Roce Prohibido (relatos eróticos lesbicos) +18

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Summary

No todas las historias son de amor. Algunas se viven en secreto, se respiran cerca del cuello, se sienten con las yemas de los dedos. Este libro es un viaje por encuentros que arden lento, por miradas que tiemblan antes del primer beso, por cuerpos que se reconocen sin necesidad de palabras. Relatos eróticos entre mujeres donde el deseo es tan protagonista como ellas.

Genre
Erotica
Author
Luna xoxo
Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Entre Paredes Delgadas

Las paredes del edificio eran delgadas. Lo suficiente como para que Camila, cada noche, escuchara los pasos suaves y los suspiros bajos de su vecina del 5B, Lara. Vivía sola, con esa voz dulce de saludo matutino, y un cuerpo que parecía saber exactamente por qué tipo de ropa interior caminar por el pasillo. Camila la deseaba. Y Lara lo sabía.

Esa noche, tocó su puerta con una copa de vino en la mano y una sonrisa ladeada.

—¿Te molesta un poco de compañía? —dijo Lara, con su short apenas sosteniéndose en la cadera.

Camila le abrió, sin camiseta, solo con una bata suelta. —Solo si prometes no portarte bien —respondió, sin dejar de mirarle los labios.

Se sentaron en el sofá. La conversación comenzó con trivialidades, pero se fue tiñendo de segundas intenciones. Las miradas eran cada vez más largas. Las pausas, más densas. Hasta que Lara, sin más, se inclinó hacia su oído.

—¿Siempre usas esa bata tan abierta cuando estás sola? —Solo cuando quiero que me veas.

Lara sonrió. La copa tembló un poco al dejarla sobre la mesa.

—Y dime, ¿también te tocas pensando en mí? —A veces. Aunque nunca es suficiente.

Camila se acercó. Sus labios se rozaron apenas, pero no se besaron de inmediato. Lara llevó una mano a su muslo, subiendo lento por la piel desnuda, apretando solo lo justo. Camila le sostuvo la muñeca, bajó la cabeza hasta el cuello de Lara y susurró:

—Haz algo más que hablar…

Y lo hizo.

Lara la empujó suavemente hacia atrás, subiendo la bata y quedando encima. Se besaron con fuerza, con hambre. Las piernas entrelazadas, el roce directo, la piel húmeda. Las bocas se buscaron entre gemidos sordos. Lara bajó, besando el pecho, mordiendo suave, lamiendo con provocación mientras Camila se arqueaba bajo su cuerpo.

Cuando llegó entre sus muslos, la respiración se hizo errática.

—Estás empapada —dijo, con una sonrisa traviesa.

—¿Y vas a hacer algo al respecto? —jadeó Camila.

Lara comenzó lento, con lengua precisa, profunda. Los dedos siguieron después, firmes, dominantes, sabiendo exactamente cómo presionar. Camila se estremecía con cada movimiento. Su voz se rompía entre gemidos bajos y súplicas.

—No pares... Lara... ahí... justo ahí...

Y entonces, con una curva perfecta, Lara presionó. Un chorro cálido brotó contra su mano y su lengua, haciendo que Camila se estremeciera completa, jadeando con fuerza. El chorro fue inesperado, liberador, y Lara no se detuvo hasta que la dejó temblando y sin aliento.

Subió de nuevo, con la boca húmeda, los ojos brillando.

—Ahora sí, las paredes escucharon algo interesante.

Camila rió, exhausta, y la besó profundo, con las piernas aún temblando.

—Vas a tener que quedarte a limpiar el desastre.

—Y repetirlo, dirás —sonrió Lara.

Este es mi primer relato y espero que lo hayas disfrutado tanto como yo disfruté escribiéndolo. Si te hizo mojar, suspirar o imaginar, ya me doy por satisfecha. Nos vemos en la próxima con mas historia... con más secretos, deseo y juego. Besos sensuales, Luna xoxo