Unique
Dónde Hyunjin se folla a su profesor de literatura.
Hyunjin iba caminando por los pasillos del colegio con la vista fija en el libro entre sus manos, el dia de hoy tenia examen de ingles y no le convenia reprobarlo. Había estado como loco estudiando las últimas semanas, los parciales finales se acercaban y tenía que sobresalir.
Giró en una esquina camino a la biblioteca para tratar de estudiar a profundidad, sin embargo, se detuvo cuando escuchó a un grupo de estudiantes cuchichear de algo que llamó demasiado y particularmente su atencion.
—Están follando al profesor Lee. —murmuró una de ellas apenas logró escuchar.
—¿De qué hablas? ¿Qué sabes?
Hyunjin se quedó en una esquina, procurando no ser notado.
—Ayer cuándo Yuna iba para su oficina lo vio acomodándose la ropa, con los labios rojos y el cabello desordenado.
—Eso no significa nada, Yeji.
—Quizá eso no, pero no es todo, Kai, cuéntales lo tuyo, lo que tú viste.
—La semana pasada yo iba para el estacionamiento, intentaba alcanzarlo para hablar acerca de mis calificaciones, iba detrás y aún no le hablaba, pero paré en seco cuando lo vi besándose con alguien que lo esperaba fuera de su carro.
—¿Y con quién?
Conmigo. Pensó.
—¿Cómo iba a saberlo yo sí él tipo estaba de espaldas?, tampoco iba a acercarme a él. Pero no era un profesor, estoy seguro, su vestimenta era casual y la mayoría de los profesores del lugar tienen auto propio.
Hyunjin se alejó cuando vio el amago de los chicos de caminar mientras continuaban hablando de ellos. Era desquiciante, estaba seguro de que todo esto no le iba a agradar a cierto profesor.
Suspiró siguiendo su camino hacia su aula, deteniéndose una vez mas, casi llegando a su destino para observar a alguien en particular. El profesor Lee se encontraba de pie frente a su escritorio, acomodando unos papeles contra la mesa sin mirarlo.
Se veía tan bonito, tan pulcro y elegante que a Hyunjin le dieron ganas de ir y desordenar por completo su esmerada limpia apariencia con sus manos inquietas.
Observó a ambos lados antes de entrar al aula y silenciosamente y rodear al mayor por la cintura.
Minho dio un salto asustado pero se relajó cuándo unos labios conocidos murmuraron en su oido:
—Te extrañé.
Sonrió dandose media vuelta y recibiendo un pico cariñoso en los labios del más alto.
—Nos vimos ayer.
—Eso es mucho tiempo para mi, usted es mi profesor y ya no me presta atencion.
—He estado con los exámenes finales, no tengo tiempo, Señor Hwang.
—Me calienta cuando me llamas así —murmuró viendo al otro rodar los ojos.
—Eres idiota, ¿no deberias estar en clases ya?
—Tengo cinco minutos más de tiempo, queria saber si querias salir a...
—No —respondió inmediatamente.
—Ni siquiera te había dicho a dónde —contestó arrugando las cejas.
—Señor Hwang, creo... creo que se le olvida que soy su profesor y que no deberia invitarme a salir a ningún lado fuera o dentro del colegio.
—¿Esto es un tipo de juego o algo? —preguntó confundido.
—No estoy jugando, Hyunjin.
—Pues te confundes, lo que hagamos o dejemos de hacer fuera del colegio es nuestro problema, ¿y qué te sucede? justo ahora recuerdas que soy tu alumno.
—Nunca se me ha olvidado que eres mi alumno —se dio media vuelta —y precisamente ese es el problema, Hyunjin, que estoy plenamente consciente de eso.
—Espera, espera —le detuvo —¿qué sucede? ¿Qué nos está pasando ahora?
—No sucede nada, no "nos está pasando" nada —respondió sin mirarlo —suéltame.
—Dime que es lo que sucede, algo te pasa, por eso estás actuando de este modo, sino no me dirías esto ahora, ni siquiera lo mencionarías. —le dijo con firmeza.
Minho suspiró y le miró serio —Hay... hay un rumor que está corriendo por los pasillos. Escuché a un estudiante decirlo esta mañana. —mintió.
