Único
JongIn tenía contra la pared a KyungSoo mientras lo penetraba duro contra aquella pared.
¿Se preguntarán como llegaron ellos dos a esa posición? Pues regresemos cuando todo comenzó.
Retrocedamos a esta mañana. ⏮⏹
Era un mañana en la casa Kim, Kim JongIn aquel 24 de diciembre tenía que ir a trabajar. Su esposo KyungSoo se despertó primero como siempre para prepararle su desayuno.
“Ten un buen día cariño.” Dijo KyungSoo despidiendo a su marido en la puerta, mientras el otro desde el carro le mandaba un beso volador.
KyungSoo suspiro como colegial enamorada, bueno él cada día, cada año, cada que pasaba el tiempo, se enamoraba más y más del hombre al que podía llamar esposo.
KyungSoo se dedicó a empezar a ordenar la casa y luego salió para comprar lo necesario para la cena de navidad. Se puso su chamarra y una gruesa bufanda había empezado a nevar y no quería enfermarse. Salió en su auto y se dirigió al supermercado.
Camino por los pasillos, mientras seleccionaba el producto, de fondo se oía un villancico y KyungSoo tarareaba, de vez en cuando, las alegres canciones navideñas.
Pago las cosas y miro las tiendas que rodeaban el supermercado, miro las cosas, sonrío porque era precavido y el regalo de su esposo desde hace días y el regalo extra ya los tenía.
Siguió caminado mirando a las personas entrar y salir de las tiendas con regalos. Sonrió porque le encanta esa fecha. Este será el primer año que ambos lo pasen los dos solos. Está nervioso y entusiasmado, porque siente que tanto la cena como su regalo deben dejar al otro satisfecho, a la ausencia de sus familias.
Siguió caminando, sonriendo, por los dos regalos que le tenía a su marido. Suspiro y volvió hasta su carro, condujo mientras oía las canciones que pasaban en la radio.
Salió después de haber llegado a su casa, se dispuso a hacer la cena.
Termino de hacerla cerca de las 6 de la tarde, JongIn su esposo, aún no llegaba, pero le había enviado un mensaje diciéndole que llegaría un poco tarde.
KyungSoo un poco feliz por el tiempo, se metió a la ducha y se dio un relajante baño, después de eso se ha visto, con un conjunto que su madre le había regalado unos meses atrás.
JongIn llego como a las 7pm, llego y lo primero que hizo fue asomarse en la cocina, sonriendo por ver la comida ya lista.
Salió de ahí y dejo su regalo bajo el pequeño árbol que había puesto su esposo, se encontró con él en la puerta de su habitación.
“Cariño.” Hablo JongIn saludando a su esposo, con un tierno beso en los labios.
“¿Cómo te fue?”, preguntó el peli-negro, una vez se separaron.
“Bien, algo cansado, pero bien, nos dieron un desayuno o bueno, comida de navidad y ya sabes regalos por aquí y por allá.” Contesto el castaño, con sus manos en la cintura del otro, besando su nariz después de contarle su día.
“¡Oh! Fue un día bueno entonces.” Coloco una de sus manos en la mejilla del alto. “Bueno, el baño está listo, por si quieres tomar una ducha.”
JongIn agradeció no sin antes darle orto beso y adular lo guapo que se veía con ese conjunto.
KyungSoo solo siguió su camino, aun ansioso por uno de sus regalos, se sentía muy nervioso porque no sabía cómo reaccionara su marido, pero sonrió porque estaba más que seguro que aquel regalito, lo haría feliz, como él lo estaba.
Dieron las 11 y ambos empezaron a degustar de la comida o mejor dicho la cena de navidad que había hecho KyungSoo.
“De verdad que tu sazón es delicioso.” Hablo JongIn una vez devoro todo lo que pudo.
KyungSoo sonrió y se estiró para limpiar la comisura de los labios de su esposo.
“Me alegro de que pienses y te guste mi comida cariño.” Sonrió con las mejillas algo ruborizadas, pues JongIn lo miraba, como si fuera su mundo.
Sabía que lo era, pero cada que su marido lo miraba así, lo hacía sentirse, apenado y avergonzado.
Hablaron con ambas familias y se desearon una feliz navidad, aunque faltaban minutos había decidió hablarles, porque no sabían si después podrían hacerlo, bueno, al menos eso pensaba KyungSoo.
