Capítulo 1
A pesar de que ya eran grandes, andaban los dos en los 30, les gustaba aún, ponerse a hacer cosas como cuando aún eran jóvenes, como en ese instante.
El partido de JongIn había acabado y KyungSoo como buen esposo fue hasta donde estaban las duchas, se sentó en las bancas que había ahí frente a los lockers. JongIn aún no se había metido a la ducha, de hecho había salido detrás del entrenador y los demás jugadores ya duchados. Él seguía ahí sentado, esperando a ver a qué horas se le ocurría al otro, entrar a ducharse e irse a celebrar que su equipo había ganado.
Había entrado y vaya que lo miraba con esa sonrisa, sabía lo que seguía, no iba a decir nada, quería oír cuáles eran las intenciones del moreno.
—¿No te parece un lugar adecuado para celebrar? —habló el moreno, mientras llegaba hasta el de ojos grandes.
—¿celebrar aquí? Pero JongIn aquí no hay comida— le gustaba hacer que el otro hablara más, le gustaba esa faceta de su marido.
—Yo no hablo de ese tipo de celebración… — KyungSoo se paró de su lugar y ambas manos las puso en las hombreras del uniforme del otro.
—Entonces explica, que no te estoy entendiendo— bajo una de sus manos por el pecho del otro, dejándola centímetros arriba de su pene.
—Juguemos un rato Hyung…—no hubo más palabras.
JongIn beso a su marido y llevó sus manos hasta las caderas del otro, empezó a bajar y subir sus manos por los costados de KyungSoo.
KyungSoo gimió en el beso, al sentir la húmeda lengua de JongIn delineando y pidiendo permiso con su lengua para entrar en la boda ajena, enredo sus brazos alrededor del cuello del otro.
JongIn impaciente por quitarle la ropa a KyungSoo empezó a llevarlo hacía atrás, lo estampo contra los lockers. KyungSoo gimió y protestó al sentir el repentino golpe en su espalda, pero siguieron besándose, olvidándose del lugar en donde se encontraban.
JongIn tomó a KyungSoo por los muslos, el otro por inercia envolvió sus piernas alrededor de las caderas del alto.
Ambos gimieron JongIn al sentir rozar parte del trasero del bajo sobre su ya despertado miembro.
—mgh...l-la ropa...” la voz entre cortada fue lo que se oyó de parte de KyungSoo.
JongIn sonrió al ver el desastre que era KyungSoo con sus simples toques y roces, la imagen delante de él le encantaba. Un KyungSoo con los labios hinchados, los ojos brillosos y su respiración era un descontrol al igual que él. Le gustaba jugar con su Hyung, le gustaba hacerlo retorcerse bajo sus caricias.
Se pegó más al cuerpo del bajo, rozando su miembro con el trasero del otro, se movió más e hizo simulación de embestidas sobre la ropa de ambos.
Ambos gimieron por la fricción y la deliciosa sensación que les produjo a ambos.
—uhm... l-la ropa…—volvió a decir KyungSoo y esta vez JongIn hizo su cometido, solo bajo los pantalones del otro junto con su bóxer.
Apretó sus nalgas y besó sus labios. KyungSoo por su parte, se encontraba ansioso y empezó a dejar pequeñas marcas en el cuello del alto, escabullo sus manos debajo de la playera y se entretuvo pellizcando los pezones, arrancándole gemidos al otro.
Sacó su mano y le bajo hasta sentir el elástico de las mallas del uniforme, sonrió y siguió bajando hasta sentir el erecto miembro del otro. Empezó a acariciar por encima de la malla.
JongIn dejó de hacer lo que estaba haciendo en su cuello y gimió al sentir la mano del bajo por encima de su ropa.
Acomodo a KyungSoo provocando que este dejara su erecto miembro y se sujetará.
—Ahora sí, Kim KyungSoo muéstrame cómo te deshaces en gemidos y pides por más
—t-te estás... tar-tardando…—contestó el bajo.