Sí sospechaba que tal rumor existía, pero fue a raíz de que besándose con su alumno en un aula al finalizar las clases le pareció ver de reojo a una estudiante salir conteniendo por uno de los pasillos. Unos días después uno de sus compañeros de trabajo le dijo que corría el rumor de una relación entre un profesor y un alumno, pero que de seguramente eran chismes de las estudiantes sin oficio.
—¿Rumor? ¿De qué rumor se trata?
¿Habría sido el mismo que el escucho antes de venir?
—"Uno de los profesores mantiene una relación con un alumno más allá de lo profesional, ellos están follando" —repitió textualmente lo que habia escuchado del profesor Min.
Había sido tan humillante, tan aterrador. Le había calado la cabeza durante todo el día y no podía haberse puesto más nervioso, incluso triste. No lo había dicho en su momento a Hyunjin porque era demasiado intolerable incluso para él.
—Pero eso no...
—No sé como lo saben, tal vez no hemos sido lo suficientemente discretos, o quizá alguien nos ha visto... incluso tú...
—No. No estarás pensando que yo dije algo de lo nuestro. ¿Verdad? —se escuchó más enojado de lo que hubiera querido.
—No claro que no, pero quizá has dicho algo sin querer, quizá alguien te ha visto buscarme, no lo sé, Hyunjin.
Minho se quedó en silencio, haciendo una linea fina con sus labios. Luego habló.
—Mierda, ves, es por eso que lo mejor es acabar con esto.
Hyunjin lo miró confundido —¿Acabar con lo que tenemos?
—Usted y yo no "tenemos" algo, tú y yo —le señaló —no "tenemos algo" solamente es algo que hacíamos, hicimos, y ya no más, algo que ni siquiera debió haber pasado.
—Eso no lo dice cuando me lo follo en su escritorio, Profesor Lee —escupió con enojo —o en su departamento al que me ha llevado varias veces —presionó sus caderas —incluso en su auto, en todas las posiciones en las que me ruega que lo ponga, cuando lo hago llorar de placer, gemir mi nombre, pedir por mi polla-
—¡Basta! Cállate, no tienes derecho a decir nada de lo que estas diciendo —advirtió, su cuerpo entero temblando —se acabó, ¿entiendes? No más.
Hyunjin se acercó a él a pasos grandes, lo tomó de la parte posterior de su cabeza y estampó sus labios juntos en un beso duro, castigador. Minho jadeó e interpuso sus manos en el pecho firme de Hyunjin, intentando alejarlo. Lo que hizo que Hyunjin lo sujetara aún más fuerte y mordiera su labio inferior.
Minho gimió y Hyunjin aprovechó para meter su lengua entre sus labios. Sus lenguas se enredaron entre sí, y las manos de Hyunjin bajaron hasta los pantalones de Minho amasando su trasero. El menor dio un embiste en falso, haciendo que la espalda de Hyunjin se curvara y tomara su pierna izquierda para enredarla en su cadera. Había descubierto que un guiño coqueto por parte del mayor siempre terminaba en situaciones similares, ahora entendía que era en realidad por que ambos eran intensos y no median sus ganas el uno por el otro.
Se separaron por falta de aire, Hyunjin admiró a su profesor, sus labios hinchados y rojos, bien besado y saciado por él.
—Esto no lo vas a terminar, no vas a tomar esta decisión solo, porque yo soy quien te deja en este estado, tan vulnerable y satisfecho... esto no se acaba solo por que usted lo diga, profesor.
El mayor respiró con dificultad, Dios, ¿cómo había caído por un tipo como Hyunjin? Dolía, incluso quemaba.
Sin dejarle articular palabra alguna, Minho salio del salón cerrando la puerta tras de si y dejando a un Hyunjin solo, frustrado y enojado.
[...]
Minho y Hyunjin se habían conocido en una situacion singular.
Fue una casualidad que se encontraran en un bar, bebiendo en la misma barra y congeniando perfectamente casi al instante.