Las 12 fueron marcadas y ambos se abrazaron y se desearon entre besos una feliz navidad.
La hora de dar los regalos llego uno con manos y temblorosas y el otro con nervios, al no saber si al otro le iba a gustar su regalo.
“Bueno cariño, no es un gran regalo, pero espero de verdad te gusté.” Dijo JongIn antes de tenderle su regalo a su esposo.
KyungSoo con una sonrisa en forma de corazón recibió su regalo, al abrirlo pudo notar una medallita o mejor dicho un bonito avioncito de papel.
Aquel detalle para muchos puede ser simple, pero para ellos dos no, porque gracias a una avioncito de papel, se había conocido.
“Te dije que conseguiría uno y lo hice, solo para ti.” Dijo JongIn.
KyungSoo no dudo en abrazarlo y dejar besos por todo el rostro de su marido, sonriendo.
“Puedes ayudarme a colocármelo.” Pidió KyungSoo, tendiéndole el bonito objeto, y JongIn sonrió complacido y lo tomo.
Coloco la cadenita y después de hacerlo, dejo un beso ahí en ese pedacito de piel expuesto, uno encima de su lunar.
KyungSoo sonrió al sentir los labios de su esposo. Respiro profundamente y cerró los ojos, ahora era su turno, darle su regalo a JongIn.
Camino con cuidado y tomo la cajita de regalo.
“Espero y te gusté cariño.” Le tendió su cajita de regalo a su esposo, aunque trataba de mantenerse calmado, KyungSoo estaba nervioso.
Se mordió el labio con nerviosismo, empezó a temblar, porque era el momento. JongIn por fin sabría y eso era lo que más estaba teniéndolo así, quería quitarle el regalo y esconder el contenido, empezaba a querer arrepentirse.
Pero era tarde para poder arrepentirse o quitarle el regalo de las manos. JongIn lo había abierto. Mirando aquello sin poder creerlo.
KyungSoo se iba a volver loco si el otro no hacía o decía nada.
“Jo-.” No termino.
JongIn se abalanzó a KyungSoo, repartiéndole besos por toda su cara y luego y finalmente, con los ojos llenos de un brillo, llevo su mano con lentitud ahí, el lugar en donde su futuro bebé iba a crecer.
“¡Feliz navidad!” KyungSoo dijo suavemente, cerrando los ojos, ante la caricia de JongIn en su mejilla.
JongIn beso a KyungSoo y después lloro de felicidad, porque KyungSoo le había dado el mejor regalo de navidad, el resultado final, el que indicaba que su Soo, estaba esperando una creación hecha con amor por ellos dos.
“¡Oh! Espera se me olvido mi otra regalo.” Dijo de repente KyungSoo, haciendo que el ahora ya calmado castaño lo mirara con pereza.
“Puede esperar hasta mañana Kyung, mejor quedémonos así, acurrucados.” Dijo el moreno, acomodándose mejor en el sillón.
“No, igual el que se va apara seré yo y no tú.” Contesto el pelinegro ya de pie, mirando a su moreno haciendo pucheros.
KyungSoo se fue por el pasillo, cerrando detrás de él la puerta. JongIn por su parte tomo no solo la prueba, sino también los resultados donde da positivo. Sonrió como un tonto al empezar a fantasear con su esposito y una pancita donde estaría formándose su futuro bebé.
Corto sus pensamientos al oír la voz de KyungSoo gritándole desde su habitación.
Se paró dejando las cosas en la mesita de centro y camino estirando sus brazos. Suspiro y llego hasta la puerta, hizo puchero porque a final de cuentas KyungSoo lo había hecho levantarse de su cómodo lugar.
Abrió su cuarto y lo vio oscuro, frunció el ceño al verlo así, por lo que busco atientas con su mano el interruptor de la luz. Lo encontró y encendió la luz, llevándose otra gran sorpresa en medio de la cama, en vuelto en listón rojo, exponiendo toda esa suave y hermosa piel blanquecina, dejando brillar aquella cadenita entre su cuello. Estaba KyungSoo mirándolo, con esa mirada inocente que solo ponía pocas veces.
