It's the Kitten

Summary

Basado en la historia párale de BJ Alex: Bj MD

Genre
Erotica
Author
Meeycoxma
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único

Choi YeinJun conoció a un famoso Cam boy, que realiza contenido BDSM. Ciertamnete a YeonJun le gusta el sexo, y más si es rudo y lo hacen sufrir de placer. YeonJun esta lleo de fetiches, pero desde que conoció y firmo un contrato con aquel famoso cam boy, ha disfrutado de sus fetiches y el sexo de una manera tan alucinante.

Claro está que a YeonJun le atraía como la mierda el caliente de Choi SooBin, su amo en la cama, el único que tiene permitido azotarlo de una forma que hace que YeonJun, llegue a un clímax con puro azote. Pero está también, eso, eso que estaba en el contrato y que YeonJun había aceptado, porque si bien le encanta el sexo y BDSM, no se cree suficiente para estar en una relación con un hombre como Choi SooBin.

Ahí están en el departamento de aquel hombre, están haciendo un directo en ese momento. Choi YeonJun está completamente desnudo, portando unas lindas orejitas sobre su cabeza,  tiene un anal de gato, porta unas calcetas negras que le llegan arriba de las rodillas, en su cuello tiene puesto un collar con un lindo cascabel, y en ella una correa que sujeta SooBin con una de sus manos.

SooBin está sentado frente a él, regalándole esa mirada tan profunda y a su vez tan caliente. Lleva puesto esta vez una camisa blanca, a juego con una corbata color vino, las mangas de la camisa están remangadas hasta sus codos. Sostiene el control del vibrador, mientras que con la otra deja un plato para mascotas sobre el suelo, cerca de sus zapatos tan limpios y brillantes, gracias al lustre que usa en ellos. Verte sobre el plato de metal leche, sin salpicar jamás fuera del plato, todo bajo la atenta mirada de YeonJun, quien se encuentra de rodillas, con sus mejillas rojas y sus ojos un poco acuosos.

SooBin lo miró, ladeando una sonrisa en ese hermoso y varonil rostro.

–Lámelo sin derramar nada–SooBin ordena, halando un poco de la correa, causando que el cascabel que cuelga del collar suene.

YeonJun lo mira atentamente, el rubor en sus mejillas aumenta, y no sabe si es por la mera excitación, o porque le gusta ese hombre frente a él.

–Esas orejas, y esa cola…–Su voz es grave y algo rasposa–. Ahora eres un gato sin importar quien te vea–Sonríe. YeonJun se siente un poco tonto porque está duro, pero le encanta–.¿Y cuál es tu respuesta?

YeonJun tiembla, necesita tomar aire, y poder contestar sin sonar tan necesitado. La cola anal vibra dentro, y lo hace soltar un gemido, y es que la sensación que le envió por todo su cuerpo lo tiene un poco abrumado.

–UGH…–Suelta sintiendo su cuerpo temblar–. Nyaa, miua!–La cola vuelve a vibrar esta vez, es diferente, la potencia es mucho más fuerte. Lo hace temblar. Solo deja caer su cabeza un poco al frente, su cuerpo tiembla, no se cree capaz de seguir de rodillas, no cuando el aparato sigue vibrando en esa potencia.

–Buen trabajo–SooBin sonríe tan amablemente, como si estuviera hablando con su vecina la anciana que siempre le lleva un poco de sus postres que hornea, cada tarde.

YeonJun solo suspira un poquito bajo, al sentir que el aparato ha dejado de vibrar. Intenta recuperar un poco su compostura, mirando el plato frente a él. Se inclina, al mismo tiempo que el cascabel vuelve a tintinear, saca la lengua e intenta lamer como lo haría un gatito.

SooBin sonríe encantado, y con esa gentil sonrisa mirando como su gatito lame de la leche, vuelve apretar el botón con el máximo nivel del control. YeonJun siente esta vez la vibración más fuerte, lo que causa que su cuerpo se incline más y su trasero lo eleve más, está tan necesitado, que solo quiere que la cosa sea enterrada más profundo. Sigue lamiendo.

–Hmm…AGH–Son los gemidos que suelta y no puede contener, no cuando sigue vibrando aquello dentro de su ano. Se estremece más, causando que con sus manos, que están esposadas, le peguen al plato. Derramando en el suelo y en uno de los zapatos de SooBin. 