El pelinegro se veía más joven que el en ese entonces pelimorado, pero también se veía bastante alto, fuerte y guapo, y Minho pensó ¿qué problema habría? Quizá era por los tragos que llevaba encima que no le vio cara de universitario, sino más bien una de recién graduado en busca de trabajo, lo cual, estaba bien para él.
No habría sido complicado el que ellos hayan terminando bailando y follando en la habitacion de un hotel, si al terminar el fin de semana Minho no hubiera llegado a su nuevo trabajo, con un nuevo color de cabello como el nuevo profesor de literatura y se hubiera encontrado con ese par de ojos y esos labios que lo hicieron delirar hacia dos noches.
"Pasó una vez y yo no sabia quien eras. No pasara nunca mas, y lo olvidaremos"
Habia pronunciado Minho sin mirarle a los ojos cuándo Hyunjin se había acercado esa misma tarde con un comentario y una sonrisa insinuante.
Pero claro, eso no les impidió terminar follando en los baños dos semanas despues. O que sus encuentros fueran cada vez más rutinarios en este punto. Hyunjin pasaba tardes enteras y a veces noches en el departamento de Minho.
Al principio solo follando, y con el paso de los meses compartiendo el tiempo juntos. Claro que nunca se habían detenido a hablar si tenian "algo", ya que Hyunjin no lo consideraba necesario y Minho tenia claro la relacion alumno-profesor que debian de tener.
Así que si ahora Minho planeaba terminar con todo esto a solo meses de su graduación claro que estaba frustrado, por supuesto que lo estaba. Pero no iba a permitir que las cosas acabaran así como así.
Horas despues y en el almuerzo, Hyunjin vio al Profesor Junghwan hablando demasiado cariñoso con su profesor.
Sabía a ciencia cierta que Minho era extremadamente atractivo y despertaba deseo tanto en hombres mayores como en adolescentes jovenes como Hyunjin. Y tambien sabia que el Profesor Junghwan aprovechaba cualquier situacion para acercarse a su Minho.
Pero lo que más lo molestó fue ver como en esta ocasion y a diferencia de las demás, Minho asentía con una sonrisa a lo que sea que el otro profesor haya dicho y se despedían con un beso en la mejilla.
Repetía, que iba a demostrarle a Minho por que lo suyo no podía acabarse tan fácilmente.
[...]
Minho iba caminando por los pasillos hacia el estacionamiento despues de agotadoras horas de estudio, sobretodo cargar con el peso que le habia generado el estres de la discusion que tuvo con su... alumno.
El panorama se veía tan bizarro. Minho nunca debió primero que nada acostarse con un tipo evidentemente menor que acababa de conocer, y mucho menos volver a follar con él sabiendo que ahora era su alumno.
Pero había sucedido en realidad sin que se diera cuenta, y no es que no se fijara que estaba liándose con él, sino que se había dicho así mismo "no volverá a pasar" y luego ocurrió nuevamente y se repitió "pero no volverá a pasar" pero pasó, y pasó y pasó hasta se olvidó de repetirse a sí mismo lo anterior.
Habia planeado salir con el profesor de ingles, Junghwan. Quizás no tenía ganas de hacerlo, pero de algún modo tenía que parar los rumores que corrían por los pasillos, y quizá el profesor Junghwan sabía algo o habría escuchado algo por los pasillos que pudiera hacerse saber, además de que el profesor era atractivo y no era para nada desagradable para Minho. Lo veía solamente como un buen compañero y amigo, pero no como una posible pareja.
De hecho Minho no se veía con otra posible pareja. No es que planeara casarse con su alumno, dios claro que no. Pero tampoco es como que darle las llaves de su departamento significara nada.
Sin embargo, divagando acerca de todo lo ocurrido y lo que debía ocurrir, no fue consciente del momento en que fue jalado a un salon vacío para sentir unos labios ansiosos besarlo como nunca en su vida.
Sus labios fueron rodeados por los de Hyunjin en un beso duro y hambriento. La presión que habían guardado se derramó en ese mismo momento. En ese salón vacío.
Hyunjin agarró la cara del mayor buscando profundizar el beso y Minho le respondió con el mismo entusiasmo, mordiendo sus labios y lamiéndolos después. Era evidente que ambos se necesitaban y deseaban del otro. Cuándo la lengua de Hyunjin tocó sus labios, pidiendo permiso para entrar, el castaño gustosamente abrió la boca y dejó que el menor lo marcara y saboreara por todos lados.