“¡Feliz navidad Innie!”La voz aterciopelada de KyungSoo, lo hizo reaccionar.
Termino de cerrar la puerta y se le secó la boca al ver después lo que hizo Soo, envuelto en ese listón rojo. Se paró de la cama y con pasos delicados caminos hasta él.
Lo que recibió después fueron los labios acolchonados del bajito, contra los suyos, no dudo ni un segundo en besar aquellos belfos labios
Poso sus manos en las caderas del bajo, atrayendo ese hermoso cuerpo. Se separó de aquel hermoso hombre.
“¿No piensas desenvolver tu regalo Innie?” Pregunto el bajito.
JongIn trago grueso al ver a su marido así, todo sumiso y expuesto solo para él.
“Sí, pero necesito que mi regalito ayude, a quitarme está molesta ropa.” Por fin JongIn encontró su voz y contesto con esa voz que sabía que le encantaba al otro.
KyungSoo solo asintió y ayudo al otro a desnudarse. Una vez que el moreno estuvo completamente desnudo, tomo a KyungSoo, retirando aquel listón rojo, desenvolviendo sus tobillos y poco a poco dejando expuestos esos muslos, esos muslos que le encantaban. Dejo besos en sus muslos, desenvolvió ese bonito miembro del otro, se percató que estaba empezando a gotear un poco, por lo que dejo unos besos por su longitud y dio una lamida a las pocas gotas blancas y de sabor salado. Siguió quitando con delicadeza regalándole caricias al peli negro, mientras quitaba el listo, sus pezones expuestos, los chupo y mordió, dejo con delicadeza un tierno beso, en aquella zona donde su bebé estaría creciendo.
Quito el listón que cubría poco sus hombros y clavículas, los besos y mordió. Llego hasta sus labios y los beso y por último quito el moño de su cabeza, ese color que hacía bonito contraste con su cuerpo blanquecino.
Sonrío una vez, al ver ahora por completo a su esposo desnudo, expuesto solo para él.
“¡oh! Cariño haremos de esta noche algo productiva.” Sonrió de lado y tomo a KyungSoo del brazo atrayéndolo hasta él. “Cariño, espero y estés consiente de lo que pasara.”
No dejo que el otro hablara, ya tendrían tiempo para conversar. Tomo a su esposo de las caderas y beso sus labios, de forma demandante, de forma apresurada, succionándole no solo el labio inferior, sino también su alma.
Empezó a avanzar con el otro, aun besándose, enredando sus lenguas y manos inquietas, estrujando las mejillas de sus nalgas y paseando las manos y dedos por el cuerpo ajeno, ambos perdidos en sus cuerpos, tocando todo.
KyungSoo toco con su espalda la fría pared, jadeando ante el cambio de temperatura en su cuerpo, pero eso no para al moreno quien beso, mordió y chupo su cuello y clavículas, sus manos una en la espalda baja del peli negro y la otra en su nuca, atrayéndolo más. Porque ¡oh! Sí, JongIn tenía planeado cenarse a KyungSoo de todas las maneras posibles.
Tomo de las caderas al bajo y lo hizo que enredara sus piernas en sus caderas, ahora pegándolo más a la pared, ganándose un jadeo más sonoro del otro.
Acomodo más el cuerpo del otro, pero ¡oh! Sorpresa sintió algo entre las mejillas o mejor un intruso dentro de donde su verga debería de estar.
“Con que mi lindo marido, se preparó para mí y todavía se puso un juguetito.” A pesar de que a KyungSoo casi no le gustaba eso de ponerse dildos, lo había hecho, porque era para prevenir por lo regular su marido, a veces era muy olvidadizo y se le olvidaba prepararlo.
JongIn llevo su mano hasta el dildo y lo movió ganándose otro gemido de KyungSoo.
“Lo retiraré precioso, necesito estar dentro de ti.” Beso, su mejilla izquierda.
“t-te estás tardando…innie…” gimió más KyungSoo al sentir por completa su entrada vacía.
“Bebé, ahora yo te llenaré de verdad.”
JongIn se acomodó mejor, a modo de que ambos estuvieran bien, KyungSoo fue pegado por completo contra la pared y se acomodó mejor, alienado su propio miembro erecto. KyungSoo con una mano lo acarició ganándose un gemido ronco de parte del moreno.
