Alberto Rizzo?!, ¿el líder de los Rizzo no fue el mejor de su generación?, lo superaste tu ¿abuelo? —el abuelo se ríe y me mira.

— El ranking toma en cuenta valores que al fin y al cabo, después no valen para nada, lo que realmente importa es que quieras hacer con tus habilidades, y cuando decidas para que quieres usarlas, serás el mejor en ello.