Se separaron despues de unos minutos para recuperar un poco de aire pero apenas duró unos segundos ya que Hyunjin lo levantó de los muslos y lo sentó sobre uno de los escritorios del aula vacía.
Juntó sus labios de nuevo, chupando la lengua de su profesor con avidez y urgencia mientras se frotaba impaciente contra él. Se sentia tan desesperado, tan caliente, tan excitado. En este momento a ninguno de los dos le importaba la discusion que hace horas habian tenido.
La boca del mayor era tan adictiva, tan dulce, tan cálida... tan hecha para él. Empezaba a divagar de dónde estaba, y si era normal sentirse tan caliente con solo besos.
Desesperadamente Minho abrio la molesta camisa del menor, y la dejó caer por algún lugar, ansioso por tocar su piel y pegar su boca a su cuerpo. Le encantaba el cuerpo de Hyunjin, su olor y su suavidad, la manera en la que subía de temperatura con unos simples toques o besos. Desde la primera vez que lo vio en aquel bar quedó maravillado por él.
Hyunjin miró al mayor y este asintió despacio, sus ojos brillando con hambre y deseo. Hyunjin bajó sus labios al abdomen desnudo de Minho, lamiendo la piel y dejando suaves mordidas, chupando las zonas hasta dejar un par de marcas que se hacían más visibles que las anteriores que él mismo había elaborado hace una semana, en su ultimo encuentro.
Minho gimió cuando Hyunjin mordió sobre su ombligo, entonces tomó su rostro para besarle de nuevo. Hyunjin agarró la nuca del mayor y lo pegó más a su cuerpo haciéndolo jadear, aprovechó para meter su lengua en la boca del contrario, barriendo con todo su interior. Hyunjin mordisqueó los labios ajenos y bajó hacia su cuello.
Minho por su parte restregó su cuerpo contra el miembro duro del pelinegro, causando una delicisoa friccion que los volvió locos a ambos.
Se separaron nuevamente por la falta de aire y un hilo de saliva quedó uniéndolos, se miraron unos segundos antes de que Hyunjin quitara las prendas superiores del mayor, y dejara al descubierto dos grandes y suaves senos, Hyunjin recostó al mayor sobre la mesa y abrió sus piernas, bajando ahora las prendas inferiores y dejando besos húmedos por los muslos internos del castaño, escuchando sus bajos y suaves gemiditos.
—No parece que quisieras parar con esto... —murmuró sobre su piel.
—N-No quiero...
—Pero querías salir con el profesor Shin... ¿Es así Profesor?
—N-No —su voz se quebró y tuvo que tapar su boca con una mano para callar los sonidos vergonzosos que salían de él.
—Pues si alguna vez lo pensaste voy a cambiar eso —sonrió, un brillo lujurioso en sus ojos mientras miraba el cuerpo perfecto del mayor. —Lo que quiero decir es esto —Hyunjin abrió las piernas del mayor y hundió su rostro en ellas, lamiendo con entusiasmo el coño humedo de su profesor.
El grito de sorpresa que sale de la boca de Minho es música para sus oídos, grito que rápidamente se convierte en una hilera de gemidos. El profesor inmediatamente se vuelve flexible bajo su agarre, las rodillas se le doblan ligeramente y su espalda se arquea contra el escritorio, gimiendo gustoso, y haciendo que el miembro de Hyunjin despierte completamente.
—H-Hyunjinnie... no creo que podamos hacer esto aquí —intenta detener Minho con lágrimas en los ojos de lo bien que se siente —A-Alguien podría pasar y escuchar.
—Bueno, ¿y si quiero que escuchen? ¿Qué pasa si quiero que vean lo bien que te ves de bajo de mi? ¿No quieres que vean como el profesor de literatura gime sobre mi pene como una puta? —sonríe —¿No sería delicioso? —Siente a Minho mojarse aún más ante sus palabras.
—Pero —Minho fue silenciado con un pellizco en sus pezones convirtiéndolo en un lloriqueo mientras sus sensibles pechos se agitaban bruscamente.