–Pero que–Suelta SooBin un poco molesto, mirando a YeonJun quien lo mira con sus mejillas rojas y sus ojos un poco acuosos–. Lo derramaste!! ahora que hare. Que lastima–chasquea con la lengua, jalando un poco la correa. YeonJun aún sigue retorciéndose, las vibraciones siguen, y le es difícil, siquiera, pensar en algo–. Está sucio ¿Ahora que vas a hacer?–Pregunta, mientras sigue apretando el botón y jalando la correa, para que YeonJun lo mire.

YeonJun como puede se mueve, sabe que debe lamer–AGH…–El tintineo del cascabel se pierde entre los gemidos de YeonJun, quien entre temblores intenta ponerse bien sobre sus rodillas.

Jadea un poco, pero logra inclinarse, a modo que quede cerca del zapato del otro. Saca su bonita lengua y no duda en empezar a lamer. Mientras YeonJun está en su ardua tarea de lamer la leche derramada. SooBin se permite inclinarse un poco, colocando sus codos sobre sus rodillas. Sonríe ante la bonita imagen del otro.

Le encanta YeonJun, y no solo de manera sexual, le encanta por quien es. Sabe que es aquello que siente por el otro, una vez lo asustó confesándole que lo quiere, no piensa volver alejarlo, lo quiere mantener consigo, hasta donde YeonJun quiera. Porque en algún momento YeonJun encontrar a ese alguien, que lo haga no solo llegar al mejor clímax, que lo haga solo mirarlo a él y dejar de ser un esclavo de SooBin.

YeonJun ha terminado de lamer la leche, con cuidado sube su rostro hasta posarse entre las piernas de amo. SooBin abre un poco más las piernas, para que YeonJun se frota entre sus muslos, tal cual un gato.

–Miau~–Suelta de forma linda. Con sus dientes jala el zipper del pantalón del otro, mientras ambos se miraban los ojos. YeonJun de forma inocente y SooBin de forma oscura.

–¿Quieres lamer otra cosa?–Pregunta de forma molesta–. ¡Y sin el permiso de tu dueño! ¡Eres un gato muy descarado!–Se escandaliza, pero su mirada oscura nunca se va–.

Pero eso es lo que te hace más lindo.

SooBin ha llevado su mano hasta su falo y lo saca. YeonJun lame sus bonitos labios, al ver el falo del otro por fin fuera, lo mira como si de un dulce se tratara. Abrió su boquita en espera de poder empezar a chupar todo aquello. SooBin le da el gusto y lo deja que empiece a lamer desde la punta hasta la base.

YeonJun disfruta lamiendo al inicio, luego lo mete con cuidado de no lastimarlos, y empieza a chupar y poco a poco. SooBin disfruta mucho de aquello. Sigue chupando causando pequeños sonidos » poop « cada que deja de chupar el falo, para volver a introducirlo, sabe que aquello le encanta al otro, y por eso disfruta de darle ese tipo de placeres.

SooBin sonríe, cuando ve de nuevo a YeonJun inducirlo dentro de su boca, sin ningún tipo de aviso lo toma de la cabeza, y lo hace que se lo entierre más. Quiere follarle esa y bonita boca.  SooBin se puso de pie, para poder tener una mejor follada.

-Mh..–Entre jadeos y gemidos era lo que inundaba aquella habitación–. Ugh… ¡Agh!ñ–YeonJun sentía que con cada embestida, aumentaba la velocidad. YeonJun seguía chupando y succionando con cada embestida, podía sentir su propia saliva escaparse de su boca.

SooBin tomó con más firmeza el cabello del otro, provocando un pequeño jade del otro. Dando a entender que estaba por llegar a su propia liberación, en ese instante con la voz ronca le habló al otro, quien aún tenía el falo dentro de su boca.

–¡No te muevas!–SooBin sintió su liberación dentro de la boca del otro.

–Ugh–YeonJun sintió el espeso líquido caliente en sus pupilas gustativas–. Agh..ñ–Intentaba tragar todo lo que podía. Antes de que pudiera siquiera seguir tragando, sintió, las manos del otro tomar con firmeza su mandíbula.

-No te lo tragues todavía–Apretó más la mandíbula. Subiendo su mentón para que lo mirase a los ojos–. Si te lo tragas, te castigaré–. Se inclinó un poco más alto, para estar a una distancia prudente–. Di “Ah”

YeonJun hizo lo pedido. Abrió su boquita dejando escurrir un poco el líquido por su boca. Dándole una imagen tan erótica al otro, con sus ojos aún más acuosos, las mejillas más rojas, su cabello todo desordenado.

