Soul Tied || Eunhei

Summary

El amor puede llegar a ser sofocante cuando no se quiere aceptar a quien uno le pertenece.

Genre
Romance
Author
emovere96
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Eunseok tenía esta amistad de años, con sus vecinos de la calle en la que vivía. Seunghan vivía pegado a un lado de su cadera, mientras que Shohei estaba en ese otro lado de esta. Habían sido seres inseparables durante toda su niñez, pero las cosas fueron cambiando cuando cada uno mostro sus castas. Eunseok se había convertido en alfa, Seunghan también se había presentado de esa manera.

Esperaban que Shohei fuese igual a ellos, daba todos los indicios de que iba a ser así. Tenía la fuerza de un alfa, la astucia que los caracterizaba. Juntos eran un solo alfa y no tenía sentido que algo los pudiese separar. La luna tenía que estar de su lado, para que los tres fueran hermanos de casta. Lo pensaron así por años, se sentó en sus mentes sin problemas. Hasta que un buen día, Shohei empezó a sentirse mal dentro clases. Después se ausento por semanas del instituto, no respondía ningún tipo de llamadas o mensajes.

Eunseok fue el primero en preocuparse en ese tiempo, llevándose a Seunghan consigo para ir a visitar a su otro amigo. Al llegar a la casa, un fuerte olor a fresas, les llegara a sus fosas nasales. Haciendo que los alfas de ambos, quedasen alertas ante un posible omega en celo. Cuando vieron a la madre beta de Shohei salir a recibirlos, jamás se esperaron lo que ella diría. Su amigo era ese omega, de olor dulzón. El mismo que les había prometido ser alfa, ser igual que ellos en conjunto.

Algo en ello hizo que Shohei se separara un poco de ellos, pero con el tiempo volvió a unírseles como siempre. De manera precavida por su casta, Shohei se llenó de miedo de repente. Los alfas del instituto lo asediaban, este se había vuelto aún más hermoso con su presentación de omega. Eunseok protegía mucho al japonés, mientras que Seunghan hacia lo mismo. Ahuyentando a cada alfa que se le interpusiese, sin importar si se metían en problemas. Era el amigo de ambos y se mantendrían así por siempre.

_ ¿Porque estás viendo otra vez el anuario? _ Shohei pregunto de la nada.

Estaba detrás de Eunseok, quien estaba sentado en el piso. Observando las viejas fotos, mientras ensuciaba sus manos de polvo. Shohei se hecho al piso, abrazando por la espalda al alfa. Sintiendo el aroma a chocolate en su cuello, quedándose ahí hasta dar un casto beso. Sus manos siguieron por viajar en el amplio pecho del alfa, hasta ajustarse en sus pectorales. Shohei casi pudo sentir el palpitar de su pecho, topándose contra sus manos. El pecho iba en una moción, que le provocaba delirios de deseo carnal.

_Extraño aquellos buenos tiempos. _ Eunseok confeso en un murmullo.

_Aún seguimos siendo tres. _Shohei hablo pasito.

Contra el oído del alfa, pegando sus labios en este. Rozándolos con vehemencia, mientras unía sus cuerpos. Era natural en él, siempre buscar el calor del alfa. Después de aquel ultimo celo, no podía resistirse a su olor. Se podía quedar ahí, tomando su esencia por horas. Guindando en su cuello, anhelando que este tomase el suyo. La sola idea lo enloquecía, pero sabía que no era normal. No era lo que habían acordado, estaba acabado.

_Antes éramos uno. _ Eunseok se perdió en sus memorias del pasado.

Eunseok parecía anhelar un pasado, uno en el que era más ignorante a sus sentimientos para con el omega. Fue así durante toda la secundaria, hasta que ambos se mudaron al mismo departamento. Estar los tres ahí juntos, creo una tensión particular. Una que Shohei supo aprovechar, para satisfacer a su omega. Supo seducir a sus amigos, quienes se dejaron también llevar por sus alfas.

Mantuvieron un acuerdo de confidencialidad, nada saldría de ese trato especial de amigos. Trato que daban en cada celo de los tres, rotando según los horarios del otro. Shohei se vio satisfecho sin pensar, que algo podía cambiar aquella paz de tres. Solo era sexo casual, diversión entre amigos. La parte humana de ellos lo sabía, pero su instinto animal, parecía tener planes diferentes para cada quien.



Shohei se había quedado dormido, arraigado en un abrazo en esa espalda.Tenía los ojos pesados, el cuerpo flojo. Sintió moverse a Eunseok, quien aun seguía bajo su agarre. Shohei solo gruño contra su hombro, mordiendo en juego aquella parte sensible. Lo sintió temblar contra sus colmillos, que de repente salieron sin avisar. Rosando con presura el área de la piel, color caramelo de Eunseok.

_Eunseok. _

Lo escucho sisear en descontento, moviéndose hasta hacerlo tambalear suelto en el aire. Eunseok se había quitado, girado para mirarle en presura. Shohei aún estaba adormilado, no se le hizo difícil buscar su abrigo de nuevo. Eunseok se dejó abrazar de frente, pero sin dar respuesta de brazos. Suspiro pesado a su prisa, dudando si poner una mano en la cabellera del japonés. Fracasando rotundo en detenerse, fue tentado hasta hacerlo.

Paso su mano por los cabellos castaños, largos que acariciaban de vuelta su mano. Apretando la cabellera, hasta hacer un tumulto de cabellos en su mano. Manipulándolo con maña, hasta hacer gruñir al lobo de Shohei. Quien se apegó más al abrazo, como un cachorro necesitado de afecto. Estaba sensible contra su alfa, Eunseok seguía siendo el primero que lo había tocado. Seguía haciéndolo más veces, de lo que lo hacia Seunghan.