—¿Qué le sucedió al buen chico que hizo todo lo que le pedí hace unos días? ¿No puedes tomar todo lo que te doy?
—S-Sí... yo —no logra terminar su oración. Hyunjin se bajó los pantalones deportivos y empujó dos dedos a su coño mojado haciéndole callar al instante. Minho gime al sentir su entrada siendo estirada, los dedos de Hyunjin entran y salen de él, finalmente haciendo movimientos de tijera haciendo que Minho tiemble de placer.
Los dedos del menor son retirados, pero antes de que Minho pueda quejarse la polla de Hyunjin entra en él, estirándolo por segunda vez.
—Mhggg, van a-a escuchar... —Trata de taparse la boca con las manos para que los fuertes gemidos sean ahogados, pero son apartadas por las de Hyunjin.
—Déjalos escucharte bebé, gime bien y fuerte por tu alumno, ¿De acuerdo?, para que sepan lo puta que eres, sé que vas a disfrutar esto porque eso es lo que quieres, ¿eh?. —El movimiento de sus caderas y el sonido del choque de pieles hace a Minho frotarse más sollozando bajo el fornido cuerpo del pelinegro, resistiendo al impulso de cubrir con sus manos sus vergonzosos gemidos y sollozos bajos.
—Ah eres tan caliente —pronuncia Hyunjin tomando el mentón de su profesor y elevándolo al mismo nivel de su rostro —Eres tan mío, no puedes simplemente dejarlo por los estúpidos comentarios —le mira a los ojos mientras le embiste sin detenerse —No quiero, no puedo, no lo permitiré —aseguró embistiendo mas rápido y duro.
El profesor de literatura era un desastre sudoroso y lloroso, lagrimas de placer salían de sus bonitos ojos mientras su coño hinchado y húmedo es follado por la polla gruesa de Hyunjin, su cuerpo tratando de acostumbrarse a la longitud a pesar de que lo ha tenido dentro tantas veces.
—Piensas dejarme —le mira a los ojos —¿Piensa abandonarme Profesor Lee? —pregunta, golpeando aún más fuerte, el banco chocando contra la pared con lo duro que está yendo. Gime cuando Minho se aprieta ante sus palabras, su pequeño coño agarra su polla como un vicio.
—Contéstame por favor hazlo —golpea la parte superior del coño asegurándose de hacer contacto directo con su clítoris.
—N-No H-Hyunjin... no lo haré, no mhggg, quiero, n-ni p-puedo. —Minho logra responder entre la avalancha de gemidos, levantando sus caderas en el aire para encontrarse con la polla de Hyunjin.
—Te follaría todos los días, siempre lo has sabido, hasta que no pueda más mmm. Lo haré cada día de cada semana, y no pensarás en nadie más aún si intentas salir con otro...
Sabe que Minho también está por venirse al escuchar sus gemidos se vuelven más fuertes, cerrándose en un grito, y apretándole con fuerza, lo que dificulta incluso meter un dedo en el más grande.
El mayor se corrió en un gran gemido soltando líquido que hacen más satisfactorio el orgasmo de Minho mirando a través de sus ojos entrecerrados con satisfacción mientras el menor también llega, chorreando en su interior, llenándolo absolutamente por todas partes.
Cuando ambos se recuperan mínimamente del orgasmo, Hyunjin deja un lento profundo beso en los labios del mayor, escuchándolo suspirar en el medio del contacto.
—Profesor Lee... los rumores dicen que ha estado siendo follado por un alumno —susurra.
Minho carcajea y deja otro beso en sus labios —He escuchado esos rumores.
—No termines con lo nuestro, no ahora que he presentado mi proyecto final y estoy apunto de graduarme para ser más más contigo, no quiero que se trate de rumores, quiero que se trate de ti y de mi.
Los ojitos de Minho brillan emocionados. Era evidente que con el paso de los meses ambos desarrollaron más que deseo fisico por el otro. Después de limpiarse superficialmente y vestirse, ambos se dirigieron al departamento de Minho, en donde acordaron ser un poco más discretos para evitar; aquellos rumores.