–¡Ahora trágalo.

YeonJun hizo lo pedido y se lo trago, nunca sin despegar la mirada del otro.

–Así bien hecho–Halago SooBin, mientras que con una de sus manos pasaba con delicadeza sus nudillos por la mejilla del otro. Volvió a hacer que la cola vibrara. El miembro de YeonJun estaba goteando, él había tenido su liberación antes de que SooBin lo hiciera dentro de su boca, pero YeonJun aún no estaba del todo satisfecho, él quería más. Él quería tener a SooBin jodiéndolo. SooBin había tomado asiento de nuevo en la silla, observando los movimientos del otro.

YeonJun con cuidado se pudo de pie. Se sostuvo de las piernas del otro y con cuidado se acomoda en su rezago. SooBin no entendía muy bien al principio, después de verlo poniendo en su rezago entendió muy bien el mensaje.

–Miau~–Solto YeonJun una vez estuvo en la posición que le permitía, poder tener de frente al otro.

–Realmente…–SooBin sonrió mirando esos bonitos ojos, chocolate–. Dueño de un gato que no obedece–Sonrío y volvió a presionar el control, esta vez un poco más.

YeonJun volvió a temblar, soltando de nuevo un gemido. Esta vez se restregó un poco en la pierna del otro, su miembro volvió a elevarse. SooBin lo miró embelesado ante la imagen de su lindo gatito. Tomó el mentón de este, y lo vio a los ojos, aquellos ojos que había empezado a amar.

Esta vez unieron sus bocas, en un beso que era todo menos suave. Sus lenguas nos tardaron en encontrarse, luchando entre sí, queriendo tener el control. YeonJun perdió, pero no se sintió mal, de hecho le fascinaba. Solo su boca podía causarle un orgasmo, sabía muy bien cómo usar esa bonita boca, sabía cómo hacerlo delirar con tan solo sus labios. YeoinJun amaba ser besado por SooBin, más allá de lo bien que podía besar, en cada beso había empezado a sentir algo más, que simple calentura, que un simple acoston, qué simple trabajo. Era más.

SooBin dirigió una de sus manos hasta el trasero del otro, delineó con sus dedos la zona, encontrándose con la cola, jugó con ella un poco. Sacándola e introduciéndola sin piedad. El cuerpo de YeonJun seguía temblando, pero esta vez era diferente, tener las grandes manos del otro sobre su cuerpo, lo tenían disfrutando aún más. SooBin se puso de pie, cargando al otro, solo para ponerlo en la cama.

YeonJun sentía su cuerpo caliente y su miembro, doler, necesitaba atención. Pero no podía tocarse cuando su amo, aún no le había ordenado. En otra ocasión le hubiera encantado desobedecer, pero YeonJun necesitaba, en serio, atención.

SooBin sacó su caja con todos sus juguetes. Tomó un antifaz y un dildo de esos grandes, con unas figuritas en los bordes de este, tomo el pote de lubricante y saco los condones. Una vez todo en la cama le ordenó ponerse boca abajo, con su trasero elevado, lo tenía aún esposado. 

Él en vivo seguía y podía escuchar aún los comentarios que llegaban. Miro a YeonJun acomodado como le ordenó, tomó su látigo, que eso lo había tenido en la cama desde el inicio de aquel live.

–No te vayas a mover–Le dijo lo suficiente alto, para que pudiera escucharlo claramente el otro. 

YeonJun con su cara sobre la cama, hizo un leve ruido con la garganta.

–Sí…ugh…amo–YeonJun estaba ansioso, ansioso de sentir lo que sea que tuviera pensado SooBin.

SooBin camino hasta donde tenía las pantallas para poder observar los comentarios. Sonrió ante los comentarios, donde la mayoría pedían que azotara su culo. 

–Tienen razón, ha sido un gato desobediente–Sonrío a la cámara, y caminó hasta donde el otro aún lo esperaba ansioso.

Con el látigo acarició la piel de su trasero, sintió removerse a YeonJun, sonrió aún más. Pasó el látigo cerca de su ya dilatado ahugero.