JongIn sin más llevó tres dedos a la boca del otro para que los chupara, KyungSoo inmediatamente recibió dedo por dedo haciendo que JongIn tuviera una imagen demasiado excitante, su miembro que aún no había sido liberado, estaba pidiendo ser atendido.
Bajo por un momento a KyungSoo aún con sus dedos en la boca del otro, con una mano se bajó las bajo las mallas, solo saco una pierna, junto en el bóxer, con su pie terminó de bajarle los pantalones al otro, KyungSoo se sacó los pantalones con sus pies como pudo.
JongIn volvió a tomarlo de los muslos y KyungSoo no tardó en volver a enredar sus piernas en sus caderas.
Estampado de nuevo su espalda contra los locker haciendo que el ruido resonara por toda esa habitación, sonrió al ver que su esposo se encontraba listo.
Llevo uno de sus dedos hasta la entrada y sintió a KyungSoo removerse, queriendo sentir algo ahí adentro, si KyungSoo era algo impaciente.
Metió el primer dedo, sintiendo a KyungSoo removerse y soltar un gemido cerca de su oído, se dedicó a estimularlo con un solo dedo, mientras sus labios abusaron de los contrarios, callando los gemidos entre besos, sintiendo la respiración agitada del otro.
Metió otro dedo, recibiendo un gemido un poco más fuerte, mientras seguía estimulándolo, se estaba moviendo creando una deliciosa fricción entre parte del muslo interno del otro, también provocaba que KyungSoo empezara a mover sus caderas en busca de más. El sonido de los lockers se oía más y más por el movimiento de ambos cuerpos, sacó sus dos dedos e introdujo el tercero, ganándose más movimientos erráticos por parte de KyungSoo pidiendo más.
Hizo un chasquido obsceno al sacar los tres dedos y alinear su pene, masturbándolo y luego introduciendo de una sola vez en la ya dilatada entrada del otro.
KyungSoo al sentirlo todo, se aferró a las hombreras del alto, gimiendo y acostumbrándose al tamaño, porque pese a que ya sabía que su esposo era grueso y largo, siempre lo tomaba por sorpresa tomarlo así.
JongIn solo esperó un rato y empezó a moverse a un ritmo medio, la espalda de KyungSoo pegaba con los locker y eso a los dos los encendía más. Porque los traía de vuelta a esas veces en la escuela superior haciéndolo después de un partido o en las duchas, cuando todos se duchaban, les gustaba experimentar a veces aquello.
Siguió moviéndose, pero ahora una de sus piernas la puso de tal manera que la planta del pie estuviera contra la pared, para poder dar embestidas más profundas, llegando hasta el punto dulce del otro, KyungSoo se deshacía a cada minuto entre gemidos.
—mhg... ah... más, rápidAH—pidió KyungSoo atrayendo la cabeza del alto y comiéndose la boca del otro.
Las embestidas seguían, JongIn sintió el cuerpo de KyungSoo sabía que ya estaba por venirse, llevo una de sus manos al pene del otro y empezó a masturbarlo rápido, KyungSoo arqueo la espalda y posó su cabeza contra los lockers y dejó derramar de su semen en la mano del otro.
JongIn satisfecho de ver la preciosa imagen de KyungSoo acabando de correrse, intensificar los movimientos, sintió su propia liberación y lo hizo dentro del otro.
JongIn dejó a KyungSoo en el piso y el otro algo tembloroso se agarró de su marido, pudo sentir el semen del otro, escurrirse entre sus muslos y bajar hasta sus pies.
—Qué hermosa imagen— dijo JongIn desde abajo, levantando los pantalones de su marido y quitándose las mallas de su única pierna que aún las traía puesta. —Eres la imagen más hermosa y caliente que me gusta mirar después de una buena follada.
KyungSoo solo le sonrío y camino a las duchas.
–Sí, pues a mí me encanta verte debajo de la lluvia artificial de la regadera, así que apúrate o no podrás ducharte conmigo.
JongIn sonrió y se apresuró a quitarse el resto de su uniforme, parece que tendrían otra sesión en la ducha.