Retiro su mano, al sentir un poco más dura, se sostuvo del cuello y los hombros del otro soltando leves gemidos ante su miembro ser rosado por ambos estómagos.
JongIn como era de esperarse, entro en el de una sola, soltando un gemido ante las paredes que deliciosamente lo tragaron y apretaron.
KyungSoo por su parte, gimió más fuete ante la repentina invasión de una sola, solo un agudo gemido, que lo haya metido así, lo hizo saltar y un dolor leve le recorrió desde su espina dorsal, hasta los dedos sé sus pies.
Arqueo su espalda al sentir el movimiento tan repentino que había hecho el moreno. Empujando su miembro tan duro, en la próstata del otro, ganándose un gemido y las uñas un poco crecidas del otro ser enterradas en parte de su espalda, justo bajo de sus hombros. JongIn gruño ante el dolor que le causo aquello y pego más la espalda del otro en la pared.
Intensificando las penetraciones, con una mano agarro bien el cuerpo del otro y con la otra se dedicó a pellizcar aquellos pequeños botones.
“mgh…Jong-…mgh….” KyungSoo se encontraba entre tocando el cielo, las penetraciones y los dedos en sus ya sensibles pezones, lo tenían volando. Quería decir algo, pero su mente estaba tan nublada por la sensación, que prefirió disfrutar de eso.
“E-eres tan precioso.” JongIn hablo por fin, trayendo de vuelta al bajo y mirándolo, intentando enfocarlo bien, las lágrimas de placer le obstruían un poco la vista.
No hubo más palabras, solo besos húmedos en ambos cuerpos, o bueno, cuello y clavículas, chupando y mordiendo los labios. Gemidos de parte de ambos.
JongIn decidió con ambas sostener mejor al otro, aún penetrando al otro, sin parar. KyungSoo por su parte, llevo una mano hasta su propio miembro, empezando a subir y bajar con rapidez.
JongIn sentía que moría ante la imagen delante de él, era preciosa, su marido con semanas de embarazo, dándose el mismo, tirones y siendo penetrado por él, era de las imágenes más preciosas que a él le gustaba ver.
“mhg….JONGINAHAH…”KyungSoo se corrió en su mano y parte de su estómago y del otro.
JongIn lo sostuvo mejor y supo que era momento de llevarlo a la cama. Toco con sus piernas la orilla de cama y se sentó aún con marido en brazos, KyungSoo entendió y se agarró mejor del cuello haciendo más fácil al otro acomodarse bien en la cama, se sentó y se recargó en una almohada pegada a la cabecera.
Ambos se acomodaron, JongIn con sus manos en ambas mejillas de las nalgas del otro, mientras KyungSoo empezaba a moverse.
Fueron unos minutos los que necesito KyungSoo para empezar dar pequeños saltitos, JongIn aún con una mano en sus glúteos llevo la a otra a esos botoncitos sensibles, acerco como pudo mejor su cara y con una mano chupo uno, mientras con su otra mano pellizcaba el otro.
Dejo los pezones del otro y se dedicó a morder y lamer la piel que estaba a su alcance.
KyungSoo también aprovecho la oportunidad y se inclinó, mordiendo el cuello del moreno.
JongIn empezó a sentir que pronto su liberación llegaría, por lo que en un movimiento rápido los volteo, quedando él encima del otro.
Las penetraciones fueron más fuertes, el chasquido de pieles chocando entre sí, provocando un ruido muy obsceno. JongIn se corrió y KyungSoo, solo dejo caer sus brazos sin fuerza a los lados de su cabeza.
“¡Feliz Navidad Soo!”, sonrió JongIn besando la frente de su exhausto esposo, para poder pararse e ir por una toallita humada y limpiarlos a ambos.
Los limpio a ambos y se dejó caer aún lado de su esposo, demasiado cansado, como para poder cobijarse. Lo atrajo en un abrazo y los tapo a ambos, con la sabana y el edredón.
“¡Feliz navidad Innie!”, susurro KyungSoo acomodándose mejor entre los brazos del moreno.
“Me has dado uno de los mejores regalos cariño.” JongIn beso su frente y se acurrucó más.
Ambos, con el mismo pensamiento, dentro de algunos meses tendrían a una criatura entre sus brazos.
FIN.