Shohei no se resistió en enfrentarlo, buscarle la boca como pudo. Quería un beso de esos finos labios, lo pensó mientras lo escalaba. Se le sentó en el regazo y de repente ya no había interés en tales fotos. Nunca se había quedado ahí para ello, de todos modos. Shohei estaba en capturar los belfos, más que desearlo con su alma. Eunseok pareció no querer prestarlos, pues quito su cara de manera fría. Calculando una mirada aún más fría, de vuelta para Shohei.

_Tengo que irme a la universidad, luego tengo prácticas. _ Eunseok resoplo frente a Shohei. _ Volveré más tarde a casa, ábreme cuando llegue. _Eunseok pidió al enfrentarlo.

Shohei frunció el ceño. _ ¿Qué te está pasando ultimadamente? _ Su tono se volvió hostil.

Eunseok hizo un amargo. _Estoy cansado Shohei. _ Su voz no sonó tirada.

Shohei se le quedo mirando Eunseok. _Quédate en el departamento conmigo, tu celo está a punto de llegar Eunseok. _ Se acercó a tentar sus narices, en un beso de esquimal. _Té hare sentir bien en estos días, ya deja se sobre pensar las cosas. _

Eunseok lo detuvo de una, mano en su cuello fija. Ganándose la atención y anticipación del omega castaño. El alfa apretó lo suficiente como para arrancarle un gemido, uno tanto tembloroso como necesitado. La mirada de Shohei decía más que deseo, había un anhelo de compañía. No quería confesarlo, pero se sentía raro todo ahora. No concebía la idea de que Eunseok se fuese y alguien ofreciese calmar su celo. La sangre le hervía, los celos lo carcomían. Él era su único omega, sentía que algo en él lo completaba.

_Tomare supresores. _ Eunseok tajo.

Un empujón certero en el pecho del alfa, de parte de aquel omega. Fue brusco contra su camiseta, ardiendo contra la piel expuesta de esta. La mirada temblorosa de Shohei, en contra de la mirada fría de Eunseok. Shohei lo cogió de la mandíbula para acercarlo, atosigarlo con sus ojos. Sus uñas rasgando su mandíbula, Eunseok parecía estar acostumbrado al caos reciente. A la disputa sin ganador, que llevaban teniendo ambos.

_ ¿Vas a verte con otro omega verdad? _ Shohei hizo un rostro de asco.

_Bájate de mí regazo. _ Eunseok mordió.

Shohei bufo. _Responde a mi pregunta Eunseok. _

_ ¿Te parece que puedo tener otro omega? _ Eunseok escupió sus palabras. _Me estoy volviendo loco por tu culpa. _

_Eso ya no lo sé Eunseok, contigo nunca se sabe. Ya no eres como antes, no sé qué te pasa conmigo. _ Shohei escupió de vuelta.

_Mírame a los ojos y ahí está la verdad. _ Eunseok tajo. _ La verdad de nosotros, que se lee entre líneas. _ Dijo en una fina línea.

Shohei miro por unos escasos segundos, antes de volver a empujar e irse. Dejando a Eunseok solo, completamente solo en la sala. El aroma de ambos era un caos, que posiblemente había mareado a Shohei hasta irse. A Eunseok no le sorprendía esa falta de comunicación, porque siempre era remplazada con sexo. Ya no parecían amigos que follaban, solo amantes que se usaban. Amantes que sentían mucho, Eunseok notaba esa tensión de partes. La vulnerabilidad, estaba un paso de ser propia de ambos.



Shohei no demoro mucho en marearse por completo, a penas escucho las llaves ser agitadas. Eunseok se había ido, pero su aroma seguía en el ambiente. Haciendo estragos en Shohei, quien no tuvo otra que correr al baño. Se vio a si mismo luchando contra las arcadas, hasta que su estómago se vació por completo. Esperaba que nadie haya escuchado eso, pues había sido más de lo que había vomitado jamás.

_Esta es la tercera vez que vomito esta semana. _ Shohei pensó en voz alta.

No sintió siquiera ganas de levantarse de ahí, se agarró de la tasa como pudo. Mientras escuchaba de lejos, como tocaban la puerta del baño. Lo escuchaba lejos, pero reconocía el olor. Era el olor de Seunghan, el aroma a café se traspasaba por la puerta. Shohei no se sintió mejor con aquel aroma, sino que le provoco vomitar aún más. Enterrando su cara en el inodoro, expulsando lo que ya no tenía en su estómago. Ya había sacado todo, lo que había podido comer en la mañana.

_Shohei. _ Seunghan grito desde afuera. _ ¿Está todo bien ahí adentro? _ Volvió a alzar su voz. _ Voy a tener que abrir a la fuerza, no suenas como alguien que esté bien. _

Shohei escucho la voz desde lejos, al menos ahora lo hacía. El eco del inodoro, más la voz de su mejor amigo. Fue lo último que escucho, antes de escupir el mal sabor de boca. Se arrastró para destrancar el baño, dejando la puerta abierta. Seunghan entro a la primera, tomándolo del piso antes de que se estrellara en este. Pálido como un papel, después de haber sacado todo. Lo sostuvo en sus brazos, negando al ver ese aspecto.

Un vaso de agua fue puesto en la mesa, Shohei se le quedo mirando mientras este goteaba de frio. Igual que su cabello, se había bañado después del bochorno. Seunghan lo había puesto ahí, antes de colocarle dos cucharadas de azúcar. A Shohei le daba vergüenza aceptarlo, pero no creía pasar más que agua. Ya se había negado a comer o a beber cualquier cosa. Llevaba varias semanas así, pero no sabía si quería saber la razón. Del dulce incomodo de su olor o si otros ya lo habían notado. Seguro su celo estaba cerca, no podía ser nada más.

_ ¿Dónde está el ese amargado ahora? _Seunghan pregunto.

