Dedicatoria
Para ti, que dejaste un eco imposible de apagar.
Por el primer latido, por el temblor, por el incendio.
Por lo que fuiste en mi vida y por lo que sigues siendo, aunque el tiempo nos enseñe a sanar.
Y también para quienes aman con todo lo que son, sin medir, sin reservar, sin apagar el fuego que los habita.
Para quienes saben que un solo nombre puede estremecerles el alma.
Para quienes han amado tan profundo que hasta el silencio les duele.
Este libro es para los que arden.
Y para los que, aun cuando el mundo los hiere, siguen creyendo en el amor.