–Mi bonito gato, está muy ansioso–Siguió pasando el látigo –. Pero creó que mi gato necesita, unos cuantos azotes, unos diez estarían bien, por ser desobediente y querer más de lo que su amo le estaba dando.

YeonJun trago grueso.

–Debes contarlas, recuerda que si no te escucho, los azotes seguirán aumentando.

YeonJun resoplo un poco, sentía la garganta un poco seca. Así que trato de salir y volver a tragar, para poder contestar.

–Sí, amo…

SooBin volvió a pasar por última vez el látigo por la piel, para después dar el primer azote.

YeonJun soltó un jadeo–AGH…—Sintió el aire salir de sus pulmones–. U-uno…


SooBin sonrió y volvió a dar otro azote, en el lado derecho, esta vez. YeonJun volvió a soltar otro jadea. Se removió un poco–Uhg…D-dos…

La acción se volvió a repetir. YeonJun sentía salir el presemen empezar a gotear desde su miembro. Sus manos aún esposadas no le permitían el poder mover libremente sus manos. El ardor en sus mejillas empezaban a arder, pero era una sensación tan excitante, que siguió contando los azotes, había empezado a babaer mucho.

SooBin terminó de darle los 10 azotes, sus mejillas del trasero estaban rojas, demasiado rojas. Admirando lo que había hecho, camino hasta su pantalla para leer los comentarios y ver las donaciones que habían hecho.

–¿Será hora de ponerle el juguete?–Preguntó a la audiencia. Rápidamente, los mensajes llegaron, afirmando que le metiera el juguete.   

Volvió hasta donde YeonJun seguía moviéndose. Tomó el dildo que había sacado y lo embarró con lubricante. Acaricio su rosada carne recién azotada.

–El público lo pidió–YeonJun no tuvo ni tiempo de procesar lo que había dicho SooBin. Cuando sintió un fuerte tirón, y luego la profundidad y rudeza con la que le metió aquel objeto.

YeonJun soltó un gemido más alto. Su boquita se abrió formando una “O”, se movió, necesitaba más de eso. SooBin lo complació, y movió el juguete en forma circular. La habitación se llenó de varios “Agh” “Mhmm…Ugh” por parte de YeonJun. SoBin sacó de nuevo el objeto, ocasionado que escuchará un chasquido gracias a la cantidad de lubricante esparcido. Volvió a meterlo de una sola. YeonJun volvió a jadear, levantó un poquito la cabeza, y movió sus caderas, necesitando de más. SooBin miró a su pared, miro la hora, tenía que terminar pronto su directo. Tomando el juguete volvió a moverlo de forma circular, llevó su otra mano, hasta el miembro que pedía ser atendido, y empezó a bombear. YeonJun se volvió un lío de gemidos, y jadeos.

SooBin logró que YeonJun se viniera solo con el dildo enterrado en su culo. Quito el dildo de su dilatada entrada, y lo dejó recostarse de lado, podía ver aún los espasmos de cuerpo ante su propia liberación. Camino hasta su monito, despidiendo su audiencia, no sin antes agradecer sus donaciones y sus comentarios. Una vez apago la cámara y apagar las pantallas, volvió hasta donde se encontraba YeonJun aun recuperándose. SooBin retiró su antifaz.

Se acercó hasta YeonJuny con cuidado limpio el semen en su abdomen, quitó sus esposas y le retiró el antifaz. Una bonita sonrisa fue lo que recibió del otro.

Yeon Jung se perdió en su mar de emociones, que le causaba mirar a SooBin después de un directo, antes de uno. Era una sensación que le agradaba, y sabía muy bien, que el otro se sentía de la misma forma. Con su mano con cuidado la llevó hasta tocar la mano del otro. SooBin estuvo atento a sus movimientos, nunca se movió, siguió manteniendo el contacto con los ojos del otro. SooBin lo vio en esos bonitos chocolates, lo vio deseando lo mismo que él.

Con cuidado se agachó hasta quedar frente a frente, admirando su bonito rostro. YeonJun se sentía pleno, ambos deseaban lo mismo, era hora de dejar de perder el tiempo y dar un paso más, en esa relación, que había comenzado como solo; sumiso y amo.

Unieron sus labios, pero fueron caricias, el beso fue diferente a todos los que habían compartido desde que había empezado todo aquello. El beso gritaba cada sentimiento y emoción, sentía ese cariño, con cada caricia, con sus labios. Se necesitaban de una forma más haya de lo carnal, querían entregarse el uno al otro de una forma romántica, querían entregarse el alma.