Shohei suspiro pesado. _Se fue a la universidad. _

_Pensé que Eunseok se quedaría aquí por su celo, está a nada de que llegue su calor. _ Seunghan busco la mirada de Shohei.

_Tomara supresores esta vez. _Shohei dijo en una fina línea.

Dibujo su dedo en la línea del vaso con agua, tratando de olvidarse de lo que le había dicho el alfa. Eunseok no era de tomar supresores, talvez solo se correría entre las piernas de otro omega. La sola idea a Shohei, le revolvía las entrañas. Se sentía sensible por cada cosa, no tenía sentido sentirse así. Le dio un sorbo al agua y el dulzón le pareció esquicito. Tomo otro largo trago después de eso, hasta que casi la termino toda. Se había sentido bien, como si le hubiese vuelto el alma al cuerpo.

Seunghan se le quedo mirando al omega. _Eunseok ha estado evadiéndote todos estos meses, ha estado comportándose raro todo el tiempo. _

Shohei hizo una mueca de incomodidad. _ ¿Tú crees que sea porque está muy cansado? _

Seunghan negó rotundo. _Solo tú te crees esa excusa barata de él. _ Shohei se encogió de hombros. _ ¿Por qué Eunseok me mentiría así? _

_Has estado creyéndole todas sus mentiras por meses. _

Seunghan tendió su mano, agarrando una gota de los labios de Shohei. Acaricio estos con vehemencia, hasta secarla encontrar piel. Shohei relamió sus labios en conjunto, mordisqueándolos. Seunghan llevo su toque hacia las mejillas regordetas, que apretó con ternura. Shohei seguía siendo demasiado para compartir y aún se preguntaba porque todo había terminado así.

Seunghan nunca se le antojo pelear, por algo que sabía que no era suyo. Tampoco quería que sus amigos, se rompiesen el corazón el uno al otro. Lo pensó mientras seguía sus caricias y sonreía a aquel dulce omega. Olía mucho más dulce en aquellos días, algo en ello le apretaba el pecho. Tenía una corazonada de manada, que cada vez parecía hacerse más real. Si es que eso era así, solo quería cuidar a ese omega.

_Él debe de tener sus razones para mentirme. _ Shohei peco en defender su ego.

_Por supuesto que tiene una razón y te la voy a decir por enésima vez. _ Seunghan se acercó al omega. _ Eunseok te está directamente evitando, no hace falta que lo excuses. Mejor ve a decirle que lo atenderás en su celo, antes de que las cosas se vuelvan más incomodas entre ustedes. _ Se le quedo mirando de repente. _No sé qué fue exactamente lo que paso, cuando él estaba en su último celo contigo. Eunseok ha cambiado mucho desde entonces y conmigo no quiere hablar del tema. _ Respiro profundo de la nada. _Talvez contigo si lo haga, me darás la razón cuando sucede. Después de todo yo no, estaba ahí con él ese día. _

_ ¡Que ese día no pasó nada entre nosotros! _ Shohei insistió. _ Solo lo hicimos como siempre. _ Dijo aquello algo bajito.

Seunghan no había estado ese día, generalmente nunca eran tres. Era una práctica fuera de celos, que solo se habían atrevido a hacer un par de veces. Respetando las necesidades de sus alfas, pero divirtiendo a esa parte humana en ellos. Se la habían pasado bien en aquellos primeros días del año, follando en periodos interminables de tiempo. Todo había tomado un giro al llegar el fin de año, su lado animal parecía volverse cada vez más hostil. Shohei se había convertido en algo, en lo que los alfas solían competir.

_ ¿Entonces porque se va del departamento cuando estoy contigo? _ Seunghan solo escucho un silencio. _ ¿Por qué ya no quiere que lo atiendas en su celo? _

_Seunghan. _Shohei sintió sus labios temblar.

Seunghan sonrió casto. _Yo nunca he tenido un problema con que fuésemos tres, deberías preguntarle a él, si sigue pensando lo mismo. _ Seunghan vio al omega volverse cabizbajo.

_Lo sé. _ Shohei miro al alfa.

Seunghan llevo su mano hasta la del omega, apretándola apenas la pudo sostener. Tratando de calmarlo con su aroma, pero este solo hizo una mueca. Parecía disgustado por su olor, cuando nunca antes lo había estado. Seunghan lo dejo así entonces, no quería que Shohei volviese a vomitar. El omega parecía seguir algo débil, después de haberse desmayado.

_Acordamos esto como amigos, para protegerte como omega. Más que para protegernos, como los alfas que somos. No quiero que nuestra amistad salga herida, porque alguno de nosotros no se atreve a hablar la verdad. La comunicación del principio, debe de llegar hasta el final. _

Eunseok podía sentir el palpitar estrepitoso del omega y la manera en como sus palmas sudaban. Entendió que no necesitaban solo verdades, sino un momento a solas para hablar. Lo que sea que esos dos tuviesen que hablar, porque los problemas de comunicación no eran entre más nadie que ellos. Un par de orgullosos, para ser más específicos.

_Hablare con él. _ Shohei aseguro.



Shohei se levantó por unas ruedas, que acribillaban el piso de mármol del departamento. Se había quedado profundo, después de animarse a comer. Comerse toda la nevera, se sorprendió de esta vez no correr al baño. Vio a Seunghan con una maleta en mano y no le quedó otra que perseguirlo hasta la puerta. Como un cachorrito perdido, que parecía ser abandonado.

_ ¿A dónde crees que vas?_ Shohei alcanzo a decir.

_Volveré el lunes. _ Seunghan se excusó.

