SUEÑOS LÚCIDOS
Llegué cansado a las 12 de la noche, quemado por tanto estudiar y un largo viaje en el colectivo, después de 10 minutos de caminar por fin llego a mi casa.
Como las sobras que dejaron de la cena
Me acuesto a dormir y caigo en un profundo sueño
Estoy caminando por las oscuras calles de un barrio que no reconozco, el frío me congela hasta los huesos, no se porque habré salido sin abrigo.
Lo poco que veo es gracias a la tenue luz de la calle.
Veo la puerta de una casa abierta, algo me dice que no habrá mucho problema si entro, dentro no parece haber nadie.
Recorro las habitaciones y al llegar al dormitorio veo de buscar algún abrigo en el ropero, encuentro una campera abrigada de lana forrada en cuero marrón.
De imprevisto entra el dueño de la casa, un hombre calvo de mediana edad, bastante alto, me pregunta que hago en su casa
De la impresión de la situación no salen palabras de mi boca,
El tipo se puso agresivo al ver que no había motivos para que alguien esté en su casa y comenzamos a pelear violentamente.
Tuve que matarlo para poder salvarme, mis manos y gran parte del abrigo quedaron bañados con su sangre, del shock quedo tendido de rodillas al lado del cuerpo, después de pocos segundos caigo desmallado.
Despierto de golpe a la mañana, aturdido y confundido por el raro sueño y por las sirenas de policía que se escuchan en el barrio, seguidas de golpes en la puerta de mi casa.
Mientras me levanto como puedo,siento un extraño sabor metálico, veo mis palmas rojas y en el piso el mismo abrigo de lana con cuero.