Las manos de YeonJun empezaron a desabotonar cada botón de la camisa del otro. Soobin se dedicó a recorrer con las yemas de sus dedos el contorno de su cuerpo. La temperatura de la habitación volvió aumentar, los besos pasaron a ser más necesitados, pero aun manteniendo ese sentimiento. SooBin ayudó a YeonJun a quitarse su propia camisa y los pantalones, juntos a su ropa interior.

SooBin y YeonJun volvieron a mirarse a los ojos. Unieron sus labios. YeonJun se dio el gusto de pasear sus manos por todo el otro, amando la temperatura de cuerpo y tenerlo sobre él. SooBin se dedicó a probar y moderar cada rincón de aquel cuerpo, de aquel cuerpo que es tan tentador, pero a la vez tan prohibido. Llegó hasta sus muslos, muslos que lamió y mordió juguetonamente.

YeonJun jadeaba, sus muslos eran una zona muy sensible–.Soo…–Fue más un suspiro cuando sintió que sus piernas fueron acomodadas. SooBin se había acomodado entre las piernas del otro. Con la mirada pidiendo permiso al otro y YeonJun sonrió, lo quería, quería esto y lo deseaba desde hace tiempo.

SooBin se colocó el condón y masturbo, un poco, su propio falo. Lo alineó bien, y empezó a introducirlo en el otro. YeonJun lo recibió gustoso, arqueando un poco la espalda, e intentando tener sus ojos abiertos, quería ver cuando SooBin metiera todo dentro de él.

Cerró los ojos y también SooBin, disfrutando de la sensación, de ser apretado por las paredes del otro. No se movió, pero sí se inclinó, para dejar unos cuantos besos en sus rostros y besar esos labios. Se empezó a mover y YeonJun apretó las sábanas bajo sus manos, recibiendo cada embestida, amando la manera en que las manos de SooBin sujetaban sus caderas.  YeonJun rodeo con sus brazos el cuello del otro, quería sentirlo tan cerca de él, quería todo del otro.

SooBin seguía con sus embestidas, pero disfrutando de cada sensación que YeonJun le transmite, no solo con sus toques, sino con el sentimiento tan palpable en la habitación.

–Te amo…–Soltó SooBin, no quería seguir guardando aquel sentimiento, ya no se creía capaz.

YeonJun con su piel sensible, con las mejillas rojas y lágrimas surcando de sus ojos, sonrió. Rodeó con sus piernas las caderas del otro y lo empujó, causando que el cuerpo del otro volviera a inclinarse más. Lo beso, lo beso porque sentía que si hablaba lloraría. El sentimiento era mutuo.

–Te amo… Amo–Soltó entre un gemido YeonJun. Las embestidas fueron más rápidas. Pronto YeonJun encontró su propia liberación. Sentía su cuerpo ser arrebatado todavía. SooBin buscando su propia liberación, encontrando por fin. Dejó caer su cara entre el cuello del otro, jadeando por los espasmos de su liberación.

Ambos tendidos en la cama, intentando recuperar y estabilizar un poco su respiración. SooBin limpio a YeonJun y tiró el condón, volviendo a la cama para atraer en sus brazos el cuerpo del otro. YeonJun se dejó hacer y se acurrucó contra el pecho del otro, enredando sus piernas.


–Es la primera vez que tenemos un encuentro vainilla–No era un reproche. Sonaba como algo tan íntimo y mágico.

SooBin beso su frente y sonrió ante lo dicho por el otro–Sí, y no creó que sea la única.

Con aquello revelado, YeonJun miró hacia arriba, encontrándose con esa bella sonrisa acompañada de esos hermosos hoyuelos.

–¿Quieres empezar a salir conmigo?–Preguntó YeonJun. Estaba más que confiado en la respuesta, pero quería escucharla.

SooBin no contesto al instante, lo beso. Beso, sus labios, tratando de dejarle en claro que es lo que quería. Se separó y dejó un casto beso en su frente.

–Eso responde a tu pregunta–YeonJun se abrazó a él y escondió su rostro en el pecho del otro–. Sí Yeonnie~

Esa noche hubo besos y caricias, es anoche lo que se convirtió en simple diversión de YeonJun y trabajo del otro, se convirtió en algo más, para ambos.

                                   Fin.