Shohei negó frenético. _ ¿Me vas a dejar solo con él? _

_Falle en dejarlos encerrados con tranca, la última vez que pelearon, hasta casi comerse al otro. _ Seunghan bufo. _ Igual si se comieron, los escuche hasta la madrugada. Ese último celo, el celo de la discordia. _

Shohei se sonrojo apenas escucho aquello, pensó que habían sido discretos. Perdido en su orgasmo, talvez había hecho uno que otro sonido leve. Su cama no ayudaba tampoco, era demasiado vieja. Eunseok parecía querer quebrarlo a él, junto con la infraestructura. Le vinieron flashes de ese día, ese último celo de Eunseok. La crudeza de su sexo, lo había sentido de más. Su cara era un poema, mientras lo follaba.

_Estas exagerando. _Shohei se sonrojo.

Seunghan se largó a encajar la tarjeta para salir, cuando Shohei le detuvo la maleta antes de que este la cruzara por la puerta. Seunghan se sonrió de ver esa carita, que parecía estar siendo encerrada con un león. Talvez no estaban muy lejos de la realidad. Eunseok volvería en unas horas. Era lo que habían acordado, pues Seunghan lo había llamado para contarle lo sucedido. Cosa que Shohei aún no sabía, ni debía saber en lo absoluto. Seunghan estaba bien con la reacción del alfa, había sonado preocupado por el omega.

_Mi maleta. _ Seunghan pido amablemente.

Shohei mordisqueo su labio inferior. _ ¿A dónde te vas a quedar? _

Seunghan sonrió en automático. _Iré a la casa de playa de Wonbin, su familia me invito a pasar el fin de semana. Regreso el lunes temprano, espero que todo vaya bien para entonces. _ Señalo al castaño severo. _Los quiero de una pieza y el departamento también. No se metan con los muebles, no quiero volver a explicarle al administrador. _

Shohei hizo una mueca con sus finos labios. _Todo estará bien. _

Seunghan bufo. _ ¡Que la luna te ilumine! _

Shohei escucho el pitido de seguridad cerrarse y con eso se hizo bolita contra esta. Se quedó ahí quien sabe cuánto tiempo, meditando en como haría con todo ese embrollo. Toco su cabeza contra la puerta, unas tres veces, tres como los que habían sido siempre. No entendía en que momento, ya no se sentía así del todo. Esa última vez con Eunseok, este le había dicho cosas. Susurrado en sus labios, confesado una que otra verdad.

_ ¿Qué me está pasando? _ Murmuro Shohei.

Un pitido de puerta, se escuchó otra vez. Shohei supuso que era el pelinegro, quien había olvidado alguna de sus joyas. Seunghan tenía muchas de estas y siempre olvidaba un par de algún vestir. Shohei se levantó en plan de recibirle, abriéndole la puerta al que ya estaba en ese modo. Cuando Shohei se encontró con seis pies de persona, supo que no se trataba de Seunghan.

Eunseok frunció el ceño curioso. _ ¿Me estabas esperando? _

Shohei negó rápido. _Pensé que era Seunghan. _

Eunseok le dio una mirada al omega. _Ya. _

Shohei se coloca frente al alfa, cuando este intenta pasar de él. El solo intento, lo desmotiva de inmediato. La mirada a lo largo de su cuerpo, cuando Eunseok termina chocándose con él. Lo escucha resoplar, pero no pierde en agarrarlo de la cintura. Evitando que siga tambaleando, por el empujón del cuerpo del alfa. Shohei carraspea en el silencio, que comparten sus miradas. La cercanía de sus cuerpos y sus esencias siendo una locura de olores.

_Cuida tus pasos. _Eunseok asedio contra sus labios. _Casi te llevo conmigo. _

Shohei trago hondo. _Mi mal. _

_Ya deja de darme esos ojos, nada pasara entre nosotros. _ Eunseok suelta hostil. _Ya paso demasiado, perdí todo mi juicio. _

Shohei sabe que no es así, sabe que no están ni cerca. Sus ojos son ese llamado, al alfa de Eunseok. Quien no lo deja de la cintura, sino que lo atrae contra su polla. Puede sentir toda la longitud, alzándose contra los apretados pantalones. Dándole una idea de que tomara, si logra darle esos ojos las suficientes veces. Sus labios siendo mordisqueados en expectativa de ese estirón, es también un gesto inocente para su alfa. Se siente mojado, mojado para su alfa.

_ ¿Por qué regresaste tan temprano? _Shohei recorre con su mirada ese rostro. _ ¿Es por tu celo alfa? _

_Si. _ Eunseok suelta.

Shohei escucha la puerta del cuarto del alfa, azotarse a sus espaldas. Seguidamente la regadera, está seguro de que es agua fría. Pudo notar la erección del alfa, apenas le vio en el umbral de la puerta. Shohei mordisqueo su labio inferior, al tomar el aroma que había dejado el alfa. El chocolate le embriagaba el alma y lo hacia sentirse igual de inquieto. No era la primera vez que Eunseok manipulaba su celo, sabía que su disputa en la mañana, había tenido consecuencias. Shohei se quedó estático, eso solo le sucedía a un tipo de vínculo de castas.



Eunseok llevaba ya más de los minutos que deseaba, debajo del agua fría de la regadera de su habitación. Su mano envuelta en su polla, bombeando por una tercera vez. Buscando la liberación de su calor, mientras pensaba en ese especifico omega. Shohei lo había tentado con aquel dulce olor, estaba seguro que su celo se había modificado a su gusto. Llevo su mano hasta envolverla en puño en su glande y dar giros en esta para estimularse. Su mano libre dando tirones a sus bolas, haciendo sus piernas temblar contra los linóleos.

_Shohei. _ El nombre del omega escapándosele de los labios. _ La luna. _ Estaba tan cerca de.

Estaba caliente como un demonio, el baño vuelto un revoltijo de su esencia. Mientras se regaba en líneas blancas, con un gruñido que no supo disimular. Más que liberado por el acto, se sintió frustrado a morir. Esto no tenía por qué estar pasando, no tenía por qué haber perdido sus malditos supresores. Recuerda haberlos puesto en su habitación, que compartía con Seunghan. Le había preguntado mil veces y este seguía sin tener la menor idea del asunto.

Debió habérselo follado a él, talvez lo hubiese recordado de una. Pego su frente contra la fría pared, jadeando por la sobre estimulación. La regadera seguía rociándolo, el agua fría había servido de nada. Sus piernas temblaban y su polla seguía bombeando. Su mente loca por ir hacia el omega y rogarle que le abriese las piernas. Sentir su olor a fresas, rozar sus colmillos mientras lo empinaba contra las sabanas. De todos sus celos, este lo estaba volviendo más loco. Como si hubiese algo que le pidiese no estar cerca de algo, sino cerca de uno.



Eunseok le costó horas estabilizarse, su cuerpo en un estado de calma antes de la tormenta. Habían encontrado los supresores, pero sabía que estos no le durarían por mucho. Había comprado mal la dosis y quedándole solo un par para aquel celo. Estaba bien con ello, bajaría a comprar algunos cuando terminara sus deberes. Calculo le estaba rompiendo la cabeza, casi al mismo par que su celo.

_ ¿Quieres comer? _ Shohei dijo de la nada.

Se había sentado junto a él, comiendo un gran tazón de cereal con leche. El sabor del cereal, era de chocolate. Lo vio mascar mientras le ofrecía de su plato, mientras que seguía sentado haciendo tareas en la mesita de la sala. Eunseok estaba sentado en el piso, por lo que solo se le quedo mirando en cercanía. Se veía lindo con las mejillas llenas de leche achocolatada, quiso apretarlas un poco a su gusto.

_No. _Eunseok volvió a su tarea.

Shohei hizo un mohín. _Luces como que quieres comer, entonces deberías comer. _

Eunseok resoplo. _ No porque algo se me antoje, significa que puedo hacerlo. El libre albedrío en mi vida, solo parece hacerme ver como un animal. _Le dio una mirada a Shohei.

Shohei trago lo que tenía en la boca. _Estás enojado porque no pudiste follarte a otro omega. _ Pico justo en la herida de Eunseok.

Eunseok apretó en puño el lápiz de sus manos, haciendo que este hiciese un rayón en su perfecta hoja de cálculos. Cerro los ojos apenas lo supo, tendría que hacer toda la maldita hoja de nuevo. Shohei parecía divertido con su miseria, mientras seguía comiendo de su cereal. Le miro mientras lo hacía, ese rostro inocente en él. Parecía que no mataba un mosco, estaba por creerle.

_Ya basta de provocaciones Shohei. _ Eunseok no se limitó de morder.

_ ¿Por qué intentar follar con otro omega? _ Shohei siguió agregándole sal a esa herida.

Eunseok se le quedo mirando al omega. _Tenía que intentarlo, sacarte de mí sistema. Ya te lo dije antes, ya no quiero compartirte. Siento que hay algo, algo malo en ello. Mi alfa se vuelve loco contigo, se vuelve posesivo a morir. _ Fue sincero esta vez.

_ ¿De qué estás hablando? _ Shohei pregunto reacio.

Eunseok hizo un amargo. _No puedo tocar a ningún otro maldito omega, sin que su olor me parezca repulsivo a la primera. Mi alfa se vuelve loco apenas trato de acercarme, el solo quiere tenerte a ti Shohei. Es como si hubiese algo en ti, que no me permite alejarme de ti por completo. Sé que puedo controlar tus celos y que tú puedes controlar los míos. Tu olor es más dulce conmigo, demasiado dulce Shohei. _

Shohei trago hondo. _Olvídate de lo que paso ese día, estábamos demasiado borrachos. Lo que sea que haya pasado, te aseguro que solo fue por el calor. _

_ ¿Te acuerdas de lo que paso siquiera? _Eunseok soltó.

Shohei negó tan rápido como pudo. _No._

_Mentiroso. _ Eunseok tajo.

_ ¿Cómo quieres que lo recuerde por completo? _ Shohei chillo.

Eunseok se le quedo mirando a Shohei. _Estoy seguro de que lo recuerdas todo, estoy seguro de que eso paso por ambos. _Hubo un silencio tétrico. _ Lo quitaste en medio del sexo, dejaste que te follara sin él. Lo pediste de boca a boca, mientras lo disfrutabas de más. _ Un silencio otra vez. _ Dejaste que lo hiciese, dejaste que me corriese en ti. Incluso permitiste aquello. _

_Era mi omega el que te lo pidió. _ Shohei sentencio. _ Fue mi omega el que se dejó. _ Aseguro de una.

Eunseok estaba muy cerca para entonces, lo suficiente como para acorralar a Shohei. Ambos contra la alfombra acolchada, el sonido de sus cuerpos se volvió bofo. Shohei se removió en el agarre, solo para recibir una ajustada de realidad. Eunseok ajusto su mano sobre su cuello, acomodándolo en la cercanía de sus labios. Shohei gruño contra el agarre de ese cuello, como el omega dominante que era. Tentó sus labios contra los de Eunseok, en un beso que le supo a aire. Calma antes de la guerra, cuando se encontró con esa mirada.

_ ¿Estás seguro de que solo fue tu omega? _ Eunseok tentó.

_Mi celo me controlo. _ Shohei se atrevió a decir.

Eunseok sonrió lascivo. _Justo cuando lo hice, justo cuando lo metí. Dijiste algo para mí, que no sonó animal. Lo dijiste mirándome a los ojos, no había duda de ello. Me dijiste que me amabas, dijiste que tú eras de mí. _ Su voz tembló a punto de ruego. _Tendrías mis bebes, los tomaste tan bien ese día. Tomaste incluso más, que solo mi escanciano era solo tu omega Shohei, deja de mentirme así. Deja de torturarme, con todas tus mentiras. _

Eunseok lamio los labios que el omega, venia mordisqueando hasta hacerlos gotear en rojo. Lamio hasta llevarse el dolor en un beso, tal como había anhelado lamer la herida de una marca en Sohei. Aun podía sentir el sabor en su lengua, la calidez del líquido. Lo había fantaseado mil veces, había soñado con que el omega fuese suyo. Algo en él lo sentía así, como si fuesen destinados.

Con el beso que se daban, tan pasional contra la boca del otro. Lo escucho gemir contra su boca, buena señal. Sin esperar recibir sus dientes, contra sus belfos. Shohei lo había mordido con sorna, hasta hacerlo jadear agitado. La impresión haciéndolo alejarse, relamerse por la adrenalina.Ambos estaban más que duros, contra el otro. Jadeantes por el sofoco, de estar haciéndolo de boca a boca.

_ ¿Te éxito aquella vulnerabilidad en mí? _Shohei tajo. _ ¿Qué te entregue mi todo ese día? _

Lo empujo de su cuerpo, con la fuerza que siempre lo había caracterizado. Eunseok seguía subestimándolo, con el paso de los años. Eunseok se alejó apenas capto la advertencia, pues Shohei no era un omega que se andaba con juegos. Seguía siendo rápido para impactar cualquier golpe, darle la pelea a cualquier alfa que se metiera con él. Había aprendido a las malas, seguía siendo un omega que llamaba al mal. Su belleza siempre había sido su maldición y la maldición de quien quería poseerla.

_Shohei. _ Eunseok se quedó en el aire.

Shohei jadeo azarado. _ Sabias que era tuyo desde la primera vez y aun así decidiste compartirme. _ Alzo su voz en desesperación. _Eres un alfa cobarde, un alfa infeliz. _ Grito a los cuatro vientos.

Shohei no pudo gritar más, cuando los labios de Eunseok lo atacaron. No pudo explotar en ira, hizo todo lo contrario. Calmándose contra el agarre de sus labios, contra los suyos. Tomando de él, todo el perdón de sus labios. De rodillas frente al otro, mientras el beso seguía. Era un perdón de parte de ambos, la posición de sus cuerpos en derrota. Estaban perdiendo más que contra el otro, estaban perdiendo el juicio.

_Los cobardes no aman así. _

Eunseok se aleja cuanto puede, cuanto debe de esos labios. Mientras la mirada de Shohei, sigue en él por todo ese tiempo. No sabe si es culpa suya o si es culpa de él. Solo sabe que no hay uno, que se pueda librar del mal del otro. De haber caído en esto, en lo que nunca creyeron haber caído. Eunseok le da un beso en la frente al omega, sintiendo su aroma a fresas. Besos que bajan a su nariz y luego terminan en su mentón.

_ ¿Me amas? _ La voz de Shohei tiembla.

_Sé que tú a mí no._ Eunseok suelta. _ No como yo a ti te amo. _



Eunseok se había perdido en esa confesión, una con todas las letras de la palabra. Encerrándose en sus cuatro paredes, a comerse aquel celo que estaba ya asentado en su cuerpo. La pastilla que tenía que alumbrarlo, estaba en la mesita de noche. La vio en mala gana, aun podía aguantar un poco más. El sudor en su frente, no lo asediaba todavía. El calor en su cuerpo, era otra cosa. Estaba duro como una roca, tocándose por sobre sus boxers. El mas mínimo toque a su polla, parecía hacerla gotear más.

_Shohei. _ Eunseok dijo sin más. _ Mi omega. _

Bajo su ropa interior, dándole una ojeada al glande. Este se asomaba en la línea de la cintura, socarrón contra su cadera. Dio caricias en la cabeza, solo para comprobar lo sensible que estaba. Relamió sus labios siguiendo ese jueguillo, hasta que tenía ya agarrada la cabeza. Frotando en esa moción, que lo hacía correrse de lo lindo. Fue agarrando poco a poco el falo, hasta que lo saco para tomarlo desde la base. Sus bolas parecían estar emocionadas, de ser drenadas. Abrió los ojos en esa algarabía, viendo hacia adelante.

_Me has estado llamando demasiado, no tiene sentido que no esté aquí. Déjame ayudarte alfa, ambos necesitamos del otro. _ Shohei le dio esos ojos.

_Shohei. _ La voz del alfa tembló.

_Deja de decir mi nombre con esa voz tan rogona, parece que quieres que te chupe la polla ahora mismo. _

Shohei estaba solo con una linda pantaleta de encaje, con una gran mancha de húmedo en estos. Eunseok lo miro de arriba abajo y su polla se alzó más de lo que ya podía. El estirón le batió las bolas y lo hizo jadear como un virgen. Justo como aquella primera vez, Shohei había sido su primer omega. No tenía sentido que siguiera así, tan necesitado de su toque. Estaba desesperado por liberarse, en los brazos de su omega.

Eunseok gimoteo adolorido. _Haz lo que quieras conmigo Shohei, pero por favor haz algo. _

Sohei escalaba en la cama tal felino, que no esperaba por darle de lamidas. La polla del alfa salto de su agarre, ex pectando aquella lengua. Eunseok se dejó hacer de esas manos, que bajaron lo que quedaba de su ropa interior. Dejándolo expuesto, vulnerable ante el omega. Quien miraba su polla tan golosina, que no podía esperar a llevarse a la boca. Cosa que no vacilo en hacer. Probando lo que había en la punta de esta, jugando con su esencia. Luego llevándose el grueso a la boca, tajando unas cabeceadas de campeón.

Eunseok frunció su ceño, observando el espectáculo. Desaparecer en esa boca, tocar a fondo esa garganta. Bailo sus piernas hacia los lados, solo para dejarse a merced de su omega. Shohei le comía la polla vicioso, mientras jugaba con la base. Eunseok mordió sus labios cuando esas manos agarraron la base, estimulándola hasta hacerlo sentir cada centímetro de su polla en excitación. Tenía su cara sumida en los vellos, atrapando el almizcle de ahí. Llevaba ahí quien sabe cuánto, pero Eunseok se lo permitió.

Le permitió seguir hasta que su polla, se volvió vidriosa de tanta saliva. Le permitió seguir, hasta que escucho desesperadas arcadas en ese omega. Jadeando por el aire, que le había arrebatado semejante cantidad de carne. La garganta la dibujaba, a un detalle que hacia ajustar a Eunseok. Hasta rodar los ojos, relamer sus labios. Sus caderas bien portadas, sin mascullar una embestida. Sus manos a los lados, como un buen chico.

_ ¡Mmm! ¡Ah! _ Shohei gimió contra esa polla.

_ ¿Te gusta cómo se siente en tu boca? _ Eunseok tentó.

_Me gusta. _Sohei sorbió obsceno sobre el miembro del alfa.

_Espera a que lo sientas en tu entrada. _

Eunseok llevo sus manos hacia los cabellos castaños del omega. Acariciándolo un poco. Este siguió gimiendo contra ella, dando deliciosas vibraciones contra esta. Eunseok respiraba profundo, para resistir lo más que se podía. No quería desperdiciar esa boca, no quería que el tiempo pasara siquiera. Solo quería que su omega se la comiera toda, que lo drenara.

_Mi alfa. _ Sohei gimió perdido.

_Tuyo bonito. _

Eunseok lo vio soltar su polla, dándole besos a lo largo. Acaricio su cabellera castaña mientras lo hacía, mientras se acercaba a lamer sus labios. A tomar las gotas de su propia esencia, para follarselas en su boca a punta de lengua. Lo sintió gemir en medio del beso, trepándosele en el regazo. Frotando sus pollas en vehemencia, haciendo que ambos jadeasen en ese contacto vicioso. Shohei se follaba en contra de esa polla, mientras que Eunseok le seguía el juego previo. El beso se volvió desordenado, escandaloso de ambas partes. Pegaban saltitos, la cama chillaba bien.

_Móntame omega. _ Eunseok rogo con esos ojos oscuros.

_Ujum. _Sohei asintió bien portado.

Eunseok se esperaba algo como el omega, ajustándose en el contacto que ya tenían. Cuando hizo todo lo contrario, lo tiro de espaldas a la cama. Levantándose para acomodar en juego previo, su polla a punta de círculos en su entrada. Lo hizo por una cantidad de segundos, que a Eunseok le parecieron interminables. Lo estaba tentando, frotándose contra la punta sensible. Gimiendo su nombre a media, luego completo.

_Eun-seok, Eunseok, Seokie... _ Su voz trastabillo. _ ¡Uy! ¡Mmm! _ Chillo del gusto.

Eunseok lo miro vicioso. _Siéntate en ella bonito. _

Shohei se sentó en ella, ajustándose de apoco. Sintiéndola entrar, sintiéndola palpitar en su interior. Recubriéndose de su esencia, desordenada por su ropa interior. La había movido hacia un lado, la presura lo tenía así. Eunseok pareció no importarle, la tiro con todo hasta romperla. Sohei siguió montándolo en una moción, manteniendo ese contacto visual que se debían de antes. Mirarse estaba prohibido, hasta que ya no les importo más. Shohei se agarró en su pecho, tentando el área sensible de sus areolas.

Sohei relamió sus labios. _ ¿Te gusta eso mi alfa? ¿Te gusta cómo se siente? _

_Me gustas. _ Eunseok aseguro.

Shohei sonrió ante la respuesta, acelerando la moción de su cuerpo. Mientras el alfa recibía sus sentones, siendo azotado por su piel. La cama era un desorden de sabanas, la habitación estaba llena de la esencia de ambos. Eunseok parecía embriagado por el aroma a fresas, que le hacía erizar la piel. Mientras que Shohei, gemía embriagado por el chocolate en el aire. Seguía jugando con sus areolas, pegando sus labios para succionar de a tantos.

_ ¡Que rico me follas mi alfa! _ Shohei mordió sus labios ya destrozados.

_ ¡Mmm! _ Eunseok vocifero. _ Yo siempre te doy todo lo que me pides, sabes que soy tu alfa. El que te folla duro, justo como a ti te gusta. _ Eunseok siseo. _ Disfruta de mi polla, como el omega insaciable que eres. _

Shohei gimoteo pasito. _Más duro así, justo así alfa. _ Shohei rodo sus ojos en blanco. _ Lo quiero todo, cada centímetro. _Su cara toda roja.

_Omega insaciable. _ Eunseok mordió.

Lo tenía agarrado del cuello ese omega, dándose contra el grosor de su polla. La longitud llegando a ese justo punto, que lo hacía gemir como si necesitara algo. Lo estaba teniendo todo, era un hoyo insaciable ese omega. Eunseok se follo contra este, lo tomo de las caderas encajándolo justo. Llevándoselo contra el pecho, estampándolo en el aire a estocadas. Shohei se daba contra él, sus caderas nunca habían parado. Sus gritos tampoco, estaban inundando la habitación. De su esencia, de su sexo.

_Hazme llegar. _ La voz temblorosa de Shohei. _ Haz-me llegar. _ Dijo en un ruego de lágrimas.

_Me voy a correr en ti, eso va a hacer que te corras bonito. Vas a tener mis bebes, los vas a tomar todos. Lo escuchaste bien, vas a tomarlos todos. _ Eunseok relamió sus labios mientras lo miraba. _ Como el buena omega que eres, serás bueno con tu alfa. Tómalos mi omega, sé que así es como te gusta esto. _

_ ¡Mmm! _ Gimoteo desesperado. _ Si. _ Alargo aquella i. _ ¡Ay! _Mordió sus labios ya decorados con dolor. _ Mi alfa. _ Chillo necesitado.

Shohei sintió esos colmillos jugar en su cuello, mientras se corría con solo la idea de que eso sucediese. Apretando hasta hacer a Eunseok gruñir a lo bruto, ahogado por su agarre. Sus manos apretándolo, haciendo el choque de sus pieles más brusco, más carnal de lo normal. Lo sintió correrse, darle cada gota que había prometido. Shohei lo miro mientras sucedía, mientras se venían casi a la par. La oscuridad de sus ojos, volviéndose pura calma.

Eunseok no escatimo en gruñir, cuando el nudo empezó a darse. Acorralándolo hasta quedar sobre él, dándole de besos en todo su rostro. Para aclamar el dolor del mismo, hacer llevadero aquello. Lamiendo su cuello, haciéndolo temblar. Chupando el área expuesta, quito el cabello de ahí. La marca que había hecho, seguía fresca ahí. De su ultimo celo, el detonante de todo aquello.

Volvió a renovarla, encajando sus colmillos en ese cuello. Ganándose un gemido gélido, un calor diferente en ese cuerpo. El dulce de Shohei volviéndose cada vez más empalagoso, Eunseok sabía lo que eso significaba. Dejo ir su aroma, para calmar a su omega, mientras lamia las gotas que salían. Besaba mientras gruñía, murmuraba cosas bonitas para el omega.

_Esta vez no hay alcohol, paso porque lo queríamos. Paso porque tenía que pasar, porque tú y yo somos destinados. _ Eunseok miro a los ojos a su omega.



Eunseok beso el hombro de su omega, este estaba reguardado en su pecho. Respirando de este, acariciando los cabellos que habían ahí. Pasando sus manos hasta llegar, al caminillo que llegaba a su polla. Parecía fascinado con el rubio de estos, el como la luz se traspasaba en ellos. Eunseok tembló por el toque, mientras besaba su frente. También su nariz, luego ocupaba sus labios. Miro sonreír al omega, después de haberlos recibido.

_Deberías hacerte una prueba de sangre, Seunghan me dijo como te estabas sintiendo. _Eunseok le rogo a Shohei.

Shohei mordisqueo sus labios. _ ¿Por qué me haría una prueba de sangre? La de orina salió negativa, no necesito una de sangre. _

Eunseok se acercó al cuello del omega, sintiéndolo temblar. Su herida estaba fresca y eso lo mantenía sensible de ahí. El nudo ya se había soltado, pero sus cuerpos seguían juntos. Eunseok tomo de ese olor tan dulce, era como una mantecada de fresas. Reconocía ese olor donde fuese, había olido a omegas en sus prácticas de enfermería. Incluso la marera en cómo, Sohei tenía ese brillo especial.

_Hueles demasiado dulce. _ Eunseok aseguro.

_Es por mi celo. _Shohei se excusó.

Eunseok resoplo. _Shohei si antes no estabas, estoy seguro que con esta lo estarás. _

_Idiota. _Shohei le dio una mirada.

Eunseok sonrió casto. _Ya mejor llámame padre de tus cachorros. _

Sohei mostro un peculiar brillo en sus ojos. _Solo va a ser uno, sé que es un cachorrito. _ Sohei tenía esa idea desde que se había presentado.

Había criado a su hermano menor Yushi, como si hubiese sido su hijo. Aquello lo había inspirado a amar tanto a los bebes, que no se sorprendía de haber optado por enfermero. Aun le quedaba un largo camino para llegar ahí, pero esperaba poder disfrutarlo. Incluso si tenía un bebé en su pancita, lucharía para que este pudiese verlo triunfar. La sola idea le dio ilusión, quería ser un buen padre.

_Te verás hermoso estando embarazado. _ Eunseok aseguro.

Shohei se quedó pensativo. _Mis padres van a enloquecer si es así. _

Sus padres betas, lo habían tenido siendo muy jóvenes. Yushi había nacido años más tarde, pero había sido planeado. Todo parecía ser un círculo vicioso, porque el parecía estar cerca de ese primer destino. Si es que ya no estaba embarazado, porque los síntomas estaban ahí. El sentimiento estaba ahí, junto con todas las veces que lo habían hecho sin protección. Todo era una locura, pero se sentía correcto. Correcto porque lo amaba, amaba ese sentimiento de tener así de cerca de Eunseok.

_Me tienes a mí, nunca les faltara nada. Se mi omega Shohei, ya no quiero compartirte. Permíteme ver crecer a ese cachorro, por favor._

Sohei se le quedo mirando a Eunseok. _Yo siempre fui tuyo, siempre lo fui. Siempre te quise conmigo, te quise para ser mi alfa. Solo que no lo decía, no quería verme vulnerable con un alfa. Ya me habías dado de ti mucho, tuve miedo de pedir más. _

Eunseok besa la frente del omega, acariciando su rostro con sus grandes manos. Sohei se siente pequeño, pero seguro bajo ese toque. Algo en su estómago da vueltas y está seguro de que no son solo mariposas. Eunseok talvez tiene razón, talvez hay algo en él creciendo. No lo sabe, pero, le hace ilusión intentar otra vez esa prueba. Incluso si no lo dice de una. Su corazón palpita por conocer ese resultado.

_Conmigo estas seguro, no me iré a ningún lado. Sabes que puedes pedirme lo que quieras, no puedo decirte que no._

_Te pido que no te hagas ilusiones, puedo no estar en embarazo. Tus ojitos están brillando mucho y no quiero volver a romperte el corazón. _

Eunseok se le queda mirando al omega. _Puedo soportarlo cuando se trata de ti. _